Thursday, October 20, 2005

Clodomiro

El hospital estaba situado en el tope de una montaña, era un edificio viejo, casi ancestral, sus paredes de loza verde le brindaban una especie de calma que podía transformarse en una visión espeluznante con el brillo de las luces de neón, médicos y enfermeras iban y venían, pacientes y familiares rondaban sus pasillos, en la emergencia se escuchaban las sirenas de las ambulancias y los gritos característicos de los que allí laboraban, el estado de alerta y la tensión se podían sentir a lo largo de aquellos cubículos en donde seres humanos se debatían entre la vida y la muerte, un piso más abajo se encontraba la morgue, en ese espacio limpio, pulcro, reluciente y lleno de historias trabajaba Clodomiro Montoya.

Clodomiro había egresado de la facultad de medicina años antes y a diferencia de la creencia entre los médicos del hospital que simplemente tenía que tratar con cadáveres pues si le ponía una mano a alguien vivo lo enviaba de un solo golpe al otro mundo, creencia por demás basada en chismes de pasillo, se había dedicado a la patología forense por vocación propia, siempre pensó que así como había unos que se dedicaban a traerlos al mundo, otros a curarlos tenía que haber uno que los revisara por última vez para enviarlos a su viaje por la eternidad.

Un médico ejemplar con estudios en el exterior, abnegado esposo, padre de familia y honorable miembro de la sociedad Clodomiro llevaba una vida como cualquier otra, realizaba todas las actividades que el tiempo le permitía y disfrutaba cada minuto de las clases que impartía en la universidad, clases que siempre terminaba con una frase que era conocida por todos los estudiantes de medicina "Gracias por escuchar a este viejo y recuerden que siempre hay alguien viendo como nos portamos."

Sobre una de la mesas de aluminio reposaba el cuerpo de un viejito, Armando Ramirez era su nombre, Clodomiro con cuidado realizaba la autopsia para cumplir con el paso de ley correspondiente, como siempre hacía miro hacia los lados para cerciorarse que nadie se encontraba en los predios, con precisión de cirujano cortó el corazón del viejito lo colocó en una lonchera de Spider-Man que había usado desde tiempos inmemoriales y procedió a cerrar el cadáver, una vez listo lo metió en la cava y cerró la puerta.

Caminando con su loncherita la cual era la burla de todos los empleados del hospital se dirigió a los laboratorios del mismo, con cautela sacó el corazón y lo colocó en una tabla en donde realizó diversos cortes con una velocidad impresionante, sin pensarlo dos veces procedió a colocar uno por uno los cortes bajo el microscopio y a tomar nota. "Que interesante" se dijo a si mismo "el señor Ramirez amó solo a su esposa, ni un desliz, nada, increíble de verdad", Clodomiro Montoya sabía un secreto que nadie más conocía, en los corazones de los humanos quedaban tallados de forma inequívoca todos los amores que se habían tenido en la vida, uno por uno, esculpidos de manera perfecta y mostrando la calidad de ese amor, se limpió los lentes y revisó una vez más, "nada, este hombre está limpio" se dijo mientras arrojaba los restos del corazón a la basura y hacía ciertas anotaciones.

Bajó por el ascensor y entró a un cuarto en donde unas personas recogían sus pertenencias, se acercó a una dama de avanzada edad que se veía golpeada por la reciente pérdida, se presentó y le dijo "señora Ramirez sepa usted que su esposo la quiso de verdad verdad sin reparos ni engaños" la señora apenas alcanzó a subir la mirada cuando ya Clodomiro se había retirado del cuarto. En el sótano y con la misma precisión de siempre Clodomiro practicaba la autopsia a un hombre de mediana edad, después de realizar los procedimientos de rigor y sin que nadie lo viera cortó el corazón de aquel individuo, nuevamente a la loncherita de Spider-Man y corriendo hacia el laboratorio, con cuidado observó los cortes que había hecho y se dijo "coño este tipo se pegó a media Caracas, que bárbaro, y aquí puedo ver claramente sus dos grandes amores y lo más arrecho es que son hermanas."

En otro piso del hospital dos mujeres discutían airadamente, Clodomiro se excusó por interrumpir la acalorada discusión y les dijo "ustedes son hermanas?, las féminas respondieron "y como sabe usted?, "bueno" dijo Clodomiro, "eso no viene al caso, simplemente quería comentarles que ustedes fueron importantes en la vida de Jesús Albarrán, el las quiso mucho" y se retiró, las dos hermanas se agarraron por las greñas mientras una le gritaba a la otra "yo sabía que tu te echabas a Chuíto."

Clodomiro caminó lentamente saludando a varias personas que le pasaban a su lado, se sirvió una taza de café y bajó nuevamente a su oficina en donde con tranquilidad anotó cierta información en su agenda, una agenda nada particular si se tomaba en cuenta que allí estaba retratada la verdad acerca de miles de seres humanos y sus distintos amores a lo largo de su andar por este planeta. Sonó el teléfono y le informaron a Clodomiro que un nuevo paciente estaba siendo bajado a la morgue, se trataba de una mujer, la cual se había quemado en un accidente automovilístico ocurrido hacia pocos instantes. Clodomiro pensó "bueno pero pobre mujer, quemada y la ley idiota de este país requiere que se la haga una autopsia, ya sabemos como murió de todas maneras."

En cuestión de minutos Clodomiro estaba frente al chamuscado cadáver, con cuidado logró extraer lo poco que quedaba de corazón y lo guardó en la lonchera, llamó a su asistente para que terminara de realizar lo que faltaba por hacer y se fue a cumplir su rito preferido. Silbando y moviendo la lonchera de Spider-Man de un lado a otro como un niño chiquito recorrió el hospital hasta llegar a los laboratorios en donde habló por un momento con algunos empleados para luego sentarse frente al instrumento que revelaría algo de esta pobre mujer.

Con mucho cuidado por el estado en que se encontraba el corazón Clodomiro colocó los distintos cortes bajo el lente investigador, al ver el primer amor anotó en un papel, "Ricardo Paéz", siguió al otro corte y pudo ver "Joao Ferreira", aquí Clodomiro dudó y dijo "coño estos nombres me parecen conocidos, nada debe ser que estoy cansado", miró otro corte y leyó "Angel Sequeira", "coño que es esto? pensó, volvió a mirar y leyó "Pedro Marquez", aquí un rayo de hielo recorrió todo su cuerpo, todo empezó a tomar forma "Ricardo Paéz es el carajo que da clases de tennis en el club", "Joao Ferreira es el portugués del abasto cerca de la casa", "ay coño que es esto" se decía Clodomiro, "Angel Sequeira es el mejor amigo de mi hijo Julián", "esto no puede ser", "y Pedro Marquez está suturando el cadáver de esta señora allá abajo en la morgue", sudando frío y temblando Clodomiro descolgó el teléfono y llamó a emergencias, "si por favor me podrían dar el nombre de la señora que falleció debido a las quemaduras en el accidente automovilístico?, del otro lado del teléfono contestaron "déjeme ver, porque todas las pertenencias estaban en mal estado, aja, aquí hay un papel que dice Cristina Pelaez de Montoya", Clodomiro soltó el teléfono y sintió como su mundo se nublaba, con desespero buscó los otros cortes de corazón y no encontró lo que buscaba, Clodomiro no encontró su propio nombre en el corazón de su esposa…

Tuesday, October 18, 2005

Publicista

Me encontraba mirando por la ventana de mi cuarto cuando cansado y hastiado de la monotonía clásica que envuelve la vida de los seres humanos decidí salir a caminar, a ver mi ciudad que tanto tiempo tenía sin recorrer, me vestí con mis blue jeans y mi franela blanca, la misma con que usualmente atacaba las noches de la capital palpitante, la misma que había sido testigo de mis peripecias y andanzas en aquella época cuando la vida pasaba con la rapidez de un cohete camino a un planeta lejano en otra galaxia.

