<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234</id><updated>2012-01-30T15:34:00.905-05:00</updated><title type='text'>Las Aventuras en el Planeta Azul</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>120</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-2571447177555036847</id><published>2012-01-17T15:08:00.001-05:00</published><updated>2012-01-17T15:08:53.949-05:00</updated><title type='text'>Profesor</title><content type='html'>En una de mis tantas aventuras por el planeta estuve trabajando por 6 meses en Disney World, lamentablemente me enamoré de Blanca Nieves y me despidieron pues los enanos enfurecidos decidieron no trabajar hasta tanto no recuperaran a su amada sirvienta. Sin mucho dinero en el bolsillo logré montarme en un barco pesquero después de haber sido despedido por Mickey Mouse y viajé hasta Aruba, allí convencí a unos pescadores que me llevaran hasta Las Piedras a cambio de un peluche de Winnie Pooh y finalmente logré subirme en un autobus hasta Caracas cuando le prometí al conductor que yo manejaría el trecho de la Autopista Regional del Centro. Al llegar al terminal del Nuevo Circo no me quedó más remedio que ingeniármelas para producir unos reales, aparecerme en mi casa después que había jurado más nunca molestar a mis padres era una derrota de grandes proporciones en mi escala de liberación paternal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Mickey Mouse me despidió me regaló unos "Disney Dollars" para porsia las moscas y llegando a Caracas convencí a una incauta vendedora en Rori en el Boulevard de Chacaíto que me vendiera un traje a cambio de esos dólares que encandilaron a la pobre muchacha que nunca había visto dinero con Mickey Mouse, el Pato Donald y Pluto en vez de Bolívar y El Indio Guaicaipuro. Después pasé por la Librería de Nacho y sin que nadie me viera sustraje un libro de Historia del Arte, dejando un vale firmado con la promesa de pagar en lo que cobrara mi primer sueldo, finalmente me fuí a mi casa en donde después de esquivar un cholazo de mi madre y un martillazo de mi padre busqué un sombrerito de bombín que usaba mi Tío Tomás en sus días en MIT para darle más veracidad a mi personaje. Así y con la velocidad de un relámpago era ahora Profesor Catedrático de Historia del Arte. Caída la noche y usando mi clásica habilidad para inventar redacté un Curriculum Vitae en donde entre otras cosas era Maestro graduado en La Sorbona, con Master en Historia del Arte por La Universidad de Viena y un PhD en Historia de la Humanidad por la Universidad de Yale además de haber realizado varios cursos y dictado varias conferencias en diversos museos, universidades y colegios elitescos alrededor del globo terráqueo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mañana le pedí la cola a mi hermano y le dije "déjame por ahí", mi hermano cagado de la risa al verme vestido de traje y con sombrero se limitó a decirme "suerte", creo que para ese momento ya estaba cansado de preguntarme cual sería mi próximo paso. Con mucha calma me fui caminandito hasta el Instituto Cumbres de Caracas, entré y pedí hablar con el Padre Genaro, me dijeron que ahí no había ningún Padre Genaro y entonces dije "a debe ser una confusión, yo vengo a entregar mi Currículum Vitae para ver si necesitan un profesor de Historia del Arte". La secretaria viendo aquella pinta y el sombrerito pensó "mejor llamo al Padre Ortiz y que hable con este loco". El Padre Ortiz que tenía 6 meses buscando un profesor de Historia del Arte no lo pensó dos veces y al ver a aquel individuo vestido así pensó "este es el propio para que le de clases a esos sátrapas y bandidos que estudian aquí, lo van a matar pero bueno al menos que me firme las actas que hay que enviar al Ministerio de Educación y en las vacaciones me encargaré de buscar un profesor serio". En un dos por tres y sin mirar el Curriculum el Padre Ortiz me contrató y me dijo "empieza mañana catedrático."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente llegué al salón de clases y saqué mi librito, los alumnos no sabían si llorar o reírse al verme con aquel sombrero pero creo que les inspiró la confianza necesaria como para poder llevar a cabo mi plan de tener un trabajo temporal. Me senté y dije "Buenos Días queridos muchachos, mi nombre es Policarpio y soy su nuevo profesor de Historia del Arte". Seguidamente dije "hoy vamos a hablar de la obra de arte: teoría, función y actualidad." Al decir esto ni yo mismo me podía creer lo que estaba haciendo y le dije a los alumnos, "miren a ustedes les gustan los aviones?", los alumnos replicaron "siiiiiiiiiiiiiii", recuperando la respiración dije "bueno para entrar en confianza hoy vamos a hablar de motores, alas, el nuevo A-380 y el principio de Bernoulli" y comencé a hablar como borrachito de plaza durante dos horas. Los alumnos no entendieron bien la razón detrás de toda aquella locura pero cualquier cosa antes de escuchar una clase historia del arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera e inventando un tema nuevo cada día me fui ganando a los alumnos, hablaba cada vez más y más tonterías, la historia de la Coca-Cola, de cómo el día que se enamoraran iban a saber lo que era bueno, de la estupidez humana, de la pobreza, de la importancia de querer con el corazón y de aprender a compartir sin importar si nos quedamos con un poco de hambre para que el que está al lado sienta algo en su estómago, hablé de mi Maestro Kierkegaard, de béisbol, de los gobiernos malos y de las guerras y sus idiotas razones. Cada vez que entraba el Padre Ortiz brincaba y decía "como venía diciendo el arte es la forma de expresión desde los más antiguos tiempos y por eso es muy importante que estudiemos a fondo la realidad artística en la época medieval" o alguna otra idiotez que me viniera a la cabeza para confundir al Padre Ortiz y no levantar ningún tipo de sospechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente llegó la hora de los primero exámenes trimestrales y ante la mirada atónita de los alumnos el exámen contenía las siguientes preguntas: Cual es la forma ideal para levantarse a una mujer?, que se puede hacer con 1.257.890 cajas de clips? y coloca el nombre de tres corredores de Fórmula 1. Todos los alumnos salieron muy bien y el Padre Ortiz estaba muy contento. Con mi sinverguenzura usual firmé las actas y simplemente inventé un Número de Carnet expedido por el Ministerio de Educación para que el Padre Ortiz se quedara quieto y no jurungara mi paciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al trimestre siguiente y después de convencer al Padre Ortiz que los muchachos necesitaban realizar distintas visitas a los museos de la ciudad capital para complementar la teoría, me prestaron un autobús del colegio en donde monté a los alumnos y me los llevé al Zoológico de Caricuao, a correr las bases del Estadio Universitario después de sobornar al vigilante y a la playa, en Cata, donde de regreso y molesto por la fumadera de mariguana de los malandros que se hacían llamar mis alumnos aceleré el autobús a más de 140 km/h en la bajada de Tazón hasta que los asustados y delirantes muchachos prometieron no volver a probar la "matica voladora." En el segundo parcial me limité a preguntarles que cual era el animal más feo que habían visto en todo el Zoológico Caricuao, después de revisar las respuestas y ver que todos habían contestado que eran los Guardias de Imparques, procedí a realizar otro examen en donde pregunté cual es la novia que más te gusta de tus amigos?, después de tener las respuestas las distribuí entre los alumnos para que se cayeran a coñazos en el salón y sacaran de adentro todas sus arrecheras y represiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el último trimestre del año escolar decidí montar una obra de teatro. Era algo que había escrito hacía unos años atrás y me pareció idóneo presentar la misma en el anfiteatro del colegio. Después de un trabajo arduo y meses de ensayos la obra quedó montada tal cual como la había imaginado aquel día de verano, aquella hermosa fecha en el calendario en donde mi ex novia decidió dejarme porque había visto mucho béisbol esa temporada, y finalmente me di cuenta que el planeta no es más que un experimento de algún loco como yo que fastidiado decidió crearnos para cagarse de la risa de nuestras peripecias por sobrevivir. La obra resultó todo un éxito y los padres de los alumnos me agradecían maravillados por haber logrado que esos sátrapas se tomaran en serio la cuestión de actuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo iba sobre ruedas hasta una mañana cuando el Padre Ortiz interrumpió una clase, me llamó afuera y de un bofetazo me tumbó el bombín, y me dijo "farsante, mentiroso, inconsciente, sirvenguenza, inmoral", "váyase de aquí, usted ha traicionado mi confianza y la de sus alumnos", "además ahora el Ministerio de Educación nos ha multado y van a mandar a un Profesor Bolivariano a dar clases, y a causa de la multa no podemos ahora remodelar la Iglesia a la cual le íbamos a poner un gimnasio, un salón de juegos de video y nos íbamos a comprar 3 BMW para pasear por Caracas y eso también ha quedado descartado", "fuera de aquí cuatrero, bandido". Le dije al Padre Ortiz "mira Ortiz, me tumbastes el bombín de mi Tío Tomás y eso no te lo perdono, tu crees que tu puedes tratar así a la gente porque sí, no no, tu estás muy equivocado", el Padre Ortiz no podía creer tanta zanganería y me dijo "mire señor o se va de aquí o llamo a la Policía", entonces me saqué del bolsillo una botellita con aceite de carro piche y se la eché encima al Padre Ortiz a quien inmediatamente se le empezó a derretir la sotana, en la confusión y ayudado por la gritería de los alumnos que decían "Vamos Policarpio, dale duro, eso es, échale ácido al cura", "métele un coñazo", "muérdelo Policarpio", recogí el bombín y salí corriendo hasta llegar a Plaza Venezuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Ortiz ya más calmado aunque oliendo a taller mecánico revisó el expediente en donde se encontraban mis datos para poner la denuncia en la PTJ, allí se encontró con la siguiente información:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nombre: Armando Martínez.&lt;br /&gt;CI: : )&lt;br /&gt;Profesión: Extraterrestre.&lt;br /&gt;Dirección de Habitación: La Vía Láctea&lt;br /&gt;Teléfono: Nunca lo hubo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-2571447177555036847?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/2571447177555036847/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=2571447177555036847' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2571447177555036847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2571447177555036847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2012/01/profesor.html' title='Profesor'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-5164638273697879174</id><published>2011-11-21T15:23:00.001-05:00</published><updated>2011-11-21T15:24:04.728-05:00</updated><title type='text'>Los Magos</title><content type='html'>Reconozco que pasé horas y horas buscando una solución, perdí novias, amigos, el sueño y hasta una ramita de ruda que me habían dado para la buena suerte cuando me gradué, lo admito pasé horas tratando de buscar una solución a Venezuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día ya con la esperanza regada por el piso llegó una carta, si una carta vía Ipostel a mi casa, en ese momento supe que algo raro estaba pasando, sería que al fin me habían contestado los sabios a los cuales escribí esperando una respuesta, al ver la fecha del sobre me desalenté un poco pues era de 2 años antes pero sin perder un instante abrí el extraño sobre color magenta, adentro encontré una carta la cual tenía un encabezado bastante inusual, se trataba de unas letras que aparecían y desaparecían y que después de mucho esfuerzo pude determinar que decían "Liga de Magos Famosos", aquí me emocioné, cual niño pequeño, sentí una emoción inocente y placentera, una de esas que no sentía desde hacía mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta era clara y concisa, me estaban invitando a la reunión de Magos Famosos, celebrada cada 250 años y en donde personas elegidas de los distintos lugares del planeta se reúnen con los magos para plantearles problemas serios de sus países con la finalidad de encontrar soluciones que solamente con magia pueden ser resueltas. La carta decía así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimado Policarpio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Has sido elegido, ya sabes para que así que no hay necesidad de explicar, nos vemos el 29 de Octubre en Lagos, Nigeria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mandrake&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coño pensé, hoy es 27 de Octubre, como carajo llego a Nigeria, además, ese lugar tan peligroso, pero supuse que tratándose de magos ese sería el lugar ideal para tan peculiar reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metí unas cosas en una maleta, me puse un traje y llamé a un taxi, rompí el cochinito donde había guardado por años el dinero de mi mesada, mi primer sueldo, unos reales que me encontré en el Metro en Plaza Venezuela y todos los regalos de mis padres, no me despedí de nadie, bueno no había nadie de quien despedirse de todas maneras y me embarqué en mi travesía. Después de volar por más de 24 horas finalmente aterrizé en Murtala Mohammad International Airport, en Lagos, Nigeria. Cansado y algo confundido me desplazé a la salida del aeropuerto donde de inmediato fui abordado por un extraño ser vestido de verde con rasgos irlandeses que me invitó a subirme en su carro. Una vez en el carro me dijo que me llevaría al "lugar" y que por favor no le hiciera preguntas pues no podía responderlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a un anfiteatro como a dos horas de Lagos, sinceramente contrastaba con todo el lugar y me dije "pues aquí debe ser la cosa". Adentro al parecer esperaban por mi pues cuando me senté se paró Mandrake el Mago y dijo "Podemos comenzar".En el panel se encontraban Mandrake, Houdini, Harry Kellar, Cheng Ling Soo, Howard Thurston y el Mago Henry (quien por cierto me sorprendió gratamente verle allí). Sentados en perfecto orden había un representante de los 192 países del planeta y allí estaba yo en una silla que no solo decía "Venezuela" sino que permitía sentirse en el Orinoco, en los Médanos de Coro, en la selva Amazónica, en el Centro de Caracas, en las playas de Morrocoy y Oriente y en el Salto Angel a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero en pararse fue un sueco, la verdad nunca entendí el orden pero así fue, el hombre dijo "los suecos necesitamos ser más felices y menos fríos". Los Magos sonrieron y dijeron "Fácil, un poco de espíritu latino y unos clubs de salsa y merengue". Próximo por favor. Se paró un japonés "Miren magos los japoneses necesitamos ser menos ordenados y dejar el stress de un lado", los Magos replicaron "Fácil, una pizca de caos y una maquinita Sony para la relajación". De seguido un representante de la India dijo "nosotros necesitamos control de natalidad y por favor que esa vaina de las vacas sagradas se acabe", "Fácil, subir tasa de estériles y poner un McDonald's en Bombay" dijeron los magos. Así continuaron país por país, concedían agua, comida y paz para Africa, controles estrictos contra la corrupción, empleo y desarrollo para América Latina, menos frío para los rusos y mejores jugadores de fútbol para los italianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañado pues no acababan de darme el chance de hablar y habiendo contado que 191 representantes habían hablado me permití alzar la mano y decir "los venezolanos necesitamos, coño, de toda vaina".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una risa al unísono heló mis esperanzas, solo alcancé a escuchar "somos Magos no Papa Dios"...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-5164638273697879174?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/5164638273697879174/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=5164638273697879174' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/5164638273697879174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/5164638273697879174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/11/los-magos.html' title='Los Magos'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-1459307134082213758</id><published>2011-10-12T13:22:00.002-04:00</published><updated>2011-10-12T13:26:43.758-04:00</updated><title type='text'>Los Viejitos</title><content type='html'>Estaba paseando por un parque, uno de esos muy verdes, con pájaros cantando, árboles grandes y frondosos, el frío matutino se colaba a través de mi camisa, había olvidado el abrigo, eso recuerdo. Al caminar siempre pensamos, al menos eso hago yo, mi mamá siempre me pedía que me concentrara de pequeño, que me mantuviera firme al camino, mientras dábamos vueltas, nunca lo hice, siempre miraba a todos lados, asombrado, viendo todo aquello que me rodeaba, después de todo, ese mundo es tan mío como es de los demás, eso creía, en mi infancia. Crecí y sigo sin concentrarme en el camino, me he llevado gente, he pisado desechos de perro, he caído en alcantarillas, me metieron preso por chocar con un policía, mejor dicho, choqué con su caballo, es que no lo ví, el caballo se espantó y corrió, el policía se cayó, y en la cárcel terminé, me soltaron, ciertamente me dejaron ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema, paseaba, por un lugar muy apacible, el sol apenas brindaba unos rayos distantes, con flojera, sin ganas de trabajar, es que hasta al sol a veces le da cosita levantarse y lo hace a regañadientes, siguiendo el plan maestro, por obligación, hay cosas que se deben hacer para poner un grano de arena en la construcción del destino, un destino que no se nos impuso, que simplemente se hace de acuerdo a decisiones, decisiones tomadas por humanos, con un ente revisor que cuida sin aparecer. Creo que salí a caminar para librarme del encierro, de las cadenas que se colocan en nuestras vidas, simplemente para que nunca olvides que todos vamos por el mismo camino, que no importa cuanto trates algún día te tienes que ir. Como ven me distraigo, y no acabo de contar lo que me vino a mi cabeza, sigo caminando mirando a todos lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me doy un carajazo en la espinilla con un banco de cemento del parque, es un parque como todos, con bancos de cemento, muy fríos pero llenos de historias que contar. Al agacharme para sobarme por el extremo dolor los veo, una pareja de ancianos besándose con pasión, con locura, con sus cabellos grises y sus arrugas en alto. Me extraña todo aquello, me permito hasta pensar que en el mundo hay de todo, y entre esas maravillas, un amor eterno, como ese, dos viejitos que se aman, trastornadamente, a plena luz, en un lugar público y con la amenaza de seres como yo, que en su distracción chocan con su banco, su altar de disfrute, su nido de deleite y no solo chocan sino que les caen encima, los interrumpen, los sacan de concentración, simplemente les perturban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido ponerme jodedor, y me siento a pasar el dolor en mi pierna, entre los dos, un viejo a la izquierda, una vieja a la derecha, sus miradas no son amigables en un principio, pero se acostumbran, más bien deciden no oponer resistencia a mi osadía, falta de educación, falta de todo como diría mi madre. Ahora sonrío, es tan fácil hacerlo y se nos olvida, siempre llevamos caras serias, como si fuéramos importantes por hacerlo. Los viejitos se incorporan, el lleva pintura de labios en su boca, ella está algo despeinada. La verdad no se que decir, ya hasta se me olvidó la razón de mi caminata, el viejo me dice "buenas jóven, ya que ha tenido la confianza de sentarse en el medio de los dos pues ahora tendrá que ayudarnos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus dientes son perfectos, eso me llama la atención, siempre me fijo en los dientes, manías, quizás es por escuchar a mi padre hablando de ellos. "Ayudarlos?, pregunto, "así es" responde ahora la viejita. Me saco un billete del bolsillo, reacción patética por demás, siempre pensando que la gente necesita dinero, cuando en realidad lo que necesitamos es curar nuestras vidas heridas por el paso de las horas. Me miran y me hacen una seña, que guarde mi dinero, eso no es lo que necesitan, ahora me intrigo, unos viejos, enamorados, en un parque, y que además necesitan mi ayuda, debo hacerle caso a mi madre, concentrarme al caminar, y así evitar situaciones engorrosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nos queremos casar", dice la viejita, "nuestras familias se oponen" me dice el viejo, mis ojos revelan sorpresa, pienso para mi, "que vaina más rara". La viejita continúa, "mire joven, usted sabe del amor?, trato de responder pero me interrumpe, "claro que debe saber, un muchacho tan apuesto, tiene que saber", hay algo raro en su voz, pero es temprano, todavía no me despierto, no logro entender de que se trata. Vuelvo a intentar hablar, esta vez el viejo me interrumpe, "nos ayudas?, finalmente logro hablar, "ayudarlos?, pero a que?, a casarse, vayan a la iglesia, no se, al registro civil, están bien viejos para la gracia". La viejita me toma la mano, "por favor, por favor" dice, "pero que tengo que hacer? digo nuevamente. Me explican, con detalles, al menos eso creo yo, mi locura, mi locura cuerda, medito un rato, tomo la decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En minutos me vuelvo aliado de dos viejos, que están dispuestos a pelear, a batallar por su amor, yo no entiendo de esas, superhéroe soy. Me limito a transformar su pasión en una idea que me permita trasladar ese sentimiento a una causa justa y loable por la cual luchar. Eso hago, es mi condición, acepto y continúo, no me puedo detener, son esas cosas, una que otra que hay que hacer. Hay algo raro en todo esto, lo se, pero no logro determinarlo, es un reto difícil, yo no se un carajo de matrimonios, fiestas, pero esa es parte de mi misión, tengo que construir todo, desde el comienzo. Llamo a una amiga, "hola Poli, por fin te decidiste, yo sabía que me querías", "no, nada de eso, de que hablas rolo e' loca, necesito tu ayuda, planear una boda, pa' unos viejos", en su voz siento la decepción, no he llamado para decir que la quiero, pero se recupera, ella también acepta, y se enfoca en ayudarme, después de todo ella siempre ha soñado con casarse, y por eso, se dedica a armar bodas, de otros, pero las vive como si fueran de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desentiendo del asunto, no del todo, no es tan fácil, dejo que mi amiga cuadre los detalles, yo me enfoco en mi misión. Voy a ser cura, si padre, por unos minutos, yo los voy a casar, disfrazado por supuesto, que pecado, el Creador no debe estar feliz con mi actuar, espero me perdone, no hay mala intención, es solo por ayudar. Visito a un viejo amigo, que es cura de verdad, me recuerda, del colegio, es amable como siempre, buen maestro, no de clases idiotas, maestro de la vida, me enseñó muchas cosas, conversamos, la verdad no se como explicarle todo esto, no puedo de hecho, lo distraigo, sin que se de cuenta me llevo su vestimenta, ahora también estoy condenado, por robo, ojalá y me perdonen. Me despido y me voy a casa, a practicar, escribo un sermón, quiero verles la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viejitos se mantienen en contacto, cada vez me ponen más carga, ahora debo repartir las invitaciones, es complejo, sus familias, son rivales, desde tiempo inmemoriales, yo juraba que esas mariqueras se habían acabado, al parecer no, de hecho en las tarjetas de invitación no se indica su nombre, solo el lugar de la boda, quien coño va a una boda de alguien que no conoce, no lo se, ese es su plan, yo simplemente sigo instrucciones. El cura no puede ser el que reparte las invitaciones del matrimonio, no tendría sentido, llamo a otro amigo, caballero de mi clase, loco sin destino, ahora él es repartidor de tarjetas. Se viste muy formal, y las lleva, algunos le miran mal, otros se sorprenden, otros se sonríen. Cumple con su trabajo, la boda misteriosa tiene fecha en el calendario. Solo falta esperar si en efecto los invitados llegarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga planea todo con la precisión de un reloj suizo, agencia de festejos, flores, orquesta, torta de boda, cree que es su boda, solo que ella no se casa, se lo ha tomado muy en serio, pienso que me quiere hacer ver que así podría ser la boda de nosotros, en que pienso, ella es mi amiga, yo soy su amigo, no estoy para eso, a veces uno se encariña, no lo se, tampoco puedo dejarme llevar, sus ojos brillan cada vez que habla de eso, yo me limito a sonreír. Sigo pensando que hay algo raro en todo esto, unos viejos, un misterio, familias que se odian, y cuando se vean ahí?, que harán?, dejar ser, o castigar, ni siquiera entiendo para que me metí en esto, debe ser el fastidio, ya ni se, que digo?, me acuerdo que estoy para ayudar, en este caso, al amor, eso creo, al menos eso creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días pasan y la fecha se acerca, he pensado mucho en que decir, me estoy tomando mi papel muy en serio, estoy loco de verdad, una buena oportunidad para mostrarle a la gente la simpleza del andar. Pienso mucho en estas horas, sin razón a decir verdad, pero divago, mi mente vuela, por doquier, busco razones para entender la proeza de los viejitos, no las encuentro, se me han olvidado ciertos sentimientos básicos del ser humano, si eso soy, como es posible que me haya olvidado, algo debe haber pasado, pero no lo recuerdo en este instante, se que pasó, pero también se me olvidó, me recuesto en mi cama, miro el techo, veo formas que solía ver de niño, que me acompañaron en el viaje, cierro los ojos y me quedo dormido y sueño, se me olvida con que sueño, de seguro era algo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado el día, del matrimonio de los viejos, del pseudo-matrimonio de mi amiga, ella quisiera estar allí vestida de blanco, ella quisiera tantas cosas. Me disfrazo, de cura, tomo una Biblia que me regalaron mis abuelos cuando niño, me subo al carro, a mi lado, "Alerón", mi copiloto sempiterno, recojo a la organizadora de la boda, mi amiga, trata de quitar a "Alerón" de su puesto, el canino se rehusa, ella opta por sentarse atrás, está tan metida en esto de la boda que ni siquiera presta atención a que voy vestido, de cura, habla y habla de lo bonita que va a quedar la boda. Llego al sitio, una casa, en algún lugar de la capital, un extenso jardín, un altar, allí trabajaré hoy, con el perdón de la providencia, pero ese es mi lugar en ese preciso momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empieza a llegar la gente, no entienden nada de aquello, familias que se odian, se sientan de un lado y de otro. El odio se siente en el ambiente, el día está bonito, sol radiante, ni una nube. Para mi sorpresa, llega y llega gente, creo que la curiosidad de la boda misteriosa los atrajo, se siguen mirando feo, sin lugar a dudas se detestan, por lo menos, hasta ahora han sido respetuosos, eso si, cada uno en su bando, cada uno a un lado, de las sillas, que dividen una alfombra roja, que llevan al altar, en donde estoy parado, sin entender. El jardín está lleno de gente, y cargado de malas intenciones, finalmente y a lo lejos aparecen, los viejitos, quienes caminan, juntos, lentamente hacia al altar, ante la mirada atónita de los presentes, al parecer no los conocen, de que se trata todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se paran frente a mi, reconozco que me estaba cagando de la risa, me contengo, doy comienzo a la ceremonia, hablo de esto y de aquello, mi amiga sentada en el público llora, esto me da más risa aún. Llega el momento del sermón, aprovecho, y me embalo, hablo de la vida, de la muerte, de los que estamos y de lo que fuimos, mezclo la niñez con los adultos, sugiero la simpleza como arma, no castigo, no pretendo cambiar a nadie, solo trato de decir lo que siento. Sigo y sigo, les explico que es un viaje, divertido, lleno de alegrías y tristezas, donde debemos aprender, con cuidado se logran las cosas, pongo como ejemplo, el amor de esos viejitos, que a su edad allí están, paraditos, esperando, por la bendición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino el rito, "…puede besar a la novia", se besan nuevamente, al igual que la primera vez, se voltean y se quitan el pelo blanco, son pelucas, se remueven la máscara, es de goma, se desvisten, no para quedar desnudos sino para quedar con las figuras de su edad, un hombre y una mujer, de mi edad, creo yo, se miran, se vuelven a besar, la sorpresa empieza a tomar sentido, las familias rivales, unidas ahora, por dos de sus hijos, casados, el ambiente está pesado, "mátenlos!!!!!!!!!!!, grita alguien, desenfundan sus pistolas, liquiden al cura también grita otro, "ahora si que me jodí yo" pienso, miro a los novios, esposos más bien, bueno un carajo en realidad, les pico el ojo, en señal de aprobación por su valentía, y corro por el jardín, escucho el ruido, ese ruido seco, de las balas, se disparan entre ellos, le disparan a los novios, y hasta al cura, que soy yo, me subo a un muro, detrás de mí corren los recién casados, los veo por última vez, alcanzados por las balas, caen, a la grama, del jardín, salto a la calle, vestido de cura, Biblia en mano, acelero el paso, me subo al carro, por suerte mi amiga ha escapado, allí me espera, me da un discurso sobre el amor, los viejos, que digo, los jóvenes, han muerto por amor, es verdad, lo recuerdo, que existe, siento de nuevo, superhéroe soy, así soy, es solo que se me había olvidado…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-1459307134082213758?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/1459307134082213758/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=1459307134082213758' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/1459307134082213758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/1459307134082213758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/10/los-viejitos.html' title='Los Viejitos'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-141242684033559520</id><published>2011-09-09T12:42:00.003-04:00</published><updated>2011-09-09T12:43:15.375-04:00</updated><title type='text'>La Cigueña</title><content type='html'>A los bebés los traen las cigueñas, es así y que nadie lo discuta, esta es la historia de una cigüeña francesa, si porque los bebés se encargan en París, es la historia de una cigüeña francesa que se arrechó y decidió echar un poco de vaina, esta es la historia de la cigüeña Lucille.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre ocioso un día me encontraba en mi casa mirando al cielo, me acordé de una vieja historia que me contaba mi abuela cuando niño de la única cigüeña rebelde y jodedora que el planeta conoció. Mi abuela siempre me dijo que en un lugar secreto entre las regiones de Languedoc-Rousillon y Provence-Alpes-Cote D'Azur se encontraba la sede del Servicio Mundial de Cigueñas, siempre me llamó la atención esa historia pero a medida que crecí como todos los humanos dejé de creer en las cigueñas cargando bebés en un trapo y me dediqué a vivir en el mundo de los adultos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé que mi abuela me hubiera podido mentir, así que me embarqué en un viaje para descubrir dos cosas, una que efectivamente las cigueñas surcan los cielos llevando niños y niñas alrededor del globo terráqueo y por otro lado comprobar la existencia de Lucille.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en Francia comencé a preguntar desde que llegué al aeropuerto, al principio todo resultó cuesta arriba, la gente se reía de mí al preguntar por las cigueñas y hasta limosnas me daban pensando que yo era un simple mendigo alucinando en la geografía francesa. Gracias a mi memoria logré recordar un lugar que mi abuela mencionaba cuando echaba aquella historia, "Le Capoul", se trataba de un restaurant en donde supuestamente el bartender conocía el camino y la clave para entrar en el Servicio Mundial de Cigueñas .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentro de "Le Capoul" me senté en la barra y pedí lo de siempre, agua con hielo, después de unos minutos le dije al hombrecillo "mire amigo, estoy buscando el Servicio Mundial de Cigueñas", el desconfiado francés respondió "yo no sé de que habla usted", le dije "mire señor por favor, yo necesito llegar allí", el bartender volvió a decir "loco, loco, usted está loco, y ni siquiera borracho porque lo que toma es agua". Ya perdiendo mi paciencia le dije "mire, como cree usted que se la historia de Lucille, ah?, si si la cigüeña echadora de verga", el rostro y la expresión del francés cambió de inmediato y se limitó a darme un papelito con unas instrucciones, le di las gracias, el bartender sonrió y se limitó a decir "que ocioso es usted."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí las instrucciones me subí a un taxi que me miró feo también cuando le dije adonde me tenía que llevar pero accedió y de pronto me ví parado enfrente de un galpón sucio y olvidado. Toqué el timbre y dije por el intercomunicador las palabras claves que me indicaban el papelito que me había entregado el bartender "bebé bebé aquí si es", la puerta se abrió y me transporté a un mundo completamente distinto, el contraste entre el feo galpón y el interior del mismo era indescriptible, en un pequeño escritorio estaba sentado un viejito que de inmediato pude saber que tenía toda su vida allí, me acerqué y después de saludar le dije "mire señor quisiera saber la historia de Lucille". El viejito sonrió y me dijo "pues bien, si ha viajado tan lejos no me queda otra que contársela, eso sí entrégueme el papelito con las instrucciones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se paró de su silla y me explicó como Lucille había salido en una misión para llevar dos bebés, uno de ellos a Barlovento, otro a Frankfurt, en el camino esta cigüeña que nunca fue muy obediente decidió echarle una vaina a la madre naturaleza y dejó a Hans Dieter Schumann Aloff en Barlovento y a Eliecer Facundo Rodríguez Gómez en Frankfurt. La cigüeña a sabiendas de la cagada que había puesto decidió escapar a la clandestinidad y se instaló en una palmera en Cuba, eso era mejor que padecer el castigo por haber atentando contra la naturaleza que era llevar bebés gallegos por la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto el caos fue grandísimo prosiguió el viejito, usted podrá comprender que cuando los barloventeños vieron a aquel catire blanco como la leche y que además dormía a las horas, se tomaba su tetero completito, no lloraba y mantenía en perfecto orden su cuna las acusaciones en la familia Rodríguez Gómez saltaron de inmediato. Por otro lado que le puedo decir, usted sabe que cara pusieron los Schumann Aloff al ver a aquel negrito con el pelo chicha, que lloraba a toda hora, que desordenaba la cuna, que no se tomaba el tetero y pedía ron en vez de leche materna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejito continuó "después de superar el caos inicial y como todo en este planeta las familias tuvieron que criar a sus respectivos muchachitos, aquí en el Servicio Mundial de Cigueñas no podíamos hacer nada por ellos pues nuestra clandestinidad tiene que ser protegida a toda costa."El Catire" como le decían al pobre alemán suelto en Tacarigua de Mamporal, no gustaba del dominó, no bebía caña, estudiaba a toda hora, mantenía su cuarto ordenado y cada vez que intentaba bailar tambores terminaba en el dispensario con la cadera salida de su sitio. Por su parte Hans Dieter no podía acostumbrarse al ritmo de vida alemán, quería tocar tambores, se paraba tarde, no estudiaba, bebía ron escondido y compraba discos de salsa erótica en una tienda clandestina en Nuremberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como usted sabrá Policarpio me dijo el anciano aquí podemos ver todo lo que le pasa a todo el mundo hasta los cinco años, después de esa edad no volvemos a saber nada de los bebés que aquí enviamos al planeta. El hombre soltó una lágrima y me dijo "tenía tiempo sin tener un visitante, la gente no parece creer en estas historias, y nunca he podido enmendar el error causado por Lucille, ya me queda poco tiempo aquí, usted me podría ayudar?. Yo pensé para mi mismo "coño en las vainas que me meto yo por ocioso y metido", pero la verdad me dio dolor ver la cara del viejito que nunca había cometido un error mandando a un bebé al lugar equivocado y le dije "bueno esta bien, déjeme ver que puedo hacer para que estas familias al menos puedan ver a sus hijos reales."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarea no iba a ser fácil, no podía apersonarme pues el viejito me había indicado que todo tenía que ser realizado con mucho cuidado y cautela, así que decidí escribirles una carta a los dos, allí de una manera muy sutil les explicaba el porque de sus grandes diferencias con sus congéneres y en pocas palabras resumía que iban a tener que creerme para conocer a sus verdaderos familiares. Puse las cartas en el correo y sinceramente me olvidé del asunto, una mañana me desperté y leí el titular del periódico "Alemán con pinta de Barloventeño asesina a pareja de ancianos en Tacarigua de Mamporal". La reseña indicaba que este individuo que solo hablaba alemán había irrumpido en el rancho de los Rodríguez Gómez y los había asfixiado mientras dormían, dejando una nota en la cual decía que no les perdonaba que lo habían dado en adopción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Comisaría del pueblo frente a frente se miraron, El Catire y Hans Dieter, el pobre alemán no podía creer lo que veía, el vivo retrato de su padre enfrente de él, igualmente El Catire veía también el retrato de su madre enfrente de él…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-141242684033559520?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/141242684033559520/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=141242684033559520' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/141242684033559520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/141242684033559520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/09/la-ciguena.html' title='La Cigueña'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-8000642003575181793</id><published>2011-08-10T12:35:00.001-04:00</published><updated>2011-08-10T12:35:37.631-04:00</updated><title type='text'>El Padre Gerardo</title><content type='html'>Conocí al Padre Gerardo cuando apenas tenía 10 años, aquellos días en los que soñar era gratis y las cosas cobraban sentido sin tener que pagar. Reconozco que me llamó la atención su manera distinta de vestir, su manera altanera de caminar, sus destellos de grandeza y de poca humildad, su deseo de gritarle al mundo que la vida era una realidad distorsionada, como su guitarra. Recuerdo que usaba el cabello largo, unos blue jeans pegados y una correa con una hebilla gigante que decía "Jesucristo", siempre muy pulida y reluciente. Como todo infante y además aunado a mi curiosidad eterna me le acerqué en un recreo cuando apenas comenzaba el año escolar. “Hola Padre” le dije, Gerardo muy amablemente pero algo sorprendido respondió "hola pequeñín y eso que me vienes a saludar?, “bueno Padre” dije yo, “es que la verdad mis amigos y yo no creemos que usted sea cura de verdad”. Gerardo se echó a reír y me dijo, “y por qué dices eso?, “bueno Padre nunca había visto a un cura con pelo largo, blue jeans y una correa con una hebilla que parece de cantante de rock arruinado.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento a Gerardo se le iluminaron los ojos, se frotó las manos sudorosas y mientras miraba hacia el infinito y después de un largo suspiro dijo "Policarpio me has descubierto, yo soy un rockero frustrado, cura de profesión pero cantante de rock en mis entrañas". Yo con mis 10 años no lograba comprender exactamente lo que quería decir Gerardo con esas palabras pero como buen niño no le di mucha importancia. Antes de dejarme ir Gerardo me dijo, "ven acompáñame, te voy a mostrar algo interesante."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos hacia un salón que siempre permanecía cerrado y el cual siempre pensé guardaba un secreto incontable, un secreto de esos místicos, que perduraba a través de los años sin nunca descansar. Gerardo abrió la puerta y me encontré con un estudio de grabación, instrumentos musicales y todo tipo de artilugio que harían a un ingeniero de sonido ponerse envidioso de inmediato. “Padre que es esto? alcancé a decir, “pues nada” contestó Gerardo, “un estudio de grabación como lo ves, aquí practicamos los que tocamos la música en la iglesia durante las misas, no te creas no es fácil tocar esas canciones que ustedes pequeñines gritan a todo gañote y solo con la práctica se puede lograr la perfección”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerardo agarró una guitarra eléctrica, hizo una especie de ritual con sus manos y se volteó la hebilla que decía Jesucristo, ahora la hebilla decía "Black Sabath", reconozco que para ese momento mis conocimientos musicales eran muy precarios y pensé que se trataba de alguna manera de llamar a Jesucristo y que todavía yo no había aprendido. Gerardo prendió un amplificador y comenzó a tocar su guitarra, empezó con una cancioncita de misa llamada "Los Caminos" pero poco a poco se fue transformando hasta que se retorcía por el piso gritando barbaridades en idiomas que variaban desde el latín, pasando por el esperanto y hasta en griego mientras "punteaba" su guitarra. Luego ya más calmado sacó de un baúl unos LP's de Iron Maiden y Judas Priest y los puso en un tocadiscos dentro del estudio. Gerardo me dijo "hijo el metal es el futuro de la música, por favor mantengamos esto en secreto pues tu sabes hay gente mal intencionada por ahí", yo me limité a sonreír y decirle "claro Padre, no se preocupe." Sinceramente salí de allí fascinado, hasta ese momento los curas para mi eran una especie de seres aburridos y distantes, pero Gerardo no era como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos los Viernes en el colegio había una misa a las ocho de la mañana, todos los cursos se agolpaban en la iglesia para dar gracias al Señor por la semana. La misa transcurrió sin ningún evento, el Padre Fulgencio hablaba mierda sin cesar como siempre hasta que llegó el momento en que la banda debía entonar otra canción. Gerardo guitarra en mano dijo "1,2,1,2,3" y comenzó con las notas de "mi corazón es una caja de música donde Dios colocó su canción, mi corazón es una caja de música donde Dios colocó su canción", en ese preciso instante todo sucedió con mucha rapidez, Gerardo empezó a contorsionarse cual rockero poseído mientras unos rayos azules salían del micrófono, la estridencia de la guitarra era realmente desagradable al oído y la voz de Gerardo parecía aquella de una vieja histérica en una cola de automercado mezclada con gripe de diez días. El Padre Fulgencio gritaba "Ay Dios esta poseído, yo sabía que este cura que nos mandaron algo raro se traía, sálvalo San Pericles", las maestras rezaban y nos hacían rezar a nosotros también, a todas estas Gerardo seguía en su "baile" alrededor de la iglesia echando rayos azules y chillando cual perro que le pisan la cola, finalmente cayó al suelo justo enfrente mío, el pelo se le había quemado, echaba humo por las orejas y sus ojos parecían perdidos en la inmensidad del universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los curas del colegio se acercaron y gritaban oraciones para sacarle el demonio de adentro y le echaban agua bendita, Gerardo me miró y me dijo "coño se me pegó el cable de la guitarra con el palo del micrófono", los curas seguían llenándolo de agua bendita y de oraciones sin importarles lo que aquel pobre hombre decía, solo se limitaban a hacer comentarios como "el satánico este", "Dios castiga a los seguidores del diablo", "hay que llamar al Vaticano para que lo excomulguen".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto aparecieron unos paramédicos y la policía, subieron a Gerardo a una camilla fuertemente custodiado, el Padre Fulgencio les dijo "cúrenlo y luego métanlo preso, este hombre no merece pertenecer a esta congregación". Yo asustado y confundido por todo aquello trataba de explicarles a los curas que el pobre Gerardo no era satánico y que simplemente había sido víctima de un cortocircuito pero nadie me hizo caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se llevaban a Gerardo alcancé a ver la hebilla de su correa, esta vez decía "El Infierno espera por ti"…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-8000642003575181793?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/8000642003575181793/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=8000642003575181793' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8000642003575181793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8000642003575181793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/08/el-padre-gerardo.html' title='El Padre Gerardo'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-7061479632696069521</id><published>2011-07-12T16:19:00.003-04:00</published><updated>2011-07-12T16:27:11.147-04:00</updated><title type='text'>Pa' loco estoy yo...</title><content type='html'>“Es tu cara, eso es, es esa cara que pones”, así gritaba en tono enfurecido aquella mujer que se encontraba sentada en la mesa justamente al lado de donde yo trataba de tomarme una Coca Cola muy fría. Los humanos somos curiosos por naturaleza, unos más que otros, el que no siente curiosidad pues muerto en vida está. Por más que traté de evitar concentrarme en la conversación, bueno quiero decir, en la gritería que aquella dama le tenía montada a aquel caballero, con cada palabra que pasaba más atención ponía, eran días de aquellos, de esos cuando era superhéroe y el mundo estaba para salvarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esa carita, ves?, no te das cuenta, pero vale, quien se aguanta esa carita”, “pero Elvira” respondía el caballero “cual cara?, de que hablas?, esta es la única cara que tengo”, “no, no, no te me hagas el loco Juan Manuel, tu sabes de que cara hablo, esa que pones, la cara, la cara pues”. A cada momento me acercaba más a la otra mesa, con movimientos sutiles y precisos, arrimaba mi silla con la sola intención de darle claridad en mis tímpanos a toda aquella alegoría a la necesidad humana de armar peos por doquier. “Ves? ves?, repetía Elvira, “es que hay que ver vale, tu y tu cara, chico, increíble, es la carita de siempre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Me cansé, me cansé de tu cara, es que no ves que me pone de mal humor?, no te das cuenta chico” gritaba la dama mientras hacía aspavientos con sus manos muy bien arregladas y cuidadas. “Esto no lo aguanta nadie, esa cara, quien ha visto?, en donde se ha visto?, pero bueno, esa carita, esa misma, ves? ya la hiciste otra vez”. “Pero Elvira vale” decía el hombre, “que cara?, ya te he dicho mil veces, es la única que tengo, no existe otra”, a todas estas el agobiado caballero se tocaba sus facciones con desespero tratando de buscar algún cambio en ellas que motivara a la dama a insistir en su cara con tanto alboroto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Baja la voz Elvira”, repetía Juan Manuel, “por favor chica, estas armando un espectáculo, no te da pena?”, “a mi no me da pena nada chico, nada, a mi no me da pena” gritaba la agresiva mujer aún con más desesperación que antes, “además ya ves, ya hiciste la cara otra vez, es que esa carita vale, hasta cuando, imposible, esa carita de verdad me enerva Juan Manuel, quítala vale, quítala de inmediato”. “Escúchame Elvira, es que no se de que cara hablas” decía el hombre mientras hacía muecas tratando de encontrar la cara precisa para satisfacer a su mujer, o por el contrario enfurecerla más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Toma chico, no quiero esa pulsera, no la quiero, mientras tengas esa cara no quiero tus regalos” gritó con un alarido digno de película de terror la damicela, el hombre quien ahora se agachaba a recoger la pulsera que había caído al piso estableció contacto visual con mi persona, hizo otra mueca como tratando de excusarse por la conducta salvaje de la mujer y volvió a retomar la conversación. Yo traté de no mirarle, hacerme el loco, bueno cosa que no es difícil para mi, pues loco soy, pero aquellos ojos de aquel hombre decían todo y nada a la vez, sin darme cuenta ya prácticamente estaba sentado con aquella pareja, con aquellos humanos que jugaban su juego, el de herirse sin sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No me des ni un regalo más” decía Elvira, “ni uno más, porque te devuelvo esa vaina, o cambias la cara, o te metes tus regalos por el bolsillo”, “pero Elvira, tranquilízate por favor” argumentaba el caballero, “cálmate, por favor, te va a dar un infarto, una cosa, un no se que, algo chica”. “Yo no me calmo un carajo” decía Elvira mientras sacaba unas camisas de una bolsa y se las tiraba en el piso al hombre, “yo no quiero tus regalos, o cambias la cara, o no quiero regalos, regalos, cara, cara, regalos, ves?, me entiendes?”. “Pero Elvira, recoge esas camisas, no te da pena con el señor?”, el señor no era otro que mi persona, quien ya por asomado había pasado a ser parte de aquel dúo infernal, aquel monumento a la discusión, aquella obra de teatro que nunca iría a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El señor está en lo suyo, no lo metas en esto, además, fíjate el no tiene esa cara que tienes tu” gritó la desesperada dama, “Elvira, baja la voz, baja el tono”, “disculpe señor” me dijo Juan Manuel, “discúlpela a ella, está pasando por un mal momento, usted sabe”. “Mal momento?, mal momento vas a pasar tu Juan Manuel, mal momento vas a pasar cuando te deje por no quitar esa cara, si, ves?, esa misma, la misma carita”. “Elvira, basta, calma, cordura por favor, el señor nos está mirando”, “mire señor” me gritó la mujer, “usted le pone esa cara, veála bien, esa que tiene este tipo, usted le pone esa cara a su mujer?, dígame, usted se la pone?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Petrificado pues ahora si estaba metido de lleno en aquel desastre natural miré hacia arriba, la dama insistía en que mirara al hombre para verle su cara, yo seguía tomando mi refresco y el hombre trataba de captar la atención de Elvira para quitármela de encima. “Dígame pues” gritaba enfurecida la dama, “usted cree que hay derecho a que tenga esa cara?, y me la pone a cada rato, que le parece?”, “Elvira, por favor, el señor no tiene nada que ver en este asunto, por favor, cálmate” decía Juan Manuel. El hombre me veía y hacía todo tipo de muecas tratando de disculpar a la enfurecida mujer quien estaba poseída en su cruzada contra la cara de Juan Manuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A te vas a poner del lado del macho no?,” me gritó la mujer, “claro, seguro que tu también le pones esas caritas a tu mujer, por supuesto, es que todos lo hacen, la carita, la carita, esa misma, ves?, ya la pusiste”, en ese momento ya no solo el hombre tenía la cara, sino yo también, por supuesto todo de acuerdo a Elvira. “Míralo a él” decía Elvira refiriéndose a mi, “ya puso la carita también, es que todos son iguales, hacen lo mismo, igualitos, cortados con la misma tijera, la carita, si, si, esa misma”. A todas estas yo no sabía de que cara me hablaban, la única que tengo es la que ofrecía, así soy, contra la genética no puedo luchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Manuel se disculpaba constantemente con mi persona mientras la enfurecida dama ya había volcado su ataque no solo contra el hombre sino contra mi con igual intensidad. A todas estas yo permanecía callado pues cuando no entiendo de que habla la gente prefiero no proferir una palabra so pena de quedar como un idiota sin destino. “Juan Manuel, haz algo, quita esa cara, no ves que el tipo este me puso la carita, no lo ves?,” chillaba Elvira, en ese momento ya la cara de Juan Manuel no importaba para Elvira sino la mía era la que la molestaba, el hombre todo apenado trataba de calmar a su mujer, yo reconozco que me sentía con ganas de reírme, y la dama con el pasar de los segundos subía el tono de su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cual cara?”, le dije, “de que cara está hablando usted?, cual es la cara que puse?”, me decidí a decirle con ánimos de poner fin a aquel nefasto incidente en el cual estaba metido. “Ay si, ahora te me vas a poner así” dijo la dama, “viste Juan Manuel?, el tipo me pone la cara y además se hace el loco”, “mire señora” dije, “yo no se de que habla usted, esta es mi única cara”, “no, no, no me vengas con ese cuento” gritó Elvira, “que sabes que me pusiste la carita, la carita esa, la típica, la clásica”. Juan Manuel seguía disculpándose por el ataque de la dama y yo simplemente disfrutaba ver todo aquel show, de gratis y además que me ayudaba a convencerme de muchas cosas que años atrás había entendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué una máscara de payaso que me había comprado, me la puse en la cara, “y ahora?” le dije a la mujer, “todavía tengo la carita esa?, dígame pues”, la dama sorprendida por mi proceder miró a Juan Manuel y le dijo “ves, ves, si tu tuvieras una máscara no tendríamos problemas”. Me quité la máscara y se la di al hombre, quien de inmediato se la puso, la dama quien había cambiado el semblante le dio un apasionado beso al caballero, por encima de la máscara por supuesto, “te amo mi amor” sentenció. Se volteó y me dijo “gracias por la máscara guapo, ves que ahora ya no tiene la cara, y de paso mijo, quita esa carita tu, que ya la pusiste otra vez."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de la silla, deambulé por aquel centro comercial, entré a la tienda de disfraces y me compré otra máscara, solo que esta vez no era de payaso sino de la famosa cara de la que hablaba la mujer…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-7061479632696069521?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/7061479632696069521/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=7061479632696069521' title='12 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/7061479632696069521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/7061479632696069521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/07/pa-loco-estoy-yo.html' title='Pa&apos; loco estoy yo...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-6919965583742673790</id><published>2011-06-07T16:00:00.003-04:00</published><updated>2011-06-07T16:02:00.287-04:00</updated><title type='text'>X</title><content type='html'>Algo extraño había sucedido con aquel hombre, si es que podemos llamar extraño al acontecer diario en este putrefacto lugar. Llegó muy temprano al trabajo, el mismo trabajo que había mantenido durante años, aquel donde encontró la seguridad establecida, lugar donde se fueron sus ideas al vacío. Sin pensarlo dos veces se orinó en las sillas de sus dos supervisoras, no conforme con esto procedió a verter ácido muriático sobre todos los archivos que por años le habían acompañado. No es fácil describir lo que se siente aquí abajo, razones hay de sobra pero no basta con encontrarlas, caminando con una sonrisa en su cara pues nunca perdió el sentido del humor se dirigió al cuarto de comedor en donde prendió todos los artefactos eléctricos allí encontrados y comenzó a hacer vasos y vasos de café aunque en su vida había tomado ni un sorbo de aquella droga aceptada. Esperó paciente el momento que estaba por llegar, rodeado de vasos de café humeantes que le hacían compañía y con una rosquilla gigante en su mano subió la mirada cuando su supervisora entró despavorida, pálida, enfurecida, y sin mediar palabras le señaló la puerta, de salida claro está. Mordió aquella rosquilla sabrosa y le ofreció una mordida a su supervisora, luego se paró, hizo una reverencia y se marchó sin notar el más mínimo cambio en su constante y habitual estado de mente, es que somos lo que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió a la calle en donde la luz del sol confundía a los transeúntes pues en realidad no quemaba, el sol, como otros, se había rendido en el camino. El rayado peatonal era largo y muy blanco, parecía sacado de una película, gozaba de una perfección admirable, por supuesto, era un paso peatonal. No vió venir el carro que a toda velocidad se aproximaba, la mujer emperifollada y lista para conquistar el mundo traía el pie hasta el fondo del acelerador, la fuerte música que salía de las cornetas no le permitía pensar, quizás era el olor penetrante de su perfume recién salido al mercado. Volteó y vio aquella sombra amenazadora venirse sobre él, la vida no le pasó enfrente de si mismo en un segundo, no recordó a sus seres queridos ni pidió perdón al Todopoderoso, ni una gota de adrenalina se filtró en su cuerpo, nada, la nada, ni un sentimiento afloró mientras el ruido estruendoso del frenado le causó cierta molestia en el tímpano y ni siquiera forzó su mirada hacia el vehículo que quedó a escasos milímetros de su pantalón de tela marrón. Miró el semáforo y comprendió que de nuevo tenía la razón, es solo que a veces no basta con tenerla hay que también entenderla. La dama del carro gritó en la lejanía “es acaso que tu tienes aceite en las venas?