A pesar del tiempo que tenía sin patear la calle no me costó acostumbrarme a la misma, caminé un rato y me subí al metro para bajarme en el majestuoso Boulevard de Sabana Grande, debo reconocer que la primera impresión al ver aquel desastre en que se había convertido el otrora reluciente y palpitante boulevard me impactó, una mezcla explosiva de suciedad, individuos sin destino, vendedores ambulantes, humo, olores fétidos, mendigos, niños haciendo malabarismos, rateros, personajes con la mirada perdida y un mar de hormigas que caminaban religiosamente a su trabajo.

Recostado en una silla de un establecimiento pensaba en como había sido posible esa transformación, sin lugar a dudas este cuadro dantesco era un reflejo claro y genuino de la realidad abrumadora que pesaba sobre las espaldas de los habitantes de aquella ciudad, recordé con nostalgia aquellos días en que caminaba por aquel paseo de ladrillos simplemente buscando el aroma de un nuevo día, el renacer de las esperanzas y la ilusión de lo desconocido. Disfrutaba mi Coca-Cola bien fría, si pues no todos le suministramos al cuerpo su dosis de cafeína de la misma manera, cuando pude ver como hacía su entrada triunfal, serena y segura de si misma caminó hacia la caja registradora y compró su café con cachito de jamón, esa fue la primera y última vez en mi largo andar por este mundo que ví a Irama Calígena.

Intentando recobrar mis sentidos noté como con disimulo se sentó en la mesa frente a mi, con marcialidad colocó su café y su cachito de jamón en la mesa, tomó el periódico y comenzó a leer mientras degustaba su desayuno. Yo con mi estilo bandera característico la miraba fijamente haciéndole saber que efectivamente me llamaba la atención y que no perdería la oportunidad de decirle así fuera unas líneas de galán de panadería, entre tanto mirar y mirar cual niño chiquito fue cuando pude ver que entre la bota que llevaba puesta y su pantalón de tela se hallaba el estuche de una pistola, y según me enseñó mi tío Gregorio usualmente estuche de pistola tiene pistola adentro.

A pesar del susto inicial esto hizo a la misteriosa dama aún más interesante, después de todo mi paseo por la ciudad parecía tornarse interesante, Irama con cautela bajaba su periódico para vistearme de vez en cuando, yo simplemente mantenía una sonrisa perenne en la cara para evitar que en una de sus miradas fugaces me fuera a pillar con cara de fiscal de tránsito, en una de las miradas no pude aguantar y le dije "que tal?, te puedo acompañar?, Irama sin dudar ni un segundo respondió "claro, como no, siéntate aquí."

"Ay coño" pensé, "mujer con pistola, ojos grandes, llamativos, sonrisa perfecta y segura de si misma, ahora si que el día se acomodó", con cuidado de no rozarle los pies no fuera a ser que un tiro saliera disparado me senté y dije calmadamente "Hola, mi nombre es Policarpio, soy escritor de profesión, poeta sin oficio y transeúnte del planeta", ella sonrió y me dijo "Irama Calígena, publicista, ocupada de sol a sol y desayunandito por aquí."

No pudimos ocultar las risas, esas que salen sin forzarlas, esas que inevitablemente te ponen a volar la imaginación y a decirte a ti mismo "en que peo me metí yo por gusto", si aunque no lo crean esas cosas pasan y usualmente pasan para recordarte que eres humano y que no te salva nadie. Conversamos un rato de las típicas tonterías que conversan dos almas que se acaban de encontrar, una que otra mirada, y poco a poco el tiempo fue pasando, de pronto Irama me dijo "me tengo que ir, de verdad que has hecho mi día mas agradable, gracias", se levantó de su silla y se volteó, por un segundo pensé que se iba a ir tan fácil como llegó pero Irama miró nuevamente como esperando mi reacción, yo en mi perdición lunática solo alcancé a decir, "para que carajo un publicista tiene una pistola en la pierna?

Giró nuevamente hacia la puerta pues al parecer no se sintió cómoda con mi pregunta, esta vez la detuve y le dije "no quise incomodarte es solo que vi la pistola y me llamó la atención", Irama con voz suave y firme me dijo "ya la vistes ahora tengo que matarte", mi risa quedó helada cuando pude notar que Irama no se reía en lo más mínimo, ahora fui yo el que trató de caminar hacia la puerta pero la mirada penetrante de Irama hizo que me quedara en el sitio, "bueno Policarpio, la verdad me caes bien, solo hay una forma que no te mate, me tienes que ayudar", "pero ayudar a que? Contesté, "pues bien yo de publicista tengo lo que tu tienes de bailarín de ballet, soy espía, de una organización secreta, y ahora tu eres mío", sus palabras calaron en lo más profundo de mi ser solo alcancé a pensar "coño yo no aprendo, tienes que quedarte en tu casa tranquilo, cada vez que sales te metes en un peo distinto."

En cuestión de segundos Irama me tomó del brazo y me llevó hacia un carro que tenía estacionado en medio de aquel caos, nos subimos y me tendió un pedazo de tela, "póntelo en los ojos, no puedes ver a donde vamos", en el reproductor se podían escuchar las notas de alguna canción de "The Cure" que ahora no puedo recordar, yo obedecí y en cuestión de pocos minutos estábamos bajándonos del carro, caminé todavía con la venda en mis ojos hasta que Irama me sentó en una silla, "te puedes quitar la venda" me dijo, el lugar era una especie de galpón no muy grande, con un escritorio, una lámpara y unos armarios, "bienvenido a mi oficina, espero sea de tu agrado" dijo Irama mientras sonreía sarcásticamente, me entregó una pistola y un chaleco antibalas y me dijo, "vas a fingir que eres mi esposo, amante, novio, pareja, lo que más te guste, sin preguntas, simplemente tienes que hacer lo que te diga"

La travesía nuevamente en el carro fue tediosa debido al tráfico reinante en la ciudad, finalmente llegamos a un conocido hotel capitalino, adentro en uno de sus salones había una convención de publicistas, Irama caminó con calma y presentó sus credenciales para que nos dejaran entrar, en el salón reinaba el bullicio de muchas personas hablando al mismo tiempo, caminamos mientras Irama me presentaba a todos sus "colegas" hasta llegar a una mesa en donde tomamos asiento. Pasado un tiempo un representante de la Cámara de Publicistas subió al estrado y tomó la palabra, comenzó a dar su discurso acerca de la importancia de los medios de comunicación en conjunto con la publicidad, Irama me susurró al oído "en un minuto lo liquido, ese es el objetivo de esta misión, al parecer este individuo es el Rey de la Publicidad Engañosa y se me ha encomendado desaparecerlo de la faz de la Tierra", "coño" pensé yo "van a matar al viejo ese hablador de mierda."

Inmediatamente y sin mediar palabras sacó su pistola y accionó el gatillo, el viejo cayó hacia un lado mientras los gritos y el caos se apoderaron del lugar, en medio de ese peo agarré a Irama y la besé, alcancé a escuchar a un tipo que decía "carajo estos si que se aman porque en medio de este zafarrancho se caen a besos", Irama un tanto sorprendida por mi beso me pegó una cachetada y me volvió a besar, a todas estas la gente corría desesperada y la gritería era ensordecedora, sin decir nada me jaló y corrimos junto con las otras personas, nos subimos al carro y nos fuimos del lugar, no dijimos nada en el camino, Irama estacionó su carro enfrente de la misma panadería donde todo había comenzado, me pidió la pistola y me dijo "el chaleco anti-balas te lo regalo, para que te acuerdes de mi" y me abrió la puerta del carro.

Con la misma rapidez que había llegado se fue sin decir adiós, allí parado solo en pleno Boulevard de Sabana Grande me vi sosteniendo un chaleco anti-balas y un hueco más para mi existencia, miré hacia lo alto buscando una respuesta que no llegó, baje la mirada y sonreí como siempre hago cuando no entiendo las jugadas ingeniosas de la vida, caminé hacia el metro y volví a mi casa a guardar el chaleco anti-balas en el closet y a enterrar mi sentir en un papel.

A veces sentado en mi ventana recuerdo esta historia, voy al closet y veo el chaleco anti-balas y no me queda otra que sonreir, a veces sentado en mi ventana recuerdo a Irama y mi mente se traslada a aquel intenso día, suena el teléfono y contesto "Hola Policarpio" dice la voz, "te sientes con ganas de matar a alguien?, petrificado contesto "ni de vaina yo tengo de asesino lo que tu tienes de ser humano"….

Monday, October 17, 2005

El Experimento

Sentado frente a un libro de Soren Kierkegaard decidí que me había fastidiado de Karen Marshall y Mary Lloyd, mi mente poco convencional y por demás ociosa desde que descubrí que el planeta no es más que un chiste mal contado se movía a gran velocidad tratando de buscar una manera para deshacerme de Karen y Mary, solo que tenía que tratarse de algo poco convencional, elocuente, peligroso y que permitiese de alguna manera recaudar datos para la base de información sobre relaciones humanas y sus desbandes que había mantenido desde que di el paso hacia la malévola cuando mi mamá harta de los sonidos del Super Nintendo lo lanzó por la ventana partiéndose en mil pedazos.

Solté el libro pues tenía que planear la manera idónea para sacar de mi lúgubre existencia a ese par de seres que me habían hecho compañía en esos momentos donde mi humanidad se hacía latente y fastidiosa y necesitaba relacionarme con mis congéneres. Hubiera sido más fácil usar la técnica de los 15 años que no es otra que agarrar el teléfono, marcar e inventar cualquier excusa sacada del sombrero de un mago, trancar y sentirse liberado por el peso que acabas de eliminar de tus hombros, también pude haber salido por separado, de manera civilizada a un café o algún establecimiento público y simplemente usar la excusa R-37 que no es otra que la famosa "estoy confundido y no puedo seguir con esto", igualmente pude haberle echado la culpa al trabajo, a mi perro y loros, a mi madre o simplemente ser un patán más y con sinceridad decir que no me calaba más ese calamar.

La vida no es fácil, entonces yo como estudioso empedernido y buen seguidor de esa premisa decidí hacerme las cosas más difíciles y por supuesto con ese elemento de maldad intrínseca que todos llevamos en nuestras células hacerle las cosas cuesta arriba también a Karen y Mary. Tomé el teléfono e hice una reservación en un establecimiento de moda en la ciudad, una mesa para dos con todos los alicientes de una cena romántica de película, por igual llamé a Karen y Mary y les dije que debíamos salir a cenar pues tenía que conversar algo importante con ellas, las cité con 15 minutos de diferencia, a las más puntual de ellas le di el honor de estar sentada en la mesa para cuando la otra hiciera acto de presencia, después de relajarlas y decirles que todo estaba bien pues las dos preguntaron si pasaba algo malo me senté nuevamente tranquilo a esperar que las horas pasaran hasta el momento indicado.

Con calma y paciencia me acicalé para estar presentable y después de despedirme de mi perro y loros comencé a caminar hacia el afamado restaurant en donde llevaría a cabo lo que me había dado por llamar "experimento". En mi camino me topé con los personajes clásicos de la ciudad, un pequeño niño lloraba pues su madre no le quería comprar un juego de video, pedí permiso a su procreadora y se lo compré limitándome a decirle, "déjelo ser señora, algún día el caminará estas calles en una misión como la mía y créame esto no es juego de niños", la señora sorprendida se limitó a dar las gracias por el regalo mientras el niñito se abrazaba a mi pierna diciendo "gracias papá", yo me limité a darle una palmadita en su cabeza y continué hacia el restaurant, saludé a los mendigos de la cuadra y pensé en todas las consecuencias que mi experimento podría tener, después de una rápida evaluación de pros y contras me limité a autocomplacerme con una respuesta de esas que anulan cualquier intento de la razón y la conciencia por detener un acto sin pies ni cabeza.

Una vez sentado en el lujoso restaurant ordené un vaso de agua como siempre acostumbro a hacer y esperé con calma la llegada de Karen, a los pocos minutos apareció radiante la damicela, me levanté de mi silla para saludarla y tomé su abrigo para ponerlo a un lado, la ayudé a acomodarse en la silla y volví a mi lugar. Comenzamos a hablar como siempre, la clásica conversación sin ningún tipo de profundidad o peligrosidad, poco a poco fui desviando la charla hasta llegar a un punto climático, en ese momento y tal cual como lo había planeado logré divisar que Mary hacía su entrada triunfal por la puerta, aquí me saqué del bolsillo una cajita de esas de terciopelo y se la entregué a Karen que de inmediato comenzó a llorar sin haber visto que había adentro de la misma, en el preciso instante en que Karen abrió la cajita Mary se paró con cara de sorpresa al lado de la mesa, "que está pasando aquí? preguntó en tono de demanda, yo confieso que la risa se había apoderado de todo mi ser pues solo podía ver la cara de Karen al darse cuenta que dentro de la cajita de terciopelo había un anillo de piñata en forma de flor con carita sonriente, por supuesto ella esperaba un anillo de diamantes más caro que mi propia existencia y no sabía que decir, la muy original dijo "que está pasando aquí?, a todas estas Mary veía con recelo el anillito de piñata y no sabía si reir o llorar, se miraron a las caras y preguntaron al mismo tiempo "quien eres tu?, las dos como máquinas programadas soltaron un sonoro "la novia de Policarpio", aquí ya me había levantado de la silla y me reía sin compasión, me miraron y dijeron "mejor que tengas una buena explicación para esto?, yo me limité a encogerme de hombros y seguir cagado de la risa.

Como todos los humanos, el par de féminas al ver que yo no reaccionaba como ellas querían pues decidieron voltear el ataque hacia ellas mismas, comenzaron por decirse unas cuantas barbaridades mientras yo era testigo de aquel espectáculo creado por una mente perversa, la mía, el mesonero se acercó queriendo saber que pasaba, yo le hice una seña así como queriendo decir, yo no se que le pasa a este dúo de locas y el hombre se quedó entonces para también ver el show, después de unas cuantas groserías Mary agarró la cajita del anillo y la batió contra el piso aquí Karen le soltó una cachetada sonora y se agarraron cual luchadores de peleas mexicanas de lucha libre, de pronto y como era de esperarse la rabia comprimida se soltó hacia mi persona, Karen me soltó un carterazo que alcanzó a rozarme mi ceja derecha, en este momento me di cuenta que había llegado la hora de escapar, Mary más violenta aún soltó una mano que hábilmente esquivé pero que fue a parar a la mandíbula del infeliz mesonero que rodó por el piso, ya un poco más alejado les dije "ustedes creían que se iban a salir con la suya, sigan con esas mañas de salir con un poco de gente a la misma vez" y me escabullí entre dos mesas para salir a respirar el aire frío de la noche otoñal.

Acostado en mi sofá marqué el número de la casilla de mensajes de mi celular, como supuse iba a pasar había dos mensajes, Karen decía que a pesar de todo debía reconocer que nunca había visto algo tan original, según ella el anillo de piñata era el regalo más bonito que había recibido en su andar, pedía perdón por el carterazo y rogaba que la llamara pues ella solo quería arreglar las cosas y buscar una solución al impasse, ella confiaba que yo la quería y solo era cuestión de ponerse en la misma página, por otro lado Mary en su mensaje gritaba con pasión cuanta grosería había aprendido y la comunicación se cortaba con lo que supongo era el celular estrellándose contra el piso, tranqué mi teléfono y dije para mi mismo "la próxima vez compra un juego de química de niños, dos ratones blancos y no experimentes con humanos."