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró al banco, aquel que estaba situado en el centro de la ciudad, con un decorado barroco y una iluminación precaria, dio un paseo sin sentido por cada ventanilla del mismo y decidió pararse en la número siete, desde niño le gustó aquel número y no por considerarlo de la suerte, simplemente le gustaba. Le pidió a la cajera que le entregara todo el dinero que había en la bóveda, acto seguido sonrió y le dijo que se trataba de una broma, la mujer que había perdido la coloración además de sentir un calorcito en la entrepierna le advirtió que podía ir a la cárcel por su “bromita” pesada y que lo dejaría pasar esta vez pues se encontraba feliz ya que finalmente había conseguido novio. Retiró todo el dinero de la cuenta, no tenía mucho en realidad, colocó aquellos papelitos de colores dentro de su billetera y se dispuso a salir. El ladrón, el verdadero ladrón, gritó que le entregaran todo el dinero, la cajera entre lágrimas y sollozos pidió que no la mataran, que le darían lo que él pidiera. Se encaminó hacia el hombre que demandaba el dinero y se paró a su lado, le indicó que era mejor si se iba de aquel lugar y abandonaba la idea de robar el banco, el ladrón sin poder creer aquello le puso la pistola en la cabeza profiriendo unos cuantos insultos, de nuevo le pidió que se fuera del banco, que hasta él mismo lo acompañaba y le compraba el almuerzo. El anti-social ya desesperado le dio un ultimátum, y justo cuando se aplomaba para disparar la alarma del banco sonó, tomó de la mano al ladrón y se lo llevó hacia la calle, le entregó su dinero y le dijo que se fuera. El ladrón aún sin poder dar crédito a lo sucedido trató de explicar sus razones, el hombre tenía las de él, todos tenemos algunas, y por eso nunca estaremos de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue a su casa en donde luego de tomar un largo baño con agua hirviendo se afeitó y se vistió con un pulcro traje italiano. Se miró al espejo y vió lo que siempre había visto, ni un solo cambio, es solo que no aprendemos a mirar lo que en realidad hay que ver. Después de revisar que todo estaba en orden se puso en marcha, los zapatos negros brillaban en contraste con la luz de aquel iluminado salón de fiestas, la algarabía propia del momento se confundía con la cotidianeidad de cada ser viviente, los colores cansados de su tono suplicaban que les fuera permitido cambiar, es que hay momentos en donde hasta a la poesía le da pereza rimar. La fiesta andaba sobre ruedas, tal cual se planeó cuando se sentó a su lado aquel banquero temerario, después de un simple saludo, y al ver que no existía ninguna reacción le informó que los mercados capitales se habían venido a menos, irrecuperables, una avalancha de destrucción nunca antes vista, todo, todo regado por el piso, la mera ilusión de un descanso eterno venido a menos, sin esperanza se vive, pero la espera se hace larga. Sacó su billetera y le entregó el último papel que ella contenía, sonrió y se paro de la mesa, sin siquiera levantar la mirada salió sin que nadie lo notara, para que te vean debe haber una razón, si la perdiste pues no tienes perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió caminar hacia su aposento, había sido un día largo, aunque nunca había entendido aquel concepto pues todos, hasta donde él sabía, tenían veinte y cuatro horas, a lo lejos vió unas luces de colores, escuchó las sirenas y se encaminó. No tenía nada que hacer, nadie le esperaba, decidió husmear y vió los pedazos de metal retorcido, cada quien busca lo que quiere, todos encontramos lo que nunca hemos deseado. De pronto un oficial de la policía se le paró al frente y sin mediar palabras le colocó las esposas en sus muñecas. Sin entender pero dispuesto a complacer se limitó a sonreír y esperar. En aquella buseta y rodeado de desconocidos lo paseaban por la ciudad, las amenazas no faltaban, las acusaciones volaban. Entendió al fin que de una manera u otra vamos pero no venimos, se trata de ir y no volver. En la central lo recibieron a patadas y empujones, después de pasar un rato allí sentado, vejado, disminuido, entró a aquel cuarto mal oliente y feamente pintado un hombre mal encarado, tu no le tienes miedo a la maldad policíaca? se limitó a decir, en ese instante otro se acercó y le susurró algo al oído, el hombre le quitó las esposas y le dijo que se fuera, un error o algo así murmuró, las razones las buscamos, sin encontrarlas agonizamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin sudar ni una gota ni pensar en lo sucedido caminó tranquilo por aquellas avenidas y calles, la noche estaba bien entrada y apenas quedaban rastros de aquel día en el reflejo de la ciudad. Por un instante pensó en quedarse allí para siempre, estático, plasmado y confundido entre las ruinas del quehacer mundano, es lo mismo si estás y no notan si te vas. Su esposa estaba de viaje, si no hay diferencia no hay motivos para la paciencia. Entró al apartamento y escuchó unos ruidos que llevaba tiempo sin reconocer, allí en la sala su otrora amigo y su esposa jugaban plácidamente a aquel juego del cual siempre deseó escapar, cada quien cruzó las miradas necesarias del caso y el par de tórtolos comenzaron una explicación encadenada de aquellas razones que siempre debemos brindar, luego de un silencio ensordecedor, la esposa se plantó y le pidió que se fuera de la casa, que ese no era su hogar, que allí no pertenecía y no debía estar, ni siquiera la soledad de aquel momento sombrío lo hizo rechistar, sonriendo tomó de nuevo su saco y a la calle se echó a andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durmiendo en un banco de aquel parque soñó como hacía todos los días, aquella mezcla de razones y motivos que nos acarician mientras no vemos. La pesadilla entró con rapidez y parecía no tener ganas de alejarse, se tornó violenta y misteriosa, un caudal de situaciones del pasado pero que no eran otra cosa que el presente, ese pequeño instante para pasar al futuro, un futuro que logró ver desde siempre pero que quiso encarar en carne propia. Se ensañaban en contra de su ser, aquella voz que siempre susurraba sus razones repetía con constancia y placer las verdades que se alojaban en su interior, una a una, poco a poco, sin piedad ni misericordia, esperando el momento preciso para llevárselo todo, ha llegado tu hora, es acaso que no la estabas esperando?, abrió los ojos y se encontraba tan tranquilo como la noche anterior, como el día anterior, como su vida anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un niñito que esperaba el autobús para comenzar su día preguntó “señor, a usted no le da miedo dormir aquí solito sin sus papás?, en ese momento recordé que solo me tengo miedo a mi mismo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-6919965583742673790?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/6919965583742673790/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=6919965583742673790' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6919965583742673790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6919965583742673790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/06/x.html' title='X'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-2813779937536512481</id><published>2011-04-27T10:37:00.004-04:00</published><updated>2011-04-27T10:46:35.357-04:00</updated><title type='text'>ET</title><content type='html'>Iván José Alcántara Molleja había estado fascinado con la vida extraterrestre desde temprana edad, cuando contaba con tres años pasó doce horas seguidas pegadito a la ventana de su habitación repitiendo las palabras UFO, UFO, UFO, pues había escuchado en un programa televisivo que con ese mantra se podía atraer a algún personaje del espacio exterior a visitar nuestro planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los cinco años pidió a sus padres que le compraran un disfraz de marciano, se lo puso hasta que las antenitas cayeron vencidas por el uso, a los 7 se subscribió a la revista de cartones "El Espacio y sus habitantes", a los 10 atendió su primer seminario sobre las estrellas y los planetas en el planetario del Parque del Este y a los doce ya escribía historias de seres extraños que nos visitaban para explorarnos y conquistarnos. Igualmente instaló una antena de manufactura casera en la ventana del apartamento donde vivía la familia Alcántara Molleja la cual conectó a las luces del arbolito de navidad con la esperanza que algún extraterrestre se sintiera atraído por aquella gama de colores que titilaban en la noche, el resultado no fue el esperado pues causó un cortocircuito y quemó el pino, las luces y hasta los regalos del Niño Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchachito no quería ir a Disney World, solo visitar Roswell y el Glaciar Perito Moreno en Argentina para ver si finalmente lograba establecer contacto con algún habitante de otra lejana galaxia. Escribió cartas al SETI, visitó sus instalaciones un verano y pasaba horas y horas leyendo cualquier cosa que de alguna manera u otra le suministrara información acerca de la existencia de vida en otros planetas o galaxias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván insistía en que quería ser astronauta pues estaba convencido que con algún bicho raro se encontraría en el espacio sideral, finalmente y con gran esfuerzo de sus padres le enviaron a estudiar Astronomía e Ingeniería Espacial a la Universidad de Arizona en donde se destacó y ya graduado con ayuda de uno de sus profesores entró al programa espacial de la NASA, después de un año de entrenamiento finalmente llegó la carta con la respuesta definitiva si Iván pasaría al Programa Elite de Astronautas. Con cuidado abrió la carta para encontrarse que la respuesta había sido negativa, al parecer Iván no contaba con los atributos físicos necesarios para poder realizar viajes por el espacio. Iván continuó intentando de todas las maneras posibles para de alguna u otra forma poder establecer contacto con la vida sideral pero todas las oportunidades se fueron cerrando. Abatido y triste regresó a Caracas y se dedicó a trabajar en el planetario del Parque del Este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida de Iván se había sumido en el más completo de los aburrimientos, todo era una monotonía eterna, era una especie de pesadilla de la cual no podía despertar. Una noche regresaba solo a su casa como todos los días Iván divisó a lo lejos, en un monte de la carretera una luz roja muy brillante que además parecía moverse en círculos. Después de controlar el carro pues casi se sale de la carretera por la emoción logró ordenar sus pensamientos y pensó "coño al fin, al fin, esta vaina tiene que ser una nave extraterrestre, luz roja circular, de los habitantes de la Vía Láctea en su paralelo 135, detrás de Plutón, seres amigables, pequeñitos, muy inteligentes", "coño no lo puedo creer" se repetía a si mismo mientras aceleraba para acercarse a la brillante luz roja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apagó el carro y se bajó, abrió la maleta del carro y sacó un traje especial que había comprado en un Congreso de Vida en el Espacio Exterior en Canada, se lo puso y comenzó a adentrarse en el monte, poco a poco se acercaba a la luz roja cuando de pronto vio una figura que por la oscuridad de la noche no era más que una sombra con forma de enanito, encorvado, sudando, Iván se paró en seco cuando escuchó unos sonidos extraños, coño se dijo a si mismo, definitivamente son ellos, los habitantes del paralelo 135, ay coño que emoción se repetía a si mismo. Un poco más cerca y haciendo uso de todos los conocimientos adquiridos a través de los años procedió a identificarse. Aquí de este lado, Iván José Alcántara Molleja, soltero, 35 años, 1, 77 de estatura, 75 kilos de peso, terrícola, Ingeniero y Astrónomo, sin ninguna intención hostil, solo queriendo establecer contacto con vida extraterrestre, pacífico y amable, quien responde de aquel lado?. Un silencio sepulcral existía en el ambiente, mientras los ruidos extraños emanados de la pequeña figura encorvada se hacían cada vez más fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván repitió, yo soy humano, en misión de paz, solo quiero establecer contacto. De pronto la figura se puso en pie y dijo "Carlos Lanz, chofer de ambulancia y coño hermanazo simplemente tratando de echar una cagadita en el monte"…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-2813779937536512481?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/2813779937536512481/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=2813779937536512481' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2813779937536512481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2813779937536512481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/04/et.html' title='ET'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-3344410775786235560</id><published>2011-03-24T11:17:00.002-04:00</published><updated>2011-03-24T14:17:39.796-04:00</updated><title type='text'>Viaje Galáctico</title><content type='html'>Venía del trabajo como todos los días, esperando el metro, el autobús, simplemente viviendo la vida, sin más ni menos, me dispuse a entrar a la casa con la esperanza de encontrar a los Medias Rojas ya ganando el partido de aquel día. Escuché unos ruidos muy particulares en el jardín, me acerqué cautelosamente y pude jurar que había visto par de enanitos muy blancos y brillantes saltando, me froté los ojos mientras rezaba a San Goyo, el patrono de los ciegos, y lamentablemente habían desaparecido, "estas loquito" me dije y entré a la casa. Me recosté en la cama para descansar y simplemente caí rendido por el cansancio de un día cualquiera, de un día cualquiera de esos en que ves enanitos brillantes revoloteando por el jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo bien como pasó, solo puedo decir que abrí los ojos y pude ver una luz brillante que venía de la ventana de mi habitación, me levanté de la cama y dije en voz alta, "bien ha llegado la hora, camina hacia la luz donde unos seres llenos de paz y amor te van a tomar de los brazos y te van a llevar a descansar por la eternidad". Seguí avanzando y nada que los afamados y bien conocidos seres de luz, paz y tranquilidad acaban de aparecer para conducirme hacia el otro lado, repetí "no te preocupes, sigue caminando que ya los vas a ver y a sentir". De pronto sentí un carajazo en mi espinilla y pude ver a dos seres enanos, cabezones y con ojos ovalados con cara de malos que se reían mientras hablaban entre sí en una lengua desconocida para mi persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Quieto guevón", me gritó uno de los enanitos, yo solo pude decir, "tranquilos, tranquilos, no me hagan daño que con esa patada en la espinilla no puedo correr pa' ningún lado", de inmediato el que me había metido la patada en la espinilla sacó una inyectadora y me clavó la aguja en el muslo, "coño que haces enano de mierda? alcancé a decir pero en cuestión de segundos había caído en los brazos de Morfeo nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté amarrado en una mesa fría y de algún metal desconocido, rodeado de 5 enanitos que me miraban fijamente. "Coño no puede ser" pensé, "solamente a mí me llevan unos enanos brillantes para joderme la existencia". Traté de hablar pero no me lo permitieron dándome un carajazo en la boca con una especie de paleta de goma, uno de ellos, el más feo, tomó la palabra y me dijo "bienvenido a la sala 215 del pabellón X-4 dentro de la Nave Nodriza Antares, lugar en donde se realizan experimentos con distintos seres de diferentes razas a lo largo de la galaxia.” "Ahora si me acomodé yo" pensé, "no es suficiente con pagar el carro, el teléfono, internet, la comida, lavar la ropa, cocinar, que las mujeres te desprecien y aguantar a la gente del trabajo sino que enanitos de otro mundo me escogen para experimentar conmigo", otro de los enanos habló "le estaremos realizando experimentos durante unas 12 horas en tiempo terrestre, por favor colabore para no tener que hacerle daño."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darme chance de patalear una aguja atravesó mi ombligo, "ay coño esto si duele" grité y me volvieron a meter otro carajazo con la paleta de goma en la boca, la aguja parecía recorrer todo mi cuerpo pues la sentía en distintos puntos, de reojo podía observar como en una pantalla se veía mi organismo por dentro mientras los enanitos anotaban cosas en una libreta y hablaban entre si en su idioma desconocido. Después de varias deliberaciones entre ellos se acercaron y me dijeron "terrícola, usted debe permanecer aquí con nosotros pues nos va a ayudar a determinar ciertos parámetros para la invasión programada al planeta ese pirata donde viven ustedes, solamente le vamos a hacer unas preguntas para luego pasarlo a la sección de estudios avanzados. "Me cago en diez" pensé "no le di comida a mi perro, el loro debe andar arrecho, me van a botar del trabajo, mi novia debe pensar que estoy con otra y yo atrapado por estos enanos en quien sabe donde coño."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pararon de la mesa y pude ver como había una mano de seres raros a lo largo de la habitación, un monstrico azul con tenazas verdes se quejaba de la comida que le habían traído y una bola de pelos con tres antenas estornudaba sin parar llenando un pipote con una sustancia amarillenta, en otra de las mesas estaba Jaime Lusinchi al que los seres enanos le habían puesto un letrerito que decía "BASURA", más allá logré ver a Aristóteles que trataba de convencer a los enanitos que la filosofía era más importante que destruir al planeta y muy bien amarrado tenían a Mr. Hyde que trataba de soltarse a toda costa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en una silla con 3 enanitos frente a mí comenzó la ronda de preguntas, "cual es la capital de Suecia? dijeron, yo respondí "Estocolmo", los enanitos se miraron y prosiguieron "a que temperatura hierve el agua? "a 100 grados centígrados a nivel del mar" dije, los enanitos se miraron y continuaron, "cuanto es 2345 x 3790?, "8.887.550 respondí", "quien es el hombre más inteligente del planeta Tierra? "Hugo Chávez" les dije. Hubo un silencio y los enanitos salieron repentinamente de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró otro enano con cara de pocos amigos y repitió la pregunta, quien es el hombre más inteligente del planeta Tierra?, "Hugo Chávez" volví a decir, el enano enfurecido me metió otro paletazo en la boca, de seguido entró un enano que llevaba capa y una corona y me preguntó “quien es el hombre más inteligente del planeta Tierra?, "miren" les dije, "Hugo Chávez es el hombre más inteligente del planeta", los enanos se retiraron y la nave giró bruscamente, en cuestión de segundos logré ver por una de las tantas ventanas de la nave que estábamos posados sobre el Palacio de Miraflores, "hay coño" pensé "estos enanos no saben lo que están haciendo, ahora si me van a linchar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con igual rapidez la nave se posó sobre mi casa, los enanos me agradecieron mi tiempo y me regalaron una chupeta que me quitó el dolor por los paletazos en la boca, caminé hacia mi cuarto y me llevé la sorpresa de mi vida cuando en mi sala vi a Hugo Chávez sentado, "que coño haces tu aquí?, "bueno camarada mesmo, misión amistad, aquí me han dejado los enanitos mesmos", "si, si, pero tan rápido?, "mesmamente, rápido sí, es que hablé con ellos, les propuse unas misiones espaciales, alienígenas, les propuse darle petróleo por estrellas, médicos cubanos por polvo sideral, les ofrecí unos terrenos en Barinas a cambio de una nave de esas de ellos para derrotar al Imperio, al de la capa, ese mesmo, el jefe mesmo, le ofrecí el Ministerio de Estudios Espaciales y le dí carta blanca para robar", pude observar a un lado de mi sala una chupeta del tamaño de una nevera y pensé "coño a este sí que le cayeron a carajazos de verdad verdad", Hugo prosiguió "mesmamente les ofrecí un intercambio, unos de ellos se vienen a sembrar tomates en Margarita mientras mando a Nicolás Maduro a aprender cómo manejar la nave para derrotar al Imperio", a todas estás pensé "déjalo que hable, que se distraiga, este es el momento de acabar con esta tortura para los venezolanos", Huguito seguía hablando "y bueno mesmamente les ofrecí unos gallineros verticales y enviarles a Rangel Silva por tres meses para que les imparta unas técnicas de guerra asimétrica para sus batallas galácticas, les regalé la Constitución Bolivariana y les deje claro que tenían que iniciar una revolución en la Vía Láctea para acabar el monopolio oligarca de George Lucas con ese cuentito de Star Wars mesmo, además les pedí por favor que me le enviarán un saludo efusivo a Alien, si el monstruo de la película que yo sé que no es malo sino que es socialista y revolucionario, y por supuesto les recordé la frase de Bolívar 'En la galaxia están nuestros amigos y las estrellas nos dan luz', ah y se me olvidaba les obsequié una morrocoya para que sus muchachitos se diviertan mesmamente."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí una gran pena ajena por lo que había hecho pasar a los enanitos brillantes pero consideré que estábamos a mano por haber perturbado mi paz en un martes cualquiera, me desplacé hacia la gran chupeta y grité "mira Hugo en la ventana, unos gringos Marines que nos vienen a atacar", cuando el tarado volteó hice rodar la chupeta que más bien parecía una bola de acero, la misma tomó por sorpresa al Teniente Coronel y lo aplastó sin darle chance a escapar, caminé unos pasos y me cercioré que efectivamente el inquilino de Miraflores había quedado espachurrado, sonreí y pude ver como la chupeta tenía una pequeña nota, "Terrícola, gracias por hacernos reír un rato, teníamos tiempo sin hacerlo, nos engañaste, este actor de Radio Rochela de verdad que es una joda, no es el hombre más inteligente del mundo pero de verdad que hizo reír a toda la galaxia………&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-3344410775786235560?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/3344410775786235560/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=3344410775786235560' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3344410775786235560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3344410775786235560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/03/viaje-galactico.html' title='Viaje Galáctico'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-3296195385053090176</id><published>2011-03-22T14:17:00.001-04:00</published><updated>2011-03-22T14:17:36.702-04:00</updated><title type='text'>Voyeur</title><content type='html'>Guindado en el techo de un baño público en el Hotel Hilton de Johannesburgo Julián Estrada sacó su cámara y su filmadora, con cuidado movió una de las placas del techo falso y comenzó a filmar y a tomar fotos, Nelson Mandela estaba haciendo sus necesidades y Julián realizaba lo único que sabía hacer, filmar y tomar fotos de gente cagando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julián nunca fue un niño normal, desde pequeño desarrolló ese placer por mirar, pero no por mirar pájaros, atardeceres, gente caminando, aviones ó flores, Julián miraba y filmaba gente en pleno acto defecatorio. Tuve la oportunidad de conocerlo en uno de mis viajes a un Congreso de Ociosos en Montevideo, Uruguay y fue donde me confesó su placer por espiar y filmar a los seres humanos en lo que el consideraba era el momento más indefenso de una persona a lo largo de su vida, me decía este argentino "Ché, vos has visto momento más vulnerable en la vida de un ser humano que cuando está allí sentadito, solo, con los pantalones abajo y además realizando todos los ritos que tiene que hacer la gente para poder relajarse y depositar los leños". Según Julián todas las personas tenían ritos extraños, formas distintas, fetiches y maneras para poder ejercer el derecho a liberar las tripas de la mugre en ellas contenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me limité a decirle "coño Julián, extraño gusto el que has desarrollado, pero bueno cada loco con su tema". El tipo me dijo "y bueno querido, esto tiene un fin, me he dedicado a filmar gente famosa y no tan famosos, y pronto Warner Brothers finalmente va a producirme la película que siempre he soñado realizar, ya tiene hasta nombre, 'Historias Cagadas'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julián siguió hablando y me dijo, "mirá querido tengo a Madonna, al Dalai Lama, Sean Connery, Julia Roberts, Angelina Jolie, Tony Blair, Ricky Martin, Donald Trump y hasta a Maritza Sayalero en pleno acto con sus respectivas pocetas, de hecho tengo más de 500 personalidades famosas y unas 1200 personas de la vida, es más te cuento que Bill Clinton caga fumándose un tabaco mientras ve fotos de Monica Lewinski, Pelé caga después de echar una foto de Maradona a la poceta, tu presidente Chávez lo hace cantando el himno nacional y se pone una barba falsa para parecerse a Fidel Castro, el Papa lo hace mientras ve una foto de Satán y Jennifer Lopez se sienta al revés en la poceta. No te cuento más para que vayas a ver la película, y bueno no te vas a creer lo que la gente común hace, no te lo vas a creer", soltó una carcajada y se volteó para perderse entre los asistentes al Congreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las 10:30 p.m. cuando sentí uno de mis clásicos retorcijones, de un salto me paré y agarré mi barajita de Bill Buckner, si de ese mismo infeliz que se le fue un batazo entre las piernas en la Serie Mundial del año '86 y que me causó mi primera gran depresión con apenas 12 años, cuando los Medias Rojas de Boston perdieron ese año juré que cada vez que fuera a depositar llevaría conmigo la barajita de ese nefasto personaje para de alguna forma figurativa sentir que me estaba cagando en él por el dolor que me había causado, ya sentado y concentrado en mi barajita me entró la psicosis pensando en que el argentino podía estarme viendo, con mucha cautela levanté mis ojos hacia arriba, así como quien mira a "ojo de perdíz" y alcancé a ver como se movía el techo falso de la habitación en que me encontraba y pude ver como Julián Estrada me filmaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos meses después me enteré que finalmente la película que conmocionaría al mundo se iba a estrenar en Nueva York, muy tranquilo me trasladé a la Gran Manzana para ir al estreno de la misma. Con alfombra roja y demás Julián Estrada fue recibido, un grupo de más de 500 personas se apersonaron para ver el "film" por primera vez. Hábilmente me logré colar en la premiere y lo reconozco pasé una pena terrible cuando ví que el nefasto argentino me había incluído en su "documental", una señora que estaba sentada al lado mío me reconoció y empezó a cuchichear con el marido, yo simplemente me hice el loco, me paré y salí a esperar el momento indicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato comenzaron a salir las personas, una multitud se había aglomerado en la zona para aclamar al "gran director" argentino por su fantástica película, luces, sirenas, gritos, gente desmayándose y demás acompañaban la escena. Yo paradito allí esperé y finalmente Julián salió ante los aplausos y gritos, el tipo me vió y me dijo "y boludo como andás?, que bien salistes no?. Sin contestarle levanté mi índice y le indiqué una de las pantallas gigantes de Times Square, allí se podía observar con toda claridad a Julián Estrada, sentado en su poceta, vestido de Superman, cantando "Juan Charrasqueado" y con un peluche de un oso rosado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julián trató de decirme algo pero lo paré y le dije "a mi no me jode nadie", y me fui caminando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-3296195385053090176?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/3296195385053090176/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=3296195385053090176' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3296195385053090176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3296195385053090176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/03/voyeur_22.html' title='Voyeur'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-8448213028786350780</id><published>2011-02-03T14:11:00.004-05:00</published><updated>2011-02-07T08:23:03.266-05:00</updated><title type='text'>El recuerdo de aquella noche fantástica</title><content type='html'>Se preparó durante muchos años para aquel momento. O eso creía él. Minuciosamente estudió las probabilidades de salir con vida ante aquello que se le presentaba, analizó con esmero cada particularidad entre el cielo y la tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se embarcó en aquella aventura, aquel momento frenético que lo catapultaría hacia el nuevo mundo, lo desconocido, todo aquello que siempre había soñado. Hay segundos que se transforman en minutos, estos en horas, otros en días, después meses y años, es lo mismo, igual a siempre, en un instante distinto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos perciben los cambios, otros cambian para percibir. La realidad acerca, hasta donde el sueño lo permite. Caminó por veredas conocidas y extrañas, flotó en aquella masa inerte de colores, se permitió seguir, sin dudar, con aquel sereno andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con perfecta precisión calculó la hora exacta de su transformación, ese brinco hacia un lugar fantástico por supuesto, la mezcla de matices perfectos para desarrollarse a su máxima expresión. Al, parecer olvidó que la vida es una apuesta perdida, ciertamente perdida, pero con la esperanza que el croupier se equivoque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó en aquel tiempo en donde esperaba por las estrellas, soñó con olores distintos a los cotidianos temores, vemos lo que creemos, creemos en lo que vemos, el presente es un instante entre lo que fué y lo que será, es solo que dura una eternidad. En ese mito que se llama vida y que los humanos jugamos día a día...si la vives sales muerto y si no por igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así sintió el cañonazo, los fuegos artificiales iluminaron la ciudad, recibió los abrazos y besos de costumbre y entendió que era lo mismo, exactamente igual a un minuto atrás…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-8448213028786350780?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/8448213028786350780/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=8448213028786350780' title='23 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8448213028786350780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8448213028786350780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/02/el-recuerdo-de-aquella-noche-fantastica.html' title='El recuerdo de aquella noche fantástica'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-4640159487071397470</id><published>2011-01-10T16:23:00.002-05:00</published><updated>2011-01-10T16:28:25.288-05:00</updated><title type='text'>Melchor</title><content type='html'>Al Monje Loco lo conocí en una rumba, si en aquella época en donde todavía salía a fiestas a ver como se estaba moviendo el ambiente macabro de las relaciones humanas, quien estaba ganando aquella malvada batalla?, hombres? mujeres?, nadie en realidad sabría decirlo. Melchor Capodimonte era su nombre, yo pedía en el bar una Coca-Cola ante la mirada atónita del barman cuando Melchor pidió un "sombrero", "Kahlua con Ponche Crema" dijo como para reafirmar que era lo que quería. Sin mediar palabras me abrazó y se guindó a llorar. Mis instintos machistas me hicieron retirarlo mientras le decía "no jodas guevón tu estas loco?, pero al verlo a los ojos entendí que el dolor se había apoderado irremediablemente de aquella alma en pena y no me quedó más remedio que prestarle mi hombro para que llorara. Después de sollozar un buen rato y de cagarme la camisa con mocos, me dijo "coño, no tengo como pagarte, te cagué la camisa, que vaina, que mierda soy, que débil". Yo la verdad después de haber asimilado que hay que estar bien jodido para tratar de rascarse a punta de Kahlua con Ponche Crema le dije "no te preocupes pana, tengo otras, es solo una camisa."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No puedo más, no puedo más, mi corazón no es de goma, es que no puede ser", para mi estaba claro que el pobre Melchor estaba jodido por algún culito de los tantos que ahogan la existencia de los hombres. "Mira chamo" le dije "yo tengo un tratado escrito de todas esas vergas, lamentablemente no hay solución, simplemente te duele y no venden nada en la farmacia para que se te quite, el tiempo ayuda, pero no borra, es solo cuestión de tomar decisiones de vida". Capodimonte me miró y me dijo "y de que se tratan esas decisiones de vida?, "mira loquillo" le contesté "eso no es así tan fácil, tu estas golpeado hoy, abatido, no estás pensando claro, mejor te explico otro día", "no, no coño, me tienes que decir hoy por favor" me dijo Melchor mientras se me guindaba a la camisa otra vez, "bueno, bueno loco, está bien pero no me le arranques los botones a la camisa, con los mocos es suficiente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le hice una seña a mis panas que no entendían de que se trataba aquel carajo que se me guindaba encima y cargué con Melchor hasta mi poderoso Chevette. Aquel en donde en alguna oportunidad habían paseado bellas damicelas caraqueñas pero que en ese momento solo se usaba para llevarme y traerme en mi andar lúgubre pero feliz. "Melchor Capodimonte pana" me dijo, "Melchor Capodimonte, jodido, escoñetado". "Verga pana que pena" prosiguió "yo te saqué de la fiesta, seguro tenías tu culito allá adentro, no se tu control, tu entuque, tu jevita, tu mamita, que pena de verdad", "mira Melchor, yo no tengo un coño, de vaina y me tengo a mi mismo", le contesté "hace tiempo me retiré, después de documentar una a una todas mis historias, un día así como el que estas viviendo tu hoy me miré al espejo y me dediqué a otras cosas, no digo que de vez en cuando no le haga una maldad a alguna diabloterita, pero en general mi vida necesita paz y no hay vaina más complicada que un animal que sangra por cinco días y no se muere."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melchor explicó con lujo de detalles su última desventura, nada nuevo para mis oídos la verdad, otra simple historia de esas que se escuchan por doquier, una vieja historia que ya había documentado en mi cuaderno empastado. "Lee ahí" le dije, los ojos de Melchor se aguaron al ver como su historia ya me había pasado a mi, simplemente otros nombres, otros lugares, unas cuantas groserías distintas, pero el mismo resultado. "Y que hago ahora?, me dijo "que le hago a este hueco?, "mira Melchor, el hueco se cierra, todo dependerá de cómo tu lidies con tu cicatriz, hay los que se ponen vengativos, hay los que se esconden, hay los que se dedican a darse más carajazos para ver cual les duele más y así un sin fin de opciones que copan la escena de las relaciones humanas." "Ellas por otro lado" proseguí "lloran sin parar, se levantan y le pican el ojo a cualquier guevón y ya eres historia, nosotros cargamos con cruces de por vida, ellas se cagan de la risa, de alguna forma nos tenía que joder el universo, es un planeta hecho para los hombres, pues por ahí nos agarraron, pero bueno Melchor tu solito puedes tomar tu decisión."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a subir al pobre Melchor que apenas podía caminar a mi vehículo y lo dejé en su casa, le estreché su mano y le dije lo mismo que me había dicho mi maestro el día que me rescató de un despecho reventador "suerte" y me fui. De regreso a mi casa donde me esperaban mi gran danés arlequín y mi loro sin patas, pensaba como siempre pendejadas mientras las notas de "I wanna be sedated" de Ramones retumbaban en mis tímpanos. Pobre Melchor, que jodido está, pero bueno yo no puedo andar de salvador de todas las almas en pena del planeta, le prenderé una vela a San Flavio, de quien dice la historia rebotó con todas las mujeres que intentó conquistar hasta que se suicidó y el Altísimo lo perdonó concediéndole la vida eterna porque no había habido personaje con tan mala leche en la historia de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en el techo de mi hogar, recordaba mi vida pasada, esa en donde asaltaba la ciudad en busca de la sensación única e inigualable que produce la flotadura. Como siempre llegaba a la misma conclusión, la flotadura se disipa y te deja más vacío que bandeja de suspiros en la puerta de un colegio, ahí empiezan los peos y la destrucción paulatina, claro está si llegas a ese punto porque puede ser que aparezca el clásico "billete mata galán" y te jodan antes, o simplemente toda una gama de situaciones infelices que se mezclan para joderte la existencia, sino te agarra el chingo te agarra el sin nariz, así son las cosas aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente y como todos los días de mi vida subía Sabas Nieves, si para creerme el mojón de encontrarme con la naturaleza y eso, vamos a estar claros a quien coño le importa la naturaleza si lo que llevas adentro es un tumulto de escoñetamiento generalizado, por suerte y en mi caso ya yo había pasado por allí entonces ya me estaba creyendo el mojón de la naturaleza, la salud, el pato y la guacharaca. En plena subida del diablo y a golpe de 6 de la mañana me saltó de los matorrales, llevaba un sobretodo marrón con capucha y una cuerda amarrada a la cintura, con mi habilidad y mi entrenamiento lo esquivé y justo cuando le iba a soltar el primer coñazo, se quitó la capucha y gritó "no me jodas Policarpio, soy yo, Melchor, te acuerdas?, "pero bueno pedazo de mierda como me asustas así, ya te iba a aplastar la nariz" le dije, "mira chamo, por favor me tienes que ayudar" dijo Melchor, "estuve pensando y bueno esta es mi decisión de vida", "que coño?, meterte a monje y asustar a infelices subiendo Sabas Nieves? repliqué, "no, no, Policarpio, me voy a volver un personaje misterioso, que no me puedan ver la cara, a ver si así las carajitas dejan de joderme, que te parece la idea?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La verdad Melchor" le dije "en mi vida había visto una vaina más ridícula que esta, pero vamos a hacer algo, déjame llegar arriba y voy a tratar de pensar en como buscarle una solución a tu peo". "Gracias maestro" me dijo el adolorido y golpeado ser humano, "mira, mira, nada de maestro, conocido y me pesas guevón" le respondí. Melchor se puso su capucha y salió corriendo perdiéndose en los caminos de la montaña. Yo seguí mi ruta hacia arriba mientras entre una mezcla de risas y pena me acordaba del loquito este vestido de monje tratando de buscarle una solución a sus problemas amorosos. Descansando después de mi jornada de ejercicios y después de invitar a salir a cuatro muchachas a las cuales iba a dejar embarcadas nada más por joder, comencé a estudiar como se le podía sacar provecho a la vestimenta de Melchor en haras de conseguir su meta, que no lo siguieran jodiendo las mujeres. Mi maestro años atrás me había pasado la misión de ayudar a las almas podridas por culpa de las mujeres, y sin lugar a dudas Melchor era una de ellas, el asunto está en que yo no puedo tomar decisiones por él, si Melchor quiere vestirse así pues yo solo puedo darle luces para de alguna u otra forma consiga el éxito esperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado con Melchor al frente vestido de monje, lo bautizé, "pareces un monje loco" le dije, "pero bueno Melchor, que es lo que quieres hacer exactamente? pregunté, Capodimonte me explicó que el estaba convencido que no podía vivir sin su amada Ana Elisa, que tenía que recuperarla a toda costa. Yo seguía sin entender pues hacía dos noches lo habían mandado a freír monos, confieso que intenté persuadirlo diciéndole que aquí nadie se muere por nadie y que al final lo vería como un recuerdo de un pasado muy lejano. Melchor insistió en que moriría de mengua si no recuperaba a su ya ex novia y que yo debía ayudarlo. Capodimonte se quitó el traje de monje y me lo entregó y me dijo "yo no puedo Policarpio, tu tienes que convencer a Ana Elisa de volver conmigo, te tienes que hacer pasar por mi persona, recuperarla y luego entregármela", "no, no, ya va, tienes fiebre?, le dije, "que es esta vaina Melchor?, el hombre se arrodilló y me dijo "por favor, por favor", "párate coño que si mi mamá te ve así va a pensar que me metí a sadomasoquista y tengo una esclava vestida de monje en mi cuarto" le dije, "no me paro hasta que no aceptes ayudarme" sentenció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta bien Melchor" contesté, "que carajo es lo que tengo que hacer?, Capodimonte procedió a exponer su plan, esa noche había una fiesta en casa de Ana Elisa, yo iría vestido de monje, y le diría a su ex novia que era él y que estaba vestido así pues no quería mostrar mi cara hinchada por el llanto, trataría de recuperarla y de alguna forma devolver la vida al pobre Melchor. Vestido de monje, usando la colonia de Melchor que me hacía estornudar, sus zapatos que me quedaban grandes y convencido de que si era descubierto tendría que mudarme para Altagracia de Orituco me subí al carro en donde Melchor llevaba también otro disfraz de monje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré a la fiesta en donde de inmediato se escuchaban risas y comentarios nada agradables, viendo una foto de Ana Elisa la identifiqué de inmediato, lo que no sabía yo era que el carajo que estaba al lado de ella y por el cual había dejado a Melchor medía 2 metros y pesaba 110 kilos. Sigilosamente me moví entre los presentes y me metí en la cocina para echarme un palo de Coca-Cola para calmar los nervios, allí los padres de Ana Elisa sentados en la mesa vigilaban que los invitados estuvieran a gusto en la fiesta, "quien eres tu?, me dijo el papá, "Melchor, señor Izquierdo", "Melchor, pero que haces aquí, yo creía que…, "si, si, Ana Elisa me dejó pero he venido a recuperarla, usted sabe, el amor", la mamá dijo "pero que es ese traje muchacho, tu estás loco?, "no, no, señora Izquierdo, bueno loco de amor, por su hija", me invitaron a sentarme y me dieron mi Coca-Cola, allí comencé a hablar mierda como los buenos, por supuesto sin dejar ver mi cara, comencé por mis planes, de los planes que tenía para Ana Elisa, todo esto mezclado con mis viajes a Constantinopla y mi pasión por la apicultura, los padres encantados que no entendían como Melchor había pasado de ser un infeliz inseguro a aquel hombre seguro y encantador me miraban embelezados. Me paré y les dije "bueno discúlpenme, debo recuperar a su hija", la mamá me dijo "suerte, mi amor y ten cuidado que el tipo ese con que esta saliendo es bien grande", el padre solo me puso una mano en mi hombro y dijo "carajo, este es el palo de hombre que yo quiero para mi hija."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el salón de la casa todos bailaban con las notas de Billy Idol, poco a poco y dando brinquitos en donde perdí uno de los zapatos por quedarme grandes me le puse al lado a Ana Elisa quien no sabía quien coño era el loco vestido de monje en su fiesta. De pronto me le acerqué y le agarré la mano dándole la cédula de identidad de Melchor, Ana Elisa la miró y se puso roja como un tomate, a todas estas el gigante seguía bailando en su nota, sin que se diera cuenta me le acerqué y le clavé 25 alfileres en la nalga, la bestia aquella chilló cual marmota herida, y yo aprovechando la confusión agarré a Ana Elisa y me la llevé para afuera de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero Melchi" me dijo "tu estas loco?, que es esto?, lo nuestro terminó", "y además que haces metido en esa capucha?,", "Ana Elisa, es que tengo los ojos hinchados de llorar, yo no puedo vivir sin ti", allí y cuando la mujer se me iba escapar le solté el clásico discurso que toda mujer quiere escuchar, hablé de casa, hijos, perros, gatos, viajes, joyas y todas las guevonadas que se me vinieron a la mente, Ana Elisa con lágrimas en sus ojos me dijo "yo te amo Melchi", "que tonta fui, me perdonas?, confieso que me provocó cagarle la existencia pero el trabajo de amante subrogado ya me tenía ladillado y le dije "yo también". La llevé al carro en donde Melchor estaba escondido, nos sentamos y no me quedó más remedio que clavarle unos besos para distraerla mientras hacíamos el cambio, con cuidado y después de pedirle que cerrara sus ojos Melchor tomó mi puesto, sin pensarlo salí arrastrado y caminé por la ciudad palpitante recordando mis días de gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parado enfrente de un carrito de perros a golpe de 3 de la mañana sonó mi celular, una voz llorosa me gritó "coño e' madre por qué no me dijistes que besabas el labio de arriba"……..&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-4640159487071397470?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/4640159487071397470/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=4640159487071397470' title='14 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4640159487071397470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4640159487071397470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2011/01/melchor.html' title='Melchor'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-4558037094052778460</id><published>2010-12-02T13:49:00.002-05:00</published><updated>2010-12-06T12:47:15.277-05:00</updated><title type='text'>Jugando a la locura</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/TP0hmJoW5NI/AAAAAAAAADU/K_MrXNIKO08/s1600/sombra.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="317" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/TP0hmJoW5NI/AAAAAAAAADU/K_MrXNIKO08/s320/sombra.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Caminando por una de las tantas calles de la ciudad donde crecí, si pues no nací allí, es solo que la sentía como mi ciudad pues ella me enseñó a ser lo que soy sostuve una de mis tantas discusiones con mi sombra. Si la jodida sombra que siempre quiere hacer lo que de la da la gana e intenta escaparse dejándome vacío e inerte, vuela hacia otro lado y entonces no llevo a mi lado a ese pedazo de mi que se encarga de equilibrar mi alocada existencia. Molesto le grite “coño sombra mía, hasta cuando vas a seguir jodiendo?, la muy malcriada me acusó que nuevamente había logrado que chocara contra un árbol y que no había tenido el cuidado suficiente de llevarla por algún lugar plano y sin obstáculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se si les ha pasado pero no hay nada como pelear con una sombra, son particularmente hábiles y escapistas. Malhumorada se sentó y se negaba a seguir junto a mi, ya perdiendo la paciencia le ofrecí comprarle un raspado de kolita con leche condensada para que se quedara quieta. Accedió y seguimos caminando pero me descuidé nuevamente y se volvió a golpear, esta vez contra un poste de luz que no logré esquivar, mi sombra soltó el raspado retrecheramente y no me quedó más remedio que combatirla, después de una ardua lucha en donde corrimos por cerca de veinte avenidas, nos llevamos a varias viejas por el medio regando sus bolsas llenas de verduras e hilos de coser por el piso y casi morimos atropellados tres veces la capturé colocándole las esposas que llevaba en mi bolsillo. Justo cuando pensaba comenzar a caminar hacia mi casa de nuevo me atraparon. “Policarpio esta vez no te escapas”, gritó uno de los gorilas con batas blancas, “directo al manicomio, ya es demasiado lo tuyo” murmuró el otro gigantón. Por más que traté de explicarles que todo se debía a causa de una sombra malcriada, mi sombra malcriada, en particular, todo fue en vano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montado en una ambulancia que más bien parecía una perrera, me llevaban atrapado por una camisa de fuerza, mi sombra cagada de la risa me hacía morisquetas al verme indefenso ante aquellos enfermeros que cercenaban mi libertad por un tiempo indeterminado. Llegado al sanatorio me bajaron con rudeza y me dijeron algunas cosas que no puedo repetir so pena de ponerme a llorar y no poder proseguir con la historia. Una vez adentro y después de liberarme de la camisa de fuerza pero obligarme a tomar unas pastillas de algún sedante me sentaron al frente del director de la institución para enajenados mentales. “Pues bien Policarpio”, dijo el galeno, “finalmente te atrapamos, sin lugar a dudas eres todo un artista del escape, pero no, esta vez no, ahora estas en mis manos y pagarás por todas tus locuras”. “Pero coño”, le dije yo “en mi vida me he metido con nadie, esta vaina es el manicomio o la cárcel?, que es lo que tengo que pagar yo?, el tirano doctor no contestó, simplemente hizo una seña con las manos y dos gorilas distintos procedieron a levantarme de la silla y llevarme a mi habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez acostado en mi nueva cama, en mi nuevo cuarto, cuatro paredes de color verde poceta y un pequeño catre para dormir, mil pensamientos cruzaban mi mente que se negaba a rendirse ante los efectos del sedante. Ciertamente yo estaba loco, pero hay locos buenos y malos, yo jugaba en el equipo de los buenos, un loco superhéroe, forjador del bien y paladín de la verdad. Agotado por la pelea con mi sombra, aunado al largo viaje hasta el manicomio en Caraballeda me rendí cayendo en un sueño profundo, un sueño de esos donde sientes que flotas, en donde ves tu vida, tu vida pasar enfrente tuyo y no puedes hacer nada por detenerla, es solo un sueño me repetía, hasta que cansado del sueño me desperté sudoroso y con frío, en un cuarto vacío, solo, Policarpio y yo, yo y Policarpio, más nadie, unidos en una batalla contra la insanidad, enfrascados en otra de las aventuras que habría de vivir, en otra de las simples y angustiosas carreras contra el tiempo que debí librar en aquellos tiempos de mi existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El duro golpe en el coco me levantó de la cama, uno de los gorilas me tomó por el brazo y me dijo “a bañarse”. Metido en la regadera en donde salía el agua más fría que nunca he sentido en mi piel, temblaba, el concierto de mis dientes chocando el uno con el otro hacía que varios de los pacientes se me acercaran y me miraran con ojos de loco, bueno con que otros ojos me podían mirar. Allí a las seis de la mañana me di cuenta de mi nueva realidad, el manicomio, rodeado de otros que como yo habían perdido la razón, pero es acaso que la había perdido yo en realidad?. Sonó un pito y los locos comenzaron a gritar, unos enfermeros y enfermeras entraron y nos tiraron unas toallas para secarnos, después a un cuartico, todos juntos, unas baticas y unas cholas, y sin derecho a pataleo a desayunar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el comedor de aquel lugar existía una especie de silencio sepulcral el cual era interrumpido por algún grito que otro que salía de algún alma golpeada por la vida y abollada por los malos tratos del personal que allí laboraba. Un plato de avena fría y un cambur pasado me llenaron el estómago. Mirando a todos lados y con el temor propio de lo desconocido me paré de la mesa para alejarme de aquel cuadro nada confortante. No tuve tiempo de terminar de pararme cuando fui golpeado por la espalda, mi cara se enterró en el plato sucio de avena, de mi boca brotó un hilo de sangre que me recordó que eso es lo que llevo en las venas, tratando de recuperarme logré escuchar a un enfermero gritarme “aquí los locos no se levantan de la mesa hasta que suene el pito”, traté de decir algo pero me recordé que siempre seré dueño de lo que callo y esclavo de lo que digo, en ese preciso instante decidí callar y limpiar mi cara con mi franela, si con mi franela blanca que siempre me acompañó en mis batallas gloriosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parado frente al director del sanatorio me encontraba, más solo aún, el hombre estudiaba con dedicación mi expediente, lo puso a un lado y sonrío, “pues bien Policarpio, tu estadía va a ser larga, no podemos seguir permitiendo que aterrorices Caracas así por así”, “pero, señor, doctor que digo, yo no le he hecho nada a nadie, confieso que no entiendo de que se trata esto”, después de soltar una sonora carcajada me dijo “ah Policarpio, tu tienes tus delatores, tu crees que a todo el mundo le conviene saber que hay alguien que vigila y protege a los desamparados?. Me invitó a sentarme y luego de ofrecerme un caramelito de fresa de esos de consultorio médico procedió a hacerme unas preguntas. “A ver, por donde sale el sol?, yo ya ladillado de aquel infeliz y habiendo ya decidido que de alguna manera escaparía de allí le dije “bueno depende doctor, si usted se pone boca abajo y mira de reojo pues sale por el Sur, pero si lo mira con buenos ojos usualmente sale por el Oeste”. El médico se llevó las manos a la barbilla y me dijo “aja, y de que están hechas la arepas?, “bueno doc, mire yo creo que de arena y cal, tiene que ser, esa saborcito no puede provenir de otra cosa”, el galeno algo incómodo soltó una tercera pregunta, “de donde vienen los humanos?, después de soltar una carcajada respondí “pues de donde más que de Paris, la cigüeña los trae, nuestros padres se toman de las manos y nos piden no?. El médico hizo un gesto de desaprobación con la cabeza y gritó “al cuarto de reclusión solitaria.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado solo en aquel cubículo oscuro con olor a viejo en cama con pañales cagados me acordaba de aquellos días en que había sido feliz, aquellas fechas en donde las cosas se veían simples y el cielo azul. Después todo había cambiado, comencé a crecer creo yo, me invitaron al mundo de los adultos y yo por curioso di el paso hacia lo desconocido, ciertamente extrañé aquellos días en que los obstáculos no eran más que juegos de niños en un parque de árboles. Solo, así me sentí, el silencio al lado mío, allí tranquilo y en aquel encierro de negro ni mi sombra estaba para discutir. Pan y agua, perdí la noción del tiempo, solo se que soñé, dormí lo que pude y pensé sin cesar. Finalmente se abrió la puerta y de allí al patio, los rayos del sol me cegaron, el ruido de los pacientes me ensordeció, cuando mis ojos volvieron a ver, lo divisé, agarrado a una reja, hablando consigo mismo, me le acerqué y le dije “y tu quien eres?, el hombre con voz desconfiada contestó “Tarzán, pero no se lo digas a nadie”, extendí mi mano, y Tarzán me dijo “tu eres Chita?, “no, no, déjate de vergas, yo soy Policarpio y tu me vas a ayudar a salir de aquí.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarzán, que realmente se llamaba Roberto Alcázar, y que no estaba tan loco como le hacían creer se entusiasmo de inmediato con la idea de escapar del sanatorio. Le dejé claro que yo era el que iba a escapar, que el debía curarse primero para poder salir, por supuesto que ni me entendió ni me paró bolas pero de todas formas se lo repetí varias veces. “Oye Tarzán y tu conoces otras personas aquí?, al hombre se le iluminaron los ojos y salió corriendo, en dos minutos estaba rodeado de tres locos más, Hildemaro Plaza, quien juraba que había fantasmas persiguiéndolo desde niño y que además le mordían las nalgas en las noches, Ricardo Olavarría, abandonado por sus padres a los 5 años, más peligroso que alacrán con alas y con habilidades que variaban desde ladrón de bancos hasta trapecista de circo y por último Marisela Guzmán, linda dama de ojos claros, y quien estaba convencida que era la reencarnación de Cleopatra y que Caracas era Egipto solo que nadie lo sabía. Allí parado, con esos pilares de la cordura, pero de seguro con más corazón que aquellos atroces médicos y enfermeros armé el plan de ataque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche recé al Arcángel Boludino, de quien cuenta la historia enloquecido por el sonido de las arpas de los ángeles les cortó todas las cuerdas siendo expulsado del cielo y penando de por vida en la eternidad como el loquito que osó romper las arpas celestiales. No había otra tenía que escapar de allí, loco es el que se pega con dos ladrillos en las chácaras, ese si está loco, de resto somos todos partícipes de la fauna que soltaron en este pedazo de mojón redondo en donde nos dejaron. Después de batallar con el insomnio caí en las redes de Morfeo, soñé nuevamente, y desperté listo para llevar a cabo mi plan. Luego del baño con agua fría y de cerciorarme que mis secuaces todavía se acordaban que íbamos a tomar por asalto el manicomio nos dirigimos al comedor, con cuidado y precisión nos llevamos unos cuchillos y tenedores y guardé un poco de avena en mi bolsillo, la fiesta estaba por comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentados en un círculo en una terapia grupal le hice la seña a mis compañeros, agarrando la avena que ya para el momento parecía cemento se la metí por la frente al doctor de turno, de inmediato Tarzán y Olavarría saltaron sobre los enfermeros que cuidaban la sesión y después de amenazarlos y dominarlos con los cuchillos les quitaron la ropa amarrándolos con sus propios pantalones, a todas estas yo brinqué encima del médico y le soné una patada en el mentón para cerciorarme que caería rendido, Hildemaro cuidaba la puerta mientras Cleopatra ordenaba a los locos tal cual ejército para proceder con la toma del sanatorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigilosamente me dirigí hacia la oficina del director no sin antes pasar por un puesto de enfermeras en donde capturamos a las viejas que nos dopaban a diario. Allí Hildemaro se quedó viendo feo a una enfermera que siempre lo veía feo según él, la vieja que asustada le decía “no me mires con esos ojos de loco por favor” lloraba desconsolada mientras Hildemaro peleaba con alguno de sus fantasmas sin quitar los ojos de encima de la mujer. De una patada tumbé la puerta del director del manicomio, el hombre sorprendido y además con los pantalones abajo por estar jugando al papá y a la mamá con una enfermera joven trató de oponer resistencia hasta que Olavarría le propinó un recto a la nariz que lo dejó en el suelo. La enfermera que pidió la dejáramos vestirse, se limitó a dejarse amarrar, me miró con ojos pícaros pero logré resistir la tentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez tomados por asalto todos los puestos de enfermeras y médicos, agarré un micrófono que se encontraba conectado a unos altoparlantes que se escuchaban a lo largo y ancho del recinto e informé a todos los pacientes que ahora ellos eran dueños de esa vaina y que ellos eran los médicos tratantes a partir de ese instante. La algarabía no se hizo esperar y comenzamos por llevar a todo el personal del hospital mental a bañarse, bajo el agua fría los médicos y el personal de apoyo nos miraban con cara de querernos asesinar, los pacientes reían y pedían a gritos llevar al director al cuarto de reclusión solitaria. Los complací y lo cargamos entre todos y lo encerramos allí, al enfermero que me había metido la cabeza en el plato lo amarré de una poceta que había llenado con todo tipo de químicos, Olavarría le puso una mecha a la cosa y volamos al coño e’ madre por los cielos, a los otros médicos y enfermeras los metimos en salones a hacer terapia, solo que esta vez los locos eran quienes dirigían las mismas y se encargaban de hacer las preguntas. Llegada la noche busqué al director y lo amarré a la silla de su oficina, con cuidado busqué mi expediente el cual quemé en el acto, y después de cantarle unas canciones de Popi y recitarle unos poemas de mi infancia le corté el cabello al rape y lo maquillé tal cual “drag queen”. Entonces le pregunté “de que color son las pantaletas de tu mamá?, el viejo que no podía responder pues tenía tirro en la boca me miraba con furia, procedí a preguntarle “en donde están guardadas las promesas electorales de los candidatos a presidentes de Venezuela?, el viejo no pudo contestar y por último le dije “cuantos perros calientes me comí en la final Caracas-Magallanes?, el viejo no contestó, “pues bien viejo guevón, creo que estas loco, si no sabes eso, estás loco de bola y procedí a abrirle un expediente.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reunido con mi comitiva de locos que nunca habían estado más felices en sus vidas les indiqué que debía partir, que ellos quedaban a cargo del sanatorio, Tarzán solo alcanzó a decirme “nunca pensé que Chita era tan inteligente”, le di un abrazo, y pasé a despedirme de Hildemaro quien chorreado porque supuestamente un fantasma le estaba mordiendo una nalga en ese preciso instante no logró decir nada, Olavarría se cuadró enfrente mío cual soldado, y me dijo “gracias General, aquí lo esperamos para la próxima cruzada”, Cleopatra llorosa me dio un beso en la mejilla y me pidió por favor que hablara con el presidente de la república para que cambiara el nombre de Venezuela por el de República Mesopotámica Egipcia Constantinopla, yo le prometí que vería que podía hacer. Cansado pero tranquilo conmigo mismo me volteé y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente y como era de esperarse los médicos retomaron el control del manicomio, yo escondido en un árbol cercano veía el show mediático, entrevistas a los médicos, enfermeras, carros de policías y bomberos, el director del hospital aún maquillado y con su calva reluciente explicaba lo que había pasado, por supuesto juraba que me encontraría y que pagaría caro por mi osadía, con cuidado me bajé del árbol y me alejé caminando, de pronto sentí que me tocaron el hombro, al voltear vi a un hombre desconocido que me dijo “que hubo loco, me puedes dar la hora?, después de mirar mi muñeca sin reloj y contestar "las nueve y media" seguí mi camino para comprender que por siempre sería un loco más....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-4558037094052778460?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/4558037094052778460/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=4558037094052778460' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4558037094052778460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4558037094052778460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/12/jugando-la-locura.html' title='Jugando a la locura'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/TP0hmJoW5NI/AAAAAAAAADU/K_MrXNIKO08/s72-c/sombra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-8189914436498524569</id><published>2010-11-03T09:08:00.001-04:00</published><updated>2010-11-03T09:11:03.398-04:00</updated><title type='text'>Arco y flechas</title><content type='html'>Saboreaba una fantástica Coca-Cola de la cosecha del año '97, pensaba y pensaba como siempre había hecho desde mi niñez, desde aquel día en que mi madre me preguntó "que quieres ser cuando seas grande?, y yo respondí "filósofo", por supuesto causando que todos rieran a carcajadas pensando que había escuchado aquella locura en alguna comiquita en la tele. Pensaba en el bien y el mal, en aquello que me hacía reir y en como mi racionalidad dominaba mis pasos a lo largo de mi existencia. La vida no es más que un conjunto de pasados y futuros unidos por una línea fina a la que llamamos presente. En el presente nos movemos por apenas segundos, es el puente para pasar de lo que vivimos a lo que estamos por vivir, subiendo la mirada al cielo en busca de esas respuestas que nunca llegan lo vi pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que sentí una variedad de sentimientos no usuales para un ser racional y frío como yo, por años me había preguntado el por qué de esos enamoramientos infelices y sin sentido que abundaban en las vidas de los seres que pueblan el planeta este circular donde vivimos. Pues allí lo entendí todo, cuando frente a mi pasó el guevón ese, el rechoncho, infeliz, tarado y feo con cojones gordito con alas cargando su arco y flecha. A claro no lo sabían?, es que existe el maricón, de Cupido les estoy hablando, el sin oficio ese que se dedica a clavarle flechas en el trasero a los seres vivientes, si porque ni puntería tiene para clavarlas en el corazón porque es miope y no utiliza lentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un segundo dudé si efectivamente lo había visto o no, por si acaso me cubrí mis posaderas con una coraza de acero inoxidable que me había diseñado un científico amigo para evitar enamoramientos pendejos o imposibles. Déjenme contarles un poco, resulta que el gordito alado ese no es más que un rebelde angelito que fue despedido del cielo por robarse unas alas doradas cuando en realidad debería usar plateadas, el muy maricón no conforme con eso se birló el arco y flecha que se usaba para enamorar a la gente, eso sí, bien usado y no para escoñetarle la existencia a todos los infelices que andan por ahí jodidos por un "amor" traicionero. Pues el idiota sin destino este se dedicó a flechar a cuanto imbécil se encuentra causando el caos total en que se encuentran las relaciones humanas en estos días del siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré mi fría Coca-Cola que estaba exquisita y pensé por unos segundos que hacer, organicé mis pensamientos y recordé a todos mis amigos y amigas que habían llorado lágrimas de sangre a causa de sus amores imposibles. Pasaron por mi exhausta mente todas aquellas veces en que algún plan se había jodido a causa de las actitudes mongoloides de Cupido en su venganza infinita por acabar con la raza humana jugando con su debilidad más grande, el amor. Es que no se han dado cuenta todavía que cuando las cosas van bien en el jueguito diabólico todo nos parece rosa?, y por ende cuando van mal vemos feas hasta a nuestras propias madres?. Tomé la decisión de inmediato, voy a joder al gordito infeliz este a toda costa, o por lo menos lo voy a amedrentar para que deje de joder a las almas buenas que no merecen llevar a cuesta una cruz de terror a causa de un enamoramiento sin sentido y destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corriendo hacia mi cuarto tropecé con mi padre quien de inmediato me recomendó en tono de advertencia no cometer ninguna locura de la cual luego me pudiera arrepentir. Claro es que él ya había visto esa mirada en mis ojos anteriormente, pidiendo permiso a la vez que le lanzaba un beso de despedida seguí mi camino al cuarto, con rapidez me vestí y busqué unos lentes especiales para ver ángeles que había comprado en una feria de ociosos en Berlín. Me los coloqué, me puse mi franela blanca que aún exhibía algunas manchas de sangre a pesar del agua oxigenada que mi madre le había echado para tratar de blanquearlas y salí a la calle a tratar de pescar al ángel del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brincando el muro de mi casa corrí por el medio de la calle tratando de seguir la ruta que había seguido el regordete, en cuestión de segundos lo divisé preparando su arco y flecha para joder a alguien por ahí. Fue fácil verlo con la ayuda de mis lentes y además con el peso que lleva el infeliz no es capaz de volar a más de 5km/h. Con cuidado me escondí atrás de un árbol y en ese momento vi que la víctima era una vecinita de la cuadra a la cual le tenía una arrechera mágica por todas las veces que no había aceptado salir conmigo. Dudé en ayudarla, sentimientos cruzados me invadieron, pero esta lucha épica era superior a cualquier sentimiento mundano y tétrico que pudiera llevar adentro, se trataba de joder a Cupido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ángel rechoncho tomó su arco, y yo tomé mi china, cargada con un garbanzo viejo, que estaba más duro que el estómago de mi vecina. Cupido se acomodó y sonriente colocó una flecha en su arco, justo cuando iba a disparar le metí un chinazo en la frente que lo hizo volar y mover sus alas con desesperación mientras la flecha iba a parar a la acera paralela, mi vecina ni cuenta se dio de lo que sucedía pero el angelito molesto por aquella perturbación recuperó el vuelo y trató de disparar nuevamente. Una vez más le metí un chinazo, esta vez en un ala, la flecha voló sin rumbo y el regordete cayó al piso. Allí me le paré enfrente y le dije "gordo maldito, tu crees que puedes seguir jodiendo al planeta a tu antojo? el ángel caído mirándome con ojos de furia respondió "coño Policarpio, me temía que tu pudieras acabar con mi misión aquí en Venezuela, pero no lo permitiré!!!!, con la misma me echó una especie de polvos pica pica que me lanzaron en una de rascarme todo el cuerpo por varios minutos, el querubín voló cagado de la risa y se me perdió a la vista, solo alcancé a escuchar cuando disparó la flecha esta vez acertando en plena nalga de mi vecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía rascándome corrí hacia mi vecina que se trababa de subir en su vehículo, pudiendo ver la flecha que ella no veía, se la quité de la nalga de un tirón, ella no se lo tomó muy bien y me lanzó una cachetada mientras gritaba "sádico Policarpio, ahora tratas de agarrarme mis nalgas", yo todavía rascándome logré esquivar el piñazo y opté por quedarme calificado como sádico que tratar de explicarle a ella lo que había sucedido. En mi casa nuevamente, estaba convencido que Cupido seguiría jodiendo gente por ahí, eso no lo podía permitir y me lancé a uno de sus lugares preferidos, las discotecas, en donde entre el alcohol y el humo el rechoncho hace de las suyas acabando con la sanidad de cualquier humano decente que solo quiere encontrar a alguien para pasar el resto de sus días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vestido de gala me subí a mi carro y me embalé a recorrer varias discotecas capitalinas, sabía que de alguna manera u otra me encontraría con el querubín de la maldad. El ruido clásico de las discos me aturde, el olor a cigarro me hace vomitar y la razón oculta por la cual los humanos están en ellas me hace meditar. Con cuidado me confundí entre la gente tratando de pasar desapercibido, algunos me reconocían y saludaban sorprendidos de verme allí, yo hacía un gesto de saludo y seguía en mi búsqueda furtiva. De pronto lo vi sentadito en una de las repisas del bar, se estaba echando un palo de Vodka, y sonreía al mirar una lista que supuse era de sus víctimas, me acerqué con cuidado y me senté en la barra pidiendo agua fría, el regordete no notaba mi presencia pues vestido de flux y corbata no parecía el Policarpio usual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noté que había puesto el arco y flechas a un lado, mientras se emborrachaba, el miedo me atacó pues si Cupido sobrio ponía cagadas gigantes, con unos palos encima pues acabaría con la humanidad. En un principio pensé en tomar el arco y flechas y salir corriendo pero eso resultaba peligroso, el monigote este se encontraba sentado en las alturas de una repisa llena de botellas de vidrio. Pude ver como colocó el vaso a un lado y tomó su arma letal, estiró sus alitas y comenzó a volar, dando tumbos por la pea que cargaba se situó convenientemente encima de la pista de baile y se predispuso a lanzar una flecha. Con sutileza me acerqué al infeliz que iba a ser su víctima y le di un empujoncito casual, la flecha pasó de largo y se estrelló contra una silla, el regordete enfurecido me pintó una paloma y volvió a armar su poderoso arco. Allí y con mi vaso de agua en la mano decidí bañarlo, solté toda el agua hacia arriba en un acto propio de borracho de discoteca y le mojé las alas al querubín, el peso se hizo sentir de inmediato y cayó al suelo en donde sin pensarlo dos veces le metí una patada enviándolo de golpe a estrellarse contra una de las cornetas del local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me le acerqué y lo agarré por el cuello, "enano de mierda, jodón" le dije "esta vez te voy a liquidar", el pequeño angelito me miraba molesto pero sin poder hacer nada pues sus alas permanecían mojadas, las flechas se habían doblado del carajazo y sus rizos estaban desechos. "Tu has escoñetado a medio planeta Cupido, coño pana, esta bien que ensartes a gente para lograr relaciones estables y sanas pero eso de meterles el veneno a pobres infelices de gente que sabes que no le van a hacer caso no está bien" le dije en voz fuerte y sin soltarle el cuello, sonrío el muy malvado y no me contestó. Lo estrangulé y me lo llevé afuera del local, en el estacionamiento lo amarré con unas cuerdas que tenía en el carro y lo monté al lado mío, lo paseé por toda Caracas mientras lo insultaba y le recordaba lo coño e' madre que era, el regordete no decía nada, hasta que salió de su silencio y me dijo "coño Policarpio, a mi me jodieron, es verdad me robé unas alas doradas, pero eso no era para botarme del cielo, y bueno decidí vengarme pues, le doy a los humanos en donde más les duele, en el corazón", "pero si ni siquiera clavas las flechas ahí ciego de mierda" alcancé a decir, Cupido prosiguió "ese no es peo tuyo, cómprame unos lentes pues, además yo me divierto con mis andanzas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que quería acabar con la existencia del regordete en el instante, luego de lanzar el arco y flecha a un río que atraviesa la capital, el querubín me indicó que tenía hambre. Lo pasé por un carrito de perros calientes y le compré unos, se los tuve que dar en la boca pues no pretendía soltarle las amarras. Cupido comenzaba a pasar la pea y trataba de convencerme que le soltara so pena de meterme un flechazo en algún momento de mi vida de alguna tipa que fuera mi amor platónico y joderme la existencia hasta la eternidad. "No vas a poder meterme un coño guevón, te voy a aniquilar" le decía con rabia, el enanete se reía como si supiera algo que era desconocido para mi persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a mi casa y subí al techo de la misma, construí una pequeña cruz de madera y lo amarré, busqué un hacha y justo cuando le iba a cercenar la cabeza sonó mi celular, contesté y era mi vecina, a la cual le había sacado la flecha horas antes, "hola Policarpio, mira disculpa si fui ruda contigo, me perdonas? no podía creer lo que escuchaba y solo pude decir "si, si no hay problema, no hay nada que perdonar". El regordete se reía a carcajadas y me decía "fíjate, no soy tan malo como piensas, esa mujer que siempre te ha gustado ahora a tus pies", "pero si yo le saqué la flecha", "no, no, mi querido Policarpio, esas bichas tienen efecto instantáneo"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuve el corazón para matar al querubín, yo no soy un asesino, loco si, más no un criminal, lo solté y hasta le regalé un arco y flechas que tenía desde cuando era niño, entendí en aquel momento que el balance y el equilibrio que crean seres como Cupido debían tener una razón en el más allá, quise preguntarle pero preferí callar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente ahora estaba a mis pies mi vecina, es solo que sin lugar a dudas amar a Policarpio sería otra de las malas jugadas de Cupido, después de todo yo seguía siendo el mismo, o no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-8189914436498524569?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/8189914436498524569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=8189914436498524569' title='14 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8189914436498524569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8189914436498524569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/11/arco-y-flechas.html' title='Arco y flechas'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-4197098168560654029</id><published>2010-10-01T10:03:00.001-04:00</published><updated>2010-10-01T10:03:54.187-04:00</updated><title type='text'>Soñando</title><content type='html'>Esta historia que voy a contar no es una historia común, no se decepcionen si no es de su agrado, es solo que tenía que escribirla pues revolotea en mi mente cansada, encerrada entre las cuatro paredes blancas de mi existir. Hay cosas que tenemos que hacer, bien sea porque así lo sentimos, o simplemente porque queremos joder al parque. Existe una línea muy fina entre nuestros deseos interiores que nos impulsan a hacer cosas y entre aquellas cosas que hacemos para convencernos que el planeta es una cagada y no queda otra que encontrar nuestro lugar. Los sueños, sueños son, y de esto no me di cuenta yo, creo que Calderón de la Barca lo hizo antes que yo, encargándose de pasarme la idea para que no se me ocurriera pensar que los sueños se pueden volver realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida está llena de realidades latentes y de sueños condensados. Una mañana caminando por una transitada avenida de la ciudad me tropecé con algo que no podía ver, en un principio y en medio de mi demencia vitalicia pensé que ya era eso lo que me faltaba a mí, tropezar con cosas invisibles, traté de moverme hacia un lado de la acera pero nuevamente choqué con aquello que no podía ver. Me di la vuelta y me volví a dar un carajazo y cuando estaba a punto de pegar la carrera vi su figura por primera vez, un viejo, con un sombrero y un sobretodo, con sonrisa amable y un brillo en sus ojos que nunca antes había visto, irradiando la verdad, aquella que buscamos y nunca encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hola Policarpio que tal?, dijo el viejo, "ay coño" pensé "que habré hecho ahora?, hasta viejos invisibles me persiguen", alcancé a decir un muy suave "hola" y el viejo sin darme chance a nada me estrechó la mano y me dijo "felicitaciones, ahora eres mi ayudante". "Pero ayudante de que carajo viejo loco?, le pregunté, sonriendo contestó "pues bien yo soy un cazador de sueños, y los cazadores de sueños necesitamos ayudantes, me entiendes?, "no, no te entiendo un carajo viejillo pero bueno explícame pues" contesté. "El planeta amigo mío, esta lleno de todo tipo de realidades, eso es lo que ves día a día, no hay cabida para los sueños, estos pertenecen a otro lugar, a un lugar en donde el pensamiento es libre y la imaginación certera", "entiendo, pero para que carajo me das ese susto de chocar contigo sin verte y además me proclamas ayudante tuyo, tu estás loco o se te mueve el cerebelo? dije con tono un tanto agresivo. "Pues bien Policarpio, debo cumplir mi misión y tu me vas a ayudar, tenemos que hacer que 4 sueños de distintas categorías y clases se cumplan, no hay escapatoria, así que relájate y disfruta". Intenté abrir la boca nuevamente pero el viejo simplemente me señaló un camioncito de helados con musiquita y todo y se limitó a decir "súbete".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montados en el viejo camión de helados, el viejo, me explicó que lamentablemente existían sueños buenos y no tan buenos como los llamó él, es decir, había que hacer ciertas maldades para lograr que se cumplieran, el mundo necesita un equilibrio y es por eso que hay sueños que aunque parezcan macabros se deben cumplir, es todo cuestión de ordenar el cosmos para el propósito final. "Así que ahí es donde entras tu, yo puedo identificar los sueños pero no puedo hacer las maldades" me dijo el viejito, "poco a poco te irás dando cuenta a que me refiero, por ahora simplemente cómete uno de los helados de allá atrás y no preguntes más". Comiéndome mi Bati-Bati el cual me llevó a armarle un peo al viejo pues no traía bolita de chicle en el fondo dimos varias vueltas por la ciudad hasta que el viejo gritó "llegó la hora, el primer sueño se tiene que cumplir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo frenó de golpe y me dijo "ahí está, el camión de juguetes, lo ves?, "si, si viejo, y que tengo que hacer?, le dije, "ponte ese disfraz que está ahí", al ver aquella vaina casi me da un infarto, un disfraz de pollo amarillo, pero de pollo de feria de pueblo, sin discutir con el viejo me puse mi vaina y dije "y ahora que?, "bueno la idea es que el camión ese se de su bollazo para que varias personas, entre ellos aquel niñito que ves allí agarre su juguete, ese es su sueño, que un camión de juguetes se estrelle y el poder agarrar lo que quiera". El camión de juguetes arrancó y el viejo también, sin darme tiempo a nada, el viejo pasó al camión y me empujó pa' la calle, el camionero gracias a todos los santos al ver a un pollo cayéndose de un camión de helados pegó los frenos pero el camión se descontroló y fue a parar a una vidriera en donde las puertas se le abrieron y fue saqueado en cuestión de minutos, el pequeño niño agarró sus macundales y salió corriendo con una sonrisa de oreja a oreja. Yo con un dolor del carajo en una pierna apenas me levantaba del piso cuando el viejo pasó de nuevo por allí y me dijo "móntate o te quedas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Coño viejo de mierda tu estas loco?, como me tiras así pa' la calle, me podías haber matado", el viejo sonriendo se limitó a decir "todo está calculado así que deja los nervios". Señaló nuevamente hacia atrás y me dijo "ponte ese traje", yo la verdad viendo que el viejo no se paraba en pendejadas me lo puse de inmediato. El viejo se estacionó al frente de un banco, señaló a una señora y me dijo "el sueño de esta es joder a un cajero, ella insiste en que no hay nada más odioso en el planeta que un cajero de banco, así que a trabajar", "si pero mira loco y que hago yo?, "bueno Policarpio, llévate este paquetico, y se lo das al cajero ese de la esquina, de la taquilla # 1, y ya verás". Hice mi cola como cualquier mortal y me llegó el turno, la señora en cuestión estaba al lado mío en otra taquilla, el cajero tomó mis papeles y empezó a sacar cuentas con sus manos llenas de tinta y liguitas de goma, de pronto, y sin yo saber porqué, sonó una alarma, el gerente del banco se apersonó y le armó un peo gigante al cajero gritando algo de códigos de seguridad y yo no se que carajo, en el acto lo despidió mientras la señora cagada de la risa me decía "al fin, ese bicho odioso, que agarre su merecido" y soltaba otra carcajada. Salí del banco sin entender que había pasado y después de escuchar al gerente darme excusas y explicaciones por más de media hora. En el camión de helados simplemente me quité el traje y me limité a ver la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vestido nuevamente de traje y corbata me subí a un ascensor de un edificio recién construido en el este de la ciudad. Con mis instrucciones claras y precisas me dirigí al piso 5, entré y pregunté por el señor Luna, en pocos minutos estaba sentado frente a frente con aquel pretencioso y arrogante economista. Saqué unos papeles de mi maletín y le dije de acuerdo a lo que me había dicho el viejo "Sr. Luna, mire yo soy funcionario del Ministerio de Educación, durante una reciente investigación hemos encontrado que hubo vestigios de fraude al momento de entregar sus notas hace 20 años cuando se graduó de economista y lamentablemente tenemos que retenerle el título y enviarlo nuevamente a la universidad. En ese momento entraba a la oficina una muchacha que se veía atareada y muy nerviosa, "aquí está lo que pidió Sr. Luna" dijo la dama, yo ya disfrutando que le estaba cagando la vida al tipo le dije a la muchacha "no le des nada, este señor no está autorizado para revisar ningún papel, pues el no es economista de acuerdo a nuestros archivos". El Sr. Luna enfurecido lanzaba improperios y hacía llamadas telefónicas a todos sus contactos, la muchacha que no podía creer que su sueño se estaba haciendo realidad no podía ocultar su alegría, yo me limité a pararme de la silla y a desaparecer dejando el caos armado en aquel lugar. En el camión de helados el viejo me dijo, "solo uno más Policarpio, y eres libre nuevamente", ya me estaba empezando a gustar la cosa esta de ser ayudante del viejo además de poderme comer todos los helados que me provocaran y le dije "mira viejo y no puedo ser tu ayudante para siempre?, el anciano con una media sonrisa se limitó a decirme "no, no se puede" y continuó manejando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el patio de un colegio, vestido de bombero y con un calor del carajo me dirigía a toda mecha a lo que sin duda alguna era una trifulca de grandes proporciones. Sacando un hacha de goma que me había entregado el viejo empecé a repartir carajazos a diestra y siniestra hasta que levanté a un pequeño niñito que sangraba por la nariz y tenía un ojo morado. Los salvajes atacantes del muchachito no podían creer aquello que veían y corrían despavoridos tratando de salvarse de la furia que producía con mi hacha. El pequeñuelo golpeado y de no más de 4 años se abrazaba a mi pierna haciendo mi labor un poco más difícil, "coño gordito tu si pesas" me limitaba a decirle mientras seguía repartiendo hachazos por doquier. Una vez eliminados los sátrapas el infante que todavía seguía guindado a mi pierna me dijo "gracias Super Bombero, yo sabía que si existías", la verdad no tuve corazón para decirle que yo era simplemente un ocioso sin destino y lo abracé regalándole el hacha mientras le decía que con ella estaría protegido de los maleantes que allí estudiaban. El niñito sangrando por su nariz y con su ojo morado levantó el hacha en señal de victoria mientras yo me alejaba para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo me dio una palmada en el hombro y me dijo "has cumplido a cabalidad, te felicito de verdad, estos eran sueños simples, hay por supuesto más complicados, pero por algo tienes que empezar, te tendré en cuenta para cuando vuelva a pasar por Venezuela" y estrechó mi mano con fuerza. Me bajé del camioncito de helados y volteé por última vez a despedirme, el viejo sonrió y señalo hacia el otro lado, allí estaba parada, tal cual como siempre me la había imaginado, me acerqué y logré escuchar "que pasa Policarpio, acaso estás soñando?...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-4197098168560654029?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/4197098168560654029/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=4197098168560654029' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4197098168560654029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4197098168560654029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/10/sonando.html' title='Soñando'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-9056034943310809753</id><published>2010-09-01T15:21:00.004-04:00</published><updated>2010-09-01T15:55:16.176-04:00</updated><title type='text'>Conocidos</title><content type='html'>Eran días iguales de la historia, horas semejantes que pasaban sin cesar. La continuidad de lo igual nos acomoda o nos parte sin dejar. Se hace lo que se puede y se mira atrás tratando de darle forma a un conjunto de cuentos que se entrelazan entre sí, que no duermen, que se alargan internándose en el alma, en las almas de aquellos que pasaron por aquí. Aquella historia comienza como todas, con personas, gente que conocemos y conocíamos de antes, humanos que juegan al vaivén de la vida, almas danzantes que buscan, buscan algo que nunca encontrarán, y aún así no descansan, siguen pues de eso se trata, de moverse y no preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba por las calles de mi ciudad, aquella olvidada por el tiempo y la maldad, aquella que me vió crecer sin brindar su honestidad. Caracas siempre tuvo algo, es solo que lo perdió, o alguien se lo robó. A lo lejos de esta otrora metrópolis encausada y confundiéndose con una gran capa de smog y desilusión se veía una valla publicitaria con variados colores, colores que se manchaban de un triste gris, del gris que nos acompaña desde el vamos hasta el final, sin nunca preguntar si nos llegaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La curiosidad siempre me ha metido en problemas, quizás me ha llevado de la mano a querer saber, preguntar sin descansar o simplemente a olvidar. Caminando pausado y sudando por el calor propio de aquel Agosto me paré a tomar algo para calmar mi sed. Conversaba como suelo hacer con el dependiente del kioskito cuando al voltear la mirada la pude ver, iba cargada de energía y peroles, mezcla por demás aterrorizante cuando tu mente está figurando una manera precisa de saltar aquella cadena que impedía el paso al estacionamiento. Se veía determinada, lanzada, sin dudas en su mente y de un gran brinco se lanzó al estrellato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estrellada, más bien, en la calle quedó estampada. Debo confesar que una sonrisa afloró, pero ante la desgracia ajena no debemos disfrutar. Miles de artefactos rodaron por doquier, reglas y planos, un regalo envuelto en papel periódico, un disco de acetato de Eddie Santiago y un sweater prestado. Al intentar ayudarla a ponerse en pie sentí el peso de la vida marcando su quehacer. Bajaba la mirada tratando de ocultar una lágrima perdida, de esas que salen con destino desconocido, a pesar de saber su lugar de nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas pude alcanzar a preguntar si se encontraba bien, pues entre sollozos es difícil escuchar, tratando de darle poca importancia al asunto se incorporó e intentó seguir su camino para ahora doblarse un tobillo y caer de nuevo adolorida en el asfalto hirviente de aquella calle en El Rosal. Eran todavía aquellos días, de mi franela blanca y de mi china, cuando aún creía en la realidad, de darle razón a las cosas más que encontrar si suceden o no en este triste caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No aguanto, no lo soporto!, no puedo más!, dijo la dama aún aturdida por el golpe con el asfalto. Alguien tiene que ayudarme, la duda me está acabando, me está matando, esta incertidumbre es solo un bastión del daño. Siempre tratando de hacer lo correcto y los hombres haciendo trastadas a desparpajo, no es justo!, yo no le he hecho nada a nadie!, a nadie" gritaba ya enfurecida. Yo no entendía nada de lo que decía pero ella señaló aquella valla, una valla donde se podían ver a dos boxeadores en plena acción y luego se desmayó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al recuperar el sentido y sin mediar palabras me pidió que la llevara al aeropuerto pues tenía que saber de que se trataba todo aquello. Por un momento pensé que se trataba de una nueva modalidad de secuestros express pero al ver la rodilla ensangrentada de aquella pobre alma supe que nadie se auto-flagelaría de esa manera por un fin último. Sin tener nada que hacer como siempre accedí a trasladarla, subidos en mi viejo Chevette transitábamos aquella carretera olvidada por el planeta y la desidia clásica venezolana, en el camino me explicaba cómo debía encontrar la verdad, sin dejar de hablar de la última cartera que se había comprado con los reales de su marido, quizá solo buscaba el reflejo más real que todo aquello pudiera arrojar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al bajarse la noté muy nerviosa y decidí seguirla simplemente por mi innato deseo de meterme en problemas sin haber sido llamado. Por esas cosas que aún no logro entender y luego de convencer a tres Guardias Nacionales que debía volar a México para una reunión de la Liga Socialista Patriótica Revolucionaria Mesma Guarimbista estaba yo a los pocos momentos en un avión surcando los cielos hacia San Luis Potosí, lugar en el cual aquella pelea de boxeo tomaba forma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al lugar del magno evento la gente pululaba estruendosamente. La energía propia de las concentraciones, la maldad reinante y el diablo pululante. Sigilosamente me mimeticé entre la gente, guardando las distancias, esperando tranquilamente. Luces y algarabía reinaban en aquel monumental espacio. La multitud comenzó a entrar al escenario y por si fuera poco me puse a discutir con un charro con un gran sombrero y una botella de tequila en la mano acerca del estado del boxeo mundial. El charro algo volátil me empujó y lamentablemente tropecé con la dama estrellada quien con cara de pocos amigos preguntó que hacía yo en la lejanía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se decidió a hablar, y entre ruidos y gritos me explicó que debía colocarse en un lugar estratégico para ver con sus ojos lo que por años había temido encontrar. Tengo que saber si es fiel a mi persona dijo la dama, son muchos los viajes a las cuales no me deja venir, seguro hay razones para eso, finalmente sabré de que se trata todo esto. Escondidos cerca de la cabina de producción esperábamos por el desenlace esperado. En pocos momentos lo sabremos todo repetía sin parar, pero sus ojos no darían crédito a lo que vería en su pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las luces se centraron en aquel ring de pueblo, fabricado con materiales de desecho y una lona sangrienta. El anunciante del ring, vestido con un flux amarillo y una flor de lis en el pecho llamó a los boxeadores a grito pelado, cada uno con su apodo de espectáculo, en una esquina “El Gallardete”, un charro mexicano gigante, descomunal, musculoso, con dentadura postiza y una actitud de guerrero azteca desposeído de su amada por una maldición ancestral y en la otra esquina “El Salsero Norteño”, un pequeño y diminuto ser con barriga profesional que movía las manos atrapadas en aquellos guantes rojos con gran velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dama se llevó la sorpresa de su vida, el susodicho no era productor como siempre le había jurado, pero otro tipo de “or” muy distinto, en mi pueblo conocido como boxeador. Las dudas de la dama llegaron a su fin en un instante, aquel hombre el cual había pensado jugaba con andanzas solamente pensaba en jugarse la vida para darle forma al caminar, al pasar de los días y las horas, para brindar estabilidad en un universo donde cuesta el andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La campana sonó y los boxeadores se entrelazaron entre puños penetrantes. “El Gallardete” comenzó a golpear al diminuto hombrecillo que solo trataba de correr por el ring escondiéndose de los golpes de hierro que la vida pretendía encaminar. Después de un round feroz y varios golpes aplomados&amp;nbsp;“El Salsero Norteño” cayó tendido en la lona. No pude soportar y sin pensarlo aparté a cuatro mexicanetes que gritaban enardecidos, mátalo!, mata al mequetrefe!, liquídalo! y corriendo me subí al ring a tratarlo de ayudar. El solo alcanzó a mirarme, y luego de emitir varios sonidos parecidos a unos ronquidos nucleares sonrió para luego descansar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida nunca ha sido real, así que verme en un ring combatiendo al “Gallardete” me pareció solo un guiño más de normalidad. El mexicano poseído por Satán se reía al verme frente a él y profería insultos nunca antes escuchados por la pérfida humanidad. Esta vez mi china había quedado en su baúl y sin pensarlo dos veces tuve que enfrascarme en aquella batalla dantesca. El voraz mexicano repartía golpes a diestra y a siniestra mientras cantaba rancheras de bar de mala muerte y mostraba sus dientes de oro acusando el pasar de los años, del vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por momentos pensé que mis días habían llegado a su fin, que por metiche terminaría tendido en una lona de un ring de boxeo de pueblo, un final triste, como siempre pensé sucedería. Con aquel desastre armado y en medio de este mundo alocado comencé a cantar una canción de Flans, “no controles!, no controles!, no controles mi forma de mirar!...”, el único grupo mexicano que mi mente pudo procesar después de haber recibido una tunda de golpes sin cesar. “El Gallardete” enfurecido por considerarlo una burla se abalanzó hacia mi ser para acabar con mi miseria pero una gota de mi sudor lo hizo resbalar cayendo directo en mi codo y mandándolo al lado oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las serpentinas caían del cielo, la música aturdía los tímpanos, cargado por una multitud enardecida me llevaron en hombros a lo largo del camino, con miradas que buscaban un nuevo héroe, con aquellas ganas de encontrar. Después de bajarme de aquellos brazos y ser manoseado por la multitud, un señor bien vestido se me acercó y me entregó una correa de campeón, y un sobre con dinero en efectivo, el cual me juró no provenía de Ciudad Juárez. Me estrechó la mano y se limitó a preguntarme que cuando regresaba a defender mi corona. Como siempre he sabido hacer, con la confusión ataqué, y sin pensarlo escapé para perderme en el saber. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un pequeño cuarto con una luz blanca muy tenue encontré al “El Salsero Norteño” con su amada. El boxeador aún algo atontado y la dama me agradecían mi acto de valentía para salvarlo de “El Gallardete”, yo sin mediar palabras me saqué el sobre del bolsillo y lo coloqué encima de la barriga del boxeador junto a la correa de campeón. Un minuto de silencio se apoderó de aquel lugar, entendemos lo que queremos y hacemos lo que debemos. Me volteé y seguí por donde vine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso en mi ciudad prendí de nuevo el celular, varios mensajes hacían referencia a la valla, a la misma valla de colores, en donde mi foto con correa de campeón en un ring de boxeo los hacía preguntarse, preguntarse de que se trata esto, aquello o todo, si es real o la verdad?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-9056034943310809753?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/9056034943310809753/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=9056034943310809753' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/9056034943310809753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/9056034943310809753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/09/conocidos.html' title='Conocidos'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-8329685645922853191</id><published>2010-08-25T19:20:00.002-04:00</published><updated>2010-08-27T11:23:21.595-04:00</updated><title type='text'>Igualdad</title><content type='html'>La mayoría de las veces no comprendemos la razón de las cosas, hay otras que tienen razón, podemos también no querer comprenderlas o simplemente es que hay momentos donde es mejor no buscar una explicación. Eran días iguales de la historia, de esos donde todo se ve de un mismo color y los recuerdos se visten de seda, de esas horas donde el pasado pesa y el futuro reduce. Los alrededores aún jugaban su juego de siempre, el que nunca jugué por mas que intentaron hacerme, el cual de una u otra manera esquivé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentaba olvidar acostado en mi cuarto, no puedo distinguir cual de ellos, quizás las cuatro paredes blancas o pudiera ser que aquellas de colores distintivos. A lo lejos escuchaba la voz sempiterna de mi madre, me invitaba a salir de lo lejano, hacía su labor, cuidar y querer, yo por mi lado huía de todo aquello que no podía interiorizar, callaba y aceptaba, dudaba a veces sobre si había perdonado a los ladrones o si por el contrario aguardaba el instante para hacerles tragar sus miedos, quizás solo estaba esperando pausado el momento adecuado para pisar de nuevo el pavimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en mi cama mi padre discutía sobre la igualdad, no la igualdad humana sino más bien el por qué a mi me daba igual todo aquello. Su visión distinta a la mía me hacía esbozar preguntas cortantes, con paciencia todo se responde y se lleva adelante. Hubo un momento en el que me perdí, mi capa vieja y gastada no cumplía con mis medidas, mi mente cansada y somnolienta apenas me daba ideas, yo todo, conmigo mismo me debatía entre el respiro y el ahogo, las cosas que vi no deseo nadie las vea, los humanos podemos ser muy buenos pero nos esmeramos en ser terribles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta Policarpio!!!, seguir?, para que?, me reía al pensar en lo inútil que resulta arar en el mar, los malos siempre ganan, pero debo confesar que al menos me río. El teléfono sonaba con insistencia, su ruido atorrante retumbaba en las cavidades de mi propio infierno, finalmente alguien le agarró, era para mi, como solía suceder, el mundo esperando por mi, yo esperando por la nada, una mezcla terrible. Después de una conversación extensa y tediosa accedí a tomar el auricular y escuchar la voz del otro lado, me buscaban, no por bien, no por mal, es que existen aquellos que se preocupan o que te necesitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era imposible olvidar aquel evento, como dejar pasar la oportunidad, el gran Hotel Montaña reabría sus puertas, con bombos y platillos, y por cierto a mi me daba igual. Arrastrando mis pies como suelo hacer pero con un agregado de fastidio perenne me dirigí al baño, pasarían por mi a las nueve de la noche, una vez más me secuestrarían mis amigos. Vestido de payaso, perdón con traje y corbata quise decir, estaba parado en la puerta de mi hogar, aquel que me vio crecer desde mis días de superhéroe hasta aquellos penosos de no saber que hacía aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tranquilo y sereno debajo de aquel árbol que vio esfumarse mis grandes sueños pensaba como habían logrado convencerme para salir de mi cueva, una gama de invitaciones a salvar al planeta surcaban el aire pero siempre recordándome que detrás de cualquier acto de bondad hay varios descontentos y dolores, esperando tranquilos para hacer de las suyas, hay gente de gente, con sus poses y categorías, con intereses y virtudes, con defectos e ilusiones pero ningunos tan malos y tan podridos como…la corneta del carro me hizo desviar mi atención, me subí y recibí las respectivas salutaciones, ellos decían este sería un magno evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el funicular que nos llevaría al tope de la montaña tenía nombre, “Latronis” pude leer y me acomodé dentro de aquel carrito sostenido por una guaya. La ciudad se veía tranquila y mansa, no podía sentir ni frío ni calor, las luces se fueron alejando, mis acompañantes bromeaban y se divertían, como siempre habían llevado a alguna incauta con la esperanza que yo la entretuviera y le metiera un cuento, si uno de esos que solía contar, y que me perdonen los sufridos. Con mi sonrisa de falsedad la ayudé a bajarse del funicular para desaparecer de inmediato sin darle chance a nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que todo debo reconocer que habían realizado un gran trabajo, el hotel se mostraba a plenitud, la gran gala estaba por comenzar, desde mi lugar observaba a aquella dama buscándome, me reía, para adentro, nunca he podido evitar reírme cuando veo la desesperación de los que no saben esperar o quizás solo buscar. Todo tipo de personajes embalsamaban aquel lujoso salón, la sociedad en su máximo esplendor, bandidos de cuello blanco, pobres de solemnidad, maletines vacíos, frentes en alto, la medida perfecta para el inicio esperado, el número elegido para la realización de la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inerte desde siempre, nunca pertenecí, no es culpa de nadie, es que soy así. Con disimulo me acerqué a la puerta para irme de aquel lugar pero mi mala costumbre de hablar con porteros y guardias de seguridad me llevó a quedarme un rato mas, un rato que me permitió ver con desagrado la lista de invitados, y no por sus nombres pero por el número, seis, seis, no podía leer el tercer número hasta que finalmente lo vi, otro seis, insignificante en otros momentos pero tratándose de una fiesta tirada por la ventana por el diablo mismo no me quedó otra opción que seguir hablando con el portero hasta que el pobre hombre se cansó de mis historias y se excusó para ir al baño, mis dudas de siempre, irme o quedarme, y así fue como le vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayos, creo que ese es el símil adecuado, una tormenta frente a mi, como actuar?, un cuento, ese fue mi primer pensamiento, y de golpe me acerqué. Creo que hasta le tropecé, tenía tiempo sin actuar, me presenté como pude, será que todo te da igual triste paladín?, será Policarpio?, mi mente me azuzaba con pensamientos irracionales, o serán los mas racionales que yo puedo tener, no lo se, no lo quise averiguar, sus ojos, una mirada para perderse, no me creerían, pero así es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces ella quería escaparse, a eso le enseñaron, “no se habla con extraños mija” decía su mamá, pero como dejarle ir, no sería digno de un indulto, imposible de sobrevivir. En ese instante la orquesta iniciaba su toque especial, yo no me acordaba de bailar pero siempre supe que al verla tenía que intentar. En medio de la gente y de su ínfimo pasar hablaba de aquel juego, de su comienzo y su final, de cómo ella ganaba fuera lo que fuera. Yo me reía al escuchar, recordando el pasado, viviendo el presente y soñando en el futuro, juego que nunca jugué y no pienso caer, pues no se trata de jugar quizás es mas bien de compenetrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé que se relajaría pero lo hizo con el pasar de los minutos, ella sola empezó a hablar, de lo cómico que resultaba conocer “desconocidos”, como sus amigas hablaban de historias que terminaban bien y que en definitiva cada quien encuentra si sabe buscar, la espera tiene que terminar. Hizo un alto en sus pasos para dar entrada a la racionalidad, un conjunto de pensamientos acerca de que hacer, como serían las cosas, que nos conviene o no en un momento dado no está dictado por la razón, es solo un cuento, de esos que solía echar, pero con el ingrediente de la verdad, aunado a la importancia del asunto y por supuesto con la realidad que supone aceptar a un loco con planeta propio y olvidado por aquel en el que vive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Equivocado no puedo estar" dije con voz pausada, “con cada segundo que siento pasar, sin lugar a dudas podemos darle vueltas y tratar de comprender, pero es que no se trata de un todo, de la nada, ni de esto ni de aquello, creo solo que radica en la capacidad infinita del querer, que se transforma en poder, y con esto el hacer, y poco a poco afianzando lo que tiene que suceder, son muchos los sueños con que todos empezamos, y cuantos de ellos nos acompañan al sentirnos terminados, pero si llevamos muy adentro aquel que siempre anhelamos podemos estar seguros que ha valido la pena y por eso nos encontramos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un minuto mas tarde en el podio que estaba a la derecha de aquel salón se subió aquel hombre amado por muchos, temido por otros e irrespetado por mi, valemos adentro no afuera te informo bandido eterno. Con su mirada penetrante y con voz tenebrosa anunció con una calma pasmosa que habíamos sido invitados, invitados para robarnos, él y sus secuaces de siempre nos quitarían todo aquello que tuviera valor, pero de inmediato y como siempre mi mente no deja de pensar, a que valor se refería?, pues perder mi traje de payaso sería bienvenido pero hay cosas que por mas que nos de igual el planeta no estamos dispuestos a perder y sería bueno contarles que sus ojos amarillos me han hecho de nuevo creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente la partida de bandidos se colocaba delante de cada quien para despojarle sin pasión, infligiendo el dolor, recordando la traición, quitando poco a poco la materia y el perdón, la posesión y la misión, un trueno de hielo recorrió mi interior al ver que el ladrón y sus amigos habían descubierto que monedas van y vienen pero un sueño es invaluable, de a poco iban dejando a los invitados inertes y febriles, sin nada afuera, con menos adentro, sin pensar se llevaban el todo y la nada, quizás era aquello lo que yo esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté buscar mi china pero no la había traído, mis instintos de huir florecieron al pasar, es muy fácil correr y dejar pero como podría explicarme a mi mismo que la espalda había dado a el tesoro mas buscado, hay perdones de perdones, y si esta vez me fallaba a mi mismo mi descanso buscado sería solo un tormento explicado. Su voz me hizo voltear, con calma y tranquila me hizo recordar, un pasado lejano donde corría con capa en busca de un sueño, aquel mundo que siempre busqué, lo bueno sobre lo malo, la risa sobre el llanto, como magia, como aquellos actos imposibles que solía realizar, desaparecieron frente a mi el ladrón y sus secuaces, para nunca mas volverles a ver, ni siquiera en una fiesta de disfraces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se abren las nubes al pasar la tormenta pude ver a lo lejos aquello que me rodeaba, el sentido se lo damos nosotros, esa es una de las razones que me costó comprender, pero no debemos descansar pues tarde o temprano se debe llegar. Todos tenemos un lugar, pequeño o grande, solo tenemos que encontrarle, si la búsqueda es cuesta arriba hay que seguir pues no solo nos hacemos sino que encontramos la medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy miro atrás, quizás fue aquel mismo día, una noche u otro sol, y en aquella montaña pude decir “sin duda que tu entiendes mas a este mundo y sus criaturas, yo por mi parte te estaré agradecido eternamente por devolverme las ganas de vivir…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-8329685645922853191?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/8329685645922853191/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=8329685645922853191' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8329685645922853191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8329685645922853191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/08/igualdad.html' title='Igualdad'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-7677698551474083532</id><published>2010-07-07T11:00:00.001-04:00</published><updated>2010-07-07T11:05:53.647-04:00</updated><title type='text'>No</title><content type='html'>Existen historias de historias, algunas que puedo contar y otras que debo callar, a veces la fina línea entre la realidad y la imaginación nos llevan a pensar si es que existe una razón. Caminamos, esperamos, nos movemos en un sin fin de motivos creados entre la ficción y la verdad, inmersos en esa corriente que algunos denominan vida y que otros simplemente tratan de llevar, en una de esas historias que me ocurrieron en mi andar, es solo una que me viene a la memoria y puedo ahora contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces miro atrás y no se por donde empezar, es que hay situaciones que se tornan difíciles de explicar. En las frías noches de invierno mi mente vuela hacia aquel lugar, en el cual me encontraba por alguna casualidad, que no es lo mismo que la causalidad, en este andar se ven cosas que no podemos explicar, si sienten entonces nos queda de que hablar. La vida es una apuesta perdida, ciertamente perdida, pero con la esperanza que el croupier se equivoque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estatua de Simón Bolívar se mostraba de forma impactante, su espada levantada en señal de victoria perdurable, la libertad explorada su máxima expresión, el caballo imponente brillaba en aquella tarde calurosa de la capital palpitante, de la mágica Caracas, mágica en todos los sentidos que un ser humano puede apreciar a lo largo de un vivir. Debajo de la estatua, un malandro con permiso expedido por el presidente de la república me atracó para llevarse por tercera vez mi teléfono celular, no conforme con esto, me dio una burundanguita para que no se me olvide jamás que malandro manda en el país que no es país sino una burla con nombre propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté al lado de una gasolinera, sucia y polvorienta, en el Centro de Caracas, sin documentos, cansado por el largo viaje que me había traído a ese lugar, mi vida ajetreada parecía no tener un rumbo claro, vivía eso es lo que hacía. Alguien me había metido diez bolívares en el bolsillo, quizás pensando que era un viejo pordiosero. A pesar de saber que debía hacer hay momentos en que saber no es poder, después de respirar hondo y archivar en mis neuronas el plan a seguir, en marcha me puse sin poder distinguir. Alguien se acercaba, una luz en un sinfín de sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Buenos días” me dijo la dama mostrándome el camino hacia la puerta del carro, que no tenía pinta de taxi, ni ella de taxista. Yo hice un gesto de saludo y me subí al automóvil que de inmediato se puso en marcha. El pequeño bólido plateado aceleraba a toda prisa por las calles de la capital, la velocidad se sentía en mi frente, el viento golpeaba mi mente, algo disperso miraba con detenimiento aquellas manos, que poseídas por un demonio burlón no soltaban el volante. Después de unos cornetazos y cuasi-choques quitó el pie del acelerador y se volteó a mirarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Espero nos disculpe por el malandro, en realidad la idea era solo darle la burundanga y no atracarlo, pero ya sabe como son las cosas aquí” dijo la dama de bellos ojos claros, una tonalidad distinta, guardada solo en los secretos celestiales. En realidad yo no tenía muchas ganas de conversar, muchos menos filosofar, y di una respuesta cualquiera, vaga, efímera. Ella continuó su discurso, hablaba de todo aquello que estaba frente a mis ojos pero que quizás no podía ver. Vemos lo que creemos, creemos en lo que vemos. Mi amigo inmemorial me hizo un comentario acerca del cerebro de la dama, no lo puedo repetir, el puede a veces, ser algo disparatado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentro de aquel edificio viejo, y después de contactar a la persona correcta, me llevaron a un pequeño ascensor, de manera repentina subí unos cuantos pisos para abrirse una puerta y encontrar ante mi aquel letrero, “La Comunidad de la Mentira”, se podía leer en grandes letras a molde, en efecto era cierto, allá en Caracas funcionaba aquella macabra organización dedicada a verter mentiras en todo el mundo. No me extrañaba que un país tan podrido existiera este tipo de sociedad, por otro lado me entristecía que fuera una realidad latente. Mi tarea era desintegrarla, atacar sus bases sin piedad, pero como lograr un cometido si el enemigo se basa en el bastión de la no realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado frente a un escritorio la misma dama que había fungido de taxista me hacía preguntas, muchas de ellas, buscando determinar la veracidad de mis motivos, ella como todos ahí pertenecía a esa extensa organización que poco a poco se comía al mundo, de manera sutil y con poca compasión. De pronto extendió su mano y se presentó, “Lipetomi Unchsteiger”, “soy la secretaria ejecutiva de nuestra organización, y por los momentos el único contacto que tendrá aquí para verificar si en realidad desea extender nuestro lema alrededor del planeta”. Yo con una sonrisa en mi cara me limité a plantear todos mis argumentos, expresando mi interés en torturar a la humanidad a punta de mentiras para hacerles creer que el planeta era el lugar soñado. La dama se regocijaba al escuchar mis planes macabros, “excelente, excelente” decía mientras soltaba carcajadas por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pues bien, creo que usted es un candidato perfecto para ser miembro de nuestra organización” dijo Lipetomi, “le voy a llevar a una charla que en este momento dicta nuestro máximo jefe, usted sin lugar a dudas la va a disfrutar, luego finalizaremos el papeleo y entonces se pondrá usted en marcha, a acabar con el planeta, que viva la mentira” gritó mientras me daba una palmadita en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel salón se encontraban una serie de personajes que no quiero recordar, sentado en una silla con Lipetomi a mi lado escuchaba a aquel demente soltar barbaridades por su boca, el jefe de la organización, claro está, el gran Señor No, convencía a todos los allí presentes que por medio de la mentira el mundo les pertenecería, era solo cuestión de seguir y tratar, unos años y el planeta se movería en las garras de la eterna falsedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto pude notar como una lágrima caía sobre la mejilla de Lipetomi, en un principio pensé que la demencia la había dominado y se emocionaba al escuchar tan macabro discurso, pero sus ojos, aquellos que aún recuerdo brillaban de una manera extraña, tratando de hablar, tratando de escapar, a veces estamos sin querer o seguimos sin placer, caminos ocultos se abren de día para esconderse y perderse en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabiendo que mi misión era clara, supuse que ese era el momento para poner a cabo mi plan de ataque, miré a los ojos a Lipetomi y le dije “vamos a estar claros, desconozco la razón de tu pena escondida, pero usted no pertenece entre estas sabandijas”, ella aún con lágrimas en los ojos me susurró que nos matarían en el río Guaire si tratábamos de hacer algo, mientras aquel demente seguía hablando ella contó lo que llevada en su manto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lipetomi me explicó como había dejado de creer en los seres humanos, la mentira, justamente entraba tranquila en su estado de ánimo. Los colores y matices solo los ponemos sobre los grises, en un desierto ya vagamos y por siempre encontramos, en algún lugar del universo hay cabida para lo cierto, no podemos descansar es un largo camino este majestuoso andar, en cada destino existe un motivo, buscamos, tratamos y nunca llegamos, quizás en la frente está la razón pero inconformes volteamos y no es de perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interrumpí al Señor No tal cual como me había trazado en mi plan, un plan que había discutido días antes con mi otro yo, de tres años y algo irresponsable, el cual insistía que mientras se dormía no se podían decir mentiras. Comencé por soltar una tras otra verdad, verdad tras verdad, el hombre enfurecido gritaba enloquecido, muchos años sumido en una mentira es olvido. Los otros oyentes cayendo del trance empezaron a hablar de aquellas verdades desechadas en vano, como naipes al aire cada quien distinguía, con tanta franqueza la luz del sol se veía. El demente jefe de aquella macabra organización comenzó a dar órdenes que todos desobedecían pero como siempre sucede algún peón resarcía. En segundos y en sueños todo cobraba vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvimos que huir del recinto por una puerta trasera, la confusión reinaba en aquel lugar donde la verdad y la mentira se enfrentaban por primera vez en largos siglos. Lipetomi conocía el sitio a fondo y nos guió hasta un sitio seguro, o eso creíamos, un ruido estruendoso sintió su enojo, los seguidores del Señor No venían por nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corriendo por la Ciudad Universitaria mientras el mismo malandro que ya me había robado trataba de capturarnos, llevaba de la mano a Lipetomi, quien a pesar de la situación me miraba sintiendo, buscando razón. Avanzamos a un paso constante, tajante y pujante, los gritos de odio se sumaban sin cesar, mirar al horizonte en pos de alcanzar, a lo lejos escuchaba como su voz se desvanecía, la luz del día entraba en mi ventana, mi cama vacía me guardaba celosa, la pena guardada resultaba venenosa, son cosas que son, que van en el viento buscando el final, si buscas encuentras y eso es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me paré en seco y saqué mi china, disparé directo al cerebro del malandro que cayó aparatosamente en la acera mugrienta. Me acerqué y procedí a atracarlo yo, le quité todo, incluyendo sus patéticos jeans con parches y su franelita Maltín Polar, no pude contenerme y le pisé la mano hasta que por arte de magia se levantó y me prometió que se pondría a trabajar en la Policía Metropolitana, aunque eso es ya otra historia en sí, y para los curiosos por si fuera poco recuperé mi celular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté de golpe, tratando de buscar, añorando el final, entre lo real y lo virtual hay una línea fina que no se ve desde el umbral, los sueños son solo eso, lo real es un paso entre el pasado y el futuro, es solo una historia más, alguna que he podido contar y que por un momento pensé no iba a terminar, la realidad es el recuerdo de aquello que olvidamos, el pasado tiene al tiempo como aliado, el presente solo dura un instante y el futuro tiene las sorpresas a su favor…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-7677698551474083532?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/7677698551474083532/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=7677698551474083532' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/7677698551474083532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/7677698551474083532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/07/no.html' title='No'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-301066930779215854</id><published>2010-06-09T15:44:00.001-04:00</published><updated>2010-06-09T15:45:42.076-04:00</updated><title type='text'>Pamplona</title><content type='html'>Después de varios días sin que ningún tipo de evento externo moviera los cimientos de mi tranquila y pasmada existencia, mis neuronas incapaces de dejarme descansar por más de dos minutos comenzaron a procesar que debía inventarme algo para que mis venas y arterias sedientas de adrenalina no fueran a sentirse abandonadas, so pena de arrecharse conmigo y no permitir el paso de sangre con fluidez, causando por ende terror en mi interior y desembocando en una ida innecesaria al hospital para ser devuelto por loco sin destino. Después de darle vueltas a mi pesada cabeza por varios minutos y aprovechando que estábamos en pleno verano llamé a un taxi, me fui al aeropuerto y monté en un vuelo hacía Madrid, España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madrid no era mi destino final, y después de pasar por el Santiago Bernabeu para echarle una maldición al equipo asqueroso ese que juega allí, me subí a un tren que me llevó a un pequeño pueblo situado entre Valencia y Alicante en donde me reuniría con Paco Añor, científico arruinado y viejo amigo de la casa, en su diminuto pero altamente tecnológico taller. Una vez finalizadas las introducciones de rigor Paco me dijo "pues bien tío, que te trae por aquí?, "mira Paquito, yo quiero que me construyas una especie de toro-vaca totalmente mecánico para meterme dentro de él y lanzarme en las fiestas de San Fermín en Pamplona, pero no de huevón, vestido de blanco con pañuelito rojo, no, no, yo voy a ir metido dentro del potente animal para clavarle los cachos, que además me los vas a hacer de titanio, a ese poco de coño e' madres que ladillan a esos pobres animalejos", "no se trata de una venganza Paquillo" le dije, "es cuestión de equilibrar el universo, de dar un chance a los desvalidos". Paco quien me miraba entre sorpresa y alegría pues era un defensor acérrimo de los animales me dijo "pues Policarpio, trato hecho, me gusta tu idea y además le voy a poner algunos detalles para que se vuelva más letal el animalejo, joder hombre, pero es que tienes unas ideas que le ronca el mango".