Friday, October 14, 2005

El Instituto

En un lugar alejado y recóndito de la geografía universal a 20 metros bajo tierra se encontraba el "Instituto Científico para la Invención de Mariqueras", organismo altamente secreto y solamente conocido en las más cerradas esferas de la investigación mundial. Moderno y espacioso, dotado con una gama de aparatos de última tecnología y con fondos ilimitados a las órdenes de todos los científicos e investigadores que allí laboran en pro de la invención, investigación y diseño de cualquier instrumento que pueda ser útil o simplemente una basura que irá a parar a un closet para podrirse en la eternidad.

El afamado centro de mentes geniales tenía más de 5 años sin producir nada que le valiera el reconocimiento mundial, solamente habían alcanzado cierto éxito la toalla para secar los dedos del pie con anti-hongos incorporado y la pantaleta contra novios maliciosos que al sentir algún movimiento extraño por parte de un muchacho pasado descargaba un olor de sobaco con aceite de zorrillo haciendo alejarse al intruso y así evitando cualquier agravio en contra de la damita en cuestión.

Andreas Fischer, alemán, frío y mala nota, fungía como director del instituto, esa mañana había recibido una llamada de uno de los colaboradores monetarios de la institución demandándole resultados rápidos y efectivos. En los últimos meses varias llamadas de este tipo habían sido la nota constante pues nada eficiente se había producido en las instalaciones, Andreas pateó la puerta del recinto de científicos y gritó "se acabó la joda, quiero ver inmediatamente en que coño están trabajando". El instituto contaba con 4 científicos y el director, Fischer se acercó a Boris Kusnetzov, un ruso algo excéntrico y pasado de peso, "bueno Boris en que andas?, el ruso contestó "estoy trabajando en un cigarrillo que nunca se acaba, usted puede fumar, fumar, fumar hasta morirse de un cáncer sin tener que comprar más cigarros, pero todavía me falta, en estos momentos lo he logrado mantener prendido por 6 días, pero ahí voy", Fischer ni siquiera respondió, volteó hacia donde estaba Nandan Thayaparan, científico de la India, "que tal Nandan, y tu que haces?, "bueno Dr. Fischer, trato de crear un spray para que las mamás agobiadas e histéricas por 3 muchachitos gritando en la parte trasera del carro simplemente se rocíen el mismo y les de una paz y tranquilidad total, con esto evitaremos accidentes de tránsito y los infantes no sufrirán los alaridos típicos de una madre arrecha."

Fischer continuó su camino, Lars Olsen era danés, tranquilo, sin nervios, "Hola Fischer, mira casi termino la guillotina Olsen, pues se trata de un aparato para cortarle la cabeza a toda clase de pollo, pavo, faisanes y demás bicho que vuele y que se coma, ah pero no es solo eso, les corta la cabeza sin dolor y de una vez los despluma, envuelve al vacío y les echa un condimento", Fischer bajo la cabeza en señal de resignación y caminó lentamente hacia el laboratorio de Juan Manuel Ibarra Torrealba, venezolano, sin oficio y jodedor, "Epale alemán como andas?, coño esa selección tuya de fútbol está mierdérica, tendrán que arreglar ese mundial con los brasileros para hacer algo", Fischer ni se inmutó y le dio un carajazo a una mesa "resultados Ibarra, coño, resultados ya", Ibarra respondió "cálmate Fischer y por cierto no te me acerques más porque ya se que te gusto". El alemán se quedó en dos piezas, "pero que dices Ibarra, de que hablas", "bueno Fischer, ves este aparatito?, pues te dice cuando una persona gusta de ti o no?, simplemente le apuntas el rayo al centro de la frente y te da los resultados con un porcentaje, fíjate tu estas locamente enamorado de mí, 97%, na guevonada, yo sabía que tu eras maricón, pero no te preocupes yo te tengo aprecio igual, fíjate Fischer esto es grande, tu te imaginas lo que le vamos a ahorrar a los hombres tratando de levantarse mujeres?, iremos por lo seguro, nada de gastar real en salidas idiotas de tipas que te usan para que las lleves a discotecas, nada de eso, apuntas el rayo y ya sabes si le gustas o no, rápido, sencillo, sin rodeos, ay coño ahora si me la comí."

Fischer ocultando la incomodidad de haber sido descubierto, sonrió por primera vez en meses y dijo "coño Ibarra esta vaina hay que probarla, hoy sales en una misión secreta a ver si de verdad es tan eficiente como dices". "Tranquilo alemán que yo se lo que hago, déjame vestirme para irme pues", en pocas horas Juan Manuel Ibarra estaba en una populosa ciudad europea sentado en un bar, tranquilo degustaba una cerveza cuando una bella muchacha se le sentó al lado, Juan Manuel con mucho cuidado sacó el aparatito y lo apunto a la frente de la dama, 2% leyó Ibarra y se dijo "esta no me para", pero déjame ver si funciona, "mira mi amor, tu y yo, yo y tu, que te parece?, una meneadita?, la mujer se paró y se fue sin decir nada, Ibarra gritaba interiormente "carajo esto es una maravilla, no le gustaba, no me paró ni media bola".

Salió a la calle y vió a una interesante mujer sentada en el parque, apuntó el rayo y leyó 91%, se acercó y se sentó y dijo "que bella dama, usted el sol y las estrellas, déjeme besarla", la mujer sin más ni menos puso su boca para recibir el contacto con Juan Manuel, la besó y salió corriendo, gritando de felicidad "ay que de pinga es este aparato, lo logré, lo logré". Así continuó su periplo por diversas ciudades probando el aparato mágico, mujeres iban y venían, Ibarra gozando un mundo, simplemente sabía para quien era atractivo y para quien no, finalmente decidió regresar al instituto después de tres intensos días de prueba. Sentados en la sala de reunión Ibarra expuso los resultados a Fischer y a los demás científicos, "creo que podemos empezar la producción del aparato inmediatamente" dijo Fischer, "los jefes van a estar muy contentos, que grande eres Ibarra". "Creo que para mañana ya puede estar el aparatito en la calle, que maravilla, se acabaron los no correspondidos, simplemente se va a lo seguro, te amo Ibarra!!!!!!!!!!!!!!

Abrió una lata de Coca-Cola y se echó en el sofá de su habitación, prendió el televisor y vió con terror el noticiero, el caos mundial reinaba, hombres persiguiendo mujeres, mujeres corriendo, una lluvia de tiros, atropellos, zapatazos y cachetadas eran las únicas imágenes en todas las televisoras del planeta el mismo narrador de las noticias trataba de besar a su compañera del noticiero mientras esta le daba un zapatazo por la cabeza, "pero mi vida aquí dice 95%" decía el locutor "suéltame grosero, bandido, yo estoy casada, puerco, maldito" gritaba la narradora, un frío caló en la médula espinal de Ibarra, "coño el aparato de mierda no sirve, el bicho solo lee el impacto que yo causo en las mujeres, como se me pasó ese detalle, ay coño me van a linchar, que peo armé". Levantó le teléfono y era Fischer "Ibarra me cago en tu madre, rolo de cagada pusistes, este es el fin del instituto".

En la noche en una rueda de prensa y sentado allí con su batica blanca Juan Manuel Ibarra se dirigió al planeta "Buenas Noches, mi nombre es Juan Manuel Ibarra Torrealba, científico venezolano y culpable de la invención demoníaca esa que ha causado divorcios, noviazgos rotos, heridas irreparables, familias destruidas, dolor, caos y confusión en materia sentimental en solo cuestión de unas horas para toda la humanidad, mi error descubrió a medio mundo y por otro lado evitó que algunos que tenían chance no se atrevieran porque una maquinita les reportaba un porcentaje bajo, le he robado la ilusión a muchos seres humanos de darse un carajazo de esos que te dejan tumbado por varios meses, le quité a media humanidad la carga de adrenalina de llamar a alguien para ver si quieren salir contigo o no, dejé al desnudo a miles de maridos que simplemente no dejan a la culebra que tienen al lado porque no saben si otra les va a hacer caso o no, robé la fantasía de jóvenes que se iniciaban en el juego de las relaciones interpersonales, me disculpo una y otra vez, me disculpo ante el mundo, y por cierto ya arreglé la vaina esa así que mañana salgan a vivir felices sin tener que soportar la ladilla de caerle a quien no te para ni media bola!!!!!!!!!!!!!!!,libérense no al GPM!!!! que no es otra cosa que el Gasto Perdido en Mujeres!!!!!!!!!!