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paco trabajó sin cesar durante toda la noche mientras yo me relajaba, como siempre pensando, en aquellas cosas que me hacen feliz, las simples, la simpleza de la vida, sin muchos vericuetos ni batallas enfermizas por luchar. A la mañana siguiente pude ver como los frutos de toda una noche en vela se habían convertido en una potente máquina devastadora envuelta en la apariencia de un toro o vaca que fácilmente se confundiría entre la multitud taurina de las famosas fiestas del terror. Paco afinó los últimos detalles, con cuidado y precisión, con un brillo en sus ojos que me llenaba de fuerzas para acometer mi misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me explicó algunos truquillos que me servirían para hacer de las mías y dándome un abrazo me dijo "bueno tío anda a ensartar a ese poco de bestias que son dañinas para los animales, espero verte en las noticias, como voy a gozar viendo al toro inteligente" y se rió a carcajadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mi toro-vaca metido en una caja me eché el viaje hacia Pamplona, en al avión tuve que convencer a los empleados de Iberia que se trataba de un muñeco para promocionar las fiestas de San Fermín, finalmente y después de poner acento español y cantar una especie de jingle que decía así "Toro torito que bonito, la fiesta va a comenzar y todos vamos a gozar" me dejaron subirme al avión y a mi toro lo colocaron en el compartimiento de carga del mismo algo recelosos por considerarlo un artefacto desconocido y con naturaleza dudosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad comenzaba a llenarse con los cientos de turistas que cada año visitaban el sitio para participar en las fiestas, personas que como todos en el planeta buscaban diversión, horas de juerga, desate, joda eterna, bebederas y demás. Solitario como siempre caminé las calles para irme llenando del ambiente festivo y alegre, me tomé una Coca-Cola sin hielo que sabía a orine y charlé con unas suecas que participarían en las corridas y que insistían en que debía correr con ellas pues nunca lo habían hecho con un venezolano, yo como no entendía el sentido exacto que le estaban dando al verbo "hacer" dentro del contexto de la conversación y por tener una misión clara me excusé diciendo que nos veríamos por ahí y les invitaría algo de tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de dormir placidamente me paré muy temprano, recuerdo que soñé con un toro, un animal implacable, vestido de policía que ponía orden en el caos terrenal. Cargué con mi toro-vaca y sigilosamente lo escondí cerca de los establos donde estaban los animales que iban a perseguir a los corredores ese día, sin que nadie me viera me metí dentro del aparato dotado de la más alta tecnología, desde un GPS hasta dardos tranquilizantes, válvulas de aceite y cachos que se movían según el objetivo, equipo de música para animarme, estampitas de diversos santos para salvarme y una cajita de chicles con su respectiva ramita de ruda para la buena suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pequeña cámara me proporcionaba la visión necesaria para el exterior y seis latas de Coca-Cola con un pedazo de jamón serrano servirían para mantenerme en pie durante la travesía. Esperé paciente, cual soldado en guerra, cual amante por su amada. Se acercaba la hora de los encierros y por suerte Paco había colocado un ventilador dentro del toro-vaca, el calor me tenía agobiado y no veía el momento de poder empezar a llevarme gente por el medio sin piedad alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la visión periférica de la cámara pude ver como estaba por comenzar la fiesta, encendí mi animalejo y me coloqué mi casco protector, de pronto y sin aviso soltaron a los toros que salieron disparados, reconozco que al principio me costó un poco maniobrar aquel mastodonte de metal forrado de fieltro blanco y negro pero después de unos cuantos carajazos logré estabilizarlo. En pocas palabras y simplemente era una bestia más bajando a toda mecha por las calles de San Fermín. Comenzaron a aparecer las personas y aquí fue cuando la emoción se apoderó de mi ser, comencé por colocar en la mira a un infeliz regordete que trataba de correr mientras sostenía una botella de cerveza en su mano, mi potente arma letal funcionó a la perfección pues embestí al tarado a una velocidad mayor de 60 kilómetros por hora por una nalga y lo lancé a más de 10 metros de altura, cuando cayó pude ver como un hueso le atravesaba la carne de su muslo y me dije en silencio y solo para mi "verga esta máquina demoníaca es más potente de lo que yo pensaba."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continué mi recorrido y comencé a bañar las calles de aceite, el relajo era espantoso, los corredores resbalaban y caían como barajitas quedando a merced de los toros que los cornaban con placer y dedicación, en medio del caos aprovechaba para seguir embistiendo infelices que volaban por los aires dándose unos coñazos sabrosísimos cuando caían en la calle, pude divisar a una de las suecas de la noche anterior y me dio lástima embestirla pero le disparé un dardito tranquilizante que la envió a un sueño profundo mientras varios toros le pasaban por encima, escuchaba los gritos en toda clase de idiomas y seguía disfrutando el llevarme por el medio a los corredores, mi toro también estaba equipado con tachuelas que iba regando por doquier haciendo que la gente se las clavara para facilitar las embestidas de mis congéneres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente logré divisar el final de la calle y pude ver como un grupo de idiotas formaban una especie de barrera humana para detener a los toros, la plaza de toros repleta esperaba ansiosa la entrada de toros y humanos para seguir con el dantesco espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acelerando al máximo y dejando considerablemente atrás a los otros toros me embalé para lo que sería la embestida perfecta, estando a apenas 5 metros de la barrera humana pude oler algo raro dentro de mi toro-vaca y con terror me di cuenta que varios cables estaban achicharrados, el sudor corría por mi frente, morir dentro de un toro-vaca no era exactamente lo que había pensado al iniciar mi travesía. El animal de hierro y aleaciones metálicas aceleró a mas de 80 kilómetros por hora para terminar chocando irremediablemente con aquellos pobres infelices, por más que traté de frenar no lo pude hacer y el carajazo fue grande, embalado fui a dar contra un establecimiento de comida en el cual causé mayores destrozos, luego de chocar con cuanta cosa se me atravesó me detuve al lado de una mesa en donde unas aterradas viejas emperifolladas pensaban que un toro las iba a matar, con rapidez y viendo que aquel retorcijo de metal y cables iba a explotar salí disparado por la parte trasera del toro, las viejas gritaban "ay Dios mío está pariendo", "vamos a ver un parto", "desde cuando los toros salen preñados? gritaban otros, al verme salir y ver que no se trataba de un ternero sino de un ser humano los comentarios variaban desde "la vaca parió un humano" hasta "milagro de la ciencia", otros decían "a lo que han llegado estos españoles que cruzan humanos con toros y vacas", yo aprovechando la confusión y el caos reinante me quité el casco y traté de correr sin poder avanzar mucho pues el dolor en las costillas no me lo permitió y me hizo caer rendido en el suelo de aquel lugar lejano y extraño para mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acostado en la cama de un hospital recuperé la conciencia, si es que alguna vez la tuve, y escuché en la televisión algo así "Jarraitu, egunez egun, 2005ko sanferminetan gertatutakoa, entzierroen kronikak, argazki onenak, xehetasun guztiak festaren lehen lerrotik kontatuta....", con dolor y esfuerzo logré cambiar el canal en donde pude escuchar en perfecto castellano "caos y desastre en el primer encierro hoy en San Fermín, más de 450 heridos y además la presencia de un toro poseído, un animal enviado por fuerzas obscuras, inmerso dentro de lo sobrenatural que causó desastres mayores, las autoridades pertinentes al caso investigan todo el incidente, pero lamentablemente el toro desapareció sin dejar rastro alguno."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí la verdad no entendí nada de lo que había pasado pues pensaba que esta vez si iba a terminar preso, el noticiero continuó colocando imágenes del "famoso" toro que se había llevado todo a su paso, reconozco que una sonrisa se posó en mi cara cuando veía a mi toro-vaca llevándose a medio planeta por el medio, la grabación continuó hasta que ya sin frenos me llevé medio pueblo, aquí mi sonrisa desapareció cuando me pude ver saliendo del toro-vaca ante la mirada atónita de los presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos enfermeras que pasaban por allí hicieron unas señas raras y empezaron a cuchichear, yo adolorido y maltrecho me paré de la cama y con cuidado salí de la habitación calculando cada paso que daba, sigiloso y con mi batita de hospital burlé al personal de guardia, salí a la calle, muerto de frío y con un dolor terrible en mi costado, de pronto me gritaron "quieto", "coño ahora si me jodí" pensé, pero al voltear pude ver a Paco haciéndome una seña para que caminara hacia él, Paquito había recogido el toro-vaca y ahora estaba allí para salvarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la carretera hacia el taller de Paco y con el toro-vaca escoñetado en la parte trasera y con mi dolor en el costillar Paco me dijo "tuve que venir, es que me di cuenta que el sistema de frenos no funcionaba, y bueno pues joder, llegué tarde, ya te habías embalado, entonces me paré a esperar que aparecieras pero hombre que velocidad traías, joder que toro más macho." Yo con mis costillas fracturadas solamente le pude decir "arregla los frenos que mañana volvemos."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-301066930779215854?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/301066930779215854/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=301066930779215854' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/301066930779215854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/301066930779215854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/06/pamplona.html' title='Pamplona'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-6465633154116123929</id><published>2010-05-21T12:48:00.001-04:00</published><updated>2010-05-21T12:49:27.612-04:00</updated><title type='text'>La Realidad</title><content type='html'>Santa Claus se preparaba para una Navidad más, todos los ayudantes en el Polo Norte trabajaban a toda velocidad para afinar los detalles últimos del gran operativo que se desplegaba año tras año para poder llevar juguetes a los niños y niñas a lo largo del globo terráqueo. La señora Claus terminaba de lavar el afamado y ultra conocido traje rojo y blanco mientras Santa Claus revisaba con precisión milimétrica la lista que había llegado ese año al Polo Norte con los distintos pedidos y deseos a lo largo del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los establos descansaban los famosos renos, Dancer, Prancer, Comet, Blitzen, Dasher, Cupid, Donner, Vixen, en donde eran bañados y consentidos para iniciar la larga travesía en la noche de Navidad. La felicidad reinaba en ese lugar oculto del Polo Norte y nada podría detener a Santa y a su combo en lograr su cometido una vez más. Dentro de la factoría de juguetes los gnomos cargaban cajas y cajas llenas de distintos artefactos, mientras los soldados de la Guardia Real del Norte vigilaban que todo se mantuviera en orden y en perfecta coordinación, sin lugar a dudas la empresa de Santa Claus funcionaba a la perfección desde tiempos inmemoriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa tomó una taza con café y se dispuso a vestirse, la señora Claus, una viejita amable de cachetitos rojos planchaba el traje dándole sus últimos retoques, "jo, jo, jo, señora Claus, todo listo? preguntó Santa Claus, la delicada dama dijo "si mi amor, todo listo, ven acá y te ayudo a colocarte el traje". Con una marcialidad extrema Santa se colocó su pantalón rojo, su chaqueta rojiblanca, sus botas negras y pulcras, su gorro y su correa con hebilla de oro, se miró al espejo para darle unos toques finales a su barba y se puso un poco de colonia para no llegar mal oliente después del largo viaje en donde tendría que entrar a través de muchas chimeneas para repartir los juguetes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pista de lanzamiento esperaba el trineo fabricado por Boeing y que contaba con múltiples funciones para garantizar la seguridad del viaje más esperado por todos los infantes del universo. Santa junto con su ingeniero jefe le dieron una última revisada y los encargados de los renos los trajeron para colocarles las riendas y los demás aparatos necesarios para el viaje. Santa saludó con cariño a cada uno de sus renos favoritos y les prometió como siempre hacía una merecida vacación de 11 largos meses después de haber finalizado con la noche mágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ajustado en su trineo tomó las riendas, prendió el radar y se puso su cinturón de seguridad, Santa gritó "jo, jo, jo, jo, aquí vamos, vamos, vamos, corran, corran", los renos comenzaron su carrera y en cuestión de segundos levantaron vuelo para perderse en la inmensidad de la noche. Santa revisó los instrumentos y todo parecía en orden, activó el piloto automático y se relajó mientras se comía una torta preparada por la señora Claus. De pronto el radar detectó una posible gran tormenta eléctrica en la ruta marcada en el GPS y en la Computadora de Vuelo. Al momento Santa recibió una llamada de su Comando de Ruta que le avisó que debía desviarse para garantizar la integridad del viaje pautado. Santa introdujo los nuevos puntos a seguir y se relajó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un lugar recóndito en Africa tres muchachitos corrían desesperados, "bunda onga yunga buanda" gritaban que no es otra cosa que "funcionaron los rezos al Dios de la lluvia, el guevón del traje rojo se desvió". A todas estas Santa tranquilo observaba el bello paisaje mientras conversaba con los renos acerca de los maravillosos juguetes que se habían construido en su taller. Bata, Mondah y Yubele esperaban ansiosos, de pronto Bata gritó "unga, randa, funga" "prepárense, ha llegado la hora panitas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa se disponía a tomar un sorbo de café caliente cuando un carajazo sacudió al trineo, Santa se quemó en la pierna, "ay coño" gritó "que es esta vaina?, que pasa aquí?, mayday, mayday, mayday gritaba el gordo con traje rojiblanco, todas las luces de emergencia se iluminaron y los renos comenzaron a emitir sonidos de disgusto. Santa sacó el manual con el procedimiento de emergencia y empezó a leerlo con rapidez, el trineo perdía altura y velocidad mientras en la tierra Bata, Mondah y Yubele gritaban llenos de euforia "ruba, fumbe, gurta, macumba, llurumanba", "no jodas le metimos el misil al bolsa ese vestido de rojo, jodimos al barrigón de mierda".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa trató de las mil maneras pero nada podía evitar lo que estaba por venir, el trineo cayó en picada y se dio un vergajazo contra un pobre león que dormía placidamente en las llanuras de Africa, el reguero de juguetes, pedazos de trineo y renos heridos era surreal, el león arrecho se lanzó a atacar a los pobres renos que apenas se podían mover después del carajazo, a todas estas Santa bajaba en paracaídas pues se había eyectado para poder sobrevivir, Bata, Mondah y Yubele corría gritando y saltando con antorcha en sus manos mientras decían "ulu zula, bunfem rungue" "coño que de pinga, al fin unos juguetes pa' nosotros, ay que joda".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa finalmente aterrizó sin todavía entender que había pasado, se dio su coñazito pues el paracaídas no estaba diseñado para aguantar las 350 libras de peso, así comenzó a caminar hacia los restos del trineo para ver aquel desastre, logró ver las tres antorchas y cuando se acercó a ellas recibió un chinazo en la cabeza con una bola de marfil que lo desmayó de inmediato. Horas más tarde Santa Claus se encontraba amarrado y rodeado de una tribu entera, el pobre viejo barbudo no sabía que había sucedido y dijo "por favor, no me hagan daño, yo soy Santa Claus, y tengo que llevar los regalos a los niños, por favor no le hagan esto a los infantes del planeta", el jefe de la tribu, vestido de plumas y pintado de rojo y verde se acercó y le dijo "gatunba, numba, urba, zumbe" "mira gordito guevón, tu no te has dado cuenta que nunca repartes regalos por aquí, tu crees que estos chamitos no quieren jugar también?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa no sabía que decir, "mire señor jefe es que yo me adapto a las indicaciones de los números globalizados macroeconómicos paritarios bonificados estatutarios emitidos por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y bueno así se decide quienes pueden obtener o no juguetes, no es mi culpa, yo solo los reparto", el jefe lo miró y le dijo "funga, balumba, nunze, rutenga" "mira gordo bobo, te vamos a perdonar esta vez, pero el año que viene quiero regalos aquí y me saben a mierda tus números globalizados del coño, o dejas regalos en esta verga o te volvemos a tumbar de un misilazo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa no pudo decir más nada, se limitó a caminar hasta el pueblo más cercano donde agarró un burro que lo llevó a otro pueblo, allí tomó un autobús que lo llevó a otro pueblo, donde se subió a un avioncito que lo llevó a Camerún, de allí tomó un vuelo a París, al bajarse del avión en París y ser reconocido lo querían linchar, el pobre Santa que estaba escoñetado por el carajazo no sabía que decir, lo acusaban de haber jodido la Navidad a todo el planeta, corriendo se escondió en un bar en el aeropuerto Charles de Gaulle, de pronto mientras se echaba un palo de whiskey fue descubierto por la televisión francesa y el reportero gritó en vivo y para todo el mundo " Le bandit est, gras putréfié, ici celle-ci la raison pour laquelle on a fini la Noël, Sainte Claus est un ivrogne!!!!!!! " El bandido este, gordo putrefacto, aquí esta la razón por la cual se acabó la navidad, Santa Claus es un borracho!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-6465633154116123929?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/6465633154116123929/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=6465633154116123929' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6465633154116123929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6465633154116123929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/05/la-realidad.html' title='La Realidad'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-671391508621022810</id><published>2010-04-20T09:20:00.001-04:00</published><updated>2010-04-20T09:33:14.633-04:00</updated><title type='text'>El Príncipe de las Tinieblas</title><content type='html'>Recuerdo una noche cuando era niño, hace muchos años atrás, la recuerdo perfectamente porque tenía una gripe encima de terror alternativo, de esas que no se quitan ni con jarabe de culebra piche, de aquellas que te hacen toser y sudar con la fiebre. Mi madre siempre atenta me había colocado una toalla gruesa alrededor de mi cuello para mantenerlo arropado, práctica por demás sin sentido pero que ella pensaba aliviaría mi pena macabra, igualmente la recuerdo como una noche en la cual hacía más frío de lo normal, donde la lluvia se escuchaba caer a cántaros y por sobre todas las cosas la recuerdo porque fue la noche en que lo vi por primera vez, aquella noche&amp;nbsp;en que divisé su&amp;nbsp;silueta, fue la noche en que Vlad el Empalador, Drácula ó Draculea como lo quieran llamar decidió venir a joder mi existencia, no solamente era un niñito asustado, con un pestón encima, pero para colmo de males&amp;nbsp;a un vampiro guevón se le ocurrió meterse en mi cuarto a tratar de morderme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá dejó mi cuarto y me dio un beso en la frente como hacia todas las noches, yo como siempre me lo quité, nunca me ha gustado que me besen la frente, lo siento como una especie de despedida final que no puede tener un final feliz. Sudando y temblando por la fiebre traté de ordenar mis pensamientos, pero con 10 años, en la oscuridad y sintiéndome mal no fue mucho lo que pude lograr más que mezclar juegos de video con horrores de tareas que nunca terminan, cerré mis ojos para caer en el delirio de un día con fiebre, en mi sueño escuche ruidos que no pertenecían al mismo, pensé que era mi hermano que pululaba por el cuarto tratando de vengarse de aquella vez que mientras el se encontraba enfermo yo jugaba a tener una banda de rock que le curaríade manera inmediata,&amp;nbsp;pero cuando finalmente logré abrí los ojos&amp;nbsp;y subí la mirada hacia la ventana&amp;nbsp;lo vi parado allí, con su capa negra, su cabello engominado y sus colmillos relucientes de los cuales caía una pequeña gota de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio pensé que se trataba de una visión producto de la fiebre, o simplemente un sueño idiota y sin sentido, pero el olor a sangre mezclado con viejo sin bañarse hizo que cayera en cuenta que estaba despierto y que frente a mi se encontraba el vampiro más temido en la historia de la humanidad. Asustado me quedé acostado sin moverme esperando a ver cuales eran las intenciones del afamado vampiro, sin dudar un momento se decidió a atacar y se abalanzó sobre mi y mordió con furia mi cuello, lo que no sabía él era que mi cuello estaba recubierto por la toalla y por más que intentó no pudo traspasar la misma, el vampiro arrecho se dijo a si mismo algunas palabras en un lenguaje extraño y se fue de inmediato volando hacia la inmensidad de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé toda la noche solo y asustado, la idea de pararme y caminar al cuarto de mis padres y que el vampiro decidiera atacar nuevamente petrificaba mis deseos, permanecí así esperando a que los rayos del sol hicieran una nueva aparición para dar vida al nuevo día. Al levantarse mi mamá fue a revisar como se encontraba su pequeño retoño y me encontró con la toalla toda desgarrada, por supuesto intenté contarle acerca de mi experiencia fantástica pero los adultos no tienen tiempo para escuchar esas cosas o simplemente han dejado de creer en ellas, me metió una cuchara en la boca con remedio para la tos, me dio una aspirina y me dijo hoy no vas a clases, tu estás muy enfermo y además rompistes la toalla en tu delirio. Traté nuevamente de que escuchara mi historia pero salió del cuarto mientras me mandaba a descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche quedó impregnada en mi memoria, desde aquel día quise saber más y más del vampiro que casi acaba con mi existencia, pedía regalos relacionados con cualquier cosa que tuviera que ver con vampiros y leí cuanta historia existía en el mercado, escribí cartas a personajes que se hacían llamar expertos en la materia pero nunca contestaron, ví películas, compré afiches y guardé cada centavo de mi mesada para algún día lanzarme en un viaje con un solo destino, conocer a Drácula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pasó y como todo en la vida adquirí nuevos gustos y responsabilidades mayores, pero debo reconocer que nunca olvidé al vampiro insignia, así una tarde sentado en mi oficina llamé a la agencia de viajes y me embalé hacia Rumanía para ver si de alguna u otra forma podía conocer al otrora Emperador de Wallachia. Una vez en Rumanía visité Snagov cerca de Bucarest, y el Castillo Bran en las cercanías de Brasov, en un principio dudé si en realidad Drácula era una simple historia que había sido bien comercializada y que no era más que un truco para hacer dinero. Pregunté y pregunté sin obtener una respuesta sensata a donde podría encontrar al vampiro, así fue como sentado en una taverna descubrí que uno de los sueños de mi niñez se iba a hacer realidad, el mesero sin mediar palabras se sentó frente a mi y sin yo poder decir nada ante aquel acto falto de todos los respetos me dijo "el Príncipe de las Tinieblas quiere verlo, el sabe que usted está aquí y quisiera conversar con usted", yo sin saber que decir logré balbucear un débil "esta bien, a que hora?, el mesero me dijo "sígame por favor" y me sacó de aquella taverna por la puerta trasera, caminamos alrededor de dos horas hasta que en la lejanía pude ver la torre del castillo del vampiro. "Hasta aquí llego yo" me dijo el mesero, "solamente debo hacer algo más" y procedió a revisar que no tuviera ninguna estaca, agua bendita o cruz encima mío o en mi morral, se volteó y me dijo "siga el camino, Drácula lo está esperando."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé unos 15 minutos más y me detuve frente a la gigante puerta de madera que daba entrada al castillo, toqué con fuerza y la misma se abrió de inmediato, di unos pasos hacia adentro y de pronto pude ver allí parada a la misma figura que había visto 21 años antes. "Hola Policarpio, como te ha ido?, preguntó Drácula, "muy bien vale, y a ti?, oye te ves viejo mi pana" le dije, la cara del vampiro cambió por completo y me invitó a sentarme en unas sillas con cuernos en el respaldar, "Policarpio, yo sabía que volverías, eres la única víctima que no he podido morder, la toallita esa te salvó y de paso me pegastes la gripe dejándome como 2 semanas enfermo, pero la razón por la cual acepté que me vinieras a visitar es otra, me comentaron que andabas preguntando por mi y al saber que eras tu decidí pedirte un favor a cambio de tu libertad, te explico, yo debería buscarte para liquidarte, tarde o temprano iba a pasar, pero Policarpio te confieso que me he quedado sin dientes" y sonrió, "coño" pensé yo "el vampiro de mierda esta desdentado", solté una leve carcajada pero me dio pena con aquel pobre viejo que no podía mantenerse vivo sin chupar la sangre de sus víctimas, "y en que te puedo ayudar?, "pues bien" dijo Drácula, "necesito que me consigas una plancha, dientes postizos pues, eso si con colmillos afilados, yo se que en tu padre es odontólogo y podrá ayudarme."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ahora si", me dije, "si llamo a mi papá a decirle que necesito una plancha con colmillos me manda a buscar con la policía para internarme en el manicomio, ni de vaina, déjame ver que invento". "Mira Drácula" le dije "dame dos días y yo te voy a hacer el favor", el vampiro sonrió de nuevo mostrando sus encías peladas y sinceramente me dio una lástima del carajo. Llamé a un amigo en Caracas y le dije "vete para La Piñata en Chacao, cómprate unos colmillos de piñata y házmelos llegar vía courier a Rumanía", Anacleto, soltó una carcajada sonora y como buen amigo que es, se limitó a decir "colmillos de piñata, Rumanía, courier, un abrazo" y colgó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos días después me encontraba en el castillo otra vez, no sin antes haber agarrado los colmillos de piñata y haberles hecho un trabajo de arte, los barnicé con cuidado y los puse a valer, parecían la obra de un experimentado odontólogo. "Bueno Drácula aquí están" le dije, el Príncipe de las Tinieblas los agarró de inmediato y se los colocó en la boca, la verdad era que me estaba cagando de la risa pero me aguanté y le dije "que bien te ves, nuevamente volverás a reinar en el universo", Drácula se acercó y me dio un abrazo, "gracias, gracias Policarpio, ahora eres libre, puedes dormir tranquilo", "tranquilo pana vampiro" le dije "tu sabes como es, hoy por ti mañana por mi" y proseguí mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche Drácula vestido de gala decidió atacar a una bella muchacha, al morderla solo logró que la pobre mujer se cagara del miedo y que le metiera un carterazo por la cabeza que le voló los dientes de plástico, el pobre vampiro indefenso ante la furia de aquella dama cagada y arrecha solo pudo brincar por la ventana y escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo dormía placidamente cuando sentí que besaban mi cuello con fuerza, en mi sueño juraba que era Kate Beckingsale que se había dedicado a dejarme unos "hickies" en mi cuello, de pronto desperté y vi al vampiro viejo y desdentado tratando de morderme con las encías, "coño e' madre" le grité "sal de aquí maldito vampiro usado" y le metí un libro de la historia de la estupidez humana que estaba leyendo en ese momento por la cabeza, Drácula gritó "me jodiste Policarpio, esos dientes de mentira, que tristeza, no valgo nada" y empezó a llorar. Lo dejé que se calmara y le di un vasito de agua, el pobre vampiro acabado sollozaba desconsolado "que mierda soy" decía "se me jodieron los dientes", me levanté y caminé hacia el Bo que no es más que un palo largo utilizado en ciertas artes marciales y se lo puse en las manos, le dije "mira pana, hay que buscar soluciones, a ti también te gusta empalar gente, así que dedícate a eso", el vampiro sonrió mostrándome sus encías nuevamente y saltó por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente escuché a lo lejos el noticiero "Terror en la ciudad capital, amanecieron empalados 5 diputados de la Asamblea Nacional", yo solo alcancé a pensar "ese vampiro jodedor nunca puede descansar"…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-671391508621022810?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/671391508621022810/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=671391508621022810' title='15 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/671391508621022810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/671391508621022810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/04/el-principe-de-las-tinieblas.html' title='El Príncipe de las Tinieblas'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-3167258919374772043</id><published>2010-03-22T12:52:00.004-04:00</published><updated>2010-03-23T16:00:39.466-04:00</updated><title type='text'>El Bar</title><content type='html'>Abrió las puertas del bar de un trancazo y se puso a llorar pues se había pegado muy duro, aquel pequeño niño de cinco años se disponía a ahogar sus penas con una Frescolita bien fría y unos ositos de goma, ni más ni menos.&amp;nbsp;Después de calmarse, entre gimoteos, caminó cabizbajo a la barra y le pidió al bartender una Frescolita doble. Se sentó al lado de un pequeñuelo de&amp;nbsp;tres añitos que se lamentaba con alaridos incesantes porque sus padres no le habían comprado la última colección de las tortugas ninjas a la vez que ordenaba un shot de Uvita Hit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tu puedes creer?, le dijo al infante de&amp;nbsp;tres años, se me ha perdido el carrito de bomberos que tenía una sirena que sonaba durísimo, no se donde lo dejé, de verdad que no aguanto esta pena, tu no sabes las horas que pasé jugando con ese carrito y ahora se ha ido, que va a ser de mi vida, como me voy a levantar mañana si ya no está, si mi querido carrito ha desaparecido por siempre. El otro pequeño le miraba atentamente y le dijo, “entiendo tu dolor, que te puedo decir, mis padres se niegan a comprarme la colección nueva de las tortugas ninjas, imagínate me dicen y que son muy caros, pero no les creo, mi mamá siempre carga papeles de esos en la cartera que se los da a la señora en la caja del automercado para que nos den las cosas, yo no entiendo porque no me puede comprar mis muñecos” y seguidamente se puso a llorar inconsolablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los televisores mostraban el último capítulo de Dragon Ball por un lado y por el otro un episodio inédito de Los Pitufos, en una mesa cercana a la barra cuatro niñitos de&amp;nbsp;seis años discutían fervientemente sobre el nuevo juego de X-Box, uno de ellos insistía en que tenía un truco para pasar la quinta pantalla en donde el monstruo morado atacaba con rayos láser, los otros reían mientras tomaban Kool-Aid y le decían "muchacho mentiroso, esa pantalla no la pasa nadie, eso es cuento tuyo", el otro niñito se sacó del bolsillo un papel en donde insistía que tenía el truco para pasar la pantalla # 5, los otros observaron con detenimiento el mismo y dijeron "na, na, puro cuento, nos quieres vacilar."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una tarima un mago hacía trucos de toda clase mientras un grupito de niñitos lo observaban boquiabiertos, aplaudían, gritaban y reían mientras entonaban canciones de Enrique y Ana que sonaban a todo volumen en el local. Dos niñitos de cinco años discutían seriamente sobre como cuadrar una negociación para cambiarse unas barajitas del álbum del Mundial de Fútbol, comiendo chocolate y tomando Coca-Cola uno pretendía obtener&amp;nbsp;cien barajitas a cambio de&amp;nbsp;cinco pues eran muy difíciles de conseguir, después de varias horas de discusión se transaron cuando uno de ellos dijo "bueno te doy&amp;nbsp;cincuenta barajitas y te brindo un helado en el recreo del colegio a cambio de&amp;nbsp;ocho barajitas difíciles".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro lugar de la barra tres amigos de&amp;nbsp;cuatro años conversaban acerca de las nuevas loncheras en las cuales se podía meter no solamente un termo y la comida sino varios juguetes para no aburrirse en el Kinder. En una mesita algo escondida un grupito de pequeñuelos conversaban airadamente sobre como las niñitas en el kinder los fastidiaban y que siempre tenían que meterle un piñazo a una que otra para que se alejaran de su lugar de juegos, uno de ellos decía "claro es que las niñas si son fastidiosas, sus muñecas y sus juegos bobos, además si estamos jugando y les da por hacer pipí pues todo el juego se atrasa pues tienen que ir al baño y tardarse horas, en cambio nosotros sacamos el piripincho por la reja y estamos listos para seguir corriendo", otro le interrumpía y le decía "no solo eso, además siempre poniendo reglas y queriendo ordenar las cosas, que fastidio de verdad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se abrieron las puertas del bar nuevamente y entró un niñito de&amp;nbsp;siete años, llevaba cara de dolor y lloraba a cántaros, se dirigió hacia la barra y pidió una Chinotto con Piña Hit, mezcla por demás explosiva, un infante que se encontraba allí bebiendo limonada y comiendo galletitas le dijo, “que te pasa chamo?, te mataron en la última pantalla del juego de Nintendo? o será que tus papas no te compraron la bicicleta esa que tiene cauchos gigantes?, el otro niño lloraba sin parar y no respondía, que le pasará a este se preguntaba mientras se bebía su limonada, “te caístes y te pegaste?, no se, te quieren hacer comer brócoli y lechuga en tu casa?, el pequeño que lloraba levantó la cabeza y entre sollozos dijo "Elizabeth no me hace caso, le di una rosa y me la devolvió".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los niñitos del bar dejaron de hablar, la música se apagó, un silencio sepulcral reinaba y nadie se atrevía a decir ninguna palabra, de pronto se abrió una puerta en una de las paredes del bar y se escuchó una salsa erótica que se mezclaba con olor a cigarrillo y whiskey, una voz dentro del bar de niños dijo "suelta la Chinotto con Piña Hit inmediatamente, párate de la barra, camina hacia la puerta que se abrió, al pasar la misma encontrarás una mesita con ron, whiskey, vodka y cerveza, agarra un cigarrillo y préndelo, todo esto por cuenta de la casa, y por cierto bienvenido al mundo de los adultos, te deseamos lo mejor y recuerda que sin suerte no se puede vivir!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-3167258919374772043?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/3167258919374772043/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=3167258919374772043' title='51 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3167258919374772043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3167258919374772043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/03/el-bar.html' title='El Bar'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-7937708266429524771</id><published>2010-03-10T14:28:00.011-05:00</published><updated>2010-03-11T08:49:44.761-05:00</updated><title type='text'>Reactor Nuclear</title><content type='html'>En aquel salón de reunión, uno de esos con cuadros de Bolívar y el Desdentado de Sabaneta, se encontraban los más altos funcionarios del gobierno bolivariano discutiendo la preocupación inmensa que llevaban por dentro a causa de la constante conspiración manufacturada a manos del imperio, si, el mismo imperio con todo y Mickey Mouse quien se había encargado de robarnos toda la electricidad que produce el Guri por medio de peces “chupa voltio”, para mantener los casinos de Atlantic City prendidos toda la noche, y que mantenía al país en medio de una crisis energética nunca antes vista. Cada quien exponía sus distintas historias acerca de la amenaza que significaba tener al gigante del norte infiltrado en pleno territorio chupando los preciosos voltios producidos por aquellas inmensas turbinas a las faldas del Caroní, así los sabios ministros y consejeros sacaban mapas de la localización exacta de los focos infecciosos e informes redactados por hábiles espías que señalaban con precisión las intenciones del imperio malvado no solo de seguir robándonos la electricidad sinó de invadir para sustituir las arepas por panquecas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto no lo podemos permitir, hay que buscar soluciones ágiles, rápidas, bien pensadas y que nos libren a largo plazo de la sombra aterradora del gigante del norte" dijo uno de los brillantes consejeros del gobierno, "yo creo" soltó otro ingenioso ministro, "que debemos armar al pueblo con cabillas y botellas de refresco llenas de alcohol, eso sin lugar a dudas sorprendería a los soldados imperialistas en caso de una invasión". "Pues bien, me permito decir que considero que debemos entrenar a todos los perros callejeros de la ciudad capital y volverlos 'perros bomba', esa si es una buena técnica de ataque, para luego echarlos al Caroní para que se coman los pescados y se inmolen por la patria", "por mi parte, decía otro ilustre ministro, dejo claro que me da la impresión que podemos atacar al imperio por medio de las chicas, contratamos unas cuantas damas de compañía y se las soltamos encima a los soldados, eso muchachos al ver la belleza venezolana soltarán sus armas para entregarse a la Joda Nacional."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La discusión se mantuvo constante por más de tres&amp;nbsp;horas, ideas desde construir un robot eléctrico&amp;nbsp;que saliera desde una base construida en el embalse La Mariposa hasta un comando de Yanomamis destinados a rezar a los Dioses de las Lluvias&amp;nbsp;habían sido expuestas hasta que otro de los genios a bordo del tren ministerial del gobierno dijo "están hablando mierda, aquí lo que hace falta es un reactor nuclear para definitivamente terminar con el problema de la electricidad, una vez construido le podemos regalar El Guri a quien lo quiera y además alejar cualquier posibilidad de ocupación por esa nación extranjera que quiere apoderarse de nuestra libertad revolucionaria", todos los presentes que realmente ya estaban cansados y con hambre comenzaron a aplaudir con gritos de euforia "que viva la revolución", "energía nuclear es lo que nos falta", "ahora si que se van a cagar". El genio de la idea explicó que el reactor nuclear no solo crearía terror en el imperio, al igual que con astucia y dedicación se podría usar el mismo para fines de generación eléctrica y defensa nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una comisión fue creada para la misión secreta de comprar, traer al país, instalar y poner a funcionar el reactor nuclear. Después de meses de viajes incógnitos y de reuniones con individuos que si no hubieran nacido Walt Disney los habría pintado de malos en una de sus películas, el negocio se cerró, la Misión Reactor había rendido sus frutos en su primera etapa y el recién construido y reluciente reactor nuclear fue traslado a una plataforma construida al lado de de la represa del Guri que serviría de base para su uso en pro de la defensa de la revolución. Asimismo, una bella planta fue construida en los meses de espera por el reactor, instalaciones de primera, dotadas de la mejor tecnología y solamente esperando que llegara la semilla que la iba a hacer crecer y desarrollarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilfredo Natera Gómez desde niño mostró su inclinación por la química, la física y ciencias afines, cuando tenía tres añitos le voló la cocina a su mamá con un jueguito de química para niños, a los siete creó un aparato que transfería la electricidad de la nevera al microondas creando una fusión de átomos rebeldes que permitían cocinar un lechón en dos minutos, con&amp;nbsp;quince años demostró que la energía solar podía ser utilizada para descontaminar las aguas y a los&amp;nbsp;diecisiete entró en la Universidad Bolivariana en donde se graduó en dos años de Ingeniero Mecánico, Químico, Espacial y Nuclear. Wilfredo trabajaba en una panadería en donde aplicaba sus conocimientos a la preparación de cachitos de jamón y de unas tortas deliciosas, un día al abrir el periódico se enteró de la compra del reactor, con agilidad movió los contactos que tenía dentro del partido y de un día para otro pasó de hornero a Ingeniero Jefe de la Misión Energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montado en el Chupa Dólares Wilfredito discutía la importancia de la energía nuclear con los miembros del gabinete, el poderoso Airbus surcaba los cielos con destino al Guri, una vez en la planta llamada "Al-Khalifa Youssef" en honor al iraní que había diseñado el reactor nuclear, los integrantes de la comisión y el nuevo ingeniero jefe paseaban felizmente conociendo las instalaciones, finalmente y después de una sencilla y humilde parrilla en donde comieron carne argentina y bebieron vinos chilenos se dirigieron a donde se había instalado el ahora llamado "bebé de la revolución", después de las felicitaciones clásicas de esos momentos y las alabanzas jalabolísticas propias de los gobiernos se fijó la fecha exacta para inaugurar la magnífica planta nuclear y poner en marcha el reactor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilfredo sin pensarlo llamó a unos cuantos compinches para que le ayudaran a conformar el tren de especialistas para poner en marcha el reactor, así Carlos Manuel Peraza, plomero de profesión, Luis Domínguez, estudiante activo de la UCV por 22 años con tres materias aprobadas, Jerson Saéz, motorizado con moto propia y Pablo Mora, ingeniero futurístico graduado en la Universidad Bolivariana pasaron de lo ridículo a lo sublime con suma facilidad. Otros cuantos especialistas y personajes muy capaces fueron contratados para cubrir todos los puestos necesarios para abrir la planta el día&amp;nbsp;diecisiete de Diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expectativa creada en torno a la apertura de la planta se había hecho sentir a lo largo y ancho del país, propagandas en la televisión, pancartas en las calles y artículos en los periódicos con entrevistas a los nuevos líderes en materia nuclear. Wilfredo era el hombre del momento, el soltero más solicitado de toda Caracas, se había comprado su pent-house en Altamira, una moto Harley Davidson y un closet completo de pintas a la moda. La vida le sonreía, el futuro se veía claro, el mundo a los pies de Wilfredo, la energía nuclear lo llevaría al estrellato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana Wilfredo Natera Gómez se levantó feliz, se acomodó, se subió a su potente moto y se fue al lugar secreto de donde sería traslado a la planta nuclear. Una vez allí comenzó los preparativos para encender el poderoso reactor nuclear, durante varias semanas aquel grupo de gente capacitada trabajó arduamente para poner a tono las instalaciones en vísperas del gran día de júbilo y logro para la revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el tren ejecutivo se apersonó el día de la apertura, las cámaras de la televisora estatal se encontraban presentes y el ambiente de fiesta reinaba en aquel monte en el medio de la nada. La inauguración solo sería realizada frente a integrantes del gobierno, sin público presente, que solo podrían disfrutar del magno evento a través de sus televisores. El Presidente de la República tomó la palabra y dijo "Un niño tuvo un sueño mesmo, mesmamente mesmo, un sueño, un sueño de derrotar al imperio, hoy aquí Wilfredito mesmo, nos brindará la alegría de saber que el imperio no podrá con nosotros, hay café?, porque prender un reactor nuclear sin café es como no prenderlo, bueno bueno orden, ha llegado la hora, no me voy a extender mucho porque hoy el día es de todos, principalmente de Wilfredito, pero de todos al fin mesmo, de la revolución, de Fidel, del Ché y de todos los mártires que luchan por la igualdad social mesma". "Bueno Wilfredo", dijo el Presidente, "vamos a echarle pichón", Wilfredo se acercó al micrófono y dijo "señor camarada Presidente, le cedo el honor, por favor, apriete este botoncito rojo para poner en marcha el futuro del país".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Presidente accionó el botón y un ruido ensordecedor se apoderó de las instalaciones, Wilfredo dijo "tranquilos que eso es normal", el ruido se hizo más agudo y la planta comenzó a temblar, "que esta pasando aquí Wilfredo? gritó el Presidente, "tranquilo que estos reactores prenden así, esta vaina es potentísima, disfrute el momento", al terminar de decir esto Luis Domínguez, el estudiante eterno, gritó "fuego, fuego, ay coño esta vaina va a explotar", estas palabras causaron que todos los valientes revolucionarios pegaran la carrera para intentar salvar sus vidas, de pronto a lo lejos se escuchó un carajazo, en cuestión de segundos toda la planta estaba destruida llevándose todo lo que encontraba a su paso, en medio de la carrera el Presidente le preguntaba a Wilfredo "mesmamente Wilfredo, tu no me dijistes que tu sabías de esto?, Wilfredo pálido pero bien vestido respondía "mire camarada el profesor cubano que nos tenía que dar las clases de energía nuclear en la universidad nunca apareció, decían que se había escondido para no volver a Cuba, yo no lo creía, pero eso decían los camaradas en la universidad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subieron la mirada y una lluvia fuerte caía sobre todos los presentes y el presidente gritaba a todo gañote “mesmamente mesmo, agua, agua, lluvia del cielo, gracias María Lionza, gracias al Cacique Guaicaipuro, lluvias, y mas lluvias, al menos de lo malo sale algo bueno, mesmamente, Venezuela destruida pero con lluvia.” Alguna foca se limitó a susurrarle al oído “el agua que cae se debe al coñazo causado por la explosión que lanzó al Caroní por los aires, ahora no hay Guri, no hay reactor y el Caroní quedó regado hasta Mérida en distantes charquitos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente el titular del periódico decía "los integrantes del gobierno lograron escapar el terrible accidente nuclear en el Guri, según opinan los expertos los miembros del gobierno siguen siendo ineptos, corruptos, incapaces, sinvergüenzas y ahora para colmo de males empezarán las mutaciones...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-7937708266429524771?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/7937708266429524771/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=7937708266429524771' title='14 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/7937708266429524771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/7937708266429524771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/03/reactor-nuclear.html' title='Reactor Nuclear'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-1372253461456802357</id><published>2010-03-02T10:26:00.006-05:00</published><updated>2010-03-13T09:04:40.515-05:00</updated><title type='text'>Superman</title><content type='html'>Venía yo caminando muy tranquilo por debajo del puente de la Avenida Fuerzas Armadas cuando escuché un sonido extraño salir de una caseta telefónica. Siempre he sido curioso y esta vez no fue la excepción, me acerqué a la caseta telefónica y ví a un hombre retorciéndose de dolor y vomitando verde. Pero esto no captó realmente mi atención, más bien fueron sus botas rojas, su trajecito pegado azul y una S en el pecho que lo delataba sin más ni menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coño Superman que te pasó?, le dije, "nada mi pana, me comí unas empanaditas bajando por la Baralt y mira como me dejaron", contestó el superhéroe con una mirada perdida y sin fuerza en su voz. Te puedo ayudar en algo?, no se, te compro un Alka-Seltzer, una soda?, le comenté, "no, no hermanazo, desde que Luisa Lane me dejó no valgo medio de mierda, perdí mis poderes, no es joda las mujeres matan, los amores también, en realidad me visto así para aparentar pero la verdad es que no puedo matar ni una mosca", me dijo el paladín de la justicia totalmente derrotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira Super pero entonces ahora si estamos jodidos, quien carajo nos va a defender?, Batman se arrechó cuando le robaron el Batimóvil en Las Mercedes además de tirarle un secuestro-express, Acuaman casi se derrite cuando se metió a salvar a aquel niñito en las playas frente a Maiquetía y se fue pa' Australia, a Linterna Verde le tumbaron el anillo en el gimnasio y ahora tiene un kioskito en Sabana Grande y los Gemelos Fantásticos se convirtieron en hielo en pleno Maracaibo derritiéndose para la eternidad. Superman con voz muy ténue me dijo "mira chamo, que te puedo decir, yo estoy acabado, no doy pie con bola, mírame aquí echo mierda, vomitando, pálido, esto es de terror, esta vaina es la malévola." En ese preciso instante se escucharon unas sirenas y unas patrullas a toda velocidad nos pasaron por al lado, Superman sacó una especie de celular y me dijo "coño están atracando la agencia del Banco Provincial, y yo con esta descomposición…mire amigo, yo no le puedo quedar mal a esta gente, ponte mi traje y lánzate para allá y al instante se desmayó. Yo me iba a disculpar y decirle que realmente no podía pues tenía una cita muy importante pero el superhéroe yacía ahí delante de mí acostado en su charco de vómito y sin sentido alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coño de la madre pensé, estas vainas nada más me pasan a mí, yo venía a buscar mis LP's viejos aquí abajo del puente y me consigo a Superman jodido, es que esto no puede ser a la vez que me pellizcaba a ver si no estaba soñando. Creo que de alguna u otra forma todos cuando fuimos niños quisimos ser superhéroes, salvar a la princesa, no se, a la humanidad, volar, tener poderes, esquivar las balas y sentir al final del día que estábamos colaborando con el planeta en el mantenimiento del órden y la paz. Pero coño me dije, ahora te vas a poner con esos pensamientos altruistas y salvadores, deja al guevón este aquí y vete tranquilo, de todas formas ese banco lo atracan&amp;nbsp;tres veces por semana, por otro lado el niño que aún habita en mí y que sin lugar a dudas es más poderoso que el carajo me llevó a levantar al paladín vomitado, le quité el traje, le puse mi ropa y procedí a vestirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que no hay vaina más incómoda que un traje de superhéroe, ahí entendí porque yo siempre terminaba desnudo en las fiestas de disfraces que mi Mamá me llevaba de niño. Después de parir una bola para meterme en el pijama azul ese sufrí horrores para meterme el calzoncillito rojo, las botas no me servían y la capa pesa más que la conciencia de Vinicio Carrera. Sudado de bola y aprisionado por aquel traje que además hacía que me viera más barrigón de lo normal arranqué a correr hacia la agencia del banco Provincial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corriendo como un loquito intenté volar pero solo alcancé a dar un brinco y doblarme un tobillo al caer, el chofer de un carrito por puesto que me vió en mi fallido intento me gritó "súbete Superman, que yo te llevo", con la misma me subí en el autobusito ante la mirada atónita de los usuarios, unos reían, otros aplaudían y un niñito le dijo a su mamá "ay mami Superman si está gordo!". Así llegué al banco y ya envalentonado brinqué del carrito doblándome el tobillo nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera varias patrullas con sus respectivos policías se agolpaban, al verme un Comisario exclamó "no jodas, regresó el hombre, el propio, el manda mas, ahora si podremos combatir el crimen, donde estabas metido Superman?, seguro andabas controlando culitos no?, yo no sabía si salir corriendo o ponerme a llorar y me limité a decirle, "tranquilo que ya llegué". Me explicaron que adentro del banco había&amp;nbsp;cinco maleantes con una complicada situación de rehenes pero que con mi presencia allí solo era cuestión que entrara y acabara con los anti-sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tragué grueso y me encomendé a San Manolo, el patrono de los tarados sin destino, y comencé a caminar hacia la puerta del banco. Le dí una patada a la puerta y la bota salió volando y le cayó al lado de uno de los maleantes. El individuo se volteó y gritó "carajo, apareció el maricón del traje azul", sin más ni menos una lluvia de balas cayó sobre mi humanidad, gracias a Dios que mi instinto me hizo brincar y esconderme atrás de uno de los escritorios de las ejecutivas de cuentas, una vez recuperado del carajazo que me di ví como echaba sangre por uno de mis brazos, y solo alcancé a pensar "coño el trajecito de mierda no es anti-balas" y me desmayé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos en un hospital, una enfermera me saludó y me dijo "que le pasó Superman?, el traje se le rompió?, como puede ser que la bala lo atravesó?, yo recuperando la conciencia, solo pude decir "no se, no se, debe ser había kriptonita cerca del lugar". La enfermera me dijo "bueno pero no se preocupe, gracias al caos que causó su presencia los maleantes se pusieron nerviosos y no pudieron escapar siendo capturados en pocos minutos, muchas gracias por haber regresado a Caracas". Yo traté de decir algo pero la enfermera me hizo una seña que me quedara tranquilo y salió del cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el teléfono, contesté y oí una voz que me dijo "gracias hermano, por favor deja el traje en el basurero enfrente de la estación de Metro de Plaza Venezuela" y trancó. Ya en mi casa volvió a sonar el teléfono y era mi mamá, quien con&amp;nbsp;voz pausada pero con un tono de no poder creer lo que había visto me dijo,&amp;nbsp;"hola hijo, como está todo? mira ayer viendo las noticias me enteré del robo al banco, este país es una&amp;nbsp;demencia, pero en realidad me llamó la atención no se,&amp;nbsp;me dio la impresión que Superman se parecía mucho a ti"….ahora el que trancó el teléfono fuí yo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-1372253461456802357?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/1372253461456802357/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=1372253461456802357' title='42 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/1372253461456802357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/1372253461456802357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/03/superman.html' title='Superman'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>42</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-6765034797674288199</id><published>2010-02-19T09:44:00.005-05:00</published><updated>2010-02-22T14:35:56.279-05:00</updated><title type='text'>Guadañita</title><content type='html'>"Ja, pedazo de mierda, esa guadaña no corta ni a tu abuela" le grité cuando trató de liquidarme una vez más, "esta vez no te me escapas Policarpio del coño" gritó desesperada mientras lanzaba otro guadañazo que rozaba mi oreja. "Pero bueno guevona me vas a venir a joder en mi propio cuarto?, "yo te jodo donde sea" volvió a gritar mientras quebraba un bombillo con su guadaña. "Te equivocas bicha obsoleta, tienes tiempo tratando de joderme y la que siempre termina huyendo eres tu" repliqué. Ya cansado de la joda que me había montado y arrecho porque me había roto un bombillo me senté en mi cama y tomé una bocanada de aire. Ella se sentó en una silla, se secó el sudor de su frente y me dijo "coño estoy cansada, que peo es joderte a ti", "mira coño e' madre" le dije "vete de aquí y no me ladilles más", "pero es que estas en mi lista guevonzón" me dijo con voz cansada, "déjame ver esa vaina" contesté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observando con cuidado pude ver que mi nombre no se encontraba allí, agarré el vaso de agua que tengo en mi mesa de noche y se lo eché encima, con la misma brinqué y la dejé atrapada entre su guadaña y su capa negra. "Por qué me sigues persiguiendo mierda sin oficio, no estoy en la lista" le grité mientras escuchaba el chillido clásico de ella cuando está atrapada. "Es que se han burlado mucho de mí, desde aquel día que te me escapaste por primera vez, tu no sabes lo que es eso Policarpio, soy el hazme reír del más allá". Confieso que me dio un poco de lástima, pero vamos a estar claros quien ha sentido lástima por la Dama de la Guadaña alguna vez?. Aprovechando mi posición ventajosa partí la guadaña en dos y le metí una patada por la boca, le subí la falda larga esa y de paso le subí la pantaleta hasta el ombligo, cargándola por el cogote le di una patada en el trasero mientras le gritaba "no vuelvas por aquí mojona."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó el día que me fracturé el tobillo por tercera vez, en la sala de operaciones trataban con afán de componerme mis malogrados huesos y tendones mientras yo sumido en la tranquila y suntuosa paz de la anestesia soñaba con un valle verde lleno de vacas que me hablaban ofreciéndome leche y queso. De pronto en aquella escena de felicidad se apareció de golpe, las vacas salieron corriendo y el pasto se puso marrón, yo todavía con mi pedazo de queso suizo en la mano y el cual no pensaba soltar por nada del mundo analizaba la situación. Mirando a un lado me ví acostado allí, mientras los médicos gritaban y me inyectaban vergas raras. Volví la mirada al frente y sentí el primer guadañazo, "ay coño, pero tu estás loca?, le grité, la muy coqueta se reía y me decía "te ha llegado la hora pendejón". Después de pensarlo dos veces y metiéndole un mordisco más le lancé el pedazo de queso por la cabeza, la mojona sorprendida y aturdida por el taco de queso en el coco rodó por el piso, actuando cual felino en plena caza agarré un tobo lleno de leche y brinqué cayendo en el cuello de la susodicha, la boca se le abrió y le vacié la leche ahogándola mientras le cantaba una gaita irlandesa. Brinqué hacia mi cuerpo y pude escuchar como los doctores gritaban de felicidad, abrí los ojos y el anestesiólogo casi sufre un infarto, mirando al médico le dije "arréglame ese tobillo rápido que me andan buscando" y me dormí de nuevo en los laureles de la mezcla de Morfeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía cojeando por mi tobillo reventado, y aún caminando con muletas recibí la noticia que la abuela de un buen amigo había pasado de mundos. Me apersoné en el velorio para cumplir con los respectivos trámites a los que nos sometemos los humanos para cagarnos la existencia un poco más. Desde pequeño me acostumbraron a rezar algo por el difunto así que parado al frente de la caja rezaba de lo más tranquilo cuando se me volvió a aparecer, "dos por uno, que te parece?, me dijo "de una vez te quedas por aquí". Con cuidado y sin poder creer que tenía intenciones de volver a ladillarme le dije "coño pero tu no tienes oficio?, sonriendo y haciendo una especie de movimiento de karate con su guadaña respondió "si claro, tengo mucho que hacer, y entre esas cosas, está llevarte a ti". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi lado una viejita que pensaba que yo estaba hablando solo y además diciendo groserías me mando a callar a la vez que me decía insolente y mal educado. Nuevamente y esta vez llevándome a la vieja que me había armado el peo por el medio me lanzó un guadañazo, con habilidad agarré una corona de flores y se la puse de salvavidas a la Dama de la Oscuridad, atrapada y arrecha quedó parada allí, de esta forma le metí un empujón a la caja con la difunta adentro que espachurró a la bicha esta, acercándome le pedí disculpas a la muerta, y le volví a decir a la mojona que no me ladillara más. El peo en el velorio era máximo y la gente no entendía nada, yo agarré a la viejita que me había llevado por el medio, la abracé mientras le decía "calma, calma, su amiga esta mejor que nosotros", la gente pensó que la viejita se había trastocado y le había dado por lanzar coronas y tumbar la caja de la difunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado por los últimos acontecimientos de mi ajetreada vida me tomé unas vacaciones en Cancún. Unos días de playa, sol, relajación y tiempo para leer no me venían nada mal. Acostado en mi silla de extensión, tomando Coca-Cola y leyendo a Bela Esterhazy subí la mirada para ver parado al frente mío a una mexicanita con cara de Lucerito. "Hola cuate" me dijo, "que onda guey", "nomás, estas solito aquí?,. Frotándome los ojos los cuales se me irritaron de inmediato por los restos de crema protectora logré contestar "Hola que tal?, si estoy solo, que se te ofrece?, "órale manito, estás como tenso venezolano, no quieres subirte conmigo a hacer un poco de para-sailing?, yo todavía recuperándome de la crema en los ojos accedí y en cuestión de minutos estaba subido en aquel bicho jalado por una lancha, se trataba de un parapente especial, en donde se podían sentar dos personas, y la vista con la compañía hacían del paseo una aventura entretenida. Fijando la mirada en el horizonte pude ver como un punto negro se acercaba a toda mecha hacia mi, "coño no puede ser" pensé, "la mojona otra vez", sin mucho chance de nada ví como cortó algunas de las cuerdas del parapente, la pobre mexicanita cayó al mar desde una altura considerable y la balurda cagada de la risa me gritó "guevón pa' donde vas a correr ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que sentí que ese era mi final, ya me imaginaba a la gente diciendo "de bolas el Policarpio ese, subido en un parapente, con una mexicana, se mató como un pendejo, quien lo manda, bla, bla, bla, bla". La lancha al ver que la mexicana había caído desde las alturas comenzaba a dar la vuelta para rescatarla, con menos velocidad y por ende menos altura constaté que ese sería mi único chance, aprovechando el primer viraje me solté las amarras que me sostenían y me lancé al agua, mi tobillo pidió perdón con el carajazo y mi alma entera se estremeció, la Loquita de la Guadaña no pensaba dejarme escapar y se lanzó sobre mi en pleno mar, la muy idiota no se dio cuenta que ese traje negro mojado pesa más que mondongo en el estómago y comenzó a hundirse sin remedio, me dio cosa y me quité el salvavidas y se lo di, los mexicanos de la lancha arrechos no entendían la razón por la cual me quitaba el salvavidas y simplemente lo echaba a un lado, pasaron por allí y me rescataron no sin antes armarme un peo por quitarme el salvavidas y hacerme mil preguntas sobre lo que había pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en una arepera en Caracas, disfrutaba de una reina pepiada con unos amigos, como siempre hablando tonterías de la existencia casual de los seres humanos. Entró por la puerta y se me sentó al lado, yo hacía que no la veía, ella afilaba su guadaña con un aparatito extraño. Yo seguía conversando tranquilamente, hasta que ladillado me volteé y le dije "mira coño, tu no piensas dejarme en paz?, vamos a hacer una vaina cómete unas arepitas, yo te las voy a pedir, y luego me llevas pues". Asintió con la cabeza y siguió afilando su guadaña, le pedí unas arepitas de chorizo Carupanero y de pulpo, la Dama de Negro comió como nunca en su vida, justo cuando me dijo "bueno ahora si, estás lista?, escuché un ruidito extraño, me miró y de un brinco salió corriendo para el baño no sin antes llevarse un servilletero de la mesa. Aprovechando la situación me despedí de mis amigos alegando cansancio y la volví a burlar una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cayó en el piso, se veía flaca, sin lugar a dudas la gastroenteritis que agarró por las arepas le había dado duro, allí sin guadaña, tratando de sacarse la pantaleta metida hasta el fondo y con ojos vidriosos bajó la cabeza y se limitó a decirme "Policarpio has vencido a la muerte."