Thursday, October 13, 2005

Una historia más...

Gustavo Ignacio Carrasco Valladares nació en la Maternidad Santiago de León de Caracas de Zamuro a Padre Sierra, fue un niño precoz que dice sus primeras palabras a los 6 meses con lo cual comienza su cadena de habladeras de pendejadas en su intento de confundir a la humanidad, de niño también descubre que leer novelas de vaqueros, ser flojo y mentiroso es más fácil que estudiar, se dedica a fantasear, coleccionar estampillas y molestar a sus hermanos menores, en fin pasa una niñez como la de cualquier otro infante del planeta, llena de irresponsabilidades, llantos, caídas y uno que otro sueño que nunca llegará a su destino.

La vida se mueve hacia adelante y por esto Gustavo Ignacio crece y se dedica a jugar ajedrez y dominó en el Gran Café de Sabana Grande mientras hace creer a todo el mundo que estudia Administración, es descubierto en su casa e inventa una grave enfermedad pidiendo dinero prestado para curarse, se va de farras a Londres y vuelve vestido de Capitán de la "Royal Air Force" con el aliciente que ha sido curado gracias a las aguas del Río Thames, finalmente le llega la hora de la verdad, sus padres no piensan arrimar un chícharo más para mantener a este vago empedernido, su novia le exige que deben casarse pues se le está pasando la edad reglamentaria establecida por la sociedad y por supuesto tiene que darse sus gustos por ende necesita real en el bolsillo, por primera vez en su vida Gustavo Ignacio tiene que salir a trabajar.

Gustavito ayudado por los contactos de su padre consigue un empleo bastante prometedor en un banco muy renombrado, se casa con su amada de juventud y se compra un apartamentito, empiezan a venir los hijos, los problemas en el trabajo salen a flote y el estar casado no es juego de niños, la vida de Gustavito empieza a sufrir los duros golpes que no son otra cosa que la marca de fábrica de la existencia humana, la depresión, el desasociego y la tristeza hacen mella en el alma de Gustavito, la vida no tiene sentido y el mundo no tiene pasiones.

Gustavo Ignacio quiere mandar y dar órdenes en el banco, es despedido, aquí se monta encima otro rollo más para hacer su caminar una montaña difícil de escalar, su esposa demanda dinero para su cuidado y el de los niños, Gustavo pide prestado a sus padres quienes le alcahuetean una vez más a pesar de sus juramentos de más nunca ayudar a semejante vagoneta, el dinero se acaba, sin trabajo la cuenta toca fondo y siguen los problemas, el matrimonio entra en un espiral mortal, los niños siguen viniendo al mundo a pesar de la situación precaria.

Gustavito no sabe como manejarse siendo un irresponsable sin destino en un mundo donde los responsables también sufren, su vida va camino de la locura, de nuevo y con la ayuda de sus padres consigue un empleo, pan para hoy hambre para mañana, resulta difícil enderezar una vida que se ha estructurado bajo premisas falsas y subsidiado con mentiras, el mundo simplemente exige, los hijos, la esposa, la familia, los jefes, los metidos, los salidos, la gente de la parada del autobús, el cartero, los maestros, todos quieren explicaciones y demandan una constancia infalible para que su mundo no sea perturbado por la ineficacia diaria de un ser no apto para la supervivencia.

La vida sigue pasando entre tumbo y tumbo, 6 hijos adornan la destartalada casa, casa pues eso no es hogar, Gustavito fuma y bebe, bebe y fuma, quizás para olvidar, quizás para reafirmar que el siempre hará lo que le da la gana, un nuevo despido lo empotra en su casa, Gustavo no tiene ganas de hacer nada, se levanta una mañana y mientras se toma un whiskey, un café y se fuma 21 cigarros lee un aviso clasificado que le llama la atención, el pequeño cuadrículo dice "Se compran almas, discreción garantizada, pagamos de inmediato, párese en la estación de Metro de Plaza Venezuela y nosotros le reconoceremos."

Gustavo mira por la ventana y solo puede ver el día gris delante de él, sueños destruidos, esperanza regada y tristeza acumulada, se para del sofá, se viste de gala y se va al Metro, llega a Plaza Venezuela, prende su cigarro y se sienta a esperar. De pronto se le acerca un hombre bien vestido, le dice "gracias por venir, simplemente sígame al carro", Gustavo cumple con las instrucciones y se sienta en la parte trasera de un vehículo pulcro, dan unas cuantas vueltas por la ciudad y llegan a un edificio del centro de la ciudad, suben a una oficina totalmente nueva y lo sientan en un cuarto amoblado cual suite de hotel.

Sale un hombre pequeño y se presenta "mi nombre es Julio Lozada, Vice-Presidente de la Compañía Mundial Alma, como su nombre lo dice pues compramos almas de todo tipo, de cualquier especie, dependiendo de nuestras necesidades y bueno tengo entendido que usted cumple con todos los requisitos para el proceso." Gustavo se reclina en la silla y dice "y que hay para mí en todo esto?, Lozada sonríe y responde "así me gustan los candidatos, gente convencida de lo que quiere hacer, sin preguntas ni rodeos bobos, pues para usted hay este maletincito, lleno de billetes verdes, una cantidad que le resolverá su existencia, si es que el dinero resuelve existencias, pero ese es su riesgo, y por eso firmará un contrato donde renunciará a cualquier intento de recobrar su alma.

Gustavo dijo "donde esta la pluma?, Lozada nuevamente riendo le pasó una pluma con un papel, Gustavo firmó de inmediato y Lozada le dijo "acompáñeme por favor". Acostaron a Gustavito en una cama muy cómoda, de pronto una luz cegadora iluminó todo el cuarto, Gustavo sintió como una parte de él se iba en el acto, de seguido entró Lozada y le dijo "listo, la operación ha sido completada, gracias por su amabilidad y buena suerte".

Gustavo salió del edificio y se sentía como un hombre nuevo, fuerte, vigoroso, sin cargas, sin preocupaciones, se metió en un concesionario y se compró un carro nuevo, bajó la ventana del carro, prendió otro cigarro y aceleró a toda mecha, en un semáforo decidió no frenar y se llevó a un frutero que trataba de cruzar la calle, Gustavo solo alcanzó a escuchar cuando alguien gritó "párate desalmado!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Wednesday, October 12, 2005

Así es la vida

El barrio tenía la apariencia de siempre, viejo, sucio, gastado, el progreso no había llegado a esos lares, montado en una de las tantas montañas que rodeaban a la ciudad palpitante no tenía nada que envidiarle a cualquier otro terruño en donde se agolpaban ladrillos, placas de zinc y una pobreza desoladora, unos niños jugaban con una lata que hacía las veces de balón, tres obreros pedían unas frías en la cantina del abasto que era una mezcla de mercado, cantina, pista de baile y lugar de reunión, más allá un latero revisaba bolsas de basura sin encontrar nada que comer, se conformaba con algunas latas vacías para ganarse la vida, una señora mayor caminaba por una de las tantas escaleras de aquel laberíntico punto geográfico cargando dos tobos de agua y una muchachita muy joven la veía pasar sentada en la puerta del rancho con un muchachito al que proveía de leche materna.

En una de las calles de aquel vericueto de miseria y desolación había un local muy frecuentado, el mismo contaba con mesas de billar y una rocola vieja que entonaba alguna salsa erótica para hacer el momento aún más patético, un letrero en la puerta del mismo revelaba un poco la clase de establecimiento que se trataba, el mismo decía "Taverna del Capitán, ambiente familiar, la cabrona es la abuela y las putas son primas". Este antro servía de guarida para los azotes del barrio, "El Boogie", "Tronquito" y "Bala Fría", todos solicitados por los ineficientes cuerpos de seguridad del estado por robo, homicidio, secuestro y toda clase de hechos punibles que se encontraban tipificados en el Código Penal. Esa tarde reunidos allí los tres anti-sociales planeaban lo que sería su golpe maestro, no se trataba de robar casas en las urbanizaciones de la clase alta, tampoco un plan maestro para robar vehículos, los tres pillos habían decidido robar todos los ranchos del barrio "Cariaquito".

La noche comenzaba a cubrir toda la ciudad, los residentes de "Cariaquito" regresaban a enconcharse en sus hogares para evitar la desagradable sorpresa de verse despojados de su mísera quincena por alguno de los amigos de lo ajeno. En la Taverna del Capitán el trío de sátrapas ajustaba los últimos detalles para efectuar su operación nocturna, las pistolas estaban cargadas y unas bolsas negras de basura servirían para meter lo poco que aquella gente tenía en sus ranchos. Después de beberse cuatro palos de ron y mezclarlo con chirri pasado "El Boggie", "Tronquito" y "Bala Fría" salieron envalentonados a cometer su fechoría. "Ahora si que los convives estos del barrio van a sabel lo que es gueno, hay hay hay, aquí se acabó lo que se daba, vamos a dales una leición" gritó "El Boggie" mientras echaba dos tiros al aire.

En un rancho cercano al lugar un pequeño niño de 2 añitos se echó a llorar, su padre un electricista desempleado se levantó a ver que pasaba, "que fue Ender?, por qué lloras ahora?, el pequeñuelo seguía llorando en el colchón donde dormía, Memín como le decían al padre se acercó para ver aterrorizado que el muchachito sangraba por una de sus piernas, al mirar al techo vio el orificio que había dejado la bala disparada por "El Boggie", "ay Dios mío se me va a morir el muchacho, que hago ahora?, gritó Memín, a todas estas las hijas mayores de Memín que fungían como madres del muchachito se habían despertado, al ver a Ender sangrando entraron en pánico, Memín les dijo "miren mijas, lleven a Endercito al dispensario, yo tengo algo que hacer", las muchachas no tuvieron tiempo a reaccionar pues Memín se volteó y salió disparado por la puerta de la casa.

Mientras tanto el trío de bandidos comenzaba a hacer de las suyas, entraron a uno de los tantos ranchos del barrio y gritaron "Quietos, quietos, aquí nadie se mueve o los quemamos, entreguen lo que tienen, y sepan que aquí mandamos nosotros". Con la misma salieron echando balazos a diestra y a siniestra para proceder con la misma operación. Empujando a una viejita de un golpe se metieron en otro rancho, "ay vetusta, que es lo que dice la vieja esta" dijo "Tronquito", "mire mijo yo no tengo nada" decía la pobre mujer desde el piso, "dame los churupos esos que cobras del Seguro Social o te quiebro aquí cadáver ambulante" gritó "Bala Fría", a la mujer no le quedó más remedio que sacar la poca plata que tenía en el monedero y entregarla a los maleantes.

El grupo de joyitas siguió su camino, rancho por rancho, despojando de sus pertenencias a cada habitante del barrio, una vez recorrido todo el barrio se dispusieron a montarse en un carrito por puesto que se habían robado el día anterior para perderse en la noche a cantar y celebrar con el botín alcanzado como parte del plan maestro. Unas cuadras más arriba en un galpón abandonado un hombre vestido con una armadura de zinc se montaba en un Ford Maverick año 76 con una viga T en el parachoque delantero, una pelota de tennis en la antena y una calcomanía que decía "No te pegues que no es bolero" adornaban el potente vehículo del superhéroe, le costó un poco subirse al carro pues el zinc no es exactamente el mejor metal para forrarse, una vez adentro prendió el reproductor y las notas de Jossie Esteban y la Patrulla 15 comenzaron a sonar, tocó algunos botones y la puerta del galpón se abrió, un estruendo movió los cimientos de toda la montaña y el Maverick aceleró echando fuego por el tubo de escape.

En el potente bólido Memín apenas podía contener las lágrimas, la idea de perder a su pequeño Ender lo había sacado de sus casillas y finalmente se decidió a tomar justicia por sus manos, en la autopista los tres anti-sociales iban cantando y bebiendo, disfrutando del momento glorioso, reían y hacían chistes de las caras de terror de los habitantes de Cariaquito, de pronto un golpe sacudió el carrito por puesto, al mirar hacia atrás vieron a un carro con una viga en el frente que los chocaba repetidamente mientras sonaba una sirena de ambulancia, apagaron la música y lograron escuchar por lo que parecía un megáfono con gripe una voz que les dijo "Deténganse malandros del coño, es Memín-Tombo, protector de los desamparados, paren esa buseta de inmediato o prepárense a morir."

Mientras "Bala Fría" aceleraba "El Boggie" y "Tronquito" comenzaron a disparar contra el Maverick sin mucho éxito pues el mismo estaba recubierto con una especie de cobertura de hecha a base hierro oxidado, Memín-Tombo continuó golpeando el autobusito hasta que logró hacer que se detuvieran en plena autopista Valle-Coche, los antisociales saltaron del autobús y se encontraron a un personaje forrado de zinc con una MT en el pecho y una especie de palo negro en la mano, sin pensarlo dos veces comenzaron a disparar a diestra y a siniestra pero Memín hábilmente se escondió detrás de la viga, con la misma accionó su arma secreta que no era otra cosa que una pistola de electricidad casera que el mismo había fabricado, los maleantes sorprendidos comenzaron a temblar hasta caer rendidos en el piso echando humo por la ropa. Memín se acercó y pudo constatar que los malandros estaban aturdidos por causa de la descarga eléctrica y procedió a amarrarlos con unos cables viejos y teipe de electricista.

Subió a los maleantes al carro y manejó hasta la Fiscalía General de la República, una vez allí los bajó del carro, los llevó amarrados hasta la puerta y los electrocutó con su arma secreta, una vez chamuscados les puso una nota que decía "Cortesía de Memín-Tombo, desempleado, jugador de 5 y 6, superhéroe por necesidad y padre de familia…..

Friday, October 07, 2005

Tomasito

En una sala de partos de un hospital capitalino una mujer daba a luz a un pequeño infante al que llamaron Tomás Enrique. Tomasito como le apodaron en su casa fue un bebé muy inquieto desde que lo llevaron a su casa, no dormía, lloraba todo el día y se negaba a tomar del seno de su madre. Su mamá trató de todas las formas y maneras habidas y por haber para que el muchachito se calmara pero nada dio resultado. Al cumplir un año Tomasito daba sus primeros pasos y se paró enfrente de la mesa de la sala y comenzó a largar todos los objetos que allí encontró contra el piso quebrándolos uno por uno. Después de esto agarró la andadera y la largó escaleras abajo partiéndose la misma en tres pedazos.

El comportamiento de Tomasito era el de un diablito empedernido, se quitaba los pañales y orinaba toda la casa y cuando trataban de alimentarlo le tiraba la comida a su pobre madre ensuciándola repetidamente. Al cumplir dos años se encontró un yesquero y le prendió fuego a la cama de su hermanita Beatriz causándole quemaduras graves en todo el cuerpo, después de esto su mamá habló con el cura de la parroquia para que le echara agua bendita y le bendijera al niñito, el Padre Ruiz se presentó en la casa y cuando sacó su potecito con agua Tomasito le metió un mordisco sacándole un tajo de la mano, el cura sin saber que hacer se fue enfurecido mientras le gritaba a la mamá que educara a ese animalejo salvaje que tenía por hijo.