….&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-6765034797674288199?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/6765034797674288199/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=6765034797674288199' title='24 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6765034797674288199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6765034797674288199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/02/guadanita.html' title='Guadañita'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-441874962345273663</id><published>2010-02-16T13:40:00.002-05:00</published><updated>2010-02-16T13:44:46.982-05:00</updated><title type='text'>Día</title><content type='html'>En esta historia que ahora me permiten contar, más bien que he decidido yo contar hay un sin fin de elementos que he tratado de dilucidar, de entender a lo largo de mi extenso andar. El universo se equilibra, y no lo hace a destajo, hay razones, desconocidas para nosotros, perfectamente calculadas en la mente de los sabios. Todos pasamos por tiempos buenos y malos, aún los superhéroes, las pueden llamar de miles de maneras, pruebas, obstáculos, otros le dicen vida, hay quien las llama experiencias, yo confieso no saber que nombre ponerle, a veces no se como llamar a mi propio existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana desperté y supe que era hora de enfrentarme a mi mismo, el humano, el superhéroe, a mi mezcla, la cual no pedí, la cual me fue entregada en un día como hoy, cuando llegué a la Tierra, cuando aprendí la diferencia entre reír y sentir. Aceptar la verdad es duro pero entendible, aceptar la mentira es duro e indescifrable, mi transcurrir había gozado de horas y horas de perseguir a la nada, haciendo el bien ciertamente, pero en busca de un fantasma que nunca encontré, que se me hacía esquivo con el pasar de los días, todos tenemos momentos de rebelión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana desperté y un dolor extraño recorrió mi cuerpo, el humano, el superhéroe, un lado mío lo evitó, el otro lo absorbió. Decisiones hemos de tomar que son solo los puentes que construimos al caminar, la mayoría se hacen en el aire, son parte de un sueño que se desvanece una vez que hemos cruzado, al mirar atrás solo queda una estela traslúcida que juguetea con las nubes, la cual nos indica que al otro lado no podemos volver, que está hecho, que has jugado, que la vida has marcado, que el tiempo ha pasado y tu sigues, sigues, sigues allá estampado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana desperté y no supe donde estaba, el humano, el superhéroe,&amp;nbsp;solos venimos, solos nos vamos, ficciones que utilizamos para buscar las razones, pero en definitiva uno somos, individuos, solitarios, en un viaje sin destino, el cual vamos haciendo a medida que tropezamos una y otra vez. Desarrollamos algo que llaman paciencia, que no es más que una píldora contra el dolor, que simplemente nos seda ante lo que no podemos comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana desperté y me ví verde, el humano, el superhéroe, apenas un pichón, sin ninguna madurez y por ende debatiéndome entre lo que se debe hacer y lo que no puede ser. Entendí que mi cuerpo había crecido pero mi mente apenas gateaba, el hecho de pensar todavía en ese brillo distante me confirmó que debía ascender, el saber que mis batallas habían dañado, que mi eterna lucha se había llevado seres por el medio, sin detenerme a meditar sobre las consecuencias inmediatas del poder que tienen las palabras para herir, allí prometí contar, lo sucedido, pero esta vez sin arrastrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana desperté y mis voces internas ya no estaban, el humano, el superhéroe, por un momento me sentí solo, pero es que la hora debe llegar, el viento sopla con fuerza y mis velas debo izar. Comprendí que si ganamos hemos perdido y si perdimos hemos herido, si perdono se ensancha mi alma y con una mirada se aprende una vida. Mis dudas despejadas estaban, mi postura enderezaba, sigo aquí, sin esperar, aquí sigo, conmigo mismo, he aprendido a aceptar que el cambio trae rastros indelebles para el alma, he ahí un dulce dilema, permanezco o me muevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana desperté, como hice muchas veces, el humano, el superhéroe, para mi un día cualquiera, para otros el día que llegué a la Tierra. Me miré al espejo y pude ver al mismo de siempre, con su pena a cuestas, pero feliz de estar allí, con su misma sonrisa de niño, sus recuerdos intactos, y aprendiendo a olvidar. Mi maestro cansado como estaba, se acercó y me abrazó, con su voz siempre calmada me dijo “La vida es una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan”, luego se retiró y más nunca le vi, el siguió su camino, yo el mío, y es así que por mi parte pienso, por eso me río cada vez que pienso en este lugar que caí…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-441874962345273663?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/441874962345273663/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=441874962345273663' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/441874962345273663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/441874962345273663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/02/dia.html' title='Día'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-3448313906817073861</id><published>2010-02-05T10:21:00.000-05:00</published><updated>2010-02-05T10:21:43.696-05:00</updated><title type='text'>Saliendo</title><content type='html'>Hoy, supuestamente hoy es un día importante, finalmente les he convencido en el manicomio que no estoy loco, que siempre dije la verdad, y que mis historias son tan ciertas como mi propia existencia, al menos yo estoy convencido, es por eso que ellos nunca entenderán. Según me dijeron debo sentirme muy bien, excelente, esa fue la palabra que usaron, he vencido mis fantasmas, he escalado la montaña, subí paso a paso la escalera de cristal que construyeron para mi. Miro al cielo y veo el sol, está saliendo por el este como todos los días desde que llegué a este lugar, no entiendo porque es un día especial, simplemente no comprendo cual es la diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, como todos los días el cielo se ve azul, con tonalidades, pero azul al fin, así lo recuerdo cuando llegué, azul, sin más ni menos, azul como la tristeza que he llevado en estos años encerrado en mi propio ser, encerrado por luchar contra el mal reinante, contra aquello que está bien para pocos y mal para muchos. Me abren las puertas a una nueva vida, al menos eso creen, como si mi vida fuera distinta, afuera o dentro de las paredes, es lo mismo, es mi existir, vieja como mi alma, sigo siendo el mismo, aquel que dejó muchas veces pero también fue dejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La brisa me acaricia la cara, es el viento mi amigo que trae recuerdos dentro de si, su olor me traslada al pasado, a otro momento del andar, un simple ladrillo que tuve que pegar. Mis ojos miran a todos lados, pueden ver aquello que fueron privados tiempo antes, creo sentir que una lágrima brota de ellos, no es felicidad, no es tristeza, es simplemente un acto humano. Atravieso aquella avenida, que ha permanecido intacta en el tiempo, me distraigo, un veloz taxi pasa a mi lado, casi atropellándome y grita algún improperio que no logro distinguir, solo alcanzo a decirle “de alquiler como tu mamá”, en ese momento sonrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi risa, aquellas carcajadas que poblaban mi ser, vuelven, retornan del letargo a que han sido sometidas, me paro sobre la acera, la calle de concreto peatonal que se encuentra al frente de lo que ha sido mi casa en estos años, el lugar donde mis sueños han quedado atrapados, esa fría mansión en la cual me habían internado. Un pequeño niño se me queda mirando, se esconde tras un poste de luz pero puedo verle, el supone que es invisible, fantasmagórico como yo, hago que no le veo, me acerco, el se ríe al ver que trato de atraparle, luego me extiende su mano y me regala un caramelo, a esa edad no se sabe de egoísmo ni perdones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deambulo por aquellas calles, voy pensando en aquello que pudo ser y no fue, por obra del orgullo, de la soberbia, de la terquedad, aquello que fue mi culpa y que nunca comprendí. Me paseo por los momentos más importantes de mi vida, me toma tiempo, cada día ha sido relevante, si solo supiéramos dar valor a los segundos y no solamente a los años. Por un minuto siento que toda ha cambiado, las miradas de los transeúntes parecen distintas, perdidas, ajetreadas, luego observo una hoja que cae desde un árbol, lentamente, desciende hacia el suelo, el ciclo, es un círculo, empezamos y volvemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me uno a la masa que camina, me mimetizo entre ellos, nadie sabe quien soy, yo no se quien son ellos, nadie sabe de mi salida, a quien debiera importarle. Recuerdo el daño que me hicieron, la humillación a que me sometieron, el robo del que fui víctima, igualmente reconozco que también he dañado, a mi manera, pero daño al fin, el planeta se equilibra, nosotros hacemos trastadas para malograr el correr del tiempo. El ruido de los pasos contra el cemento me pone al constante que todos vamos y venimos, que hoy estamos aquí pero mañana podríamos no estarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente común me rodea, algunos salvan otros deben ser salvados, no he olvidado porqué vine hace tiempo, nunca lo puedo hacer, es un deber, es un placer, nadie me puede detener. Me detengo en un establecimiento, pido una Coca-Cola fría, siento de nuevo su sabor atravesándome, hay cosas que permanecen, hay cosas que no deben cambiar, inmutables por el tiempo, insaciables ante la maldad, la rienda de mi imaginación está suelta de nuevo, como siempre he sabido, más aún no he comprendido, el saber y el comprender juegan juntos por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo las escaleras que me conducen al subterráneo, el camino a casa se acorta, en el sub-mundo de la corteza terrestre me encuentro, mirando a todos lados, resguardando lo único que no me han quitado. Los caminos no siempre son los que vemos, en la oscuridad y en el fondo hay vías para moverse, es cuestión de no perderse en el lento vaivén que existe y que en oportunidades no se muestra consciente. La espera va llegando a su fin, poco a poco me voy acercando, mil recuerdos se van acumulando, si solo supieran lo que les espera no estarían celebrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subo a la superficie, conmigo mismo y mi china, lo que me queda, aunado a mi misión, el lugar me es conocido, allí me crié, es solo el sitio en donde comprendí para que estaba, siento pena por los que no están, me alegro por los que pueden respirar, todo cobra sentido nuevamente, se va armando mi mente placidamente, en un cerrar de ojos aprendo que la maldad se adquiere en un instante, por el contrario lo bueno nos lleva la existencia, ahora me acuerdo donde empecé, si es que comprendo porqué fallé, mis enemigos me pueden oler, más esta vez no pienso ceder, mi cerebro procesa aquel pensamiento, por mucho tiempo saltando en mi ser, he vuelto por lo mío bandidos ladrones, escondan sus almas, también sus traseros, no tengo pasiones y después de todo no llevo pasajeros….&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-3448313906817073861?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/3448313906817073861/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=3448313906817073861' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3448313906817073861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3448313906817073861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/02/saliendo.html' title='Saliendo'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-2757343371160010003</id><published>2010-01-27T16:43:00.001-05:00</published><updated>2010-02-04T15:55:00.787-05:00</updated><title type='text'>Torero</title><content type='html'>Corría el año '91 y yo para variar no sabía que hacer con mi vida, me senté en mi ventana y pensé "que puedo hacer yo con esta existencia sin destino que llevo yo?, de inmediato me vino a la mente una idea que no podía rechazar. Durante la cena con mis padres y hermanos presentes, les pedí me prestaran atención por unos minutos pues tenía un importante anuncio que hacer. Querida familia dije, me voy mañana a vivir a Maracay, mi Papá me interrumpió y dijo "y que carajo vas a hacer tu en Maracay?, de inmediato contesté "pues me voy a meter a torero, así mismo como lo escuchan, quiero ser torero."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi Mamá que había lidiado con todas mis locuras a lo largo de los años simplemente se limitó a bajar la mirada y alcancé a escuchar cuando dijo "que Dios proteja a este loquito que procreé". Mi Papá dijo "pero tu estás loco o te brinca la tiroides?, torero???????, no me jodas yo no te voy a dar ni un centavo para alcahuetear esa desaforada idea, torero?, hay que ver las cosas que yo he escuchado de ti Policarpio y se levantó de la mesa, mi hermano del medio se cagaba de la risa mientras el menor se tiró en el piso y comenzó a fingir que era un toro para que lo toreara, yo con delicadeza agarré un paño de cocina y jugué con él por un rato para luego irme a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente muy temprano me levanté y me despedí de mi familia, mi Papá molesto ni se despidió, mi Mamá me dio unos churupos para el primer mes y mis hermanos todavía cagados de la risa me desearon suerte. A las 8:15 estaba montado en un autobús camino hacia Maracay, una vez llegado a la ciudad jardín me desplacé hacia la Escuela de Tauromaquia Morenito de Maracay en donde fui muy bien recibido por los allí presentes, me mostraron las instalaciones y me dijeron "pues bien Policarpio este va a ser tu hogar durante los próximos dos años."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que no fue fácil, estar alejado de mi casa, entre extraños y sin mucho dinero en el bolsillo pero poco a poco le fui agarrando el gustico a la cosa y cada día me emocionaba más. Empecé con becerros y de ahí pasé a novillos, no sabía como carajo pero al parecer tenía una capacidad innata para esto de enfrentarse a bestias de más de 800 kilos. En la Escuela de Toros me permitieron trabajar con los animales para pagarme el sustento y la verdad creo que poco a poco me encariñé con aquellos animalejos que en realidad no tenían la culpa de ser llevados al ruedo para luego ser sacrificados como parte del ritual taurino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente llegó el día de la "Alternativa" que no es más que la ceremonia en la cual un novillero pasa a ser matador de toros. Logré que mis padres y mis hermanos se presentaran en el Nuevo Circo que reabría sus puertas para la corrida. Adentro estaba yo un tanto nervioso vistiéndome con el Traje de Luces que me quedaba estrecho y me cortaba la circulación, la verdad que esa vaina con hilo de oro y lentejuelas es más fea que pegarle a su propia madre el día de su cumpleaños, finalmente y ya vestido procedí a entrar a la capilla a rezar y esperé el momento de salir al ruedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el capote y la muleta en mano me paré en el centro del ruedo, solo que no llevaba la Montera que no es más que ese sombrerito negro patético que utilizan los toreros, salí al ruedo con mi gorra de los Medias Rojas de Boston para el asombro de todos los presentes. Los integrantes de mi cuadrilla no sabían si reírse o llorar y los jueces atónitos me miraban con ganas de lincharme. Procedí a dedicar la corrida a una noviecita que había dejado en Caracas dos años antes y le tiré mi gorra de los Medias Rojas la cual atajó con mucha gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así comenzó la faena y "Mondragón" el toro que me tocaba salió corriendo hacia el ruedo, confieso que cuando ví a semejante animalejo enfrente mío me provocó salir corriendo pero mantuve la compostura y me dediqué a torearlo con muletazos a diestra y siniestra. Después que los Picadores habían herido al pobre animalejo y yo había fallado poniéndole las banderillas llegó la hora de matar a "Mondragón". Con mucha cautela saqué el "estoque" o simplemente la espada y me dirigí hacia el toro herido, cual atleta que lanza una jabalina solté la espada para enterrársela al juez en una bola ante la mirada sorprendida de todos los presentes, al mismo tiempo la banda comenzó a tocar pasodobles mientras unos amigos sentados en las graderías prendían fuegos artificiales para causar caos y confusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué al burladero y desde ahí le grité al juez "te gusta guevón que te metan una espada pa' joderte? y con la misma y aprovechando el desastre que había en la plaza arranqué a correr perdiéndome en las calles del Centro de Caracas, perdiéndome como siempre, escondiéndome de aquello que era simplemente una realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente los periódicos reseñaban la noticia en primera plana, Meridiano decía "El Juez recibe estocada en un testículo", El Universal comentaba "Torero loco ataca a juez desprevenido", El Nacional titulaba "Se cree que torero pertenece a Greenpeace, por su parte el Juez estable pero con un testículo menos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo simplemente leía y reía, de todas formas en la Joda Nacional todo se olvidaría en cuestión de días y yo podría salir de la clandestinidad…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-2757343371160010003?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/2757343371160010003/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=2757343371160010003' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2757343371160010003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2757343371160010003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/01/torero.html' title='Torero'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-2775296260247261179</id><published>2010-01-12T14:29:00.001-05:00</published><updated>2010-01-12T14:29:20.780-05:00</updated><title type='text'>Maléfico</title><content type='html'>Miraba el azul del cielo esperando que cambiara de color, siempre azul, como le vemos, o eso creemos, pues en ciclos nos movemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaba infinitas respuestas a preguntas bien sabidas pero nunca respondidas, entrelazaba lo que pensaba, era lo mismo y que ahora veía distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisó punto a punto por donde ir y venir, volver o seguir, llegando al mismo punto de partida con alegrías y tristezas pero en definitiva al lugar donde llegaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó que algún día tuvo mente, pero la perdió en el intento de darle una razón, olvido que recordar es creer que ha pasado sin saber que es olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destapó la olla escondida, en la cual se guardaban las realidades y los mitos, entendió que lo real es una mentira y las mentiras son reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz traía certeza y los miedos en la noche llegaban, pero la certeza de la noche con miedos era la luz del caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente abrió los ojos, vió el mundo, al que conocemos. Era de esperar que no le gustó o que simplemente desde entonces vivió…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-2775296260247261179?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/2775296260247261179/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=2775296260247261179' title='22 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2775296260247261179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/2775296260247261179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2010/01/malefico.html' title='Maléfico'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-5946237858569596457</id><published>2009-12-17T15:43:00.000-05:00</published><updated>2009-12-17T15:43:43.999-05:00</updated><title type='text'>El Verano</title><content type='html'>Aquel verano fue la excepción. A pesar que en realidad sostuvo la misma cadencia de siempre, el calor y el sol como fuentes principales de exaltación, aquel triste verano y por un solo instante el frío se apoderó de aquel lugar pues según cuenta la historia todos los presentes lo sintieron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Astor, era un hombre como otro cualquiera, y en aquella época tenía un plan maravilloso, infalible, bien pensado y acabado. Finalmente conseguiría su objetivo, las niñas serían de él, como solía decirse a si mismo mientras pasaba los largos días de invierno sin comer y haciendo abdominales, el nuevo Astor arrasaría, incansable e infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su nuevo bañador y sus lentes de sol se dirigió a la playa que le había visto nacer, aquella en donde año tras año era el bastión de la burla, el payaso sin máscara, aquel lugar donde sus miedos florecían y las verdades padecían. Ahora cambiado y seguro de si mismo tomaría por asalto la explanada arenisca, su tiempo había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comprar un trago colorado y quitarse su camisa, empezó a caminar por aquellos pasos que ya había marcado, el cuchicheo de la gente no se hizo esperar al ver a aquel transformado humano avanzar. Con una sonrisa esmeralda y una pose de garzón saludaba a todos por doquier quienes asombrados le miraban convencidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su juego estaba definido y con una gracia nunca antes vista en aquel muy plano lugar, se dispuso a invitar a cenar por separado a todas las damas que otrora habían hecho mofa de sus peculiaridades, con gestos y ademanes impensables, frases inventadas y horror acumulado se entregó a la visión de un futuro no lejano en el cual su mar estaría lleno de buques que lo surcarían sin cesar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su libretita roja anotaba con afán todas sus conquistas cargadas de alquitrán, cierto y seguro estaba el cielo de no ser defecado pero Astor andaba muy confiado. En su casa se bañaba y acicalaba soñando con la grandeza de su monumental hallazgo, una dieta, sin comer y las damicelas ataviadas a su merced, que facilidad, que tranquilidad, es solo cuestión de esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su pinta de velero y sus ganas muy formadas caminaba sonriente hacia el lugar de la emboscada. No podía imaginar que después de tanto planear y planear algo se pudiera estropear. Aquel Astor iracundo y deseoso de ganar en aquel juego mundano que los humanos llaman amar. Sentado en su trono y esperando muy tranquilo, se tomaba ya impaciente su quinta copa de vino, no podía estar pasando ni en sueño escabroso, la realidad es inevitable aún para un Astor muy goloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darse cuenta aquel galán de verano, había extendido invitaciones muy variadas sin pensar ni un minuto que la venganza es muy salada. Ya de pronto y frente a sí se paraba una turba, una revuelta muy absurda de mujeres desencantadas, todas con una misma meta, y sin haber olvidado como Astor que somos lo que somos hasta el fin sin importar que intentemos engañar al destino pues no es solo otra cosa que aquello de donde vinimos. Astor muy triste comprendió que escapar de un engaño es igual que tratar de vencer a la cotidiano, a lo cotidiano de aquel igual verano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-5946237858569596457?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/5946237858569596457/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=5946237858569596457' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/5946237858569596457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/5946237858569596457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2009/12/el-verano.html' title='El Verano'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-3775410384538356390</id><published>2009-12-03T10:14:00.001-05:00</published><updated>2009-12-03T10:14:48.026-05:00</updated><title type='text'>Magia</title><content type='html'>Sintió el aire en su cara, observó la ciudad y saltó. Percibió el pasar de las horas, los meses y años en donde esperó paciente por el momento preciso, se vió a si mismo envuelto en aquel mar de lejanos recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía ver en el viento todos sus sueños perdidos, su propia imaginación lanzada a la victoria, el baile al cual perteneció pero nunca fue invitado. Su propia razón inalcanzable durmiendo en los laureles de un pasado mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cemento se acercaba placentero, se lleva y se va sin destino este cuento traicionero. Aún sumergido en la mágica idea del renacer su pensamiento buscaba un nuevo amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fondo del precipicio esperaban los autores, debatiendo como siempre en busca de definir los colores. Uno a uno reconoció como parte de aquel todo que él mismo no pidió, venimos solos y nos vamos solos pensó, su final definido es un mal bien sabido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente despertó, de aquel sueño visionado, de este mundo arraigado y buscando la razón. Aún vistiendo el sentido y unido al andar, se paró como todos los días y a su vida se lanzó a caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como magia, y sonrió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-3775410384538356390?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/3775410384538356390/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=3775410384538356390' title='26 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3775410384538356390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/3775410384538356390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2009/12/magia.html' title='Magia'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-4064179737312717051</id><published>2009-01-30T15:15:00.001-05:00</published><updated>2009-01-30T15:18:37.522-05:00</updated><title type='text'>Suicidio</title><content type='html'>Hay cuentos de cuentos, eso escuché decir, pero en realidad cada uno de ellos tiene un aroma distinto que si bien nos resulta interesante o no lo hace único para ciertas personas, lo cataliza para si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pietro Castelgandolfi se levantó aquella mañana decidido. Se puso en pie y caminó hacia el cuarto de baño en donde mientras se cepillaba los dientes se miraba al espejo dándose cuenta que seguía allí como todos los años, que la vida pasaba sin querer o queriendo, que nos vamos deshaciendo con el sutil y tierno olor del viento. Se repetía un mantra extraño, casi sacado de un libro de niños, sus venas brotaban infladas de glóbulos rojos y parecían querer estallar, sus ojos, llenos de la esperanza propia de la infelicidad parpadeaban al ritmo del cepillo de dientes, aún el sonido del chorro del agua le recordaba en algo su razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó un cuaderno viejo del escritorio que bordeaba su cama, leyó concentrado por un rato todas aquellas letras que decían todo pero que significaban nada, letras trazadas entre el bien y el mal, entre la cordura y la locura. La adrenalina corría por su cuerpo desde aquel día, no había forma de detenerla, ya era tarde para todo. Tomó un bolígrafo e hizo unas anotaciones, parecían ser el toque final de la obra maestra, un plan perfecto y sin equivocaciones, una sonrisa forzada se esbozó en su rostro al momento que la tinta dejó de rozar el papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del closet tomó aquel traje hecho a la medida, de la mas fina tela italiana, su madre se lo había regalado hacía años atrás pero nunca había sido estrenado. Con sutileza lo colocó en la cama mientras se ponía las medias y un guardacamisa, se echaba colonia de a ratos y con recelo trataba de decidir que corbata usar. Los zapatos recién pulidos esperaban ansiosos a ser calzados, su brillo resplandecía con el sol de la mañana, su suela resbaladiza era muestra de su poco tiempo de uso, la perfección del momento era digna de un reloj suizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encendió el vehículo y mientras dejaba que el frío motor tomara su curso limpió con recelo la tapicería de aquel lujoso modelo. Revisó cada centímetro para cerciorarse que la limpieza fuera total, ni una migaja de pan en las alfombras, ni un rastro de algún desliz anterior. Se seguía echando colonia para mantener un olor constante y eterno, con un pañito caliente limpiaba el volante y la palanca de cambios, no cabía duda que los errores no se permitían aquel día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la floristería recogió el encargo hecho la noche anterior, no sin antes cerciorarse que todo estuviese preparado a la medida del momento. Conversó por un largo rato con el vendedor, relató de manera precisa cada movimiento que lo había llevado a ese preciso instante. Fueron largas noches de esperanza, sueños infinitos, motivos de acero, lágrimas derramadas, sonrisas y carcajadas, cientos de horas de pensamientos centrados, lo mismo repetido, elevado a la máxima potencia, sin dudar por un momento de la perfección de todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lobby del edificio se repetía uno a uno los pasos a seguir, con tanto cálculo no hay forma de fallar, entre pensar y pensar se nos va la vida y la dejamos pasar. Repasaba con el vigilante quien ya era parte de toda la historia cada detalle de aquel maravilloso devenir, un principio y un final, un comienzo un terminar, una razón para seguir, sin dejar nada adentro y vivir al cien por ciento. Su corazón latía fuertemente, con ganas de salirse del pecho, es solo esta vida un trecho en donde andamos en un camino, siempre destino o no volvemos por donde vinimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su oficina ultimó algunos asuntos y ordenó todo lo que le rodeaba. Hizo algunas llamadas telefónicas y respondió otros tantos correos electrónicos. Mirándose a un espejo que le había pedido prestado a su secretaria se peinaba meticulosamente. Se paró y fue al baño en donde se limpió la cara de nuevo y se puso mas colonia. Arregló con cuidado su corbata y se sacudió el polvo del saco, repitiendo su mantra de nuevo regresó a su oficina en donde miró por la ventana el azul del cielo, observó por última vez aquel lugar de recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debajo del escritorio encontró el ramo de flores, de la gaveta sacó el anillo y se encaminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Te quiero” gritó a los cuatro vientos!, “siempre te amaré Cristina.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Salte de aquí o llamo a la policía”……&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-4064179737312717051?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/4064179737312717051/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=4064179737312717051' title='45 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4064179737312717051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4064179737312717051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2009/01/suicidio.html' title='Suicidio'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-4248289170668357575</id><published>2008-10-23T10:50:00.002-04:00</published><updated>2008-11-18T18:09:40.863-05:00</updated><title type='text'>Así es mejor...</title><content type='html'>Estaba acostado en su cama, la misma de siempre, la única que conocía. Al moverse para buscar una posición más cómoda para caer en ese estado de surrealismo característico de los sueños pudo ver como se acercaban y se detenían frente a él. Exigían respuestas, su decisión de hacerles ver el mundo a través de su historia les había cambiado su existencia, ahora venían a demandar una explicación, una razón para poder seguir o simplemente dejar de existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba con flojera el teclado, eran aquellos días de la historia donde simplemente no hay motivos alcanzables. Sus ojos vidriosos se posaban sobre cada objeto que conocía desde siempre, sus manos trataban de ordenar aquello que su perdida mente expulsaba hacia el infinito, recuerdos de un pasado no muy lejano le embargaban aquella madrugada, sin pasar del pasado al futuro, simplemente estables en su macabro encanto, en aquel momento que llamamos presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaba la forma de salir de aquellos minutos descontrolados, tomaba un sorbo de agua, tarareaba una canción, se repetía a si mismo una especie de tantra salvador que milagrosamente acabaría con aquel álgido punto de su andar. Recordó que todo se encontraba unido por un mismo hilo, que sin querer o queriendo venimos a realizar un hecho predeterminado que mostrará consecuencias inevitables en la cadencia significativa del curso indetenible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio Mondragón era un caraqueño mas, mas de lo mismo se podría afirmar. Todas las mañanas tomaba su taza de café pues su padre hacía lo mismo, conversaba un rato acerca de la situación del país pues era el tema de moda y se iba a su trabajo en donde mecánicamente pasaba las horas soñando con cualquier situación que le inyectara especies a su vida. En su potente camioneta surcaba las calles de la ciudad, ajeno al bullicio afuera de los vidrios, concentrado en su quehacer, y en aquello que robaba su paz por el simple hecho de hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Graciela Henríquez pululaba el planeta, en su carro último modelo se desplazaba a la universidad mientras entonaba algún himno comercial que salía de las potentes cornetas instaladas en su vehículo. Sin usar la mente o la imaginación se trazaba metas que podía leer en una revista, hacía lo que todos hacían, disfrutaba del legado de la fama incomprensible que surcaba el viento capitalino, vivía, ella tenía esa capacidad, podía vivir cuando el planeta sobrevivía, aquel día no era distinto, el calendario estaba planeado y aprobado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Laura Espina trabajaba en aquel hospital, lo hacía por hacerlo, nunca por necesidad, los caballos de salto eran su pasión, adquirida desde niña, se tiene o no se tiene. Quizás aquel lugar la acercaba a lo humano, o resaltaba su deseo de aparecer, es difícil creer sin crecer no es lo mismo vivir que sentir. Cuando el aburrimiento nos hace presa o pensamos tenerlo todo, degeneramos, sin querer, pero lo hacemos, se toman distintos caminos, pero es en uno solo donde encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel Gasparri era un afamado médico capitalino, con todo a favor, con un andar viento en popa, con aquellos intangibles que le hacían envidiable, lleno de gozo y felicidad y con muchas historias que contar. Fiel a su creencia de llevarse por el medio a todo el planeta para lograr su cometido se reía lentamente admirando lo adquirido, se pierde y se gana en un instante pero el sabor de lo perdurable es como un monstruo detestable, aún sin rumbo fijo y entrado en sus años jugar con la vida y sus frutos es solo una parte del peldaño, si ten dan razones aprovechas si te alejas te alienan las moralejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alegra Romarín de Gasparri se relajaba, no había necesidad de preocuparse cuando con levantar el teléfono se resuelve una vida entera. Eres o no eres, no existen medias tintas, se sufre o se disfruta, hay veces que es mejor saber sin darse cuenta que darse cuenta sin poder. Entre fundaciones y cócteles su peregrinar era suavizado, sin mirar mas allá de sus narices te entretienes entre tantos matices. Acicalada y entonada se lanzaba a la cruzada, hay un momento en el andar donde nada ni nadie detiene la asonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A 180 km/h se desplazaba en una calle con límite de 30 km/h, sin pensar en consecuencias y con el apoyo del mandato se sentía libre como el viento que sin preguntar roza nuestras vidas. Se agachó a buscar los lentes de sol que se habían caído mientras soñaba con aquella noche, donde finalmente se consumarían sus esfuerzos, donde mostraría a su alma su capacidad de sorprenderse, buscamos y no encontramos, nos llega sin haber pedido. Alzó la mirada ya con sus lentes puestos y sin tener tiempo a reaccionar vió aquella fugaz sombra detener su caminar, el sonido inconfundible de la hora del llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba que aquel día sería bueno, pensar lo contrario no era parte de su libreto, hablaba libremente por su celular con una conocida de la cual algo podía sacar, buscaba darle sentido a su acostumbrada realidad. La revista en el asiento del copiloto mostraba muchas cosas que comprar, si tienes eres de lo contrario luchas. Hundida en ese triste caminar trataba de llenar con la fuerza del poder, tener es poder, querer es sufrir. De alguna manera pasaría aquel día, la noche caería para volver a tener esperanzas, unas horas aquí y otras allá, se va el momento se encuentra la paz. Nunca sintió que la embistió, mucho menos le vió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debajo de la bata de enfermera llevaba algo escondido, iluminada y tersa, esperando el momento adecuado para caer en tentación. La rutina se había distanciado, sus sueños quebrados con el pasar del minuto, esperaba tranquila, la espera de esas, desconocida y desquiciada. El mismo matiz resquebrajado inundaba su mente aquella mañana, la decisión estaba tomada, enfrentar sin mas pensar, es un paso, son dos pasos se convierte en un andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su parsimonia habitual revisaba unas historias de pacientes que poco le importaban, se reía al pensar que su vida dejarían al pasar por el ambiente, hay razones latentes y poca gente prudente. Planeaba alguna vacación lejana, desvirtuada de la realidad, carente de sentido, endemoniada y superficial. Era un día cualquiera, etéreo sin destino, sin mayor razón, sin lugar, de esos que hay que pasar para en nuestras mentes llegar. Subió la mirada y vió aquella sombra caminar, hay momentos con motivos que enfrentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz por haberse liberado, al menos en su entender, cruzaba la ciudad de un extremo a otro, llevaba confianza desbordada y soluciones encontradas, eterna y sabida buscaba una lágrima de felicidad consabida. No se detenía en su pasar, los sueños vuelan con una rapidez difícil a lo ocular, revisaba con cuidado que decir y como actuar, decisiones ya tomadas del pasado ya se harán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuerte golpe le penetró el alma, más no la vida, una especie de olor a quemado con metal reluciente consumaron sus fosas nasales. Hay momentos en los cuales no hay tiempo de nada, la nada se apodera, ese instante carente de sentido en donde preguntas el porqué de haber vivido. Recostado y con dolores nunca antes imaginados esperaba por algún signo de coherencia, esperaba entre aquí y más allá, ya tramando una historia, apesadumbrado por la suerte de la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inconsciente, en ese estado de decencia y pulcritud que humanamente se desvía, se debatía entre lo vivo y lo obscuro, recordaba alguna infancia del pasado bien lejano, un lugar maravilloso o una simple reacción de la química porcentual al momento de escapar. Sin tiempo ni espacio que ganar rodeaba el desastre de metal, inerte y sin pulso veía su existencia pasar, es el detalle que no se nos puede olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidida y enfrentada se abalanzó sobre el galeno, no mas mentiras, no mas temores, era fácil entender su reacción por el pasar, culminando las acciones revirtiendo la normalidad. La batalla inició como de esperarse, una defensa y un ataque, un abrir de ojos y la sangre palpitante, el calor de lo esperado, ya descubierto el sentido es solo cuestión de albergar el abismo, decides si te quedas o al irte desvaneces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente has llegado, sintió en sus entrañas gozar, con sonrisa esbozada y moralidad poco avanzada repitió en su haber las cadencias del placer. Conquistando lo mundano y repartiendo esperanzas se vive y se anda en un instante, la clausura de la mente consecuencias indecentes, confinado por condena liberado por la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El número final hizo al paramédico marcar, ella atendió esperando su gloriosa voz escuchar, le avisaron como a todos que un día cualquiera se cambia el final en un abrir de ojos. Desesperada llamaba al galeno, tenía que salvar al pecado, no importa descubrir si se tiene que seguir, mejor dolor ahora que un futuro en las sombras, las dudas son parte del existir y la certeza camina con mentiras adornadas en busca de una presa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mesa de operaciones el galeno luchaba fieramente por salvar no una pero dos, aún aturdido por el caso de liberación. Intentaba, trataba, buscaba, sin lograr avisar una satisfacción inmediata a aquel desastre encontrado. Uno más o uno menos era poca la preocupación, la culpa no tiene dolientes y siempre busca contingentes, aquel paraíso lejano rodeaba su mente sin poder concentrarse, entregó sus credenciales y se limitó a ser parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera y con sorpresa se encontraban el galeno, la enfermera y la esposa, confusión es otra cosa, la verdad es infinita. Todos entendiendo se miraron y afirmaron con la vista lo sucedido en un momento, se pasa el tiempo sin nada, se van las horas sudadas, buscas en lo mas hondo por un pedacito de razón y no te queda otro remedio que entender el perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí parados exigían razones, en un sueño su existir había cambiado, como una mente tan macabra osaba voltearles lo normal, devolverles lo robado o pagar por adelantado. Allí parados, parados solitarios, en la tranquilidad de la noche, descubiertos y al vacío, sin saber si ordenar o por el contrario desaparecer para olvidar. Mirándolos uno a uno simplemente cerró los ojos y se volvió a dormir…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-4248289170668357575?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/4248289170668357575/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=4248289170668357575' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4248289170668357575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4248289170668357575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2008/10/as-es-mejor.html' title='Así es mejor...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-4788155402065116441</id><published>2008-01-25T11:48:00.000-05:00</published><updated>2008-01-25T14:32:57.612-05:00</updated><title type='text'>Balanza</title><content type='html'>Soy un guerrero de la divinidad, quebrado, pero guerrero al fin se puede decir. Yo esperé paciente la respuesta, nunca llegó, quizás es que formulé la pregunta de manera errada, es posible que no existan respuestas para mi. Aquí hay solo una oportunidad, la tomas o la dejas, mejor debería decir la aguantas o te escondes, las oportunidades no se tratan solo de esperanzas, simplemente allí están, en una lista y te llegan, se te vienen encima para llevarte con la corriente, para que pases a engrosar el volumen de aquel mar de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Policarpio, Policarpio” gritaba mi madre tratando de despertarme de aquel sueño, dormir es una cosa, soñar es otra. Recuerdo que logré ponerme en pie, la luz de la mañana brillaba en las paredes, simplemente para recordarte que quieras o no las horas pasan. “Mira Policarpio”, decía mi madre, “me quieres acompañar al mercado, tienes como tres semanas que no sales de aquí.” Paciente esperaba una respuesta, yo hice una seña que no se entendía, sin pensarlo mucho me incorporé y asentí con la cabeza, después de todo no es culpa de mi madre que el planeta sea cagalitroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La soledad te lleva a hacer cosas que nunca hubieras soñado, pero igualmente te define. El ruidoso mercado apenas comenzaba a tragarnos, la cotidianeidad que aburre se abría paso entre la gente que albergaba aquel recinto. Mi madre hacía comentarios sobre las maravillas que se podían encontrar en aquel conjunto de toldos con vendedores desesperados, era Diciembre eso creo recordar, era simplemente el final de un año mas. Morir en vida o vivir sin alma es lo mismo, solo que si mueres no te ven y sin alma te proteges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el bullicioso mercado la gente iba y venía, parecían encomendados a una misión, sus miradas se perdían entre el sonido de la esperanza y la realidad. Me llamó la atención ver a un grupo muy distintivo, llevaban unas cajas gigantes, las cuales iban llenando de una variedad de productos de alta calidad, mientras mi madre compraba lo necesario para el almuerzo mi mente se interesaba por la peculiar manera de comprar de aquellos personajes quienes sin pensarlo gastaban cantidades exorbitantes en cada puesto que caía rendido a sus pasos. Sin nada que hacer y aburrido de la cadencia existencial que gobierna mi razón seguí con detenimiento aquel extraño acontecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parada al frente de un kioskito de quesos trataba de luchar contra la avalancha del grupo que compraba todo lo habido y por haber. “Señor, por favor” le gritaba al portugués vendedor de quesos que en ese preciso instante solo tenía ojos para los emperifollados compradores que llenaban cajas de productos variados. “Señor, ay por favor señor, señor usted no me va a atender” dijo la pobre dama que con sus ojos amarillentos y ya furiosos trataba de no perder la compostura. El portugués hacía caso omiso a los pedidos de lamento de la dama que solo quería un kilo de queso blanco para mantener su eterna dieta cual buen habitante del Valle aquel donde conté mi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mira portugués del coño” le dije, “tu no ves que ella también tiene derecho a comprar queso”, el infernal vendedor de quesos volteó su mirada y me dijo “eu estoy vendiendu eu mucho queso, no me jodais”. Quitándole el dinero de la mano a la dama lo puse en el mostrador y metiendo la mano en la nevera de refrigeración agarré el pedazo de queso y lo metí en una bolsa. El portugués seguía insultándome y la dama aún sin poder creer mi acto de valentía y locura no sabía si reírse o llorar. “Tu tienes las manos limpias” me preguntó, yo no pude evitar soltar una carcajada y decirle que mi mamá no me dejaba salir con las manos sucias a la calle, ella tomó el queso y me dijo “gracias, galán de mercado.” Yo me quedé ahí parado pues en realidad creo que yo había sido de todo en mi vida pero nunca un “galán de mercado.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se volteó y se perdió entre la muchedumbre, así como se pierde el todo y la nada en el acontecer diario del existir. Como un rayo recordé que esa noche era la celebración de la onomástica de Arturo Yandiola, el gran magnate de fortuna desconocida y reputación dudosa que brindaría una gran fiesta para darle a conocer al mundo que en este país hay que tirar la casa por la ventana para obtener el reconocimiento de las multitudes. También recordé que mis amistades me obligarían a salir de mi casa aquella noche pues todos eran parte de aquella celebración, mucha gente había esperado ese día, yo en realidad no esperaba desde hace tiempo, muchas veces no sabemos cuando llega el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las piezas ahora cuadraban, mi madre que seguía peleando para tratar de comprar los alimentos del almuerzo no entendía de que se trataba aquel revuelo en el mercado, simplemente los secuaces de Yandiola compraban el obsequio para la fiesta nocturna. Se lo hice saber a mi madre quien inmediatamente desistió de comprar cualquier cosa, y con sus hombros caídos se limitó a decirme que compraríamos algo en el camino, en ese camino que seguimos sin tomar en cuenta que las horas no vuelven y los recuerdos se aferran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente estaba inquieta y finalmente y a sabiendas que me vería obligado a asistir a aquella celebración puse un plan en práctica. Corriendo a toda prisa llegué a la ventanilla del estacionamiento, el hombre que cobraba me miró con recelo al explicarle que tenía que permitirme ser el “tickero” por unos minutos, después de llorar y convencerle que uno de mis sueños infantiles mas preciados era marcar el ticket en aquella maquinita y cobrarle a la gente por el uso del estacionamiento. Le ofrecí comprarle una botella de ron, en aquel lugar donde crecí todo se resuelve con ron y un soborno, hay lugares de lugares pero aquel es único.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba, mirándome sin poder creer que ahora de galán de mercado había pasado a cobrador de tickets de estacionamiento, bajo la ventanilla y soltó una leve sonrisa, me entregó el ticket en el cual rápidamente escribí una nota, le devolví el cambio con el ticket, así como quien devuelve una esperanza. Ella no pudo evitar mirar el ticket, y me dijo “tu si eres bien chimbo y atrevido, darme tu teléfono, y tu crees que te voy a llamar?, no me hagas reír balurdete, y además invitarme para una fiesta esta noche, además ya yo tengo con quien ir a esa fiesta y no eres exactamente tu” y aceleró con potencia su pequeño carrito plateado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver que mi madre se acercaba en el carro salí disparado de la caseta de tickets y le toqué la puerta del carro. Ella mirándome me dijo “me pareció ver a alguien parecido a ti de cobrador de tickets, debe ser que me estoy volviendo loca.”, sin pensarlo le dije “pues si loca debes estar madre pues yo simplemente andaba distraído en el mercado y te me perdiste”. Ella quien conocía mis andanzas se limitó a callar, yo hice lo mismo y dejé que los minutos pasaran para simplemente olvidar, el silencio y el olvido siempre me han apasionado, el silencio por ser único el olvido por ser salvador. En mi casa y sentado en el borde mi cama pensaba, cuando sonó el teléfono, pero no podemos pedirles peras al olmo, no era ella, pero si era un amigo para recordarme que pasarían por mi, que inevitablemente aquella noche era parte de mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando por la ventana de mi cuarto mi mente volaba sin destino conocido, “El existir está lleno de situaciones repetidas, es solo que las repeticiones también llevan la marca de la imperfección y eso las hace distintas. Así pues nos manejamos entre situaciones repetidas que siempre llevan un toque de aquello que desconocemos…”, en realidad no podía olvidar aquella cara que me había hecho sentirme vivo, aún no la olvido, la puedo ver en todas las paredes blancas, en las cuatro guardias que acompañan mi andar, siempre presente, sin poder borrarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vestido de payaso, perdón de traje quise decir, entré al salón de aquel majestuoso club de la capital, los adornos importados y la batalla de los perfumes y colonias se hacían sentir, aquella era un noche distintiva, mas de lo mismo pero con la huella de lo ostentoso, Yadiola, se había asegurado que su fiesta de cumpleaños fuera recordada en los anales de la historia, que nadie nunca pudiera decir que Yadiola no pertenecía, que todos estuvieran claros que de pisar en pisar se logra alcanzar un status de envidiar, o eso es lo que en el planeta muchos pretenden lograr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en una escalera, como suelo hacer cuando mi aburrimiento alcanza límites nunca antes visto conversaba con mi amigo imaginario, ese que siempre me acompañó desde tiempos inmemoriales y que nunca me abandona. Su preocupación era que no veía una piñata, ni regalos de salida, ni niños que jugaban alrededor de una silla, tampoco había payasos ni su música preferida de Xuxa, molesto me decía que nos fuéramos de allí, que no pertenecíamos a aquello, que en realidad y en sus palabras es mejor tener un solo juguete para jugar que un montón de personas jugando a ser juguetes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desestimé los intentos de mis vísceras de sacarme de aquel lugar, caminé por espacios colmados, reducidos, llenos de risas y volatilidad, cargados de mentiras y falsedades, me desplacé junto a lo malo y a lo bueno, si es que aquello existe, miré con detalle, buscando, en mi afán de encontrar algo que desde hace tiempo atrás sabía que no llegaría, que no era parte de mi suerte o que simplemente era la suerte mía que actuaba a su placer. De espaldas en el bar donde tomaba agua de coco, escuché como una voz femenina relataba una historia increíble en sus palabras, un atrevido había metido la mano en el mercado y le había dado un pedazo de queso, que de paso no se había comido pues le parecía asqueroso que esas manos cochinas hubieran tocado su comida. Proseguía la dama que aquel atrevido se había disfrazado de “ticketero” para invitarla a esta misma fiesta donde ella estaba ahora y para completar su historia señalaba al hombre que la acompañaba el cual respondía con una sonrisa mientras su amiga le decía “hay que bello ese tipo.”, a lo que ella respondía “si, tu te imaginas, cambiar a eso por ese mono del mercado.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Disculpe señorita” dije, la cara de sorpresa de aquella dama nunca podré olvidar, aunque debo reconocer que no es la sorpresa lo que no olvido, es su cara simplemente. “Hola, que haces tu aquí”, preguntó con un tono que no tenía ninguna definición, yo le dije “bueno chica, tu sabes, yo soy galán de mercado y ticketero de día y de noche me transformo en personaje de la sociedad”, ella todavía sin poder creer lo que veía le preguntó al barman que si me conocía o si yo trabajaba con él, el barman muy amable le dijo que no, pero que sin a lugar a dudas yo era todo un conocedor del baseball, eso por aquello de mi mala manía de hablar con porteros y barmans en las fiestas por encontrarlos mas agradables y sinceros que aquellos caracteres que pululan en esos lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bailamos” pregunté y sin dejar que pudiera pensar la tomé de la mano para llevarla a la pista de baile en donde mi amigo imaginario se divertía bailando al son de aquel merengue viejo mientras me reclamaba que no se sabía la letra del mismo por culpa mía. “Y tu novio?, le pregunté, ella quien no sabía en realidad si la había pisado un camión o había sido secuestrada por extraterrestres se limitó a mirarme sin proferir palabra alguna, hoy día supongo que muchas preguntas pasaron por su mente aquella noche, y yo solo espero que el silencio me permita escuchar dentro de su razón y que el olvido no se lleve mi osada decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de aquella mesa, Arturo Yandiola miraba con deseo las velas que anunciaban la llegada de un nuevo año, el coro de aquella canción muy conocida estremecía cualquier rincón del lugar. Al momento del último “cumpleaños feliz” la torta explotó, reconozco que me reí en un principio, pues pensé que se trataba de una broma pesada, al ver los cuerpos regados de los jalamecate que se habían posado alrededor del bandido Yandiola, al igual que el de su persona, comprendí que un atentado acaba de ocurrir en aquella noche capitalina, para mis adentros comprendí finalmente que tarde o temprano la vida equipara, a su manera, a su macabro estilo, y deja todo en el estado como comenzó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gritería en el lugar era ensordecedora, la gente corría de un lado a otro mientras los centros de mesa también explotaban, me quedé parado mirando todo aquello, esperando que llegara mi momento, el terror reinaba en aquel lujurioso establecimiento, esta vez peleaba contra un enemigo invisible, como aquel que siempre he perseguido, y que sin lugar a dudas te hace o te acaba…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-4788155402065116441?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/4788155402065116441/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=4788155402065116441' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4788155402065116441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/4788155402065116441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2008/01/balanza.html' title='Balanza'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-6510847110116630069</id><published>2007-10-04T13:31:00.001-04:00</published><updated>2008-11-15T03:38:38.325-05:00</updated><title type='text'>El Coquito</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/RwUzH4JPMNI/AAAAAAAAAAk/0w9E-Lvl5iM/s1600-h/wdc2copye-quickconnect-10042007-143522_20071004_143525.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117552761999667410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/RwUzH4JPMNI/AAAAAAAAAAk/0w9E-Lvl5iM/s320/wdc2copye-quickconnect-10042007-143522_20071004_143525.