Con 3 añitos Tomasito entró en el kinder y el primer día le pintó el pelo de azul a una niñita con tempera, le tapó los huecos de la nariz a otro compañerito con plastilina y colocó tachuelas en todos las sillitas creando un berrinche generalizado cuando todos los niñitos se pincharon. La directora del colegio llamó a la mamá de Tomasito y le advirtió que ese comportamiento no era aceptado en ese kinder y que de no mejorar el niñito tendría que ser sacado del colegio.

La mamá de Tomasito no sabía que hacer y lo llevó a un brujo pa' que le echara unos ramazos y le explotara un coco a ver si el muchacho se calmaba, en una montaña alejada el brujo condujo su sesión mientras se fumaba un tabaco, Tomasito lo miraba fijamente y sonreía, el brujo bailaba y echaba ramazos, cantaba y le ponía un gallo en el cabeza a Tomasito, de pronto y con una habilidad temible Tomasito agarró el coco que iban a explotar y mientras el brujo rezaba concentrado sentado enfrente del infante le lanzó el coco que le explotó al brujo en sus partes íntimas, el brujo arrecho y con un dolor tremendo lanzó cuatro maldiciones y le metió un ramazo en la cabeza a Tomasito y le dijo a la mamá "llévese a este ente demoníaco de aquí, yo curo gente normal no engendros infernales."

Al llegar a la casa Tomasito abrió todas las llaves de agua causando una inundación en la misma, su mamá ya desesperada lo llevó al psicólogo de niños. La doctora Pardo recibió al temible muchachito y lo sentó en una sillita, le dio unos creyones y le dijo "a ver Tomasito pinta algo", Tomasito agarró los creyones y pintó una mujer parecida a la doctora, abajo escribió "Ramera" y le entregó el dibujo. La Doctora salió del consultorio y le dijo a la mamá "mire señora este niñito necesita la ayuda de un psicólogo clínico, yo no lo voy a poder ayudar."

Tomasito entró a la consulta del doctor Larraín, "hola Tomasito" dijo el doctor "hola guevonzón" le dijo el niñito, "hay pero que grosero, te vamos a lavar esa boca con jabón" replicó el doctor, "atrévete bolsa" dijo Tomasito, el doctor se sentó y comenzó a mostrar a Tomasito unas tarjetas con distintas figuras, "que esto Tomasito?, "su esposa con otro hombre" dijo el niño, el doctor se acomodó en la silla y sacó otra tarjeta "y esto Tomasito?, "eso es un terrorista volando una estación de trenes", "a ver Tomasito y esto que es?, "un autobús lleno de niñitos que se cayó por un precipicio." El doctor se levantó de la silla y salió del consultorio y explicó a la mamá que al infante él no lo podía tratar, le recomendó a un psiquiatra especializado y se escondió en su oficina.

A la mañana siguiente Tomasito entró en la oficina de la doctora Márquez, "hola mi amor como estás, como te ha ido?, le dijo la doctora, "muy bien y a ti zorra sin destino?, dijo Tomasito, "bueno vamos a sentarnos aquí y vamos a conversar si?, la doctora habló por un tiempo con Tomasito y de pronto se empezaron a escuchar gritos, golpes, cosas que volaban y que se estrellaban contra las paredes, así emergió la doctora toda coñazeada, desbaratada, despeinada y con un tacón del zapato roto, le dijo a la mamá "señora conseguí la solución para Tomasito", la mamá apenada por el estado en que se encontraba aquella pobre mujer pero a la vez emocionada porque al fin una solución había sido encontrada dijo "ay si doctora, cuanto se lo agradezco, y cual es la solución?, la doctora con cara de arrecha gritó "múdese y no le de la dirección al hijo 'e puta ese que está ahí dentro en mi oficina"…….

Wednesday, October 05, 2005

Miedo

Se despertó a media noche, asustado, sudando, con el corazón latiendo rapidamente y todas las cobijas regadas por el piso, bebió un sorbo de agua del vasito que siempre se llevaba a la cama, y se puso en pie, caminó hacia la sala y se sentó en una silla, que me está pasando se preguntó, esto no es normal, coño estoy sudando, temblando, tengo frío, calor, y mis párpados palpitan, ay coño la pelona me persigue, ahora sí, ha llegado mi hora, carajo y no me confesé, pal' infierno voy a ir, ay coño no, ese candelero, y a llenar tobos de carbón, no no, que es esto?, ay coño me muero.

Todavía delirando en las horas vírgenes de la madrugada seguía sentado allí, carajo y nunca le dije que la amaba, coño y el cachorrito aquel que le dí una patada y rodó por un barranco, ay coño, y la señora si si la viejita en el banco, la que no dejé que se adelantara en la cola, y cuando me robé dos empanadas en el colegio, ay coño, me duele el costado, siento puyas en la cabeza, coño estoy todo jodido, ay carajo tengo las uñas de los pies moradas, coño coño tengo algo en el pecho que me late, ay ay ay, ahora si, me jodí, de esta no salgo, hay carajo tengo cinco dedos en cada mano, ay no, cinco, coño, estoy jodido.

A la mañana siguiente con cara de cansado y unas ojeras que le llegaban a la barbilla se montó en el carro y se embaló al hospital, se llevó a unos viejos que venían entrando en la emergencia y se tiró en el piso gritando, me muero, me muero, de inmediato enfermeras y médicos saltaron al rescate de este pobre individuo que desesperadamente pedía ayuda mientras decía "ay coño, me muero, y nunca me lancé en paracaídas, ay no, nunca besé a Virginia Elena, coño no!!!!!!!!!!, señor que le pasa? preguntó un médico, "ay no se, me muero, me duele todo, no se, ay ay ay". De inmediato lo llevaron a un cubículo y empezaron a examinarlo, en medio del caos el paciente le dijo a uno de los médicos, mire yo se que estoy jodido, pero no me diga que tengo, después que me hayan hecho los exámenes pasemenlo por escrito, yo no podría aguantar, ay coño, tengo algo duro en el medio del pecho, ay ay, tranquilícese señor decían médicos y enfermeras sin saber como dominar a esta bestia enfurecida, finalmente y después que el paciente había rasgado la bata de una de las enfermeras dejándola semi-desnuda en frente de todos los presentes le administraron un Doricum intravenoso y el paciente se durmió.

Cuando despertó tenía enfrente a un médico que le dijo "buenas señor Santana, como se encuentra?, yo?, muriéndome, no me ve?, ay me muero, mire le dijo el doctor, cálmese, le vamos a practicar todo tipo de exámenes para determinar que puede estar mal en su organismo, y no se preocupe que le vamos a tratar con la máxima profesionalidad y dedicación, ay que miedo gritó y con la misma agarró al doctor por las bolas, el médico se liberó lo más rápido que pudo y salió cojeando de la habitación y con cara de bolas exprimidas.

Entró una doctora muy arreglada y le dijo al señor Santana "Que tal, soy la doctora Sánchez, cardiólogo, y bueno vamos a comenzar por revisarle su corazoncito, así que cálmese y relájese que nada va a pasar, "ay coño ahora si, el corazón, yo lo sabía, ay ay ay", mire cálmese señor Santana, no le va a pasar nada, la elegante doctora procedió colocar los aparatos y realizar los tests necesarios al finalizar se despidió y cumpliendo la petición del paciente no dio ningún diagnóstico.

Seguidamente entró una muchacha y procedió a tomar muestras de sangre, Santana gritaba "ay carajo, sangre, me voy a desangrar, ay no, sálvenme", con la ayuda de cuatro enfermeros lo agarraron y tomaron las muestras de sangre y se retiraron al laboratorio para realizar las pruebas necesarias.