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Día a día, hay que tomarse las cosas. La verdad es que pueden pasar horas, días, meses, años, siglos, y siempre habrán recuerdos que no se amilanan al pasar del tiempo, día a día, un día a la vez o con paciencia infinita hay cosas que no puedes borrar. Eran tiempos distintos de la historia, de una historia que como muchas tuvo un comienzo pero que no termina, los cambios inminentes se aproximaban con pereza, eso pues, los hace penetrar con mayor fuerza. Aún a veces me pregunto como terminé entre las cuatro paredes blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta a las cuatro paredes blancas la supe desde siempre, es simplemente que a veces variamos nuestras propias respuestas para buscar sentido en el andar, la vida te puede pasar pero sin pasar por ella bien podemos estar. Es así como me acuerdo, como empezó aquel momento, en el cual decisiones tomé y del cual no me puedo arrepentir pues sería traicionar a mi memoria, la cual vuela entre la realidad y la cordura pues la realidad no es simplemente otra cosa que la locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grito en la noche me despertó, aún no logro recordar si era propio o del vacío, hacía frío aquella noche en el valle que me vió crecer, las gotas de sudor corrían por mi almohada, la tela no era suficiente para contener el terror que puedes sentir en sueños, sueños que pasan de un plano a otro con sutil facilidad. Estaba escondido en aquellos tiempos, alejado del jugar, mirando a lo lejos el ir y venir de lo mundano y temiendo cual sería el momento justo para regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gato que tocaba mi ventana se había ido, finalmente entendí que nuestros miedos los creamos, muchas cosas pueden quitarme pero volveré sigiloso a cobrar lo mío, puramente a crear el miedo que trataron de arrebatarme. Una luz intermitente de color rojo alumbraba mi cuarto, la policía podrían pensar, era Nabor Cheltinsky, amigo de mi infancia, a quien su padre le había puesto una luz de policía en su camioneta para que ahuyentara a los bandidos, o los atrajera en su defecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gritó, “Policarpio, estás?, asomándome por la ventana hice una seña para que no despertara a mis familiares, camino a la calle mi padre me miró e hizo una seña de desaprobación con su cabeza, era tarde, la ciudad peligrosa, la maldad nunca descansa mientras la bondad se duerme placentera. En el carro Nabor contaba su desgracia, una de esas típicas, comunes entre sentimientos, de aquellas que pueden burlar tus sentidos, acabar con ilusiones y cercenar para siempre a un ser viviente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mira Policarpio, tu tienes que ayudarme” repetía Nabor con la firme creencia que yo tenía una vara mágica que lo quitaría su dolor con el toque en su hombro. “Me dejaron Policarpio, me dejaron, y yo que he hecho de mal”, seguía con su letanía mientras manejaba con un objetivo fijo, sus ojos pálidos y vidriosos miraban fijamente el pavimento, recuerdo que llovía, a cántaros, en aquella noche como otras, como todas aquellas que entran al ponerse el sol, como esas que no se olvidan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos en aquel lugar, lo mismo de siempre, escenas que repetimos pues no sabemos de otras, lo mismo, una vez mas. Nabor llevaba su cruz encima, la cual no se veía, pero aplastaba su espalda. “Coño no puede ser” soltó Nabor, “ahí está, ahí está”. Nunca entendí porque no nos enseñan a dejar ir, nos ahorrarían dolores. “Ahora que hago?, que coño hago ahora? preguntó Nabor, yo me limité a sonreír como suelo hacer cuando me enfrento a lo inexplicable, a todo aquello que los humanos inventaron para torturarnos. Nabor esperaba mi respuesta pero yo para variar estaba distraído hasta que Vanessa y Joaquín, quien vestía un elegante frac en aquella noche capitalina, el nuevo, el de turno, se acercaron. Nabor trató de evitarlos pero estaban enfrente. “Hola Nabi” dijo la causante de su dolor, Nabor no podía hablar, el acompañante saludó de manera educada y se limitó a esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vanesa, tenemos que”…..las palabras fueron cortadas por la voz de Joaquín quien dijo “mira payaso de pueblo, déjanos tranquilos y lárgate”. A todas estas yo no podía dejar de mirar a aquella transeúnte nunca antes vista, de ojos amarillos, pose altanera y dominio total de la escena. Creo que Nabor esperaba por mi ayuda, a veces ni siquiera los superhéroes podemos con el cauce del río humano, las cosas pasan y que hay aceptarlas, o llevarlas a cuestas, olvidarlas quizás, pero pasan sin embargo. Me llevé a Nabor y lo coloqué delante del bar, hay quienes ahogan sus penas otros dan simplemente pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche pensaba en mis días con capa, corriendo con medias en el frío piso de mi hogar, luchando contra bandidos y ladrones imaginarios, viviendo diría yo. Me acerqué con cautela y me miró feo, posiblemente no la enseñaron a mirar de otra forma o se protegía de los zamuros en busca de carne. La tropecé, a propósito quien sabe, o mi torpeza casual. “Perdón” alcancé a decir cuando su voz sin mediar razones contestó “bueno mijo tu no ves por donde caminas, uy estos bichos, todos iguales, todos tratando de buscar llamar la atención, lo mismo, lo de siempre, zapatea para otro lado”. Sonriendo le dije “caerás como un coquito” y me fui. A lo lejos logré escuchar como furiosa decía “coquito tu abuela, pasado, malandro.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olía a lluvia aquella noche, a tierra mojada, sin pensar mucho me paré en el balcón de aquella casa donde todos jugaban, Nabor me buscaba desesperado pues yo era su único ancla en aquel mar revuelto. Me reía solo al pensar que hubiera sido un buen contador de estrellas profesional, contarlas, enumerarlas, darles nombres, sin algún motivo escondido, solo por el placer de darles importancia. El mundo es menos complicado de lo que pensamos, pero hacerlo difícil es el arte de los humanos. Nabor finalmente se paró a mi lado, “no puede ser Policarpio, tu viste eso?, tu viste?, yo me voy a tirar al Guaire a ver si me muero de una vez”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo tu Naborcito” le dije “me le paro enfrente y le canto sus cosas, sin pasiones, le dices todo, todo lo que llevas adentro, no importa si el bicho ese está jamado, no importa nada”, Nabor quien no podía creer que yo estuviera diciendo eso me dijo “tu estás jodiendo no?, no pude evitarlo y sonreí de nuevo, por supuesto que estaba jodiendo, yo creo en dejar seguir y no en impedir, mi sonrisa fue interrumpida por la cara de pocos amigos de la dama de ojos amarillentos que por casualidad pasaba por ahí y pensó que le sonreía a ella, de nuevo volteó su cara e hizo un gesto a sus amigas de desprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vi parada a lo lejos, en el bar, me acerqué y pedí agua de coco, el barman me dijo “con whiskey?, “no, no hermanazo, solita” le respondí. Después de mi conversación obligada con el barman acerca de todos los imbéciles que pululaban en aquel lugar y sin poder evitar reír al ver que la dama no se podía ir del bar por estar esperando su trago rebuscado le dije “agua de mar, agua de coco ni tu me paras ni yo tampoco”. “Como es eso que voy a caer como un coquito? preguntó, mi risa estremeció el lugar, y volví a decir “como un coquito” y me alejé sin chistar media palabra mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nabor seguía debatiéndose entre el dolor y la irracionalidad, yo por mi parte caminaba en silencio, saludando a todos aquellos de siempre, los mismos, lo mismo. Nabor se hablaba a si mismo, se daba fuerzas, buscaba entender lo incomprensible de aquella noche, mis pensamientos divagaban, pero había uno recurrente que me incomodaba, Nabor sudaba frío al pensar que las cosas habían cambiado, yo hace tiempo había entendido que el cambio no es necesario pero nos obliga a aceptarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me he preguntado como puede ser tan fácil convertirse en una estadística, no he conseguido la respuesta. El grito sordo acompañado de un tiro al aire hizo que el disc jockey apagara la música. Me lo habían contado pero no lo creía, una banda de ladrones, liderada por Armando Yael se dedicaba a atracar fiestas de “niños bien” en el valle de cemento. Armando y sus secuaces entraron vestidos de frac, con bolsas de plástico en mano para obligar a todo el mundo a entregar sus pertenencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nabor quien solo tenía un propósito en mente ya había comenzado a moverse, sin darse cuenta de lo que sucedía se topó con uno de los secuaces de frac, pensando Nabor que se trataba de aquel que le había arrebatado su mas preciado tesoro le echó un vaso de vodka en la cara y lo retó a una pelea. El ladrón sin pensarlo le disparó, una bala fría atravesó el cuerpo de Nabor, el terror y la confusión se apoderaron del lugar, Armando Yael trataba de calmar el ambiente para proseguir con el robo pero el disc jockey tenía en mente otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música estridente golpeó mis oídos, siempre he aprovechado los momentos de caos para obtener lo que deseo. Saqué mi china y disparé a la frente de Armando quien cayó al suelo sin entender que sucedía. La multitud se tomó justicia en sus manos y comenzaron a linchar a los hampones. Dos pensamientos cruzaron mi mente, Nabor herido y la dama de ojos amarillos, parece mentira como nuestra mente no sabe como ordenar las prioridades cuando de aquello se trata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un brinco salté a la pista de baile donde la banda de ladrones, “Los Manhattan”, como eran conocidos eran ahora birlados por la multitud. Agarré a Nabor y corrí hacia la puerta, sus ojos pálidos y vidriosos ahora parecían abandonarle, su mirada fijada en el firmamento me recordaban mi trabajo de contador de estrellas, su dolor aún latente esbozaba la fiel verdad del momento. “Nabi, Nabi” gritaba Vanessa, mientras yo de reojo veía como su acompañante la ponía en su sitio. Al levantar la mirada alcancé mi objetivo, la agarré de la mano y la saqué de la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera y con Nabor delirando nos subimos al carro, la sorprendida dama quien reclamaba mi osadía de haberle sacado de aquel lugar además de seguir preguntando como era la historia del coquito gritaba que Nabor se estaba muriendo, Nabor quien no entendía que pasaba gritaba “si yo lo que quiero es morirme”, yo miraba hacia delante, y trataba de explicarle a la dama de ojos amarillos que era por su bien que la había sacado de la fiesta. Ella aún sin convencerse exigía respuestas inmediatas. Nabor moría, de una bala y de un sentimiento, la dama gritaba pues no solo estaba en presencia de aquel hombre que poco a poco se apagaba sino que yo no contestaba su pregunta acerca del coquito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sala de emergencia de aquel hospital un médico se acercó y me informó que Nabor viviría, la bala simplemente le había quitado un poco de grasa de su prontuaria barriga. Sus familiares llegaban y hacían las mismas preguntas y los mismos comentarios, en eso vivimos en lo mismo que sucedió ayer. Me despedí de Nabor quien todavía en su delirio no lograba poner las piezas del rompecabezas en orden, trató de hablarme de su pena pero me retiré para que pudiera descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera aquella dama aún esperaba por una respuesta, tomándole de la mano caminamos hacia el carro, después de mirarla de arriba abajo me limité a decir “como ves caíste como un coquito, menos mal que te tengo la mano agarrada para que no te pegues con el suelo……”&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-6510847110116630069?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/6510847110116630069/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=6510847110116630069' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6510847110116630069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6510847110116630069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2007/10/el-coquito.html' title='El Coquito'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/RwUzH4JPMNI/AAAAAAAAAAk/0w9E-Lvl5iM/s72-c/wdc2copye-quickconnect-10042007-143522_20071004_143525.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-8080140899640314266</id><published>2007-07-20T10:17:00.000-04:00</published><updated>2007-07-20T11:50:59.767-04:00</updated><title type='text'>Caminandito...</title><content type='html'>Salí, simplemente me deslicé, sin que nadie se diera cuenta, así como había aprendido años atrás, mientras ellos planeaban su venganza yo me escapaba en silencio. Su mirada perdida buscaba aquello que le arrebataron, su paso pausado y sin rumbo se mezclaba con el atardecer, su odio inclemente se veía por doquier. Llevaba encima el dolor de la verdad, andaba sola, contando una a una las cosas que había robado, tratando de darse respuestas y preguntándose por siempre si en realidad la estafa cometida había dado frutos. El que hace el mal busca ver la producción de aquello que ha sembrado, si solo encuentra tierra seca entonces enfurece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran días iguales de la historia, de esos donde no hay mucho que decir y mas bien hay que esperar. Desde pequeño me gustó observar las nubes, sus formas y movimientos, aún desconozco la razón, quizás es que desde arriba se ve todo mejor, pero sin dejar de olvidar que igualmente perdemos la cercanía. Aquella nube tenía un color distinto, un halo de misterio, de no ser tan distraído me hubiera dado cuenta de inmediato que esbozaba una forma de flecha, una flecha que sin dar lujo de detalles me indicaba hacia donde ir, donde buscar, como siempre algún secreto que develar. La nada me ha perseguido o simplemente yo la encontré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un paso pausado me dirigía sin rumbo definido, pude ver de reojo como aquel camión le pasaba por encima a aquel transeúnte, dejándolo frisado al piso, asfalto y maldad en un solo cuadro. La curiosidad me invadió, a veces creo que es mejor seguir sin preguntar, pero de no preguntar perdemos la capacidad de reclamar. Como quien no quiere la cosa me acerqué para ver su maletín escachado, lleno de dinero, de dinero que seguramente había robado, pues al ver su cara maltratada supe de inmediato de quien se trataba. Pensé por unos instantes si en realidad se hace justicia o la suerte no es más que el orden en que nos pasan las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La multitud miraba con asombro aquel dantesco espectáculo, “alguien lo conoce? gritaba un viejo sin dientes, “estará vivo? decía una dama emperifollada, una madre alejaba a su niño mientras le decía que eso le pasaba a las personas malas, en efecto, eso le pasa a las personas malas, malas como aquel ladrón, ladrón educado y reconocido, de buena familia y delicados modales, pero ratero al fin. Una ambulancia propia de los años cincuenta se acercó, sus dos integrantes se bajaron y parecían perder la vida al ver todo aquello, el cuerpo inerte miraba hacia el cielo, posiblemente adonde no irá o quien sabe si le perdonarán en su viaje, su mano aún sujetaba el maletín, a veces pienso que negociaba con aquel querubín que lo había venido a recoger para comprar su entrada, su pase al infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chofer de la ambulancia perdía la vista al ver aquella cantidad de dinero, nunca antes había puesto sus ojos en una suma tan grande, con cuidado y fingiendo tratar de resucitar a aquel cuerpo se acercaba el maletín, por un momento pensé dejarlo escapar con el botín, en definitiva yo conocía al personaje de la fatalidad y no me importaba en lo mas mínimo su legado. Fue allí cuando el chofer se levantó y trato de correr con el maletín, directo hacia mi persona, me clavó el maletín en el pecho y por si fuera poco resbaló y terminó en la acera con un hueco en la cabeza, en ese instante aparecía uno de los primos del hombre fallecido y su mirada se posó en mi, el maletín estaba en mis manos, y estos personajes que desde tiempos inmemoriales me han odiado lanzaron su cacería de inmediato. “Coño” pensé, “porqué estas vainas me pasan a mi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis instintos se apoderaron y no me quedo otra que seguirlos, corrí. Por plena Avenida Fuerzas Armadas iba acelerando, con un maletín en mis manos, de aquel que me había robado tiempo atrás, sería esta mi venganza, finalmente había llegado la hora de devolverme lo sustraído. El primo del difunto y dos monigotes mas avanzaban detrás de mí, “suéltalo odiado Policarpio” les escuchaba gritar mientras comenzaba a sentir las gotas de sudor corriendo por mi espalda, pisé a unos cuantos buhoneros en mi carrera hacia la libertad, y sin muchas opciones para esconderme decidí tomar una decisión rápida, sin lugar a dudas la batica blanca de “chefito” o vendedor de perros calientes me quedaba muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde niño soñé con hacer aquello, preparar perros calientes en la calle, llenar los vasitos de Coca-Cola con aquellas maquinitas, usar las pinzas para poner la cebolla, el repollo y la zanahoria encima de la salchicha, y como olvidar los potes de salsas que adornaban aquel majestuoso platillo occidental. No me costó mucho convencer al dueño del carrito de perros, saqué unos de los fajos de billetes del maletín y le dije que ser “chefito” por un día era uno de mis mayores anhelos en la vida, el hombre extrañado pero feliz por la cantidad de dinero me prestó su bata y así comencé a despachar perros por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún puedo recordar su mirada, una de esas que no pertenecía a ese lugar, su acento sifrino clásico y su andar rápido, preocupado. “Me das una Pepsi? dijo con desprecio en su tono peculiar. No pude evitar mi posición de “chefito” para decirle algo típico, algo que sabía le molestaría pero este era mi única oportunidad de ser perrocalentero en esta vida, “como no mi nubecita de Parque del Este” le dije, a lo que ella me miró muy feo y me dijo “dame mi Pepsi, balurdo, atrevido, pasado, yo no soy nubecita de nadie”. “Por cierto” le dije “ aquí no hay Pei-si, solo Kolita o Chinotto”, ella con desdén me dijo “ay no chico, que chimbo eres, me voy”. En ese preciso instante y con mi racha para las desgracias apareció el primo, el primo del difunto quien después de correr atrás mío había decidido tomarse un refresco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traté de bajar la cabeza sin aval, de inmediato me reconoció y sacó su pistola, sin pensarlo agarré un cuchillo que usaban para cortar el pan y tomé como rehén a aquella dama, con la otra mano sostenía el maletín y amenacé con cortarle la yugular sino me dejaban escapar en paz. El primo del difunto solo pensaba en el dinero, yo solo quería escapar y aquella mujer posiblemente se preguntaba como era posible que su cuerpo le hubiera pedido una Pepsi en ese lugar feo y sucio, que además tenía un “chefito” pasado que la secuestraba con un cuchillo y por si fuera poco perseguido por tres monigotes armados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vamos para tu carro” le dije a la dama, sus ojos amarillentos brillaban de rabia, creo que prefería a los matones en busca del botín que a mi, pero yo tenía el cuchillo en su garganta. “Y como sabes que yo tengo carro”, en ese momento y ya hablando en mi voz normal, sin el acento de “chefito” le dije “ todas las sifrinas como tu tienen carro, así que vamos”. “Ah, míralo a él” dijo “y tu que haces vestido de ‘chefito’?, un estudio socio-económico acerca de la realidad de los perrocalenteros venezolanos?, la verdad me hubiera gustado contestarle, pero en ese momento mi vida corría peligro, simplemente me limité a decir “deja el peo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrastrándola logré hacer que se montara en el carro, el cual prendí después de quitarle la llave y escuchar algunas tonterías de cómo le iba a dañar su precioso Volkswagen Golf si no tenía cuidado. Acelerando a todo lo que daba me interné en las calles del centro de la ciudad. “Y entonces?, dijo ella “ahora vas a pedir un rescate por mi?, de nuevo la miré fijamente con ganas de estrangularla, pero muy decentemente le dije “que secuestro ni que nada, simplemente voy a escapar de los bichos esos y te devuelvo tu carro, tu vida, tu todo, es mas y hasta te doy unos reales del maletín este”. Ella hizo cerca de trescientas sesenta y ocho preguntas en cuestión de cinco minutos, yo solo me concentraba en la carretera, ya en el espejo retrovisor veía como el primo del difunto y sus monigotes se acercaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Me vas a chocar el carro de mi papi” gritaba enfurecida la niña mientras trataba de hacerme frenar, igualmente me decía que tenía que volver a la oficina pues la temporada estaba en pleno auge, yo la única temporada que conocía era la del baseball así que no le presté ninguna atención. A la altura de la Base Aérea Francisco de Miranda decidí tomar una medida radical, era ahora o nunca y sin pensarlo atravesé la reja que resguarda la base militar en pleno corazón de Caracas, corriendo por la pista de despegue mientras los soldados del régimen disparaban sin saber que ocurría la dama me seguía insultando y además ahora me golpeaba con su cartera. El primo del difunto usó el hueco que había dejado en la reja para continuar la persecución, para ese momento los soldados habían tomado posiciones y dispararon un mortero que dio directo en el capó del nuevo Mercedes Benz que manejaba aquel monigote, el carro incendiado y los hombres huyendo fue lo último que alcancé a ver antes de huir por el lado opuesto donde había penetrado la base.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eres de lo peor” gritaba la dama, “suéltame y vete de mi vida”, de que vida pensaba yo, si solo la conocía por accidente y por solo veinte minutos, “todos los hombres son iguales” decía ella, “si claro, todos igualitos”. “Disculpa” alcancé a decir mientras ella continuaba con su letanía, “necesito un favor mas”, “otro?, otro? que atrevido de verdad”, pero sin darle oportunidad a que dijera que no enfilé el carro hacia la sede las Hermanitas de la Caridad Escondida, coloqué el maletín en el buzón, ellas sabrían que hacer con ese dinero, esa noche sin dudas que un milagro iba a suceder en aquel lugar, algún santo se llevaría el crédito por ese hecho insólito, a mi solo me quedaba sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me bajé del carro y la dama me dijo “y entonces?, aquí se acaba el secuestro?, de nuevo pedí disculpas y seguí por mi camino, por el que siempre vine y debo ir, aquel que me tracé y debo continuar, quizás uno que no puedo escapar o que no quiero perder, con altos y bajos, llantos y risas, pero mío al fin. Después de unos pasos sentí como un carro se paraba a mi lado, bajó la ventana y dijo “me invitas una Pepsi?, “yo no tomo Pepsi” dije, “pero te invito una Coca-Cola”, es que a veces, muchas veces, el camino tiene sus sorpresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la televisión se podía ver el magno evento, las Hermanitas de la Caridad Escondida inauguraban la nueva obra, la misma llevaba el nombre de aquel ladrón pues su maletín lo tenía impreso, “Guardería Infantil Abelardo Yepez”, la madre superiora daba las gracias a aquel hombre por su generosidad y lo invitaba a dar la cara para que el mundo supiera que existía. En el más allá Abelardo se revolvía, aún su alma no se acostumbraba a no poder disfrutar la materia, su dinero en manos de esas monjas que tanto odiaba, su urna con bolsillos llena de gusanos y no de verdes, suspiró pues sus riquezas no lo devolverían al terreno, sonrío pues esta vez trataría de engañar a las deidades celestiales para comprar su boleto al cielo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-8080140899640314266?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/8080140899640314266/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=8080140899640314266' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8080140899640314266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/8080140899640314266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2007/07/caminandito.html' title='Caminandito...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-6196710860386451984</id><published>2007-02-08T19:26:00.000-05:00</published><updated>2007-02-08T19:27:48.502-05:00</updated><title type='text'>Si alguna vez...</title><content type='html'>Si buscas venganza, cava dos tumbas de una vez. “Policarpio, Policarpio, es tu hora, ya no puedes escapar, tu tomaste tus decisiones y debes vivir por ellas”, gritaba aquel monstruo de colores que se me venía encima. Sudando desperté, agradeciendo que solo se trataba del subconsciente sin saber que la realidad sería aún mas aterrante que mis sueños. Suelo recordar que era sábado, el día en que inocentemente me sacaron de mi casa, pero unido a ese recuerdo siempre viene el peso de la libertad, y como decía aquel monstruo de colores, yo tomé mis decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a mi estaba, leyendo un libreto escrito por otro, con odio encendido e ira guardada intentaban de todas llevarse mi alma, el precio no establecido por la misma los hacía dudar, sus esfuerzos malignos por el destrozar, vetusta y siniestra reía sentada pedía reverencias y por la espalda apuñaleaba. Amenaza latente con vicios de crueldad, llevaban contados mis pasos en falso, su meta era clara entendí en aquel tiempo, obtener una manera y luego salir huyendo, no sin antes tomar lo que no les pertenecía su venganza planeada a la orden del día, al voltear por última vez comprendí finalmente y para siempre que soy lo que soy y que no puedo pertenecer al lado negro del existir, prefiero morir sonriendo que vivir una mentira por complacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llovía a cántaros aquella noche, cuando pasaron por mi, simplemente son esos días que resultan insignificantes a simple vista pero que te van a cambiar el rumbo para siempre. En aquella casa anaranjada descansaba aquello que mas tarde me traicionaría, había algo allí, yo lo sabía, pero de igual forma seguí tratando de arar en el mar, buscando la forma de terminar lo que yo estaba por iniciar. Sigo sin entender la razón por la cual me dejaron entrar, capricho seguido o capaz dejadez, las horas pasaron, los días también, son meses y años de un trato amargo, por mas que tratemos imposible es cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba años luchando en contra de mi mismo, sin entender realmente de que se trataba todo aquello, las razones que me daban no despertaban, los motivos inclementes solo sirven para hacerte paciente. De esa forma di aquel paso, hacia mi humanidad por tiempo escondida, si nos hicieron sin alas es que no somos aptos para volar, o eso me hicieron creer. Aquel día dejé mi china en la casa, mi capa ya no me servía, lo que algún día fue sinceridad se había tornado en oscuridad, todos sucumbimos aquí o allá, aceptamos mas bien y seguimos la corriente del río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta penoso, quizás debería decir incómodo para la conciencia saber que te estás adentrando en la boca del lobo, que tarde o temprano serás víctima de una fuerza arrolladora que no puedes detener, o entras por el carril o comienza tu sufrir. A la llegada al teatro mi cuerpo se movía por la presión del momento a veces creo que no deseaba morir en el intento. Conversaciones y saludos, halagos y sorpresas, presentaciones y distinciones, un cúmulo llamado a darle forma a la invitación a la realidad, a mi realidad, que todos tarde o temprano son sometidos, aún cuando muy lejos veamos nuestro reflejo arrodillarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haber inhalado el aire con fuerza, llenando mis pulmones para poder seguir, no podemos engañarnos, al menos yo no puedo, nunca pertenecí, se dice muy fácil, sus consecuencias nefastas, al arrepentimiento lo llaman cobarde pero al valiente lo despojan sin suerte. Huir, eso pensé hacer, mejor hacerlo ahora que después, pero es que todos, todos tenemos que tocar ese halo de estabilidad que nos venden desde niños, a veces creo que nunca debí haber salido de mi casa, no aquella noche, pero entonces no sabría distinguir entre la maldad y la bondad, por eso y solo por eso abrí aquella puerta, para convencerme que efectivamente hay dos lados para todo y cada quien está donde le corresponde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No logro recordar de que trataba la obra, lo que si puedo pintar en mi mente es la voz de aquel macabro personaje que ordenaba a la sangre de su sangre a mantener su nombre, proféticamente anunciaba el futuro nada lejano, el destino se puede manejar a placer si se tiene un súbdito que desee obedecer. Allí sentado observaba, pero esta vez no de lejos, inmiscuido en el mero hoyo negro de las relaciones, jugando un juego que yo no inventé, sin reglas y que en definitiva fue ideado para enredar y no para solventar. Los aplausos que marcaron el final de la velada retumbaban en mis oídos, de pie soñaba que todos me aplaudían, por ser un valiente mas, pero pronto me di cuenta que solo eran para los actores, aquellos que fingen ser y estar en vez de padecer en el andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces creo, aunque no se si se trata de creer o de sentir, que se me fueron las ganas de salvar, entonces me pregunto si estoy desempleado o es que todos pasamos por allí alguna vez. Me hago sugerencias dentro de mis cuatro paredes blancas, allá donde me llevaron por contar mi legado, siempre me ha quedado la duda si los ladrones se llevaron algo que no puedo palpar, que por siempre permanecerá a mi lado sin estar. Cansancio, aún los superhéroes podemos sentirle, es solo que no se nos perdona, un juzgado instalado en donde el poeta arruinado ha comprado sus integrantes, lo justo tiene dos vertientes, es solo que a veces no hay cabida para ello, entonces se gana o se pierde, se gana un segundo se pierde la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He podido constatar que tratar de entender lo que no se debe es abrir un camino a la duda, hay cosas que sabemos, otras que deseamos saber, algunas olvidamos y otras escondemos, pero lo que ocurre en el andar no podemos predecir, a veces aquí o a veces allá podemos estar pero nuestra esencia está llamada a estancar, pensamientos cruzados, ambiguos y claros, se mezclan tranquilos buscando intenciones, agradezco por dentro que me dejaran ir, dolor y alegrías son solo una parte del existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guillotina cegadora me fue lanzada encima, los ladrones, todos ellos y como siempre reían bocones, se daban razones y teorías probadas, su victoria clamaban con jolgorio procesado, detrás de una risa hay lágrimas escondidas, liquidarme buscaron y no me encontraron, por siempre la duda invadirá su tristeza y nunca entenderán que la diferencia eterna salió del corazón solo que en forma de decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo aquello me limité a pensar por un instante que por siempre el silencio será mi venganza y al no escucharlo les debilitará a ultranza, olvidaron sin duda una pieza importante del asunto, cavaron una sola tumba y como era de esperarse las medidas de la misma eran equivocadas…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-6196710860386451984?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/6196710860386451984/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=6196710860386451984' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6196710860386451984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/6196710860386451984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2007/02/si-alguna-vez-lo-entiendes.html' title='Si alguna vez...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-116691217509144720</id><published>2006-12-23T17:15:00.000-05:00</published><updated>2006-12-23T17:16:15.133-05:00</updated><title type='text'>Inentendible...</title><content type='html'>Después de la tormenta viene la calma, para otros. Con su cabello largo, cual poeta arruinado y su barriga de mero se volteó para observar mis pasos, esa era su obsesión, seguirme hasta el fin de todas las eras para hacer lo que él mejor sabía hacer, robar. He conocido dos clases de enemigos, los payasos y los sinceros, la diferencia entre ellos es básica, pero la mezcla los hace peligrosos. Hay situaciones y momentos que debemos aceptar, nos seguirán por siempre, no importa si tratas de esconderte son parte de tu ser, es que tenían que hacer este planeta divertido de alguna manera, entonces inventaron las repeticiones, las repeticiones de lo que llamamos el mal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento toca mi cuerpo, eso puedo sentir, al menos eso me hago creer. Todo se ve distinto desde aquí, la calma ha reemplazado a la duda, la agonía de saber que algo falta por hacer se desvanece cuando entiendes que los ladrones actuaron como lo hicieron pues no saben otra cosa, lo llevan impreso en sus almas, son timadores de nacimiento, rateros por convicción, violadores de la palabra, ingenieros de la maldad, bastiones del odio, guías del desprecio. Ya no debe importar, el entendimiento es la píldora para el descanso eterno, una vez que interiorizas las razones nada te puede detener, es solo cuestión de tiempo, del pasar de las horas para verles caer en su propia trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos veo como pasa el tiempo, si es que lo quieren llamar así, desde aquí se puede ver su andar, su dulce y amargo transitar por las vidas ajenas, las cuales no le importan. Es que es distinto acá, se sabe de motivos y quereres, lo desconocido es fácil y lo conocido te acompaña, la claridad alumbra la razón, y no hay quejas para el pobre corazón, descansas en una cama sin sueños frustrados, tus sueños no en vano nacen para vivir a tu lado. No existe la traición ni el dolor, el enemigo camina de frente, no busca agredirte es simplemente diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me incorporo dentro mi soledad, aquella en donde el silencio me acompaña para nunca traicionarme, la idea que traspasa mi quietud me hace dudar acerca de lo real y lo borroso, simplemente me recuerda que el camino es largo y los enemigos nunca descansan. La historia continuaba como siempre, las paredes blancas que rodeaban mi existencia se mantenían a raya, esperando el momento para actuar, a veces protegiendo, a veces asfixiando. La diferencia entre el sol y la lluvia es solo materia de percepciones, la brillantez de uno puede ser confundida con la opacidad de la otra, como les miramos las dota de matices distintos, es que nunca aprenderemos a darnos cuenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me muevo entre la brisa y la quietud, zozobro entre el llanto y la virtud, resulta difícil estar sin estar, es como esperar sin cambiar. “Señor? Señor?, pregunta el mesonero, subo la mirada y recuerdo donde estoy, no se que hago allí pero estoy, “desea algo de tomar? continúa el hombre vestido de traje, “se siente bien? prosigue, hago una seña de aprobación y pido un vaso de agua, el hombre la sirve de inmediato, y yo la deposito con más velocidad, estoy sudando pero hace frío, estoy rodeado y aún así la soledad es parte del legado, nuevamente trato de procesar que estoy haciendo en ese lugar, es que a veces se me olvida el transcurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando entre la muchedumbre y la algarabía puedo sentir como no están pendientes de sus vidas, pero de las de otros. El ruido es inclemente, el reflejo de las joyas nocturnas se hace latente. Me siento en una mesa en la cual discuten sobre la realidad, es decir, sobre su realidad, observo y escucho, hablan de la bonanza económica del momento, uno que otro hace un comentario sobre las damas de la fiesta, todos ríen, celebran la gracia, y continúan con su tema. Vuelven la mirada hacia mi, me conocen por supuesto, y están esperando mi opinión, les digo algo, lo que quieren escuchar, hablo de factores internos y externos, de causas y consecuencias, de probabilidades y estadísticas, de nuevo otro comentario sobre las damas hace que todos estallen en carcajadas, nunca termino lo que empecé, me paro, hago una reverencia y me despido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mesa en mesa voy danzando, buscando razón de todo aquello, aún no se como llegué a este lugar, solo puedo reconocer que hay una alegría sonante. A lo lejos distingo a unos viejos conocidos quienes se asombran al ver mi ser, me hablan de la gran sorpresa de la fiesta, y ponen en duda que yo no supiera nada, me toco el bolsillo del traje de payaso que llevo puesto, mi china ha sido olvidada. Todos tenemos algo que nos hace sentir seguros, hay quienes ponen esa tarea en alguien, distintas maneras de afrontar y en definitiva razones para escapar, para escapar de lo que no podemos evitar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo atrás le vi, no se en que dimensión o si fue en el automercado, pero de algún lugar le recuerdo, lleva la misma sonrisa, la cual esconde algo que no desea mostrar, sube la mirada y sigue mis pasos, mi duda entre socializar y salvar aumenta a sus niveles críticos, si tratas te frenan, si no intentas te excluyen. Paso con cuidado y hago un gesto al cual recibo una respuesta, una mirada que vuela junto a una media sonrisa desinteresada, debe ser que muchos atacan, sin conseguir lo que quieren, posiblemente no saben que es todo muy fácil si se sabe como se hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi objetivo se encuentra a unos cuantos pasos, la puerta de salida de aquel lugar, centro mi mirada en las grandes visagras que adornan la madera, pienso que nada me puede detener, por un segundo olvido que aunque todos sabemos que al final del existir nos vamos a ir debemos transitar para llegar. Aquel olor hace que frene en seco, no solo es el olor es lo que llego a escuchar, se puede hablar por hablar, pero mentir para excusar no goza de perdón ni ahora ni jamás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una mesa están todos juntos, sus caras de sorpresa no pueden ocultar, no quieren verme allí, como he podido osar. La voz de la razón se enfrenta a la corneta de la irracionalidad, veo pasar momentos en segundos, siento como aún tratan de llevarse algo. “Pero que descaro” dice uno de ellos, “vamos a llamar al abogado” dice otro de los idiotas sin subir la mirada, los otros siguen con algunos comentarios nada felices, él mas zángano de todos se pone de pie y me ofrece unos golpes, yo espero paciente para simplemente seguir, desde un primer instante mi reacción ha sido el silencio, pues el mismo es eterno, no se compra no se vende y desde del comienzo de todo ha hecho lo que sabe hacer, permanecer callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarima todos cantan y bailan, cuando aquel funesto personaje toma el micrófono y anuncia a todo gañote que pretende dirigir unas palabras con motivo de la ocasión. Comienza con las salutaciones de rigor, divaga un poco y luego dispara una confesión que más bien suena a una búsqueda de perdón. “Quisiera me disculpen por esta interrupción en tan magnífica rumba, pero es que el peso de la conciencia no me deja dormir, ni siquiera los tragos que me echado hoy alivian el plomo que habita en mi debilitado disco duro, ciertamente se trató de un robo, y quiero que estas palabras apologéticas lleguen a su destino….le quitan el micrófono y se la llevan entre llantos y murmullos, hay quienes gritan “nos cagaste la fiesta” y otros simplemente “vete no jodas”, yo sonrío, por dentro como suelo hacer, los remordimientos son armas infalibles, a pesar que digan lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos escucho los gritos propios del momento, esos que inundan el ambiente festivo con su carga de severidad, la conciencia ha acabado con una celebración, a veces ella misma termina con el existir. Me pregunto si esa era la sorpresa de la que hablaban los conocidos, pero no tendría sentido, sigo caminando hacia donde iba, para desaparecer una vez mas, para irme por donde vine, para recordarme que aquí sigo a pesar de todos sus intentos. Ahora comprendo que estaba equivocado, hay tres tipos de enemigos, los payasos, los sinceros y aquellos que yo conocí a las faldas de la montaña…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-116691217509144720?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/116691217509144720/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=116691217509144720' title='16 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/116691217509144720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/116691217509144720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/12/inentendible.html' title='Inentendible...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-116136115607171744</id><published>2006-10-20T12:17:00.000-04:00</published><updated>2008-11-15T03:38:39.313-05:00</updated><title type='text'>Invitación</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/RawyhyfP17I/AAAAAAAAAAU/4jKNMYUwxaU/s1600-h/invitacion-ilustracionfabi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5020443240681166770" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/RawyhyfP17I/AAAAAAAAAAU/4jKNMYUwxaU/s320/invitacion-ilustracionfabi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eran días normales de la historia, de esos que pasan por ti pero no pasamos por ellos. Recuerdo haber despertado cansado, alguna que otra pesadilla me había mantenido en vilo toda la noche, el espectro de los ladrones es difícil de borrar, te queda la idea que siempre estarán allí para acechar, para intentar llevarse algo nuevo, aún sin necesitarlo, simplemente por tomar lo que no les pertenece, solo para marcar tu alma con su símbolo de putrefacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía con los rastros de una noche mala, y con algunas preguntas sin responder me dirigí a la cocina en donde conversé un rato con mis padres, de la nada y del todo, de cómo ellos veían mi futuro, de cómo a mi no me interesaba el mismo, de aquello que la gente habla, a sabiendas que las cosas tomarán su camino sin mucho que podamos hacer. Me siento al frente de mi computador, quizás esperando encontrar las razones, consciente que no va a suceder, y allí lo veo, aquel correo electrónico con aquella invitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me extraña, la gente sigue su vida normal mientras yo vivo la mía, es la normalidad latente dentro del sinfín de dolores que acaparan a la humanidad. Es una fiesta, como otras, ni mas ni menos, de disfraces, algo así creo recordar, algunos aún recuerdan que existo, no se si por maldad o por curiosidad, o quizás por algún rastro de bondad. Me quedo viendo aquellas letras que me dicen algo, que no son más que parte de un conjunto de relaciones que unen a los habitantes, a veces se me olvida que la gente se relaciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente es importante para mi estar allí, hay cosas que no debo decir, a veces ni atreverme a pensar, y de pensarlas debo resguardarlas, lejos de aquello que han llamado el dulce existir. Suena el teléfono, a veces quiero que solo sean llamadas para mi hermano, o que simplemente equivoquen el número, no se si llaman por esperanza o por costumbre mas bien. A lo lejos escucho su voz, hay cosas que trascienden el tiempo, que se mueven en el espacio para recordarnos que lo que hacemos hoy nos perseguirá mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me habla de lo cotidiano, me recuerda que respiro. Estoy siguiendo la conversación, mi mente vuela, puedo hablar de lo mundano y pensar en lo sublime, si solo supieran de que se trata todo esto. Todos tenemos pretensiones, objetivos, motivos. Ella quiere verme, y yo debo seguir, pero mi mente procesa rápido y la compañía no estaría fuera de orden, a veces necesito acercarme, sentir lo sentido, admirar lo corriente, buscar mil razones, andar en su paso, mirar la esperanza, dejarme llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento es perfecto, le hablo de la invitación, ella desea acompañarme, para eso me ha hablado. Afinamos los detalles, es que les gusta tener el control total del futuro, sin saber que la relación entre el tiempo y los acontecimientos se mueve a un ritmo distinto a nuestros deseos, si es que se mueve en realidad. La buscaré esa noche, jugaré el juego humano una vez más, la lejanía trae consigo muchas cosas, protección y soledad, hay que saber balancearles so pena de nunca darles su lugar inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me estoy preparando, para muchos un rito lleno de experiencias pasadas, para mi un andar en lo andado, el vacío de lo ya experimentado, de lo antes pisado, del sudor derramado. Estoy listo, eso creo, de vez en cuando hay que asomarse, reservar un puesto en primera fila, mirar la realidad, sentir la humanidad. Doy tiempo al tiempo para que pase, leo unas cosas y ordeno en mi mente mis ideas procesadas, entiendo que hay momentos para todo, que hay cosas que llegan, tarde o temprano y que una vez encontradas las enfrentas o serán tu pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo me dice que revise de nuevo, y efectivamente allí está, se trata de otro correo electrónico, esta vez en donde me retiran la invitación, piden disculpas, indican que ha sido un error, que han dado un paso en falso, que no debí haber sido invitado, que mi presencia no es necesaria, que no soy bienvenido, que siga, que siga solo por mi camino. Estudio aquel papel con detenimiento, alguna razón debe haber, invitado por error o retirado por conveniencia, en realidad la gente no ha entendido que no necesito reverencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me apego a mi plan y me lanzo a la noche, Lairene, así se llama, me espera tranquila, buscando su oportunidad, moviendo las piezas. Ella habla de aquello que fue y no pudo ser, yo sabía de antemano por donde esperar, sus ojos de color raro me miran fugaces, me traen recuerdos enterrados por siglos, ahuyentados de las sensaciones, dominados por la fuerza de la razón, escondidos en un cofre, en donde guardo la realidad del estar. Le indico que ha habido un cambio de planes, me han retirado la invitación, Lairene hace preguntas, ella siempre pregunta por todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiere saber, pero yo no tengo intenciones de responder, yo se porqué me han obviado son esas cosas, tonterías del pasado. En este caso no importa el lugar, no para ella, simplemente se conforma con poder realizar. Mi mente está dividida, yo se lo que quiero pero no entiendo de sentimientos encontrados y mucho menos despedazados, nos sentamos a la luz de la noche, esa que han dejado de ver, aquella que ilumina el camino de aquellos que lejanos estamos, la guía de los que al mar hemos sido lanzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversamos, hay tantas cosas que aclarar, al menos eso dice ella. Nos entendemos, una señal clara que horas han transcurrido, días eternos, meses solitarios, años sin nombre. Una sonrisa me hace volar, a aquellos días en que solía jugar, hay situaciones que debo configurar, el pasado vuelve silente, envolvente, sin huellas visibles, ataca al presente. Como le explico, como explicar aquello que no tiene cabida en el manual ya inventado, la simpleza del mundo ha sido olvidada, lo necesario para cuadrar siempre está al frente, nuestras narices huelen pero no saben de mirar, es así como aquel nombre retumba en mi mente, debo actuar y rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me mira disgustada, no puede creer que tenga que correr, es solo un reflejo de lo que ha sucedido, no entiende como puede ser que esté todo perdido. Prometo volver, pero en dos lugares al mismo tiempo no puedo estar, ella quiere que la lleve conmigo, pero si es que supiera que hay jugadas del destino. A toda prisa, como un loco, corro por las calles y avenidas, puedo escuchar su llanto a lo lejos, el miedo de pensar que he decidido escapar, si solamente supieran que hay que confiar, creer en lo desconocido y dejarse llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me acuerdo que se trata de una fiesta de disfraces, yo no llevo ninguno, quizás solo la máscara de mi largo caminar. Entro desesperado por la puerta, mi presencia no es bienvenida, pero hay cosas que debo hacer así me cueste la vida. La primera cara que veo es alguien que viste de diabla, de inmediato reconozco su acento, es Tribeke, la noruega sin destino, me detiene y hace preguntas, quiere saber que hago allí si soy solo un intruso despreciable, mi mirada busca otros horizontes, trato de ser amable y explicar con motivos fundados mi osadía de estar allí, finalmente y cansado le agarro el tridente que lleva en su mano y lo lanzo al otro lado de la sala, su mirada de odio me causa gracia, pero su vida ordenada necesita el todo, sin tridente no está disfrazada, me deja por fin, se siente burlada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una finlandesa me rodea, de nuevo me miran feo, ahora me da por reírme y es que al verle disfrazada de traficante de drogas no puedo hacer otra cosa. Su novio se acerca y me ofrece unos golpes, yo sigo riendo y le doy la mano, el hombre desconcertado mira al techo, yo de un salto sigo mi trecho, gordita y gozona aparece la inca rabiosa, me mira de lado y me detalla buscando deseos, de nuevo me dicen que no debo estar allí y es cuando veo al Ojú, ese viejo animal gitano, que se encuentra en una jaula haciendo su clásico chirrido, me dirijo a contemplarle, y finalmente a lo lejos puedo mirarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis miedos florecen, delante de ella está aquel monstruo pedante, le dicen “El Doctorcito” y es muy arrogante. Todo cuadra en segundos, su nombre en el correo electrónico, aquel demoníaco ser se lleva a su paso la vida palpitante. Me acerco, las miradas se clavan sobre mi, aquel siniestro hombre y ella, María Gracia, es ese su nombre. La furia de este personaje se pierde de vista, él piensa que he venido a quitarle su presa, a cambiar el destino, a moverle el sentido. María Gracia me observa con odio en sus ojos, si ella supiera que en mi mundo no hay eso, que crezco del bien y no daño consciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El Doctorcito” que además muy poco original va disfrazado de médico, me invita a salir por la puerta, me ofrece miserias y penas eternas, molesto y salido de sus cables toma el estetoscopio en una mano y comienza a batirlo en el aire haciendo que retroceda hacia la puerta, sus gritos y alaridos se escuchan por doquier, hay gente que baila, otros que beben, algunos conversan jugando a la vida. Ha llegado la hora, hay momentos en que debemos aceptar lo que nos viene, hay tiempos en donde no queda mas remedio que actuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi china en mi mano, el garbanzo a la frente y aquel mastodonte de conocimientos cae a la tierra, ante el asombro y disgusto de los presentes, muchos ofrecen aniquilarme, se ensañan en mi contra, me curan con roña. María Gracia observa al hombre caído, todavía lleva el trago en su mano, aquel que le ha servido “El Doctorcito”, se me para al frente y me dice que no quiere verme nunca más, que desaparezca, que vuele a tierras lejanas, que no vuelva a su andar. Yo asiento con la cabeza, he aprendido a obedecer, pero no sin antes tomar su trago y echarlo en el piso, el cual se derrite de inmediato, el vodka derramado, un lindo trago de vodka con ácido muriático, ante la mirada atónita de los presentes, ahora entienden porque estaba allí, y tratan de disculparse, no saben donde resguardarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me volteo y acepto, espero que entiendan, estar o no estar no es importante, es solo cuestión de saber cuando hay que estar, yo se por donde vengo y hacia donde voy, mi paso no lleva un ritmo cadente, es simplemente mi manera, así sea inclemente. Afuera hace frío, eso creo recordar, me dispongo a caminar, solo como siempre, cuando veo su sombra, luego su ser, es la misma mirada de años atrás, le tomo de la mano y sigo con mi andar…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-116136115607171744?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/116136115607171744/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=116136115607171744' title='21 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/116136115607171744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/116136115607171744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/10/invitacin.html' title='Invitación'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/RawyhyfP17I/AAAAAAAAAAU/4jKNMYUwxaU/s72-c/invitacion-ilustracionfabi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-116006462786759900</id><published>2006-10-05T12:08:00.000-04:00</published><updated>2006-10-05T12:26:57.683-04:00</updated><title type='text'>Seré</title><content type='html'>Me despierto de un brinco, salto en la cama buscando escapar del sueño, es solo quizás que escapo de una realidad latente. Solo puedo combinar partes de lo que mi mente procesaba, la veo a lo lejos, sonriente, con una sonrisa falsa, el dolor le agobia, el peso de la mentira falsiforme la invita a autocomplacerse, a darse razones para justificar el robo, los ladrones perduran en mis sueños, es solo otra de las realidades grisáceas que no se pueden borrar, que te persiguen por siempre, que te acostumbras a llevar por doquier, que a pesar de su poder destructivo tienes que caminar sorteando su invitación a desplomarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, al incorporarme entiendo que era solo otro proceso del subconsciente, uno de esos que te quitan el sueño aunque te encuentres durmiendo, de aquellos que pertenecen a la biblioteca de los miedos, en donde te aferras a las sábanas con la esperanza que te salven de aquellas abominables figuras, de esa mezcla de olores putrefactos que solo una camada de rateros puede emitir, ciertamente recuerdo que me ofrecían un mundo nuevo, las maravillas del poder, la tristeza de ser un peón, la soledad que ese conjunto de seres mefistofélicos te hacen sentir al rodearte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado el día, ese que mis padres han esperado por años, finalmente me han curado, o eso piensan todos ellos, es el momento de salir al mundo de los humanos, a la extensa gama de juegos encontrados, en donde hay que ganar o perder y donde simplemente olvidaron que es mejor andar a un lado que por encima o por abajo. Aún con el terror que produce el simple hecho de soñar con seres despreciables, me disfrazo, esta vez no como en mi infancia con mi capa, llevo un traje de payaso, con corbata y pantalones de fina tela, mi madre me mira orgullosa, yo sonrío, no quiero que sepa que simplemente esto lo hago por darles una satisfacción.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Avanzo a mi paso, miro alrededor, el olor de esa flor que cae de aquel árbol me recuerda mi infancia, a lo lejos veo la puerta de entrada, el boquete hacia la realidad, es un túnel negro, sin luces, que espera silente para tragarte hacia sus dominios. Me dirijo a la recepción, sentada puedo ver a esta mujer que con desparpajo se pinta las uñas, a un lado la cajetilla de cigarros, y en conjunto toda una gama de tristezas y frustraciones la hacen un espectáculo a la desgracia. Saludo, de buena manera, apenas alza la mirada, el peso de su vida no le permite mirar directo a los ojos, sin hacer muchas preguntas me entrega un carnet, de visitante, ni siquiera pregunta a que he venido, como siempre estoy solo en un lugar desconocido, solitario es la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encuentro maneras, me muevo hacia donde me esperan, finalmente soy recibido por una mujer, regordeta, con ojos claros y poca clase, me mira de arriba abajo, a leguas se puede ver que busca un tesoro perdido. Me indica que me dará un tour de las instalaciones, y comienza a hablar, repite como un loro algo que no me interesa, mezcla su discurso con problemas personales que tampoco me interesan, ella habla y yo observo, lleva un anillo en su mano derecha, y ahora habla de su marido, un cantante de rancheras o algo así, de como no lo soporta, de como quisiera una vida distinta, de su infelicidad eterna por no poder bajar esos kilos que la hacen ver como una ballena azul. Yo educadamente voy respondiendo a lo que considero debo, el tour se acerca a su final, he estrechado varias manos, he visto un sin fin de miradas, todas con la misma expresión, odas al aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasa por mi lado, hace un gesto con la cabeza, sigue de largo sin detener su andar, antes de cruzar a la derecha voltea de nuevo, yo no he dejado de mirarle, creo que deja ir una sonrisa, el mundo está lleno de ellas, es solo que nunca sabremos si son sinceras o no. La mujer del tour se despide, me deja en manos de otra dama, esta vez dentro del departamento al que me han asignado, ésta me dirige a mi oficina, me pide que me sienta cómodo, se da la vuelta y se despide. Estoy sentado viendo un ramo de flores, lo han traído para darme la bienvenida, subo la mirada y está parada allí, se presenta, en pocas palabras deja claro que ella manda, es muy blanca, casi transparente, de ojos claros, y personalidad perversa, eso se puede ver sin conocerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me da algunas indicaciones, me pide que la acompañe a conocer al Presidente, “el manda más” dice tratando de ser graciosa, pero su gracia se ha quedado en donde la fabricaron, yo sonrío para no causar molestias, en cuestión de minutos estoy sentado frente a aquel hombre calvo, con mirada profunda, de maldad, llena de sed por el poder, de destrucción feroz. Me agradece haber aceptado el trabajo, sus palabras gozan de la mentira de la altura, la mujer se encuentra allí y hace algunas preguntas, sin sentido, solo por molestar, simplemente para impresionar, buscan envolverme, en realidad nunca me conocerán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en un escritorio me entregan miles de papeles, al mirarlos simplemente recuerdo como me quejaba en mi niñez cuando algo contenía muchas “letras”, sin pensar resuelvo, tomo acción y encamino aquel mastodonte de errores hacia un mundo nuevo. Mi estómago me recuerda que debo depositarle de vez en cuando, me levanto y me dirijo a la cafetería, ordeno algo del menú, me siento en una mesa, alejado como siempre, en donde nadie me pueda ver. Siento una sombra aproximarse, es la misma sonrisa de un tiempo atrás, se excusa y pide permiso para sentarse, yo accedo con un gesto de mi mano, hay cosas que nunca cambiarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se presenta, su nombre no logro recordar hoy en día, será posible que nunca lo dijo?, ella habla y yo escucho, demuestra lo que tiene, lo que lleva, no es su culpa, su mundo le ha enseñado a relucir, sus ojos brillan con el pasar de sus palabras, sus gestos demuestran el interés en lo desconocido, su discurso se alimenta del dolor de las experiencias pasadas, su búsqueda es eterna, delicada, minuciosa y lleva un destino fijo. Ahora quiere saber de mi, como le explico que no se que hago allí, que soy un superhéroe sin capa, que mi vida no gira en torno a mi, que ellos quieren proteger su individualidad y yo por el contrario me muevo en pro de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo puedo hablar, alimentar su deseo de saber, de intentar conocer, eso hago, con tranquilidad y pausa, ella me mira dudando de aquello que cuento, es mi historia y no pretendo cambiarla, las mentiras son parte de la vida, las verdades nos la hacen vivir. Ella sonríe, juguetea con su cabello, es algo ondulado, simplemente se vende sin querer, intenta lo que hacen todas, busca, busca ese halo de estabilidad que le permita discernir entre la noche y el día. Me interrumpe y me dice que realmente tengo una imaginación extensa, dice algo de como le he hecho el almuerzo agradable, comenta que no se conocen “locos” como yo en un día cualquiera, ella no cree en mi historia, es que no la han enseñado a creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el tono de mi conversa, me limito a decir lo que se quiere escuchar, me centro en sus ojos, algo amarillentos, puedo oler su perfume, es una mezcla rara, no puedo distinguir si es su piel o una fragancia extraña. Entre dimes y diretes ella me pregunta que planes tengo para el fin de semana, es lunes, de aquí hasta ese momento pueden pasar tantas cosas, mi respuesta no es la que espera escuchar, se excusa y dice “perdón, no sabía que tenías novia”, ella asume algo que no es, no está acostumbrada a que le rechacen, yo me limito a esbozar una sonrisa, luego de una pausa le digo “ya veremos, la paciencia es una virtud que tarda en desarrollarse.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una tarima que se encuentra al fondo de la cafetería se abren unas cortinas, allí aparece el Presidente, quien según me cuenta la dama que me acompaña va a dar su discurso de principio de semana. El hombre de mirada farsante se acomoda su corbata y su traje, mira a todos lados y saluda con sus aires de grandeza, comienza a hablar de la productividad de la compañía, de sus ires y venires, se encuentra escoltado por la mujer regordeta y por la otra de ojos claros, ellas atentas aplauden la información que sale de la boca de aquel discípulo de lo oscuro. El discurso toma una dirección inesperada, el hombre se torna profundo y conciso, ahora habla de como solo las almas buenas podrán guiar a la corporación por una senda de éxitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me incorporo en la silla, y le presto atención, un ser lleno de odio como este calvo personaje no puede hablar de esto sin tener un objetivo macabro. Se arregla sus lentes y sonríe, la mujer regordeta le entrega unos papeles, el lee por unos segundos y luego dice “que comience la función”. Desde la parte inferior de la tarima sale una especie de altar, no puedo dar crédito a lo que mis ojos observan, los allí reunidos se emocionan al ver como el Presidente se coloca una capa negra con rastros de sangre, sus ojos brillan, los ojos de sus acompañantes hacen lo mismo, la fiesta está por comenzar, la hora del sacrificio ha entrado en su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oh Satán! grita el viejo ahora endemoniado, “Oh Belcebú, a quien rindo pleitesía, indícanos a quien debemos inmolar en tu nombre Oh sagrado”. En un principio quiero correr, luego me da por reírme, la dama que me acompaña en la mesa no me mira a los ojos, se encuentra sumida en una especie de pánico placentero que en realidad asusta. El Presidente lleva en una mano un bastón, en la otra un timón de barco, y en la cadena que usa como correa se puede ver una daga que tiene unas letras que no logro distinguir, ahora grita “Oh tu Demonio que guías mi vida a quien deseas para complacerte”, sin mediar palabras toma el bastón y señala hacia la mesa en donde estoy sentado, sin poder reaccionar unos hombres con características de enfermeros de hospital nos toman por los brazos y nos suben a la tarima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mis dulces discípulos” dice el viejo calvo, el Presidente para otros, “quien de ustedes nos entregará su alma para deleitar a mi Padre Lucifer?, quien será?, ahora suelta el bastón y toma el timón de barco que tiene una especie de punta, el hombre en su delirio prende un tabaco y comienza a mover el timón, de pronto se detiene frente a mi, y grita con odio “Tu, tu, tu, Policarpio, eres el elegido”, la cafetería ruge en gritos y aplausos, yo por mi parte solo puedo recordar aquellos días en que corría libremente con mi capa, en aquella época donde entendí lo que era, donde acepté mi misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre le entrega la daga a la dama que me acompañaba a almorzar y le dice “tu tendrás el honor, tu eres la que debe sacar el alma de este discípulo para alimentar a mi todopoderoso guía Luzbel”. Ella me mira, sus ojos reflejan sentimientos encontrados, su vida pasa delante de la mía, mi vida sigue su curso normal. Los hombres con apariencia de enfermeros me sientan en el altar, allí estoy yo, viendo como todo esto sucede sin saber el porqué, pero hace tiempo dejé de preguntar, es solo cuestión de actuar, actuar y aceptar. Me vienen a la mente los ladrones, a quienes prometí que podrían llevarse todo menos mi alma, es una promesa que debo cumplir, sino como puedo mirarme al espejo por el resto de mi existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dama está parada detrás mío, levanta la daga y hace un movimiento fuerte, la misma en vez de ir a parar a mi nuca, se entierra en su estómago, escucho un gemido de dolor, escucho al Presidente gritar algo que no entiendo, la regordeta corre despavorida, pero mi china ya está en mis manos, y un garbanzo en la parte trasera de su coco la hace caer, la mujer de ojos claros se abalanza sobre mi, al igual que hacen los tipos que me han llevado allí, chinazos precisos eliminan a los “enfermeros”, pero la mujer de ojos claros logra alcanzarme con sus manos, sus uñas pútridas se clavan en mi cara, siento como la carne se queda pegada, entiendo que las cicatrices son canciones sin letra que se encumbran en nuestras almas para siempre acompañar a la orquesta de nuestro andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su fuerza no es total, sin pensarlo y sin hacer uso de mi fuerza le recuerdo con mis palabras que todo su poder está basado en la mentira, que la materia desaparece mientras lo intocable perdura en la eternidad, que llevarse lo ajeno te alimenta en el momento pero luego solo te queda el intento, mirando fijamente a sus ojos derrotados me volteo pues en ese momento entiendo que mi enemigo ha descansado y ella rendida ante la verdad no puede hacer otra cosa que sentarse a llorar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me muevo con velocidad, puedo ver al Presidente huyendo, haciendo lo que sabe hacer, me quito la corbata, uso la misma para detener la sangre que brota de aquella dama, la cargo y salgo corriendo de aquel infierno, ella va perdiendo la conciencia, ha puesto en juego su vida por la mía, me muevo rápidamente con su cuerpo lánguido en mis brazos, su aliento pierde fuerza, sus ojos miran al vacío de la inmensidad de aquella mañana, yo no detengo mi paso, no puedo, le debo mi existir, entro por la puerta de emergencias, en una camilla depongo su ser, es la última vez que le veo, estamos en este mundo y todo puede suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El médico sale y me entrega la corbata ensangrentada, me informa que la situación es complicada pero que debe estabilizarse, vuelvo a respirar por primera vez en horas, quieren saber cual es mi relación con la dama, no es ninguna, y eso no lo entienden, trato de explicar que ha pasado, y me muestran el camino hacia el pabellón psiquiátrico, no esta vez, no lo puedo permitir, escapo, dejando atrás a aquella dama, dejando una parte de mi todo guardada en ese ser, mientras avanzo pienso en todo aquello que he tenido que dejar, que simplemente me han hecho desechar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muestro mi ser en mi casa, mi madre ha escuchado la noticia en la televisión, mi corbata ensangrentada le pongo en su mano, ella lleva un pedazo de tela viejo en su otra mano, es mi capa, la capa que usé, me la entrega y sus palabras me dan a entender que finalmente ha aceptado lo que soy, yo por mi parte siempre lo he sabido, superhéroe incomprendido, un humano con misión o simplemente uno más…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-116006462786759900?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/116006462786759900/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=116006462786759900' title='14 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/116006462786759900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/116006462786759900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/10/ser.html' title='Seré'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115914185960336312</id><published>2006-09-24T19:49:00.000-04:00</published><updated>2006-09-24T19:50:59.683-04:00</updated><title type='text'>Repetir</title><content type='html'>“Vuelve!, regresa Policarpio, te ordenamos que regreses, demasiado desbalance has causado, retorna de inmediato, es acaso que no extrañas?, es acaso que no sientes?, donde te has escondido?, da la cara, solo queremos una parte que nos faltó por llevarnos, tu alma triste paladín. Ven de nuevo, aquí te esperamos para tratar de partirte poco a poco. La muerte te queda corta, tu estás solo y los que podrían defenderte han sido aniquilados.” Siento que mi cuerpo está tenso, casi tieso podría decir, mis manos dormidas y mi franela sudada, abro finalmente los ojos, es otro de esos sueños, uno más en donde me desposeen, en donde intentar llevarme, otro en el cual logro escapar al sentir la realidad en mi piel, y allí sonrío, no me queda otra pues liberarse de la suciedad no tiene precio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí me quedo estático, viendo las sombras a las cuales ya no temo pues son parte de mi existir, me cercioro que es solamente un juego en mi mente, que no se trata de algo factible, que simplemente debo levantarme, lavarme la cara y mirarme al espejo, los ladrones solo pueden aparecer en mis sueños, es que nunca han existido. Me incorporo y siento como las gotas de sudor corren por mi espalda, a veces creo que siento su respiración engañosa cerca de la mía, por momentos dudo, dudo de mi mismo, pero ya para ese momento es tarde, no hay tiempo para dudas, la ciudad se mueve constante, la maldad se encuentra suelta, atenta a cualquier resbalón, jugando, escondida en las esquinas, esperando, en su eterna espera del perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos escucho un grito que pide auxilio, me levanto hacia mi ventana para darme cuenta que nadie llama a un superhéroe desterrado, el pasado es la realidad de la tristeza. Mi almohada da muestras de la batalla, mi sudor la baña por doquier, librar batallas con ojos cerrados, es que cuantas veces el planeta puede ser despiadado?. Prendo la luz de la mesa de noche para escuchar la queja de mi hermano, el comprende que mi existencia está marcada pero su vida tiene derecho a no ser perturbada. Me hace una seña rogando que apague la luz, mis ojos demuestran el miedo propio de una noche de esas, él también ha sido alcanzado por la asquerosidad de los insultos, por la intrusión agobiante de una desquiciada constante, ahora comprende de nuevo que soy su sangre, cierra sus ojos y perdona la necesidad de la luz brillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es jueves, eso creo recordar, el aparato del juego maligno se pone en marcha, sin pensarlo mucho me lanzo a la calle, aún mi conciencia no me permite olvidar que mientras pasen los segundos en algún lugar del universo un ser humano pide a gritos justicia, la mía, la de ellos, pero nunca la poderosa. Hace frío esa noche en el valle, quizás es la manera de recordarnos que necesitamos el calor, es solo un pensamiento que cruza mi mente, quizás es el recuerdo de aquello que no fue. Mi perro Alerón me acompaña, fiel a sus principios, en su mundo no hay cabida para traiciones, si solo supiera que pasa en el mío. Finalmente decido bajarme en una plaza, no se como he llegado allí, es Diciembre y un pino adornado me llama la atención, me recuerda que los ladrones iniciaron su plan apertrechándose en la vulnerabilidad de ese mes, aprovechando que la sorpresa siempre lleva las de ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pasa por delante un heladero, es un viejo calvo, con mirada perdida, con su carrito lleno de promesas para niños, la campanita atrae a los infantes quienes después de obtener su premio se acercan para jugar con Alerón, el gigante de dos colores se regocija con la capacidad inmensa que tienen los pequeñuelos para compartir, me hacen preguntas, simples y directas, de esas que comprendo y que se contestar, más bien que deseo contestar, sus sonrisas me trasladan a un tiempo distinto y entonces comienzo a hablar, de seguro ellos no van a juzgar mi historia, escucharán para luego irse a sus casas, para continuar con su camino, simplemente para nunca olvidar que las cosas toman su puesto, y que nadie se puede llevar nuestro lugar en el universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida apenas comenzaba, es decir, mi vida después de haber sido como ustedes, le digo al grupo que me mira con atención, al decirles que soy un superhéroe se les ilumina la cara, no preguntan si les estoy mintiendo o trato de timarlos, simplemente aceptan que hay cabida para todo. Era una noche muy clara, y debí haberme quedado en mi casa, pero como siempre decidí darle una oportunidad a la humanidad, o quizás ella me la brindaba a mi. La insistencia de mis amigos me hizo ir a aquel lugar, para ese entonces no había sido robado, todavía quedaba en mi la esperanza de encontrar el camino. Dentro de aquel local las cosas se movían a toda prisa, los humanos no han comprendido que el juego del terror se debe jugar con paciencia y no con insistencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un lugar distinto debo reconocer, un bar con un jardín al fondo en el cual había aparatos de diversiones, juegos para obtener algún premio y hasta una pista para patinar sobre hielo. El grupo con el que salí aquella noche todavía se sorprendía de mi presencia, a veces pienso que algunos me temían, otros desconfiaban y los que mis aliados eran simplemente no se preocupaban. Estaba sentado en un banquillo, solo, todos se habían dispersado, pensaba en todo aquello que no se debe pensar, en esas cosas que te pueden resquebrajar. La ví pasar, esa es la historia de las vidas, siempre vemos pasar a quien no nos corresponde, pero es que sino las viéramos pasar entonces donde estaría nuestro punto para comparar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba sonriendo, acompañada de un muñeco de torta, de esos impensables de la genética humana, ella juraba que tenía el mundo a sus pies, lo que no sabía es que el mundo te puede parar de cabeza en un dos por tres. Mi mirada se perdió al ritmo de sus pasos, mi cuerpo se lanzó a verle, es que en aquella época todavía creía en ciertas cosas, no era difícil soñar con el futuro. Caminaban agarrados de las manos, yo por mi parte me sentía como un bribón que persigue botines, ocultos para las sensaciones humanas, pero latentes para los fantasmas. Su destino era claro, el teatro situado al final de aquel hermoso jardín, en donde una obra empezaría en pocos instantes, en donde su vida cambiaría para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudé por momentos entrar al recinto, nunca me han gustado las obras de teatro, me aburren, si quieren actuar que lo hagan en la vida real, y que sus intenciones sean sinceras, pero he de respetar, algo que me costó lograr aceptar. Sentado a una fila de aquella pareja veía como sus rulos amarillentos se movían con el aire, su risa aún puedo recordar, su llanto me acompaña en mi largo caminar. Se abrieron las cortinas para dar paso a una dulce damicela que lloraba por la desdicha de haber perdido a su amado, o eso creo recordar, el dolor reflejado en su cara hacía a todos delirar, aplausos muy fuertes su actuación podía generar, mi mirada seguía centrada en aquella dama a la cual no podía dejar ir, sin ser mía o de nadie, simplemente en mi fantasía estaba allí para resguardarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos pasaban cuando de pronto las cortinas se cerraron, una voz invitó a subir al escenario a los sentados en los asientos mencionados, como siempre y con mi marca genética para no poder escapar el desastre, en cuestión de segundos estaba yo en el escenario, con la dama de rulos, su novio muñeco de torta y otra mujer que me miraba como pensando que se había sacado la lotería, ciertamente ella no sabía que yo estaba mas cerca del manicomio que de su desesperación por ser consentida. Nos explicaron que tendríamos que participar en la obra, yo de verdad pensaba en la razón por la cual esas cosas me suceden a mi, por seguir a aquella dama, por buscar lo que no se me ha perdido, por soñar en un futuro, por haber existido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ese momento las cortinas se abrieron, creo que nos habían dado unas instrucciones acerca de lo que debíamos hacer, yo como siempre distraído y sin prestar atención a lo que no me interesa no sabía como proceder. El público gozaba de la presencia de los “no actores”, creo que mi cara de desubicado les alegraba su existir, la obra continuaba andando es que muchas veces no nos damos cuenta que el mundo no espera por nuestros pasos. Confieso que no le había prestado atención a la obra, solo se que unos guardias con lanzas nos mantenían prisioneros, cuando de pronto uno de ellos enterró la lanza en el pecho del muñeco de torta quien cayó vencido ante la punta de metal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que todos pensaban que el pobre hombre estaba actuando, mi sorpresa sobrevino cuando vi su sangre derramando, su acompañante, aquella dama por la cual yo estaba subido en una tarima en donde al parecer se tomaban el teatro demasiado en serio sonreía pensando que todo estaba preparado, la expresión en blanco de los ojos de aquel hombre cuando lo vinieron a recoger me heló mi interior, allí algo extraño sucedía, y sinceramente averiguarlo no quería. La dama me miró y sonrió complacida por la buena actuación de su pareja, es que ella no tenía la más mínima idea que la realidad llega y simplemente balancea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido estruendoso de las puertas del teatro hizo que todos subieran las miradas, los actores se dispersaron dando paso a un siniestro hombre calvo, con mirada perdida que subió a la tarima. Tomó la palabra y dijo a los presentes, “acaban de presenciar algo nunca antes visto, se trata del teatro de la realidad en donde todo sucede y no es mas que la verdad”. Con la misma y sonriendo de manera macabra dijo “que siga la función, la muerte nos acerca, la vida nos une”. En ese momento de pánico algunos gritaban, otros lloraban, y yo jugando al prisionero en una tarima solo podía imaginar que mi última aventura terminaría en ese preciso instante, por momentos quise pensar que se trataba de una broma, pero al ver una guillotina que salía de utilería supe que mi destino era morir decapitado en aquel macabro teatro, en donde mi realidad era igual a la de todos, donde mi humanidad parecía encarnecerse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los actores que no eran más que secuaces de aquella retorcida banda de aniquiladores sonreían al ver nuestras caras de terror, el público inerte se aferraba a sus sillas, aún recuerdo la mirada de aquella dama, con sus ojos miel de abeja, con la esperanza que algo sucediera. Colocaron a la otra mujer en la guillotina, dos verdugos bien vestidos se acercaron y después de pedir al público que disfrutaran del espectáculo se dispusieron a bajar la hojilla afilada. En ese momento mi mano se movió hacia el bolsillo trasero de mi pantalón, mi china siempre lista disparó el primer garbanzo a la frente de un verdugo, al mismo instante disparé un segundo al ojo del otro verdugo, por suerte el público que todavía no sabía si se trataba de una broma o de la triste realidad se subió al escenario para ayudarme en mi cruzada, los actores corrían para no ser linchados, y yo disfrutaba del caos, como siempre, en el desorden encuentro razones, motivos y hasta me veo a mi mismo reflejado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con rapidez saqué a la mujer de la guillotina, ella trató de aferrarse a mi persona, pero yo con suavidad y destreza me moví no sin antes decirle que olvidara su pensamiento, tomé de la mano a la bella dama de rulos amarillos, y salí disparado hacia la parte trasera de la tarima, el público enardecido se encargaba de los actores quienes por querer jugar a la realidad ahora enfrentaban a una distinta, a una realidad que ellos mismos habían creado. La dama me preguntó por su muñeco de torta, yo solo pude hacer una seña con mi cabeza que le reiteraba que efectivamente había pasado a otro plano, corriendo nos topamos de frente con el viejo que había hecho el anuncio, quien al vernos salió despavorido, de un chinazo lo tumbé y al acercarme pude ver su expresión de insanidad, sus deseos de poder, su pasión por destruir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo atontado todavía pude amarrarlo para que si en algún momento las autoridades llegaban pudieran apresarlo, es solo que aquel día supe que personajes así me perseguirían toda la vida, que lo que vemos una vez se repite a menudo. En las afueras del teatro las personas no daban cuenta de lo que acaba de suceder, la multitud de personas que salían del teatro pululaban el sitio con la historia apenas vivida, a lo lejos escuchaba las sirenas, de cerca podía escuchar el miedo. “Betina, ese es mi nombre, y el tuyo?, yo que aún sostenía su mano quise decirle que la había seguido hasta el teatro, quise contarle mi cuento, prometerle el infinito, pero callado me quedé, hace tiempo que prefiero callar, el dolor no es realmente un manjar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella quien esperaba al menos obtener mi nombre no soltaba mi mano, yo ni corto ni perezoso me acerqué y le miré, con sutileza cerré sus ojos, solté su mano y me largué. En mi lejanía no volteé a mirar, pues realmente no sabía como podía reaccionar, apenas aprendía, por instantes empezaba a comprender lo que me sucedía, olvidar es solo una manera de vivir una vida. Los niños me miraban con atención, creo que no comprendían aquella historia, pero al menos allí sentados estaban, haciéndome compañía en una noche de esas, en aquella noche donde entendí que mi vida se repetía…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115914185960336312?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115914185960336312/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115914185960336312' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115914185960336312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115914185960336312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/09/repetir.html' title='Repetir'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115532040103773093</id><published>2006-08-11T14:19:00.001-04:00</published><updated>2011-01-12T11:36:57.303-05:00</updated><title type='text'>Pobre Niña Rica...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1815/1393/1600/pobrenin%3F%3Farica-fabilustraRGB.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1815/1393/320/pobrenin%3F%3Farica-fabilustraRGB.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierina Carolina Piñeiro Gómez nació en los meses centrales del año 1978, así creo recordar, pues cada vez que pienso en esta historia mi infalible memoria parece resquebrajar. Hay quienes mantienen que los seres humanos nacen buenos o malos, otros difieren diciendo que es lo que los rodea lo que les hace ser unas cagadas o unas monjas de la caridad. Yo simplemente pienso que cada quien sabe que es lo que está bien y que es lo que está mal, y si bien es cierto que las circunstancias pueden jugar un papel importante, todos los que aquí habitamos y por mas poca conciencia que tengamos estamos al tanto de si estamos caminando por la senda correcta o por el contrario nos estamos defecando en la madre de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierina, si es que me desvío a veces, la linda muchachita abrió sus ojos a un mundo lleno de injusticias, que ella no había construido, pero del cual ahora formaba parte. A veces hay gente que se dedica a hacer justicia, o lo que ellos piensan es justo. Cuenta la historia que a Pierina sus acaudalados padres le enseñaron lo que era la justicia, y por eso siguiendo al pie de la letra los consejos de tan dotados seres ella hizo justicia. Pierina era hija de un ladrón afamado, no ladrón de carros, ni atracador de viejas, simplemente de esos ladrones que pululan el planeta, uno más de esos. Su madre, una vieja sin destino pero con todo el poder que el dinero podía comprar era un asalto a la razón de cualquier ser pensante, pero a fin de cuentas era su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creció teniéndolo todo, si es que podemos darle a la definición de tener todo un matiz que implique que no pasaste trabajo de ningún tipo, puesto que siempre nos falta algo, y usualmente la fuerza arrolladora de las posesiones no puede comprar ese pequeño detalle. Esta historia no es divertida, mucho menos entretenida, es solo un reflejo de aquello que fue, de cómo en un dos por tres te cambia el existir, no es mas que darse cuenta que hacen falta muchas cosas para aprender a vivir. Artes distintas se van aprendiendo a lo largo de todos los momentos, algunas duraderas otras perecederas, y otras capaces de mover la tierra entera, si Pierina pudiera volar en el tiempo cambiaría solo una cosa, su existencia digo yo pues la verdad es muy penosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de una aventura pasajera en la cual aprendió los placeres de estar libre el poder de su ascendencia le hizo regresar, voluntades encontradas, a la jaula encerrada. Parece mentira, pero aún los más poderosos en este mundo necesitan una llave que les permita abrir el cofre, encontrarla no es tan fácil, es solo que una vez en sus manos, pues se llevan por enfrente a todo, incluyendo al ser humano. Pierina estaba consciente que era un títere de sus padres, pero vendió una promesa a cambio de volar, de irse lejos para nunca regresar. Sus deseos escuchados, pues sin mucho esfuerzo consiguió lo que quería, una visa para un sueño, un pasaje a la hipocresía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella iglesia y con el Altísimo como testigo, Pierina sellaba su destino, una vida lejos del agobio incesante de unos padres intolerables, un sueño esquivo hecho realidad, conseguir lo que se quiere a toda costa y sin mirar, es que somos lo que somos y no vamos a cambiar. Ya me extrañaba a mi que viniendo de una estirpe de bandidos Pierina no hubiera tenido una agenda oculta para avivarle los sentidos, una vez obtenido el trofeo lo que venía era una cortina de humo, un vaivén en alta mar, ver los días pasar hasta que llegara el momento de alzar las velas y nunca más mirar atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo en este planeta, siempre hay una caída, esa piedra en el zapato que nos fastidia el existir. Engañando como le habían enseñado ya tenía su preciado, pero es que el poder no ha entendido que su fuerza arrolladora puede con todo lo que está a su paso pero no con la voluntad del ser humano. A Pierina poco a poco le fueron haciendo ver que en la vida la materia viene y va pero hay cosas por encima, son sublimes, intocables, y por ende entrañables. La lucha interna no se hizo esperar, es que a donde pertenezco le escuchaba preguntar, es acaso que el vacío es bandera de mi seguir o por el contrario aquello que no puedo ver pero que siento en mi andar es el ancla de mi vida es el todo es estar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago un alto en la historia y me pregunto que sentirá Pierina, humanamente no lo puedo saber pues no he estado allí, que será de aquellos sueños y de su venganza al caminar. Su transporte nuevo llenará sus horas ciertas o por el contrario agobiará su recordar. Sus mentiras a su lado o quizás en el pasado, de que ha servido destruir si al final te han dejado ir. Lo que tienes no es tuyo, de eso puedes estar seguro, agárralo con fuerza pues el viento soplará y sin darte cuenta el futuro que planeaste desaparecerá. Yo no se si allá piensan o recuerdan es solo que hay momentos en que quisiera saber si el odio que llevabas se ha ido al trascender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ninguna explicación y con visa en la mano Pierina decidió ponerle fin al legado, hizo gracia y morisqueta le salió, puedes tener todo el poder pero aquí hay quienes no se dejan joder. Contenta y feliz por haber diseñado un plan para aplacar lo indomitable regresó por el camino que le había enseñado su madre. De haber sabido Pierina que hay almas incomprables sin lugar a dudas que caso omiso hubiera hecho a las ordenanzas de sus padres, pero así es este planeta no sabemos ni siquiera cuando tendremos que dejarle, mucho menos si estamos o somos algo imaginable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tiempo transcurrido y segura de haber logrado su trazado Pierina se regocijaba de haber amedrentado al ser de su lado, con poder todo se logra pensaba para ella, equivocada estaría pues la mente vuela alto, mas allá de las fronteras, de las trampas de sus padres, es que Pierina no sabía que la libertad no es domable. Esbozando un segundo plan para salirle al paso a la asonada del culpable, inquirieron a la justicia para borrar lo desagradable, lo correcto es una cosa lo sinverguenza es ya otra, el robar está penado no aquí abajo como creen, despojar sin compasión no es amigo del perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lograr lo que había siempre anhelado le costó solo unos años de desagrado, la permanencia es efímera la maldad es constante, para Pierina vengarse era sumamente importante. Despojando poco a poco de todas sus posesiones Pierina reía al compás de los bemoles, es muy fácil hacer justicia cuando se miente al contrincante. Después de haber obtenido su visa del futuro el desecho estaba listo a la orden y no es todo, pues no es solo un bocado de la torta que se quiere, es llevarse cantidad sin pensar en si se hiere, destruir, romper también, la decencia se desvanece en segundos si te escudas en otros para complacer tus malas obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierina hizo lo que tenía que hacer, no se le podía pedir otra cosa, complació a sus padres y a ella misma. Robar, es un término suave, para lo que realmente hizo Pierina, pero así me han contado la historia, robar al prójimo, aún a sabiendas que no está bien. La conciencia pesa, y sobretodo en las noches, cuando la cabeza encuentra la almohada, cuando el silencio se acostumbra a acompañarte. Caminando sigilosamente hacia el baño y siguiendo las instrucciones de un prestidigitador del futuro se encaminó a la bañera llena de agua de rosas, con pétalos que adornaban el ambiente, lentamente entró a la misma para seguir con su vida. A veces olvidamos lo que somos en el fondo, puede ser que lo ocultemos, o que simplemente lo camuflamos, pero quien a hierro mata a hierro muere, así el jabón hizo que Pierina volara para caer en aquella cama de rosas, en donde su sangre se confundió con los pétalos para volverse uno, para hacer justicia…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115532040103773093?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115532040103773093/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115532040103773093' title='60 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115532040103773093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115532040103773093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/08/pobre-nia-rica.html' title='Pobre Niña Rica...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>60</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115469721649914342</id><published>2006-08-04T09:13:00.000-04:00</published><updated>2006-12-28T20:38:00.360-05:00</updated><title type='text'>Difuntos</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1815/1393/1600/Difuntos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1815/1393/320/Difuntos.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó una calurosa noche, de esas en las cuales debes quedarte en tu casa y simplemente dejar que las horas pasen, todo empezó aquella noche en que bajé del puesto en donde me había escondido para llevarme a mi mismo y lidiar con lo incompresible del andar humano. Desde ese primer día en donde veo todo aquello se que ese es mi destino, que he de morir allí, que hay situaciones que aún a sabiendas que atentarán contra nuestras fibras vamos a tener que enfrentarlas, o no?, sería mejor huir, esconderse, refugiarse bajo las sábanas, evitar lo inevitable. Hay días en que me reclamo a mi mismo haber dado el paso con conocimiento de causas, hay otros en que acepto que soy un ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos al compás del ruido de la respiración de esas voces que siempre me acompañaron, esas voces que te recuerdan que hay gente que nunca te abandonará. A los pies de mi cama, un periódico, como todos, con un titular, es solo que esta vez llevaba un mensaje claro. Una centella enviada para recordarme el porqué de mi estadía, todos los mundos, cualquier galaxia, tiempo o espacio poseen un equilibrio, hay quienes juegan con los buenos, otros defienden a los malos, un gran grupo solo observa, plácidamente, la manera como se mueven las fichas, en la búsqueda infinita de regocijarse al enterarse del veredicto final entre los que luchamos por el bien y los que propagan el mal por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La anciana del vicio, el ladrón de almas y la mentirosa traslúcida habían escapado, eso decía el titular, esa realidad hizo que brincara de la cama, el trío enfermizo vendría a buscarme, con su clásica sed de venganza, esta vez para una batalla final. Los superhéroes siempre creamos enemigos a lo largo de nuestras vidas, corrijo, ellos son creados en la fábrica de mierdas desechables del universo, es solo que usualmente tienen larga vida y todo el poder magnánimo del dolor humano para inyectar gasolina a sus deseos de destrucción. Enemigos de vieja data, mercaderes del mal, capitanes de la irracionalidad, monumentos al terror natural, eso eran, el trío asqueroso, son uno, son todos, y muy belicosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sentado en una silla, solo llevo una lista, siempre me han gustado las listas, más aún cuando contienen elementos para defenderme. Vienen uno a uno, esperan su turno revolcándose en la mierda de su existir. Recuerdo como me han hecho saber que el mal se canaliza fácilmente, el bien es solo cuestión de algunos. Yo se a que han venido, ellos saben porqué estoy allí, es solo que hay momentos en los cuales preferiría haberme escondido, pero allí me doy cuenta que alguien debe prestarse para recordarles a los bandidos que no están solos en el universo, que habemos quienes no nos doblegamos ante tanta maldad junta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento el viento clásico que solo hacen las brujas cuando se acercan a toda velocidad en sus escobas malolientes, bazofia andante, pedazo de hiel, cerebro ausente en todo su ser. “Mi nombre, exijo me llames por mi nombre” dice la vetusta escaramuza, yo observo cada movimiento que hace con detenimiento, “sabes porque estoy aquí?, pregunta la vieja podrida, no me deja contestar y prosigue “quiero todo, todo de ti, llevármelo, para esconderlo en el basurero de mis sueños, para destruir tu andar.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago el intento de hablar pero no me lo permite, enciende un tabaco oloroso, y despide su fétido humo hacia mi cara, grita con desesperación al ver que no llama mi atención, “porqué no te doblegas?,” vuelve a gritar mientras clava sus amarillentas y putrefactas uñas en mi cachete. “Para que has venido?, logro decir, “ya te lo dije” grita la viciosa. “Podrías decirme para que has venido? repito nuevamente, “mi nombre, quiero que me llames por mi nombre, que digo, quiero todo, todo, eso creo, mi nombre” grita desconcertada la anciana, vuelve a atacar con gritos aguerridos “todo, todo, debo llevarme todo, lo que no es mío pero me pertenece, lo que es tuyo pero no mereces tener”. “Vuelvo a preguntarte, para que has venido? le digo, ya la enfermiza y descerebrada solo balbucea que quiere la llamen por su nombre, el cual desconozco, le miro a sus ojos tristes y acabados, solo alcanzo a decirle “vuela lejos y no vuelvas, en mi mundo no hay cabida para el odio de tu nombre.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sentado en una silla, solo llevo una lista, siempre me han gustado las listas, más aún cuando contienen elementos para entretenerme. Escucho los pasos falsiformes del ladrón, a veces rápido, a veces sigiloso, pero nunca mostrando su verdadero caminar. Saca cuentas a toda prisa pues no puede perder, acaso sabe lo que es ganar?, me insulta mientras sonríe, su odio se ve reflejado en su mirada vengativa. Saca unas monedas de su bolsillo, me pregunta en tono burlón, “cuanto vales?, me limito a mirarle, no respondo, aún no, “cuanto cuesta tu alma Policarpio?, vuelve a preguntar el ladrón, no obtiene mi respuesta, “cuanto cuesta comprarte Policarpio?, cuanto por ser el dueño de tu existir?, yo tengo muchas monedas como ves, cuanto vales amiguito?" continúa diciendo en tono asqueroso, convencido que seré uno más de sus secuaces, otra alma comprada por su poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me saco una moneda de mi bolsillo, la última que me queda, se la entrego, el ladrón se regocija de tener una moneda más en sus arcas, ahora me dice, “la quieres?, quieres la moneda?, te la devuelvo pero si vendes tu alma, a mi persona, mi avaricia es ilimitada, soy una cagada, pero cagada con monedas, te vendes Policarpio?”. Contemplo aquel espectáculo doloroso, aquel pobre espíritu frente a mi, midiendo en monedas, buscando comprarme. Me pregunta si tengo más monedas para darle, revisa las suyas y las cuenta de nuevo, tiene una nueva se siente mejor, tener más es su condición, pisar y humillar es su diversión, le miro a los ojos y digo tranquilo “te olvidas imbécil que las urnas no tienen bolsillo, me quitas ahora, te llevas después, es solo que tu infelicidad límites no tiene, por más que trates siempre sabrás que nunca pudiste usar tus monedas en pro de llevarme”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sentado en una silla, solo llevo una lista, siempre me han gustado las listas, más aún cuando contienen elementos para hacerme feliz. Escucho la voz de la mentirosa traslúcida, engañosa, tenebrosa, llena de elementos que ella sabe se alejan de la verdad pero que debe evocar con el fin de dañar. Es un títere manipulable, un peón a las órdenes de la cochinada. Ha crecido en la venganza, ha usurpado la esperanza, ha movido la balanza, ha molestado al que al final tocará la danza. Aparece de pronto, para amenazarme, su alimento constante, “Policarpio he venido a robarte, quitarte, desposeerte, todo he de llevarme, mi fuerza es directamente proporcional a la materia que tenga, adentro vacía, por fuera hermosa, dame tus cosas insolente paladín, no puedo arriesgarme en caso de sobrevivir.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tómalo todo sucia piltrafa” alcanzo a decir, “llévalo lejos, muy lejos de mi, mío no ha sido pues no crezco de la posesión, mi espíritu crece en otra dimensión, tu necesidad palpitante por lo inanimado ha hecho sin dudas que me escape de tu sudoroso lado”. “Mutuo acuerdo has engañado, no me esperaba menos soldado, el plan con cuidado has desarrollado, la trampa mortal has querido poner, sin darte cuenta te has pisado el papel, tu truco vencido sobre ti caerá, no esperes venganza pues no llegará, lo mío era tuyo, lo tuyo del diablo, doy gracias al cielo de no verte más, yo espero tranquilo, sin mucho afán, pasado es pasado y así quedará.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en el novenario, en el noveno rito, el último, la despedida a los difuntos que se han ido, pido una vez más por sus almas putrefactas, sonrío en mi interior al saber que no están. Finalmente venzo al sueño y despierto, ha sido una pesadilla, no podía ser de otra manera, en el mundo de los humanos no existen seres tan macabros, aunque debo confesar que yo los conocí. Solo me quedó sonreír pues la mentirosa traslúcida, el ladrón de almas y la anciana del vicio han permanecido en el olvido, al menos, en el olvido de la realidad, desde que comprendí que la justicia humana es de todos pero la divina es de quien la espera con paciencia…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115469721649914342?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115469721649914342/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115469721649914342' title='23 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115469721649914342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115469721649914342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/08/difuntos.html' title='Difuntos'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115350784477925767</id><published>2006-07-21T14:49:00.002-04:00</published><updated>2011-08-12T16:29:41.639-04:00</updated><title type='text'>Universitas Mefistofelias</title><content type='html'>La vida tiene sus cosas, nosotros también las tenemos. El caminar tiene defectos, nosotros también los tenemos. Todo se ordena poco a poco, con el pasar de las horas, y si no se ordena pues el remedio no ha sido inventado. Pasaban los días al igual que siempre, yo simplemente seguía las coordenadas que la voluntad superior imponía sobre mi andar torcido, mientras unos pierden el tiempo, otros juegan a creer que lo esquivan, pero el amo de todo pasa, dejando huellas, marcando, y recordándonos que vamos y no venimos aunque muchos difieran en esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Policarpio, Policarpio”, gritaba mi madre, yo apenas abría los ojos ante una nueva mañana, los ladrones se habían llevado cosas materiales, pero nunca mi dignidad. “Hijo, te acuerdas que tienes que pasar hoy por la universidad”, yo de un brinco me paré exaltado, hace tiempo ya había salido de la universidad, estaría metido en otra de mis pesadillas concurrentes o de que se trataba esto. Mi madre asomada en la puerta de mi cuarto, y sonriendo al ver mi cara de susto, se limitó a decirme, “no, no es a tu universidad, es a la otra, te acuerdas?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente apenas volviendo en si, comprendió que debía pasar por aquella universidad para recoger un certificado, una simple medida burocrática de esas que imponen, de esas que simplemente inyectan vida a seres como yo. Luego de estirarme, saludar a mi perro y recordarle a mi loro que no podía ser tan grosero como su amo me vestí de manera casual para dirigirme al recinto de estudios. Al pisar la calle, me di cuenta nuevamente que el mundo no espera por nadie, es solo que debemos decidir si jugar o no, es solo que a veces la vida se nos muestra oculta cuando tienes enemigos por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la majestuosa casa de enseñanza me dirigí de inmediato a las oficinas centrales. En los jardines espaciosos los estudiantes reían y se movían en la danza de la irresponsabilidad. Algunos caminaban cargando libros, otros repasaban apuntes de última hora, otros y con paso lento disfrutaban de una mirada de esas para el recuerdo, como siempre habían los que simplemente pululaban en busca de obtener conocimientos por ósmosis. Recuerdo era un viernes, se podía sentir en el ambiente que las almas que allí habitaban esperaban con recelo la libertad de dos días de descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi curiosidad es infinita, quizás es parte del ocio, o no se que razón pueda darle ahorita. En mi andar hacia donde tenía que ir escuché unas voces provenientes de un salón de clases, asomado por la ventana pude ver a un profesor calvo, con cara de banquero bandido que impartía sus conocimientos. Aprovechando el desorden reinante en esa universidad abrí la puerta con disimulo y me senté en un pupitre al fondo del salón. El impartidor de conocimientos no perdonó mi entrada tardía, y sin pensarlo formuló una pregunta, “a ver, usted, el que llegó tarde, como podemos probar la realización investigativa macro-anual de la tasa cambiaria en materia de balanzas de pagos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Coño”, pensé para mi mismo, “quien me manda a meterme aquí”. Después de aclarar mi garganta contesté “pues mire profesor, de acuerdo a la teoría de McCloud todo depende la variabilidad de la inmersión retroactiva del producto interno bruto, ahora bien, Rodríguez Alcázar opina que varía según la volatilidad de la paridad puntual de los mercados anexos, pero yo, pues mire yo pienso que todo está en ser como usted, un ladrón de cuello blanco”. El hombre quien no daba crédito a lo que escuchaba me miraba enfurecido, sin pensarlo dijo a sus alumnos “este debe ser otro loquito que no tiene nada que hacer con su vida y que estudia tres carreras a la vez mientras aprovecha para alimentarse en los comedores gratuitos de la universidad”. El hombre con capa de hierro continuó con su clase sin siquiera pedirme que me retirara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al voltear la mirada me encontré con aquellos ojos amarillos, color extraño para un iris, pero existente como todo en la naturaleza. Sonrió, en un principio, luego volvió a su cara de pocos amigos, ella quería reírse por mi osadía pero su ego interno no le permitía actuar así. La clase prosiguió su curso, sin darme cuenta estaba rodeado por un grupo numeroso que sin dar cuenta de lo que el profesor decía hablaban sin parar de la reunión del grupo para más tarde, yo me limitaba a mirarles con cuidado, mientras hacía garabatos en un papel, hablaban en clave, mi vida es un acertijo, por ende, me apasionan las cosas por resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, y sin aviso, la dama de ojos amarillos me pasó un papel que decía, “la UCV es del pueblo…”, yo simplemente y acordándome de un viejo cantar que repetían en mi casa escribí “no de la policía”. La mujer de inmediato sonrío, y me devolvió la nota asegurándome que ese día las cosas se iban a poner interesantes. Yo no tenía ni la más mínima idea de que hablaba ella, yo simplemente y como suelo hacer seguí la corriente de lo que me presenta el día a día. Una última nota decía “un placer tenerlo por aquí Doctor Exterminio”, yo me limité a asentir con la cabeza, pero yo de exterminador no tengo nada conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clase llegó a su término, el profesor se me acercó y con cuidado para que nadie le escuchara me susurró que no volviera por ahí pues podía arruinar su reputación, él y yo sabíamos que era un asaltante de carretas, el hombre me mostró una pistola que llevaba en la cintura, yo le hice una seña garantizándole que nunca más me vería por allí. Seguí al grupo que hablaba de la reunión famosa, se acercaban y me daban la mano y hacían reverencias, sin lugar a dudas esta gente estaba equivocada, pero yo les seguía su juego agradeciendo los gestos y alabanzas para conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentados en un círculo en uno de los jardines de la universidad el grupo de cinco individuos, dos mujeres y tres hombres afinaban los detalles del evento que se llevaría a cabo esa noche. Yo no comprendía nada y me limitaba a soltar frases como “si que nos vamos a divertir”, “el mundo está trastornado” y “la vida es una sola” a lo cual los cinco estudiantes respondían con un fuerte “si señor”. Al pasar un rato los individuos se pararon y decidieron retirarse para volverse a encontrar al atardecer en el Aula Magna, la muchacha de los ojos amarillos me dijo que ella me acompañaría hasta ese momento que podíamos hacer lo que yo quisiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo mucho la invité a comer, fuera del recinto universitario, ella hablaba de sus cosas y su vida, como si me conociera desde siempre, yo simplemente reservado me limitaba a mirarle fijamente. “Hemos esperado mucho para este día, de verdad es un honor tenerte aquí” decía la fémina, Lisa, ese era su nombre. Hablamos por horas, esperando el atardecer, ella a veces esperaba una respuesta de parte mía que simplemente no podía llegar, pero siempre le daba la vuelta y pensaba que yo era tan humilde como se lo habían descrito. Confieso que estuve a punto de acabar con la farsa e irme a mi casa, pero a veces solo a veces siento que debo hacer mi tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y eso que tu no estudiaste aquí en esta universidad?, preguntó Lisa, yo sin saber que decir le eché la culpa a una máquina lectora de exámenes de admisión que gracias a su desperfecto había arruinado mi puntuación haciendo que terminara en una universidad distinta. “No te creo”, dijo ella, “tu debes ser de esos clasistas”, yo sin inmutarme por aquel comentario me limité a contestarle que sus ojos tenían la mezcla más espectacular de colores que había visto en mi existencia, ella sorprendida se limitó a sonrojarse, y del tiro olvidó su comentario incisivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parados frente al Aula Magna y con el sol desapareciendo en el horizonte nos encontrábamos en espera de la señal. La señal que yo no sabía que era pero señal al fin, de pronto una bandera roja se apreció a lo lejos, cerca de un edificio en donde quedaba la escuela de medicina, hacia allá nos movimos rápidamente, a veces pienso que debería quedarme en mi casa y no meterme con nadie. En la facultad de medicina nos recibió una dama de facciones delicadas, ella sin mirar a los otros se me acercó y me extendió la mano, “un placer tenerlo aquí, que el exterminio comience”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento recordé viejas historias que hablaban de laboratorios secretos en aquella universidad en donde experimentaban con humanos. La verdad no quise darle vuelo a mi imaginación para no levantar sospechas, pero las gotas de sudor me rodaban por el cuerpo. Subidos en un ascensor nos movimos hacia uno de los sótanos, al abrirse las puertas sentí el olor a eter penetrar mis entrañas, al llevarme la mano a mi bolsillo trasero pude notar como mi china no me acompañaba, después de unos pasos más y unas cuantas introducciones entramos al fastuoso laboratorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentro había cinco estudiantes de cada carrera, todos llevaban batas blancas y un emblema cocido a las mismas que no pude distinguir de inmediato. Luego de un rato en donde se afinaban detalles, un individuo de barba y cabellos largos se subió a una especie de podio que había en el lugar. “Muy buenas noches”, dijo “estamos reunidos aquí para llevar a cabo nuestro plan de tomar posesión de las instalaciones universitarias para finalmente hacer que el gobierno ceda y todos nos podamos graduar en un año de cualquier carrera, eso de estudiar cinco años es una lata, por eso hemos invitado al Doctor Exterminio a quien le damos un gran aplauso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los aplausos hicieron que me levantara de la silla, algunas féminas gritaban “cásate conmigo”, otras lloraban y se desmayaban, y los hombres gritaban a todo gañote que finalmente tomarían por asalto la universidad. El hombre subido al podio pidió calma y cordura y sin esperar ni un minuto más ordenó que trajeran la carnada viva. Mis ojos no podían creer al ver a un profesor o profesora de cada una de las carreras atados a unas camillas y con cara de susto eterno. Pude distinguir al profesor que me había amenazado horas antes y la verdad que por él no sentí lástima en ese instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Doctor Exterminio”, dijo el moderador, “pase adelante y por favor cumpla con su misión”. Yo sin saber que carajo debía hacer me subí al podio y proferí unas palabras mientras pensaba como hacer para escapar de aquella locura. “Buenas noches, estimados camaradas” les dije, “como ven, una cosa es querer, la otra poder, pero al mezclarse estas logramos cosas inimaginables, somos capaces de obtener lo que deseamos, y hoy pues, vengo a ayudarles para poner fin con el maltrato a que son sometidos los estudiantes de esta magnífica casa de estudios, queremos graduandos en un año y clases solo dos días a la semana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El laboratorio rugía, todos aplaudían eufóricos, y yo simplemente seguía sin hallarle solución a aquel honor a la demencia. Se me acercó un tipo que cargaba una sierra eléctrica y haciendo una reverencia me la entregó. Yo ni corto ni perezoso la puse a andar y cada vez que la aceleraba los pobladores del lugar gritaban con más fuerza, me fui acercando a cada uno de los profesores quienes me miraban aterrados, por último me paré enfrente del profesor de economía a quien en tono muy bajo le dije, “no se como coño vamos a salir de esta”. Con la misma le metí un sierrazo al hombre que cortó su chaqueta, luego le corté el cinturón que traía ante la mirada confusa del villano. Así fui poco a poco cortando las ataduras de los profesores mientras gritaba “para que sufran más perros inclementes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo solté la sierra hacia donde estaban sentados los estudiantes, tomé la pistola con que había sido amenazado y comencé a echar tiros. Los estudiantes que pensaban que esto era parte del show gritaban con alaridos propios de película de terror, luego de crear el caos pues decidí disparar hacia unos potes llenos de órganos humanos disecados, les indiqué a los profesores que debíamos escapar, tomando un fósforo lo lancé hacia el líquido derramado que se prendió en fuego al instante, aquel cuadro de horror no tenía pies ni cabeza y aunque dudaban de todo el show los estudiantes seguían el juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disparé unas dos veces más, y dándoles la orden de correr, iniciamos la escapada por una puerta que pude divisar, ya los estudiantes no estaba felices pues estaba liberando a sus cautivos profesores y tendrían que volver a clases y estudiar como cualquier persona normal sus cinco años de carrera. El fuego hizo mella y el laboratorio empezó a explotar, ahora los gritos de euforia eran de furia y terror, una vez que me cercioré que todos los profesores estaban afuera me dispuse a cerrar la puerta, pero me acordé de aquellos ojos amarillos y no los pude dejar atrás a pesar de ir en contra de mi ser el salvar a la maldad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la confusión me dirigí hacia Lisa y tomándola del brazo la saqué de aquel lugar, al principio ella se negaba pero luego comprendió que de quedarse allí moriría achicharrada. Corriendo por los jardines de aquel lugar los profesores huían mientras se escuchaban explosiones a lo lejos, el ladrón corría a la par mía y en ese ínterin le devolví su pistola mientras el hombre me pedía disculpas por haberme amenazado. Finalmente llegué a un lugar que parecía seguro, allí Lisa aún sorprendida, y con lágrimas en sus ojos me preguntó porqué me había devuelto a salvarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo simplemente la miré fijamente, esperé unos segundos, ella se acercó mientras de su boca salía la palabra “gracias”. En ese momento se escuchó otra explosión, ella volteó siguiendo el sonido, cuando miró de nuevo hacia mi cara se encontró el vacío…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115350784477925767?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115350784477925767/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115350784477925767' title='22 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115350784477925767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115350784477925767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/07/universitas-mefistofelias_21.html' title='Universitas Mefistofelias'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115316229580379348</id><published>2006-07-17T14:51:00.000-04:00</published><updated>2006-07-17T15:00:13.626-04:00</updated><title type='text'>Un día de esos...</title><content type='html'>Estoy lejos, como siempre he estado, como he podido manejar la maldad del mundo en que me lanzaron hace tiempo atrás. Todos buscamos maneras, formas, para seguir adelante, es que no nos hemos dado cuenta que se vive hacia delante, el atrás allí se queda, plasmado y seco en un cuadro que no podemos volver a pintar, en decisiones que nos persiguen hasta que pasemos de un plano a otro. Ahora me acuerdo, sentado solo entre las cuatro paredes blancas, las fechas ya no significan nada para mi, aunque en mi mente mantenga el calendario, esperando pausado, el día en que volveré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recuerdo que viene a mi es uno de esos tantos que tuve que vivir, los recuerdos se viven, eso dicen algunos, o simplemente vivimos para crear recuerdos, en fin entre recuerdos y recuerdos llego al día aquel, un día como otros en mi triste andar, pero que no significa que sea un día gris para todos en su simple caminar. Estoy acostado en mi cama, al ras del piso, mientras más bajo mejor duermo, tapado hasta el cuello, solo por costumbre desde niño, no vaya a ser que Drácula decida alimentarse conmigo. Escucho el teléfono sonar, no puedo distinguir si es un sueño o en realidad alguien llama buscando encontrarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido atender, algo en mi confusa mente me dice que debo hacerlo, aquel día, no es un día común, pero no logro descifrarlo. A lo lejos escucho la voz de un viejo amigo, el legendario Atanasio Pérez Batonni, sus palabras entrecortadas me llaman a pararme de la cama, salir a enfrentarme con el día a día, moverme hacia la verdad de nuestra realidad. Trato de hacer caso omiso a lo que dice, intento confundirle, le recuerdo los peligros de acercarse, por su parte Atanasio no piensa ceder esa noche, pasará por mi para no aparecer solo en la gran fiesta del año, el cumpleaños de Elisabetta Umann, conocida como la “Princesita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teorizo sobre varios minutos sobre la poca importancia de ir solo o no a una fiesta, Atanasio no se inmuta, su misión es sacarme de mi casa, considera él que tengo mucho tiempo en el retiro, olvidado por las multitudes, agobiado por la existencia. Mi franela blanca y mi jean azul esperan ansiosos de lanzarse a la calle, mi madre quien recelosa vigila mi condena auto impuesta se asoma a la puerta del cuarto, es la primera vez en meses que el teléfono ha sonado menos de diez veces, por ende, que lo he contestado, ella sabe que la veo de reojo, cuelgo el auricular y me levanto, me visto, mi china al bolsillo, mi pena a los hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el carro Atanasio habla de las cosas que han sucedido, mientras he permanecido alejado, me quiere poner al día, aunque realmente no me interesa. Le advierto que estoy yendo por el honor a la amistad que le debo, no por querer hacerlo, pero por aquellas cosas que tenemos que hacer y que conllevan un deber ulterior. Mi presencia en ese lugar no será bien vista por muchos, para otros será un trago dulce que reafirma que habemos algunos que no desesperamos con la nada, me preparo, a medida que las ruedas se comen el asfalto, hay fechas que no debemos olvidar por más que nuestro interior solo sienta un pesar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos al lugar, la majestuosa casa de viste de gala para aquella ocasión magna, la gente comienza a llegar, al ver mi figura puedo notar como los murmullos empiezan a subir, el tono se baja, la presión se siente. Ya dentro siento la necesidad del líquido, que no emborracha, simplemente Coca-Cola, uno de los mesoneros me mira raro cuando no pido whiskey o vodka, mueve la cabeza en señal de condescendencia, me sirve el vaso repleto, sonríe y se pierde en la noche. Atanasio trata de hacerme señas para que me acerque a un grupo, gente que me conoce, o eso piensan ellos. Yo saludo a lo lejos haciendo una seña que les hace pensar que ya voy, sin pensarlo me esfumo, me mezclo entre la multitud, y voy viendo, recordando, diciéndome a mi mismo que nada ha cambiado y que el juego tiene solo una regla, querer jugarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces sabemos donde nos metemos, por momentos solo vamos engañados, hay tiempos donde conocemos a que vamos, distintos de los que vamos por obligación. La música a todo volumen me aturdía, las miradas recelosas de algunos, las miradas de búsqueda, de aceptación, de negación, todas ellas formaban el conjunto perfecto para la validez de la noche. Bailaban, conversaban, se podía ver la alegría y la tristeza en esa lucha por ganarle a la otra, en ese andar característico de los seres humanos. Sentado en una escalera, yo esperaba a que el tiempo pasara, simplemente eso hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí solo mi imaginación vuela hacia tiempos inmemoriales, cuando corría libremente con mi capa persiguiendo enemigos de mentira, enemigos que por más prodigiosa que fuera mi mente simplemente no eran capaces de derrotarme a pesar de tenerme contra las cuerdas cada vez que les enfrentaba. Un sorbo de Coca-Cola pasa hacia mi estómago, aún agarro el vaso con mis dos manos, creo que nunca quise crecer, más bien habemos algunos que no estamos para eso, es solo que las horas pasan e inevitablemente nos volvemos adultos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento unos pasos que provienen de arriba, en las escaleras en donde estoy sentado, algo me dice que no debo voltear, algo me anuncia que aquella noche apenas está por comenzar. Sin subir la mirada veo varios pares de zapatos pasar, la voz inconfundible de Luigi Luca Halconzini me hace helar la sangre. Por suerte no me toman en cuenta, él y sus secuaces siguen de largo, no entiendo que pueden buscar allí, pero es que el juego que juegan los humanos no nací para entender. La fiesta ha alcanzado nivel, los que suerte han tenido ya gozan del placer, otros tristes se ven por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente soy víctima de Atanasio y sus compinches, me atrapan allí en las escaleras, no lo hacen por mal, simplemente buscan socializar. Muchos se preguntan el porqué de no verme la cara por largo tiempo, yo me limito a sonreír y seguir bebiendo Coca-Cola. Reviso con detenimiento las personas que ahora se aglomeran a mi alrededor, finalmente llego a Clara Elena Molleja, quien sonríe agradablemente al verme, yo devuelvo la sonrisa, no me queda más remedio. El truco ha funcionado, Atanasio se mueve hacia sus menesteres y me deja solo con Clara Elena, conocida de vieja data, conocida y me pesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella hace su movimiento de inmediato, “pensé que más nunca ibas a salir de tu casa, hay Policarpio tu si eres aburrido”. Quieres bailar?, anda si?, no seas malo” dice la susodicha, yo me limito a seguir bebiendo Coca-Cola y ni siquiera contesto. Me acuerdo que no debo ser mal educado y antes que ella se de la media vuelta le digo que mi tobillo está hinchado y por ende no puedo bailar, ella se limita a decir “excusas, Policarpio”. Clara insiste en conversar, mis ojos solo siguen los pasos de Halconzini, respondo cualquier cosa para mantener a Clara contenta pero mi ser está en otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se apagan las luces de la casa y con un reflector alumbran hacia la parte de arriba de unas escaleras, allí hace su aparición Elisabetta, la cumpleañera, con su coronita de brillantes que usa cada vez que cumple años, ella sonríe, saluda, con la gracia que la caracteriza, con los mismos ojos que algún día miré. Clara continúa su ataque frontal, yo permanezco de mi lado, en el lugar donde pertenezco, de donde no puedo pasar. Se mueve hacia una mesa con una torta gigante, todos entonan el “cumpleaños feliz”, la torta explota y una tortuga sale de la misma, Elisabetta es amante de las tortugas y morrocoyes, ella la toma en sus brazos y agradece el gesto de aquellos quienes prepararon la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de soplar las velas, unas sirenas comienzan a sonar dentro de la casa, Halconzini y sus amigos, han venido a causar el caos. Luigi Luca, a quien le conocen como “Maccefaccio” sus amigos íntimos se para al frente de la torta y le dice a Elisabetta, “he venido a tomar lo que es mío, así que ríndete a mis pies”, Elisabetta sorprendida al igual que todos los presentes no sabe como reaccionar. “Mira Luigi Luca, que estás haciendo aquí?, hazme el favor y te vas de mi casa”. “Maccefaccio” se ríe y dice “me voy, pero me voy contigo, acéptalo tu nunca has dejado de pensar en mi, ven a mis brazos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Luigi Luca” dice Elisabetta “por favor te pido que te retires, es mi día y no lo vas a arruinar”. A todas estas me he parado de las escaleras, Clara piensa que es por ella, pero le paso por al lado sin mirarle. Camino lentamente hacia la mesa en donde el show se está desarrollando, en segundos estoy allí parado. Elisabetta me ve y dice “ahora si, el dúo dinámico ha venido a acabar con mi fiesta”, en ese momento Luigi Luca me mira feo y se siente incómodo. “Como te atreves Policarpio, como te atreves a venir aquí”, “salgan de inmediato los dos, pajarracos insensatos, váyanse de aquí”. “Maccefaccio” insiste en que el solo se va si Elisabetta vuelve con él, yo estoy parado, esperando como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “Maccefaccio” toma a Elisabetta por el brazo, la lleva hacia él, y hace una seña a los que le acompañan. Elisabetta me mira como queriendo insinuar que debo hacer algo, yo simplemente sonrío, hace unos segundos me estaba botando, ahora quiere que la salve. Todos los asistentes a la fiesta están sorprendidos de aquel espectáculo que está sucediendo, ni ellos mismos en sus tretas diarias participan en eventos llenos de surrealismo. Me sigo riendo, “Maccefaccio” quien no es exactamente mi amigo me grita a todo pulmón “desaparece Policarpio, desaparece sino quieres que te haga daño.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que sabe “Maccefaccio” de daños, me pregunto, realmente que sabe él lo que es llevar el daño adentro sin solución humana posible, que sabe ese personaje de dolores internos que no se curan con medicamentos de farmacia, que puede saber, que puede saber. Los dos secuaces se han colocado atrás mío, yo sin que nadie se diera cuenta he recogido la tortuga del piso y la mantengo en mi mano. El primer “tortugazo” se lo doy a el que cubre mi flanco izquierdo, pongo la tortuga en la mesa y la china se hace cargo del segundo secuaz, a lo lejos veo a “Maccefaccio” corriendo, arrastrada va Elisabetta quien ha perdido su corona como parte de todo el desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no estoy para perseguir, de eso estoy consciente desde años atrás, pero estoy para equilibrar, cosa que muchos no han entendido pero que simplemente debe pasar. De nuevo tomo la tortuga en mi mano, he descubierto que su caparazón es tan duro como mi coraza contra los humanos. Salgo corriendo hacia la puerta de la casa, Atanasio me mira y sonríe como dejándome saber que le alegra verme de vuelta, Clara Elena grita que me ama y yo simplemente centro mi mirada en la nuca de “Maccefaccio”. Yo no sabía que las tortugas volaban, ese día lo comprobé, con un disparo certero “Maccefaccio” cae al piso y se vuela tres dientes en el ínterin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frenar mi carrera, estoy parado frente a frente con Elisabetta, de mi bolsillo saco un pequeño peluche, es un tigre, se lo pongo en sus manos y me limito a decir “feliz cumpleaños”, ella dice “te acordabas que era mi cumple, no lo puedo creer, tu siempre tan…allí llevo mi dedo a su boca, su labio superior me trae recuerdos al instante, se mueve lentamente hacia mi y cierra los ojos para besar al viento, a lo lejos, desde el lugar a donde pertenezco le miro, ella abraza el pequeño peluche, yo llevo mi cruz a cuestas…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115316229580379348?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115316229580379348/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115316229580379348' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115316229580379348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115316229580379348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/07/un-da-de-esos.html' title='Un día de esos...'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115271991553581317</id><published>2006-07-12T11:58:00.000-04:00</published><updated>2006-07-13T17:03:38.610-04:00</updated><title type='text'>Liborio y Agustina</title><content type='html'>Estoy parado en el borde del techo de mi casa, es tarde en la noche y hace frío. Mi capa se mueve con el viento, mis ojos vigilan con recelo la noche, cuidan, protegen, a eso he venido. Mi madre grita “Policarpio, niño, que haces ahí, te vas a caer, ay Dios mío me vas a matar de un infarto un día de estos”. “Tu padre te está buscando para que veas el juego de baseball con él, bájate de ahí, de inmediato, anda a hacer lo que hacen todos los niños, juega, diviértete, que loquito he traído a la Tierra”. Yo por mi parte hago caso omiso a las palabras preocupadas de mi madre, ni siquiera volteo a verle, solo cuando me carga por la cintura y me baja de mi puesto de guardia, a los cinco años no era tan pesado como ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el resguardo del hogar estoy sentado al lado de mi padre, observo con detenimiento el juego de pelota, desde que tengo uso de razón me ha apasionado su complejidad. Mi padre con paciencia me explica ciertas cosas que aún no comprendo del juego del diamante, me enseña que la vida quizás se parece a ese “simple” juego, a todos nos llega un turno, cometemos errores, no perdemos hasta que realmente se termina todo, y siempre queda la esperanza que el año siguiente volveremos por más. En ese momento no comprendo muchas cosas, la vida para mí es una capa y una mezcla de sueños que por alguna razón esquiva nunca llegarán a hacerse realidad. Estoy en un trance, el juego está interesante, como siempre, no me muevo de la silla mientras muerdo un pedazo de queso, si, es que siempre me ha gustado comer queso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en una ciudad extraña de eso puedo estar seguro, no es el valle que me vió crecer, simplemente es otro lugar, otra época. El tiempo ha pasado, esa es su virtud y su misión, pasar. Si nosotros pasamos por el o por el contrario el pasa por nosotros es otro cantar, hay muchas personas que se matan por vivir y hay otros que deberían de matarse. Abro mis ojos al compás de los rayos del sol, estoy acostado en el piso, duro como la pared que he construido a través del tiempo para evitar ser perforado por la maldad humana. Los ladrones, enemigos de vieja data, se han llevado gran parte de lo que sudé, al parecer ese es su trabajo, quitar per se, obtener lo que no es suyo, destruir una vida, o más, la verdad no he podido descifrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lanzo a la calle, como siempre he hecho cuando la tristeza invade mi ser, pero este día es diferente, será más bien, recuerdo que tengo que hacer algo, casi se me olvida, salgo al paso de la ciudad, al movimiento impuesto por la vida, es allí cuando me vuelvo a encontrar con Liborio y Agustina. Les saludo como siempre he hecho, hay cosas en la vida que se aprenden de siempre, las llevamos adentro, no se pueden explicar. Agustina viene un tanto adormecida, su terror por las alturas es bien conocido, Liborio trae una mancha en su pantalón, antes que le diga algo me advierte que debo respetar a mis mayores y que la mancha es un defecto de fábrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos humanos, tenemos necesidades, así como algunos estafan y roban por placer hay otros que necesitamos comer. Hablamos, conversamos, ponemos en orden las ideas que la lejanía a veces no permite cuadrar, recordamos viejos tiempos, sonreímos, muy importante, nos burlamos de nuestro propio existir, ellos tienen una misión, yo otra. Al salir del establecimiento de comida Liborio toma dos libros que pesan una tonelada, los agarra de gratis, en un puesto en la calle, no entiendo porqué decide agraviar la carga con aquellos mastodontes, sonrío, a veces no puedo evitarlo al ver las trastadas de Liborio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos subimos a mi carro, ya Alerón no me acompaña, nos encontramos dando vueltas por la ciudad, mirando, viendo, internalizando que la vida pasa a cada instante. Con el transcurrir de los minutos nos vamos quedando callados, es posible que nos entendamos en un lenguaje no escrito, por nadie sabido. De pronto subo la mirada, en el retrovisor veo un espectro malvado, el asco embriagado, la suciedad pululante, la idiotez andante. Mis ojos no lo pueden creer, los ladrones, de nuevo, me persiguen, y esta vez no voy solo. Mantengo la calma para no alarmar a Liborio y Agustina, con sutileza cruzo en una avenida adyacente, ahora se que los ladrones no son han venido por mi sino también por mi sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He podido constatar que viajan en tres vehículos distintos, una escoba para la bruja, un camión blindado para el estafador y un vehículo no identificado, sin placas, oscuro y grotesco en donde se transporta el engendro de los dos anteriores. La razón de viajar separados me hace pensar, será que molestos se encuentran entre ellos y no pueden olvidar, o será que su plan como suelen hacer, es una estrategia macabra y venenosa para acabar con mi ser. Acelero mi carro para recibir la inmediata llamada de atención por parte de Agustina, Liborio parece metido en un trance leyendo unos libros que ni siquiera se de que tratan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cara muestra de alguna forma la tensión del momento, dulce tormento peligroso intento. Mis enemigos usualmente respetan mi privacidad, esta vez no les importa nada y vienen por más. Detengo el automóvil y decido invitarles a pasear, sin ofrecer oposición acceden y nos bajamos en un espacio abierto, señorial, tranquilo, que majestuoso cuida a la ciudad como un guardián incesante, de algún modo me recuerda a mi mismo, solo que este es de piedra y yo de carne y hueso soy. Caminamos pausados, Liborio y Agustina no están enterados que por los ladrones somos perseguidos y que en cualquier momento pudiera cambiar el destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedimos a un amable transeúnte que tome una foto de nosotros, para el recuerdo, para el olvido. En el preciso instante cuando el hombre aprieta el botón a toda velocidad y por nuestra retaguardia pasa una escoba volando, con su respectiva bruja encima, con la insensatez palpable. El hombre asustado suelta la cámara y sale corriendo, Liborio quien no ha dejado de cargar los libros se mueve hacia un lado y nervioso enciende un cigarrillo, Agustina despeinada por las hebras de la escoba trata de arreglarse a la vez que me pregunta que es aquello que ha sobrevolado nuestras cabezas, yo simplemente callado y tranquilo espero, espero a que vuelva por más, solo que esta vez mi china no se dejará amedrentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bruja del vicio se embala hacia nosotros nuevamente, a toda velocidad, con su odio brotando por doquier. A escasos metros de nuestras humanidades frena y detiene el vuelo, flota delante de nosotros, su nariz puntiaguda, su sombrero negro, su hebilla reluciente, su olor inclemente. Trata de convencer a Liborio y Agustina de que se encuentran al lado de un ser villano, ellos escuchan y dejan que hable, sin mostrar pruebas de sentimientos, sin dejar de mirar fijamente a la bruja. La bruja habla de la verdad, de su verdad, la que ella manipula a placer, yo observo con mi china preparada, sinceramente no me gusta gastar pólvora en zamuro pero hay veces que hay que tomar acción para no perder la noción. “Yo digo la verdad” grita la bruja con su voz asquerosa, “yo solo digo la verdad” repite de nuevo, el esperpento olvida que Liborio y Agustina me han enseñado a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganar el respeto de los débiles. Su mente podrida y poco pensante se queda dudando sobre su aseveración, comienza a sobrevolarnos con ira y desprecio, se lanza en picada y muy emperifollada, un chinazo a la frente la hace cambiar, su vuelo errante la hace mortal, sin pena ni gloria se estrella en el agua, los patos que habitan aquel pequeño lago salen despavoridos al sentir aquella maldad, bañada y sudada y con escoba robada nos mira por última vez “He venido a robarlos una vez más” profiere la bruja con fortuna con poca razón, sin humildad y por si fuera poco sin dignidad, nosotros tranquilos nos damos la vuelta, el silencio tiene sus ventajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estafador hace su aparición de inmediato, en su camión blindado en donde guarda su fortuna, en donde lleva una lista con todas las personas a las que ha dañado sin haber pensado. El éxito le ha quitado su humanidad, su odio constante lo hace petulante. Quiere algo de nosotros, pero no lo logra definir, lo tiene todo y no tiene nada, materia gigante espíritu faltante, su avaricia desbordante promete desastres, humano nacido convertido en robot, capaz de destruir sin mucho perdón, enemigo de mis fibras, ladrón de mi sudor, de poca palabra y poca intuición le roba al pobre, esa es su misión. “Sus pertenencias, entréguenmelas de inmediato”, grita el dudoso bandido, “todo, todo lo que llevan encima”, Liborio mira sus libros y puedo ver como no los quiere soltar, Agustina ve con dolor que tendrá que entregar su alianza de años, yo sonrío, pues en el fondo se que una vez me han robado, pero dos es pecado. “Quiero todo” grita de nuevo el estafador, “ustedes fracasados, ustedes desterrados”. “Menudas palabras me dices ahora, si tu viejo asqueroso, ladrón de fortunas, tu ceguera interna por el obtener aquello que no es tuyo pero quieres tener te ha hecho olvidar que como me han enseñado Liborio y Agustina del fracaso renacemos para triunfar”. El estafador se abalanza sobre nosotros, Liborio lo golpea en su calva con los libros, yo simplemente le doy un empujoncito hacia el laguito en donde reposa la bruja, allí mojado nos mira con odio, su vida está llena de rastros golosos, se olvida el farsante que está rodeado de cariños dudosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El engendro se acerca, con sueño, con desparpajo, sin gracia y con un cartel que indica que quiere venganza. Sus ojos dan muestra de las noches que ha pasado sin dormir por saberse ratera, por saber que ha dañado usando la mentira, su vida placentera brilla de día para en la oscuridad esconderse a verla pasar. Su ira es perpetua, su dolor palpitante, su alma podrida se muere inclemente, rodeada de gente se encuentra su mente, pobre princesa venida a menos, su vida se opaca sin muchos destellos. “Exitos”, “muchos éxitos para mi”, profiere gritando la pobre mujer, es que nunca le han dicho que el éxito es bueno mientras nunca perdamos nuestra humanidad. “He venido a vengarme” insiste el engendro, “yo no se lo que es la venganza, pero eso deseo hacer”, “las órdenes expresas yo debo cumplir, mi voluntad no importa, solo debo seguir”. La pobre mujer olvida de plano una lección que me han enseñado Liborio y Agustina, “la venganza es señal de bajeza y perdonar no es más que un signo de grandeza” le hago saber. Le miro a los ojos que ahora lloran a cántaros, me digo a mi mismo que perdonada estás, tu odio rampante deberás controlar. Sin pensarlo nos enfrenta, ella ha venido por algo, y se lo quiere llevar, corriendo hacia nosotros resbala con unas gotas que han salpicado del lago cuando la bruja ha caído en el, por los cuatro vientos se encumbra, y luego de pasar por encima de nosotros al lago cae a encontrarse con los demás ladrones, allí mojada, allí mojados, me miran jurando que volverán por mi, tarde o temprano, así olvidando que no vivo por ellos, ni les deseo el mal, simplemente quisiera que aprendieran a perdonar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liborio y Agustina me miran asombrados por lo que ha pasado, no puedo creer que aún Liborio esté cargando los libros, que no son más que dos guías telefónicas, sin lugar a dudas ese par de humanos me hacen reír, me han dado de todo sin nunca pedir, me enseñaron a ser lo que soy, les debo sin dudas lo que llevo adentro, pagarles quisiera pero no encuentro con que, me tomaron de la mano cuando los necesité, son clase aparte, únicos per se, no roban ni se vengan, son parte de mi ser, y si, para los que no lo saben Liborio y Agustina no son otros que mis padres…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115271991553581317?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115271991553581317/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115271991553581317' title='21 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115271991553581317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115271991553581317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/07/liborio-y-agustina.html' title='Liborio y Agustina'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-115107194243884525</id><published>2006-06-23T10:10:00.000-04:00</published><updated>2006-06-23T13:06:57.043-04:00</updated><title type='text'>Mala Leche / La Historia de los Señores</title><content type='html'>Voy a la cocina y me sirvo un café, ahí recuerdo que no me gusta el producto procesado de la susodicha mata, miro la taza humeante, más bien el líquido que ella contiene, con su color marrón que se difumina haciéndolo ver negro, el calor y la oscuridad me recuerdan una historia pasada y vieja, algo que solían contarme cuando niño. Es una historia guardada, escondida, quizás hasta perdida, es una historia con príncipes y hadas, princesas y malhechores, bandidos y hechiceros, es un relato que contiene sonrisas y terrores, amores y temores, o al menos eso creía yo cuando me relataban aquel cuento, pero es que simplemente se me parece mucho al presente y es por eso que escribo de repente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las historias en nuestras mentes se van transformando con los años, al menos eso hicieron las mías, ese cuento con final feliz ya no es lo mismo cuando le aplicas la realidad de la adultez. Por eso, quizás, no quise crecer, aunque al mirarme al espejo veo que el tiempo se ha movido con su paso inclemente, mis ojos ya no reflejan la esperanza de aquellos días cuando soñaba con salvar al planeta. Hurgo en mis corotos del pasado, allí está aquel viejo cuaderno donde dibujaba los cuentos que mi abuela me echaba, no puedo evitar sonreír al ver como mis trazos denotaban mi corta edad, es así como me encuentro con aquella página, en donde una mujer gritaba desconsolada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Antonio, Antonio, hay Antonio, hay Antonio, Antoniooooooo”, gritaba aquella mujer desesperada, “me estoy quedando calva, se me cae el cabello, hay Antonio, que es esto, es como si una podadora de grama viniera y se ensañara en contra de mi protección para el coco, hay Antonio, que le hago?”. El hombre fastidiado desde años atrás se fumaba un tabaco pacientemente mientras veía alguna película de vaqueros pasada de moda, la insensatez de aquella bruja sin destino había hecho mella en el insensible viejo. No hacía ningún esfuerzo por atender el llamado de la mujer ahora convertida en vieja intocable desde que su cirujano plástico se había transformado en su peor enemigo cuando le achicó los ojos a un punto donde apenas se distinguía el iris. Si no podemos ver bien como pretendemos aprender a convivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Antonio, donde estás?, cómprame una peluca o aunque sea una bolsa de automercado para ponerme en la cabeza, hay Antonio, se me cae el cabello, Antonio estás ahí?, no te me pierdas en estos momentos de desasociego, hay Antonio, hay Antonio que te hiciste?. Finalmente apareció ante el hombre que seguía aposentado como elefante herido, con el perdón de los elefantes, con una toalla enrollada en la cabeza y nada que cubriera su desgastado, arrugado y podrido cuerpo. El reflejo del paso del tiempo es indiscutible, algunos olvidan que vamos para viejos y sin retorno, quizás por eso perpetran venganzas, o simplemente se desgastan al ver pasar las horas como cucarachas. El hombre quien nunca perdía la calma pegó un brinco al ver a semejante esperpento parado frente a si, “pero bueno Magaly, tu estás loca o te brinca la tiroides?, casi me matas de un susto, ya tu no estás para andar desnuda por la casa”, "además esta peliculita esta muy buena, quítate del medio por favor".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hay Antonio, es que se me cae el cabello, me parezco al detective aquel que no me acuerdo el nombre, aquella serie que veíamos cuando éramos personas normales, antes que te llenaras haciendo trampas por doquier, si Antonio aquella época en que todavía veía al mundo como es, en donde no tenía que vengarme del planeta por que son más felices que yo, si Antonio cuando tu me querías y no pensabas en darme de regalo de cumpleaños una parcela en el cementerio". El reposado hombre no emitía palabras, su conciencia pesada y sucia no entendía el porqué de aquel ataque, para él, el mundo estaba compuesto por dos cosas, el dinero y el maltratar a los semejantes a toda costa. “Hay Antonio” seguía la mujer, “yo creo que si no te hubieras estafado a medio planeta mis ojos seguirían intactos, quizás mis pulmones no estarían en este estado pútrido, hay Antonio que nos has hecho a todos nosotros” repetía aquella mujer culpando a su marido por las desgracias que le rodeaban y que su corto cerebro no podía entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Magaly, hazme el favor, no digas esas cosas muy alto, uno nunca sabe quien lo puede estar grabando” profirió lacónicamente el despiadado ‘ser humano’. “Antonio, hay Antonio” decía la mujer mientras prendía su décimo sexto cigarrillo de la mañana, “hay Antonio, se me cae el cabello, y eso no es todo Antonio, hay Antonio que le vamos a hacer”. “Mira Magaly, no se, porque esa quimioterapia es muy cara y de todas formas vas a templar el cacho así que no se”, “es más, yo tu ya no iba más al médico, económicamente hablando no es provechoso el gasto innecesario para combatir células podridas que habitan en tus pulmones”. "Fíjate si yo invierto esos reales que gasto en esa mariquera tuya pues entonces tendría para comprarme tres cajas más de tabacos al año, es que de verdad tu pides más que un cura ciego".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Antonio, hay Antonio, no es solo eso, es Eleodoro, tu sabes la mujer lo desplumó, si Antonio, le sacó todo, lo dejó en la calle, hay Antonio, a mi nunca me gustó esa mujer, tu sabes de esas corre por el piso, cualquiera, de familia dudosa, hay Antonio se le fue con uno más vivo que él, tu sabes que él es medio corto de mente, hay Antonio, por cierto vamos a tener que modificar el testamento, para dejarle menos a Eleodoro, por idiota, quien lo manda a dejarse robar por esa bicha, hay Antonio, Antonio, me dejaron al muchacho, lo dejaron solo, y con esa cara de bolsa como engancha a otra mujer, dime Antonio, no me dejes hablando sola”, "tu crees que podrías comprarle una esposa?, no se, alguien, lo que sea, aunque sea fea, no importa Antonio, cuanto vale una esposa Antonio?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre continuaba tratando de mirar la pantalla, los indios habían atrapado al protagonista de la película y estaba en su punto cumbre. “Antonio, te conté que Delia, te conté que Delia está embarazada, hay Antonio, si Antonio, nuestro primer nieto, pero no es de Armando, no Antonio, es de un tipo por ahí Antonio, un tipo que conoció en una de sus peas diarias, hay Antonio, y si el muchacho sale malo?, hay Antonio, es que Delia no se puede quedar quieta, Antonio, esa muchacha, hay Antonio, ahora barrigona y de otro, y Armando la quiere dejar, dice que el no carga sino con sus enanos pero no con carrizito ajeno, hay Antonio que nos está pasando, de que se trata esto Antonio?, si nosotros nunca le hemos hecho daño a nadie Antonio, tan buenos que somos, tan correctos en nuestro proceder, hay Antonio, dime Antonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mira Antonio, Antonio, no me dices nada, hay Antonio, por favor, di algo”, “pero bueno Magaly, estoy tratando de ver la película, el muchachito va a tener todo, eso es lo que vale aquí, real y más real, no te preocupes que yo le compro sus cosas, tu sabes, todo, eso es, todo lo va a tener”. “Hay Antonio, pero, hay Antonio, el cerebro no me da”, “nunca te dio Magaly, nunca te dio” respondió el amable hombre mientras se acomodaba su cabellera. “Que me dices Antonio, hay Antonio, un nieto Antonio, de hombre distinto al marido de Delia pero nieto al fin, que emoción Antonio, de repente y lo saco a pasear en mi moto vespa, lo monto en una cestita, y lo paseo, hay Antonio me das real para la gasolina de la moto?, ya mismo voy a comprarle unos monitos de recién nacido, hay Antonio, un nieto", decía la mujer mientras tosía la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Antonio, hay Antonio, y Perlita, Perlita consiguió novio, es calvo como yo, pero parece que le pega Antonio, la cae a carajazos Antonio, pero tiene mucha plata, es millonario, pero le pega Antonio, la deja más abollada que olla de peltre, y bueno Antonio, yo no se si odiarlo o quererlo, hay Antonio, pero tiene un yate Antonio, y su papá varias empresas, hay Antonio pero tira piñazos, y Perlita no se puede defender, un ojo pepudo a la semana Antonio. “Pero Perla no estaba casada con otro?, preguntó Antonio, “hay Antonio ni te acuerdas, a ese lo robaste hace tiempo, tu y tus cosas Antonio, a ese lo tratamos de joder completito, pero chico tu puedes creer?, anda de lo más feliz, es que ese muchacho Antonio, ese muchacho Antonio, te conté que a Perlita le pega el nuevo novio no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último tiro de la película fue echado al aire, los créditos aparecían en la pantalla del televisor, Magaly aguardaba mientras Antonio ahora finalmente la miraba, con su tono clásico dijo “por cierto Magaly, ya hablé con la gente esta que está fabricando urnas de plástico, tu sabes para ahorrarnos unos reales en tu entierro…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-115107194243884525?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/115107194243884525/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=115107194243884525' title='36 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115107194243884525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/115107194243884525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/06/mala-leche-la-historia-de-los-seores.html' title='Mala Leche / La Historia de los Señores'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-114919187697949644</id><published>2006-06-01T15:57:00.000-04:00</published><updated>2006-06-04T21:12:27.913-04:00</updated><title type='text'>Cerca</title><content type='html'>Hace unos segundos me he quedado dormido, después de batallar con esos demonios que me persiguen cada vez que recuesto mi cabeza, en cada momento que se que el mundo sigue girando y la maldad está suelta por los caminos y yo sin más ni menos debo descansar. Mi tarea no ha sido fácil pero creo que de esto ya he hablado con anterioridad, la acumulación de villanos intentando tomar una parte de mi ser causa mella en el alma, si es que a veces me acuerdo del robo siniestro al que me sometieron pero eso es otra historia y sus bandidos no merecen mis letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces sueño, con un niño que corre libremente en un campo lleno de matorrales, se aleja, se pierde de mi vista, escucho voces que lo llaman, que lo invitan a volver, a regresar a la seguridad de aquello palpable. Continúa su camino, salta y corretea sin mirar atrás, hace caso omiso a los gritos ya desesperados de las voces que entonan su nombre, acelera el paso, como si supiera que hay enemigos que le persiguen, buscando aquello que nunca encontró pero sabe debe estar al final del camino. De pronto se detiene, un precipicio lo hace dudar, mira con precisión todo aquello que está allá abajo, no es otra cosa que el mundo que le han puesto para existir, “Policarpio, Policarpio te vas a caer” se escuchan los gritos de nuevo, el pequeño no espera ni un minuto más y salta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logro abrir los ojos, hace tiempo acepté que había caído, no necesitan recordármelo, ya ha pasado mucho viento por mi cara desde que comprendí que el planeta tiene sus razones y no debo preguntar. Estoy allí, en mi cama, solo como siempre, a lo lejos escucho a mi perro Alerón aullar, es posible que también extrañe su mundo, todos hemos dejado algo atrás que nos hace suspirar. Me pongo en pie, mi cuerpo quiere seguir descansando, mi mente sabe que es hora de ponerse en movimiento, mientras haya humanos habrán buenos y malos, ahí es donde entro yo, para equilibrar este espacio mundano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy ahora subido en el carro, dando vueltas por el Valle en donde crecí, sin destino ni sentido, solo para matar horas, disfrutar de la nada. Se trata de un día en el cual la gente sale, se lanza a la calle a vivir, a ahogar las penas, a revivir alegrías, quizás es solo la búsqueda de un rayo de esperanza, la felicidad viene dada por querer lo que se hace, no hacer lo que se quiere. Alerón ladra de pronto, creo que mi perro todavía sabe lo que es sentir, vuelvo la mirada hacia la acera y puedo ver a una dama con paso acelerado, sus ojos verdes me recuerdan mi color preferido, la angustia que refleja en su cara me recuerda el porqué he venido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ganas de detenerme a ver de que se trata, es uno de esos momentos en donde simplemente me provoca dejar que los humanos jueguen sus tretas dañinas y yo ser simplemente un espectador, a veces detesto el día donde me entregaron la conciencia, de veras, que fácil sería todo si la perdiera por unos minutos. Detengo el carro, ya para ese momento la dama ha entrado a un local, una especie de bar, algo así, lugares que no frecuento para no irritar mis ojos con el cigarrillo y deprimirme al ver lo banal en que nos hemos convertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta del establecimiento es de madera, huele a historias, a decepciones enfrascadas, a promesas alteradas. Mi vestimenta no es la más adecuada para el momento, yo solo había salido a dar una vuelta, el portero no me quiere dejar entrar, le quito su chaqueta y le digo “ves?, ya cumplo con los requisitos”, el hombre sorprendido me abre la puerta no sin antes decirme “hermano me la devuelves al salir”. No he venido ha buscar nada, no quiero nada de allí, simplemente trato de localizar a la dama en cuestión, la veo, sentada en la barra, creo que ha ordenado un Cosmopolitan, me siento a su lado, ella no me mira, está concentrada o más bien asustada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Otro moscón más” me dice con mala cara, cara que refleja que ha llorado, quizás más de lo que ella hubiera querido, probablemente más de lo que se llora en toda una vida. No puedo evitar decirle que la he visto apurada en la calle, que su angustia me ha hecho detenerme y seguirla. “Además me vas a perseguir?, me dice con fuerza, “tu crees que yo tengo un cartel de neón en la frente que dice ‘Pase, con confianza, aquí hay un corazón para exprimir al máximo’”. No me queda otra que sonreír al escuchar esto, yo no estoy allí buscando corazones, pero ella no lo sabe, yo simplemente estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido es ensordecedor, siempre pensé que la gente va a los bares a desconocerse, porque si la idea es llegar a saber con quien hablamos el ruido de las cornetas se lleva la mitad de las palabras dejándonos tan perdidos como cuando entramos por la puerta. Aún me inquieta saber porqué aquella dama de bellas manos y ojos espectaculares corría a toda prisa por la calle, ella baja la mirada, se muere de la pena, se pone roja cuando le pregunto que hace una linda damicela como ella corriendo, así como tratando de escapar de algo, es entendible que yo escape, para eso estoy, pero ella?, simplemente no lo entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bailemos” me dice, me toma de la mano sin mediar palabras, al parecer algo la ha puesto en alerta, yo sigo el juego, su olor me recuerda días pasados, aquellos en que creí en los humanos. Su mirada ahora muestra pánico, pero a la vez se nota que es de aquellas que quieren transparente, sin malicia, hay un instante sublime en donde me dejo llevar, pero la sombra de aquel robo me hace despertar. “La Flaca” así me dicen, me susurra cercano al oído, mi nombre no te lo doy por ahora, no se si eres un atrapador, un galán de pueblo o cualquier cosa”, vuelvo a sonreír, su desconfianza es eterna, hay heridas que nunca cierran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente me habla, una historia de esas que ya he escuchado, de esas que ha muchos han marcado. A lo lejos entra un hombre, dos más cuidan su espalda, ella lo ve de reojo y me dice “tenemos que irnos de aquí”. Yo, si no la debo no la temo, entonces simplemente no veo porqué hay que huir, salvo que ella también se haya cansado del olor a cigarro y el ruido macabro. Los hombres se acercan asechando, sin duda alguna la están buscando, aún creo no la ven, sin pensarlo y ahora siendo yo el que quiere huir empezamos a correr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una puerta en la parte trasera del establecimiento nos abre la magia hacia la noche que con suave viento roza nuestras caras. Algo me dice que esto no quedará allí, los hombres del bar no parecen bien intencionados. “Y entonces?, le digo “quienes son esos?, ella no quiere decir, pero siente que al menos me debe eso, “mi ex -novio y sus patanes”, no dice más nada, ahora yo que solo salí a pasear para olvidar estoy perseguido por un ex novio malencarado y sus gorilas muy despiadados. Pienso, hoy es uno de esos días donde me provoca dejarle allí y que la vida se encargue de acomodar la situación, pero no puedo, sus ojos, eso es, son sus ojos que no me dejan irme, reconozco que me pierdo por momentos, ahora es cuando escucho el grito de aquel hombre enfurecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trío nos ha detectado, sin que se de cuenta le quito los tacones a los zapatos de “La Flaca”, me golpea y me dice que como me atrevo, sus manos son suaves, quizás fue princesa en otros tiempos. Le señalo a los tres monigotes, ahora comprende que con tacones no va a llegar lejos, trata de disculparse, se pone roja de nuevo, no hay tiempo para eso, la tomo de la mano y corremos hacia la oscuridad, los pasos se aceleran, la presión es constante, es que ahora me acuerdo que la adrenalina es la gasolina de mi vida delirante, de pronto escucho que ella va tarareando una canción “Laura no seas tan sifrina, que es muy desagradable calarse tus maneras”, tenía años sin escuchar aquello, tampoco entiendo porqué canta en medio de aquel caos, de nuevo me río, a veces se me olvida que la risa cura el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida tiene paredes, es solo cuestión de saberlas saltar, a una pared llegamos, solo que esta vez no tiene un lado más bonito. Atrapados, sin salida, ahí estamos, una desconocida, tres hombres molestos y yo, el diario de mi existir, el cantar de mis seguir. Creo que nos damos un tiempo para recuperar el aliento, luego el ex novio saca una navaja de su bolsillo, los otros dos hacen lo propio, “te voy a cortar H” así la llama “H”, “te voy a dejar una cicatriz para que nunca te olvides de mi, lo que me hiciste no se le hace a nadie”. Dudo, ahora no se quien es el bueno y quien es el malo, la furia del hombre, el miedo de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De igual forma me dice que me va a cortar también, por el simple hecho de estar allí, miro al cielo sin entender porqué me suceden estas cosas, es acaso que nunca llevaré una vida normal?, ahora la miro a ella, hago lo mismo con el tipo, de nuevo pienso en escapar y dejar que se cobren sus penas, entre ellos, yo no tengo vela en ese entierro, es que si, es uno de esos días. Sus ojos me dicen la verdad, su verdor no puede mentir, eso lo entiendo y mido las opciones, recuerdo sus palabras del cartel, de lo exprimido que está su corazón, en frente mío lo que tengo es a un aprovechador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empuño mi china para la risa de aquellos hombres, sus navajas brillan en la noche, su reflejo se acerca con prisa. El primer chinazo va directo a la frente de uno de los monigotes, sin lugar a dudas no saben lo poderoso que puede ser un garbanzo, el segundo a la frente del segundo que cae también como una hoja que ha cumplido la función de proteger al árbol. El individuo que queda en pie es aquel que ha robado en un algún momento de la historia el corazón de aquella dama, que lo ha robado para exprimirlo y dejarlo botado sin siquiera saber de que se trata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pídele disculpas”, le grito al tipo, “pide perdón por haber herido”, el hombre hace caso omiso y se abalanza sobre nosotros mientras grita que el no le pide perdón a nadie en este mundo, es posible que se le olvidó que errar es de humanos, rectificar es de sabios. Dos chinazos precisos y certeros lo dejan fuera de combate, siento algo mojado en mi mano, es una lágrima que ha rodado por la mejilla de ella, no se si llora de alegría o de tristeza, aquel día tampoco pretendo averiguarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche está calmada, en realidad no se siente nada, caminamos midiendo los pasos, por aquella acera donde le vi por primera vez, diviso mi carro con Alerón adentro de él, “La Flaca” hace un gesto, se acerca, creo que quiere agradecer, o simplemente que tenía tiempo sin ver a quien da por dar, sin esperar a recibir, se deja llevar y cierra sus ojos, ahí aprovecho y rozo sus labios con mi mano y con la misma escapo hacia la noche, ella se queda tranquila, esperando algo que sabe no llegará, de lejos la veo, buscándome, preguntándose si en realidad ha sucedido o no, es que simplemente era un día de aquellos, que de seguro ella olvidará en su ajetreada vida, pero que yo debo recordar como alimento de mi seguir, es verdad, era solo un día más de esos donde me acerqué para darme cuenta que las cosas siguen igual…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-114919187697949644?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/114919187697949644/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=114919187697949644' title='23 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/114919187697949644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/114919187697949644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/06/cerca.html' title='Cerca'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-114901869892226421</id><published>2006-05-30T15:51:00.000-04:00</published><updated>2006-05-30T16:05:28.446-04:00</updated><title type='text'>Escobas</title><content type='html'>La bruja vieja y arrugada conversaba con otra bruja pasada de peso y algo ordinaria, una no pensaba la otra menos podía, hablaban y hablaban sin parar de una venganza a perpetrar sin nunca tomar en cuenta a la tercera bruja del clan quien dormía placidamente, soñando sin pestañear. La idea era acabar con un héroe venido de lejos, quien no cree en terrores sembrados ni mucho menos en gatos alados. Con escobas pueden volar, el daño pueden hacer, su cabello se cae con el viento, si solo supieran que la mejor respuesta a su venganza fue tan solo mi silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi existir continuaba su curso normal, el sol calienta y la noche es fría, sentado en el techo de mi hogar recordaba tiempos pasados, mejores quizás, sin nunca olvidar que lo que sucede tiene razones, con validez o no, pero inscritas en el libro de aquellos bastiones de nuestro andar, se puede reír se puede llorar pero de algo podemos estar seguros que nunca podremos escapar. Muchos enemigos he debido enfrentar, a lo largo de la carrera por llegar, de diversos matices y rencores guardados, pero nunca tan fuerte como el odio que aquellas tres brujas habían acumulado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sus trajes negros y sombreros puntiagudos planeaban con precisión cada paso a seguir, la ira reinante se vuelve detonante, la miseria baldía está palpitante. Una de ellas pulía la hebilla característica de las mujeres que vuelan montadas sobre escobas, la otra trataba de quitarse una verruga en su nariz con una pócima preparada por ella misma, la tercera dormía rendida en Morfeo, tratando de huir de aquel arrebato, un ojo abierto ahora tenía pues miedo llevaba encajado en su seno, terror infundido por tanto cretino, su vida cuidaba que no fuera robada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi maestro me lo había advertido, que a lo largo de un viaje se consiguen todo tipo de manos, amigas sinceras, odiosas traicioneras, sin esfuerzo se extienden buscando atrapar a todo lo que pase cerca de su radio de acción, se buscan amigos para soportar las andanzas, se buscan humanos para odiar con rencores. Como distinguir las variadas clases de manos es una tarea de milenios vividos, se trata y se trata en vano encontrar, las huellas marcadas tienen su historia, no todos fenecen buscando la gloria, si miras arriba y encuentras la nada avisa con prisa pues vuela ahuyentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel cuarto tres brujas y un duende enano se alistaban calmados para brincar al terreno, es acaso que no sabían que por cada tres brujas hay un duende villano?, con cara de niño y mente deforme brindaba ideas el muy falsiforme. En el caldero preparaban una sopa de frutas, aquello sabía a rayo podrido, la urraca mascota chillaba al sentir aquel olor que podía destruir cualquier porvenir, el plan bien trazado habían pintado con creyones de cera en un pizarrón, despojarle de todo era la meta, humillarle y pisarle sin dispararle, misión anhelada por tantos minutos, el odio finalmente daría sus frutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lo sabía, lo sentía venir, de antes, de mucho tiempo atrás. El que planea venganza debe cuidar todos sus pasos sin desesperar, muchos detalles me fueron abiertos, desde siempre consciente estuve de aquello, su plan bien macabro pude seguir sin duda no entiendo a veces porqué destruir. A veces despierto muy tarde en las noches, en esas que duermo con mis ojos abiertos, aquellas que surcan lentas y solas, recuerdos latentes que vienen y van, muchos se piensan que yo estoy muy loco, pero es que no me queda otra que reír cuando me acuerdo de aquellas tres brujas montadas en moto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A toda velocidad venían a mi encuentro, la bruja vieja no había logrado despegar con su escoba por el peso de su conciencia, la gordita partió el palo de la misma al subirse por el peso corporal, la tercera seguía durmiendo y el duende decidió quedarse pues no le convencía aquel plan. Yo por mi parte y a pesar de haber descubierto el plan para aniquilarme con antelación no pude saber lo que me esperaba, enfrentarse al odio degenerado no es un juego de niños, había visto enemigos fuertes pero este trío me iba a mover las fibras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había salido a pasear, contando los pasos desde mi casa hasta el puesto de periódicos, los mismos ciento veinte y siete pasos de siempre, hay cosas que nunca cambian en la vida. Permanecer es tarea de algunos, otros simplemente estamos para volar libremente, no somos ni más ni menos por ello, simplemente nos han hecho distintos, no por ellos debemos ser estigmatizados, el problema reside en que les enseñan a sentir por lo que ven y no por aquello que se mueve adentro. Escuché a lo lejos el tenebroso estruendo de unas brujas sedientas, buscando venganza como busca agua el perdido en el desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vendedor del kioskito me miró a los ojos, como quien dice “por favor no me vayas a destruir el puestito de periódicos”. El me conocía desde años atrás, y algunas historias había escuchado, en esas tardes donde surcaba la vida anhelando que todo terminara donde había empezado. El hombre asustado por el viento que comenzó a soplar trataba de cerrar las portezuelas del pequeño establecimiento, algunas revistas volaban para el beneplácito de aquellos que las recogían y sabían que no pagarían por ellas, Manolillo, así era el nombre del vendedor, encendía un cigarro mientras con su acento portugués me decía “Policarpio bastante te he aguantado y ahora me vas a destruir todo por lo que he trabajado.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frente mío estaban paradas, en sus potentes motos, dos motos y un carrito lateral para ser exactos, en donde la tercera bruja dormía placidamente sin saber a donde le habían llevado. Sus ojos brillaban aún más que sus hebillas pulidas, sus sombreros puntiagudos me reafirmaban que si existen y tal cual como mi madre las había pintado cuando era un infante, sus botas y medias de rayas las hacían verse hasta divertidas, pero al sentir el odio encarnado en tanto pecado comprendí finalmente que del cuento a la realidad existe un gran trecho, tenía que pensar rápido o sería desecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bruja vieja atacó de primera, rayos mal olientes trazaban el viento, chocolates y dulces brincaban sin muerte. El primer rayo fue a parar al kioskito, de un golpe destrozó medio establecimiento, un olor mezclado a azúcar quemada con papel periódico ensalzaba el ambiente, el segundo rayo rebotó en el piso, de inmediato saltó y estalló las bolsas de comida de una señora que por allí transitaba, que al ver el espectáculo quedó demacrada, llorando sentada con su boca pintada. El tercer rayo me alcanzó a mi, a pesar de todos mis esfuerzos por huir, era un rayo potente, lleno de poca brillantez, opaco en su andar, capaz de acabar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi razón se vio ennegrecida por aquel rayo sin sentido, carente de toda lucidez y que me dejó perplejo y a la merced de aquel grupo asesino. Tirado en el suelo y aún sin saber como alguien podía arremeter con tanta ira, mi cerebro asaltado por aquella bruja no sabía que hacer, mirar hacia arriba, taparse el costado. La segunda bruja entró en acción, su movilidad era escasa, pero su odio gigante, de un brinco llegó a mi lado, moviendo cimientos, causando estragos, la tierra temblaba herida de muerte, el peso del caos parado a mi lado, yo ciego y sin fuerzas muy debilitado “que he hecho?” grité al cielo “para merecer este legado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metía sus manos en mis chamuscados bolsillos, no se que buscaba, no llevo riquezas, no llevo tesoros, tan solo mi alma con mucho decoro. Su peso inclemente aplastaba mi pecho, resentimiento latente clavado en mi frente, con sutil maldad buscaba llevarse todo aquello que a su paso encontrase. Gritando con fuerza me llamaba por nombres desconocidos, quizás me confundía con su ascendencia bandida, sus manos macabras pasaba por mi cara, buscaba y buscaba pero no encontraba. De un brinco hacia atrás salió de mi ser, la tercera bruja apenas veía el atardecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendida por aquel desbarajuste, la bruja que dormía abrió sus ojos ante la inclemencia de los rayos solares que se despedían de aquel día. Se acomodó su sombrero y miró a las otras brujas quienes explicaban las razones del odio, la piedra angular de una venganza planeada por tiempo y largas las horas, a veces de verdad no entiendo que llevaban en la cabeza aquellas señoras. Se acercó a mi persona, yo apenas podía moverme, el terror infundido mellaba el destino, hay veces entonces que no encontramos nuestro verdadero camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba parada allí entre las otras dos brujas y yo, miraba hacia los dos lados, debatiéndose en sus decisiones, seguir al rebaño u optar por perdones. Venimos marcados por hebras entrelazadas, construidas muy lejos y no a desparpajo, somos lo que somos adentro y afuera, los genes relucen sin mucho pensar, hay historias que solo pueden acabar. De un salto certero brincó hacia mi, un daño potente pretendía hacer, un simple adelanto bastó sin querer, sorpresa tendida encontró a su ser cuando yo con tranquilidad y pausa simplemente la dejé entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaban venganza y eso obtuvieron, el proceso es lento pues cura de a poco, el fuego con fuego solo deja cicatrices, a su ataque a mansalva esperé como quise, yo todo sabía por un simple error, cargadas de odio volvieron sus caras, se habían llevado materia y más nada, hay fuentes externas que se pueden perder, lo que adentro llevamos permanece en mi ser, no soy más ni menos, estoy lleno de errores más solo perdono no llevo rencores, la vida es muy corta muy larga a la vez, en serio me río al ver tanta insensatez, tres almas que odian buscando seguir, yo sigo tranquilo con mi existir, un día y muchos otros tendrán que pasar, mi eterno silencio las hará por los siglos de los siglos desesperar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-114901869892226421?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/114901869892226421/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15476234&amp;postID=114901869892226421' title='17 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/114901869892226421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15476234/posts/default/114901869892226421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://dinobat.blogspot.com/2006/05/escobas.html' title='Escobas'/><author><name>DINOBAT</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487907193565130458</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_poFplPrquvw/S4gd7UrI0PI/AAAAAAAAACs/5AS14vgkIgQ/S220/20100226141644_20100226_141511.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15476234.post-114804798746519945</id><published>2006-05-19T10:12:00.000-04:00</published><updated>2006-05-22T10:00:47.786-04:00</updated><title type='text'>Cuento de Niños</title><content type='html'>No me gustan los días lluviosos, me hacen pensar que los ángeles lloran por todas las trastadas que he cometido a lo largo de mi existir, me lo tomo personal, pensamiento egoísta dirán algunos, pero igual el agua cayendo desde arriba para mojar nuestro andar no me hace ponerme a brincar. Aquel día llovía a cántaros, el cielo gris anunciaba que la tempestad nos acompañaría por unas horas. Como hago siempre al estar aburrido busco razones, simplemente me enfrento a la realidad, intento darle forma a una masa de recuerdos que no tienen ton ni son pues no es más que la vida de un mortal más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro una caja polvorienta y encuentro un diminuto disco, lo coloco en el tocadiscos, una canción empieza a sonar, una voz que me traslada a momentos felices dice “Papa Noel se ha comprado un aeroplano porque el trineo está muy viejo y muy cansado…”, se trata de un disco muy viejo, sin lugar a dudas tenía años sin escucharlo, entiendo nuevamente que el tiempo pasa y menos mal que es así, pues no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Mi madre aparece en la puerta, la música la ha hecho trasladarse a aquellos días, cuando yo jugaba con mi capa, creo que se siente tranquila pues sabe que cuando llueve no me gusta salir, a pesar que mis ojos reflejan lo contrario, aquel día me quedé en la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversamos, mi madre y yo, ella sonríe al recordar que yo cambiaba la letra de aquella canción, nunca me gustó la idea que Papa Noel no pudiera andar libremente en su trineo, luego comprendí que hasta el vehículo del barbudo de rojo se pone viejo y se cansa, como todo, es el transcurrir normal de este lugar. Mi mente procesa que me debo quedar allí, me acomodo en la vieja pero cómoda silla de la biblioteca de mi padre, una foto de la familia está en el escritorio, el superhéroe y los otros cuatro, suena el teléfono y mi madre lo toma, tranca con rapidez, ella no comprende la razón de avisarnos esa noticia, sus ojos me quieren decir algo, pero en ese momento ya se que ha pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entender la llamada hay que irse atrás, como son las cosas aquí, una historia de esas, con comienzo y fin, un cuento que traspasa lo común, un conjunto de motivos que dejan perplejo a cualquier intento de racionalizar lo que para muchos fue el final de algo que nunca empezó. Miro a mi madre y me permito contarle de que se trata todo, ella duda en primer momento, su memoria no logra recobrar los rayos de aquel reflejo, de igual forma me pide que le cuente un cuento, como una niña, que por favor le explique nuevamente pues son tantas mis historias que no las puede almacenar, es quizás que esta ella ha preferido olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Darío Natera Nieves nació en Caracas, en el seno de una familia pudiente pero sin clase, mucho antes que yo, que de paso no nací en Caracas. Simplemente me llevaba largos años, no con esto digo que fuera más sabio. Aquel inquieto muchachito correteaba por doquier, como cualquier otro, para pronto descubrir su misión en la vida. Su primer paso fue despojar a todos sus amiguitos de las metras con que jugaban en los recreos, poco a poco las recolectó y las escondió para siempre, luego prosiguió con los útiles escolares, los cuales iban desapareciendo con el pasar de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su casa, la ropa de todos sus parientes se perdía con el transcurrir del tiempo, la comida se desvanecía como si fantasmas hambrientos habitaban en aquel maligno hogar, los cuadros de la casa, los muebles, y hasta los cubiertos se esfumaban poco a poco sin dejar huella en la bitácora de las horas. El abasto de la esquina perdía incalculables sumas de dinero y de mercancía, la tienda de regalos se quedaba sin juguetes por más que su dueño ordenaba nuevos cargamentos, la peluquería de la urbanización se quedaba sin secadores de pelo ni shampoo, el kioskito de la esquina se desabastecía de chucherías y periódicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por donde pasaba Darío, todo iba desapareciendo poco a poco, las bicicletas de sus amiguitos, el dinero de sus padres, de su familia, incluyendo la ropa de los vecinos junto con sus mascotas. Por años en aquel barrio se pensó que se trataba de una banda organizada de maleantes sin alma, nadie prestaba atención a aquel pequeño muchachito de ojos azules, su paso era desapercibido por la multitud, usualmente los humanos juzgamos sin averiguar, era más fácil echarle la culpa a cualquiera que detenerse a estudiar que pasaba en realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Darío creció, en la universidad los libros de la biblioteca se iban perdiendo con el pasar de los días, los automóviles de los estudiantes iban cayendo como barajas al aire, sin dejar rastro, según dicen hasta las pocetas de los baños eran quirúrgicamente removidas para pasar a engrosar la lista de aquello que no volvería. Poco a poco la situación arreció, los pupitres y los pizarrones de las aulas se perdían, las carteras de los profesores eran birladas sin ninguna vergüenza, las computadoras de los laboratorios, y hasta la comida del cafetín caducaban ante aquella fuerza extraña que se llevaba todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El edificio en donde Darío realizaba unas pasantías antes de graduarse en la universidad amaneció vacío un día de aquellos, sin nada, hasta la ropa de los vigilantes había sido extraviada, el dinero de la caja chica de la compañía tampoco estaba, la máquina de hacer café ahora pertenecía al vacío de aquello que no está, de eso que no vemos nunca más, lo que sentimos y se ha ido, lo que la vida no devolverá, los restos de la transparencia, la sensación del cristal, lo blanco de este dulce, perdón, triste caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello no era un juego de niños, por demás está decir, los infantes en sus mentes claras y no podridas juegan, no dañan a mansalva, Darío era otra cosa, es que el planeta tiene variables, lo bueno y lo malo, con su equilibrio, la risa potente y el llanto amargo. Un plan estudiado tenía aquel hombre, si es que a un monstruo se le puede calificar de tal, su sonrisa macabra llevaba consigo, su olor predilecto marrón escondido, bandido mañoso surcaba el cielo, su sucio sudor secaba el pañuelo, por años y años soñó con su meta que no era otra cosa robar al planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en su oficina y después de varios años de enmarañar y entrelazar sus pensamientos con un fin preciso, consideró que había llegado el momento adecuado, la hora del té, el último grito, la bala perdida. Para algunos un genio incomprendido, para mi no era más que un asqueroso cuatrero, el líder bandido, el ladrón bien vestido. Ultimó unos detalles, se miró al espejo que tenía en su oficina, con su frente en alto orgulloso se sentía de aquel bosquejo maestro que en su cabeza llevaba, razones perdidas, aliento a dragón, su delirio encantado flotaba ensalzado, ladrón es ladrón y no tiene perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel restaurant chino de la capital, Darío esperaba el momento preciso, desde su computador personal tecleó la clave para proceder. En un instante todo el dinero del planeta se desvaneció, salvo aquel que llevaban los hombres decentes en su bolsillo, el martillo de la irracionalidad bajó su redondeada punta de metal sobre las vidas humanas, el mundo sorprendido miraba sin luz, la vida es un viaje no un simple destino, no tenemos la culpa de encontrar piedras en el camino, son solo las causas de las consecuencias, algunos tenemos y otros no tienen, aquello que llaman conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de aquel caos, Darío decidió salir a la calle, no sin antes tomar una galleta china de la fortuna, sonriente y complacido la sacó de su envoltorio, la partió y leyó con asombro unas letras sin vida, una pregunta guardada, sus ojos siniestros miraron de nuevo….“Y dime Darío que piensas hacer con tanto dinero?”…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15476234-114804798746519945?l=dinobat.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://dinobat.blogspot.com/feeds/114804798746519945/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com