Entró un doctor serio y cara de culo, yo soy el neurólogo y vamos a hacerle una tomografía a ver como esta andando su disco duro, "ay ay ay, el cerebro, eso es, ahí esta la clave, estoy jodido, me muero gritaba Santana a todo gañote, finalmente le llevaron y le metieron en la máquina diabólica para ver en que estado se encontraba su cerebro. Adentro Santana se movía inquieto teniendo que repetir el técnico la operación en varias oportunidades, a todas estas pensaba, "el cerebro, listo, estoy listo, coño me habrá perdonado aquel carajito que tenía el disfraz del Zorro con la Z al revés y lo jodí hasta que se puso a llorar, ay ay ay, me muero."

Una pequeña y arreglada mujer entró al cuarto, buenas buenas señor Santana dijo, soy la psiquiatra, solo le voy a hacer tres preguntas y luego lo dejo tranquilo, a ver, a usted le gustan las manzanas o las peras?, "ay coño me muero, las manzanas, me muero, ay ay ay", ok, dígame usted que prefiere el día o la noche?, "el día, en la noche ay ay ay muero, me muero", aja, usted besa el labio de arriba o el de abajo?, "ay me muero, y usted me jode con estas preguntas?, me muero, me muero, pero beso el de arriba, ay ay ay, sálvenme!!!!!!!!!

Finalmente entró un médico que se presentó como el jefe del hospital, le dijo al señor Santana que podía irse a su casa y que allí tendría una carta con los resultados, estrechó la mano de Santana y le deseó buena suerte, "ay ay buena suerte, de bolas estoy escoñetado, buena suerte ay no, eso es lo que voy a necesitar, ay ay ay, me muero."

Santana llegó a su casa, se bajó del carro, y camino lentamente hacia la puerta, abrió el buzón y miró con terror la carta del hospital, "ay me estoy muriendo, lo sé, ay ay ay, que dolor." Con cuidado se sentó en una silla y abrió el sobre, adentro había una carta muy simple, sin muchas explicaciones, Santana leyó en voz alta,

Caracas, 29 de Octubre de 2005


Estimado Sr. Santana:

Después de examinarle cuidadosamente la Junta de Médicos de este hospital ha llegado a un diagnóstico final en su caso.

USTED LO QUE TIENE SON GANAS DE JODER!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Atentamente,


Los Médicos

Monday, October 03, 2005

Malleus Maleficarium

Al atardecer salía yo de un Congreso de Vagos sin Destino en la ciudad de Boston cuando dando un paseo por el Río Charles la ví sentada en un banquito, me llamó la atención pues leía un libro extraño, muy grande y ancho, con páginas que parecían haber aguantado todo tipo de embates a lo largo del tiempo. Allí tranquila estaba ella, vestida de punta en blanco y concentrada en su misterioso libro.

La fuerte brisa golpeaba mi cara y en un principio dude en acercarme, pero creo que una mezcla de frío, soledad y aburrimiento me llevaron a decir un tímido "hola", subió la mirada y cerró de inmediato el libro. "Disculpa no quise molestarte" le dije, con voz suave y elegante contestó "no te preocupes, ya me iba, está haciendo mucho frío, solo revisaba algunas cosas en este texto." Me permití preguntar de que se trataba aquel libro tan extraño y solo obtuve una respuesta "disculpa pero eso no te lo voy a contestar, no puedo, me podría meter en problemas."

Esto de nacer curioso es un problema y sino pego mi nariz en los cristales siento que dejé algo por hacer, sutilmente le dije a la misteriosa dama que si deseaba tomarse un chocolate caliente pues la verdad me llamaba la atención el misterio que rodeaba a aquel personaje. Caminamos lentamente, hablando, conociéndonos, simplemente dejando que las palabras fluyeran a medida que nos acercábamos al lugar. Ya adentro y más cómodos seguimos contando historias como si nos conociéramos desde tiempos inmemoriales, después de varias me atreví a preguntar su nombre. "Jana Drela" contestó con su voz exquisita y dijo "ahora me tengo que ir fue un placer conocerte", se levantó y se perdió en la oscuridad. No me dio tiempo de decir adiós pero al mirar enfrente mío pude ver como había dejado en una servilleta su número de teléfono.

Jodido y desconcertado a la mañana siguiente y después de una noche en vela pensando en aquel misterioso personaje que había conocido me decidí a marcar el teléfono, del otro lado contestó la misma voz que todavía retumbaba en mi mente, sabía que ibas a llamar, dijo entre risas, que te parece si nos vemos más tarde?, yo como siempre de vago y sin mucho que hacer le dije "pues claro, a las 2 de la tarde enfrente del Quincy Market" y tranqué.

A las 2 en punto estaba allí en pleno invierno esperando a ver si mi misteriosa amiga no me daría la espalda, finalmente y con unos minutos de retraso apareció. Nos sentamos tranquilos y nuevamente comenzamos a hablar de cosas mundanas y profundas. El tiempo parecía estar estancado, las palabras fluían con facilidad y sin querer nuestras miradas se cruzaron por enésima vez, ya adultos y dueños de nuestras vidas salimos del restaurant y nos fuimos a su casa.

Nunca había pasado por algo así, lo sentía como una especie de hechizo, y simplemente no podía creer la facilidad con que las cosas se estaban dando. Dormía yo en el sofá cuando de pronto sentí que algo caminaba por la sala, miré un tanto dormido y alcancé a ver una figura que solo podía ser sacada de un cuento, su sombrero puntiagudo con hebilla, su escoba y su traje negro largo la delataron inmediatamente, "coño pensé, estoy metido en casa de una bruja, coño Policarpio porque tu no puedes llevar una vida normal no jodas". Cerré los ojos para no levantar sospechas y en ese momento asocié el libro extraño con el traje de bruja, nuevamente me dije "carajo la bruja te echó un hechizo, y ahora te jodistes, por eso tanto recelo con el librito ese".

Durante un rato traté de disimular que dormía pero de pronto las luces del apartamento se prendieron y allí estaba tan escultural como desde el primer día. Sonrío suavemente, no tenía una verruga en la nariz ni llevaba medias de rayas negras, "que coño es esto" le dije, "tu estas jodiendo verdad?, Jana me dijo "todos los hombres son iguales, creen que pueden hacer lo que quieran con nosotras y por el simple hecho que dicen tres palabras bonitas ya se juran los dueños de una", yo respondí "no, no Jana, yo simplemente quería conocerte, no se, conversar no te pongas así", "si claro, seguro" respondió ella "todos son iguales, y tu no eres la excepción y por eso vas a pagar", sin más ni menos procedió a descargar todas las cosas que le pasaron por la cabeza sin ningún tipo de medida ni pasión, yo simplemente observaba a Jana poseída culpándome al parecer de sus desgracias y aventuras fracasadas.

Rabia, rabia es lo que me dan los hombres gritaba sin parar, todos cortados con la misma tijera, en ese momento empezó a decir unas palabras que no comprendía y pude notar como unas llamitas comenzaban a salir por sus dedos finos, aquí sin pensarlo pensé "esta bruja no me puede joder, o actuó rápido o me cocinan en una caldera", agarré un zapato y se solté por la cabeza, el sombrerito de mierda salió volando, y al parecer ahora Jana estaba más sorprendida que yo, "no me vas a fregar bruja del coño" grité, en ese instante unas llamaradas salieron de las manos de Jana y tuve que brincar hacia atrás del sofá, Jana reía incontrolablemente y profería improperios en mi contra, logré divisar unas manzanas encima de una mesa y salté para agarrar una, con toda mi fuerza y puntería le metí aquella roja manzana en la mitad de la frente y la bruja cayó desmayada ante mi.

Aquí fue cuando decidí hacer algo por todos los hombres que habían sido víctimas de una bruja en su vida, recordando mis estudios de la Inquisición decidí utilizar el método más idóneo para acabar con brujas y herejes, la hoguera, aprovechando que los cojines del sofá todavía ardían partí las patas de la mesa del comedor y les prendí fuego, allí coloqué el cuerpo rendido de Jana y después de darle un beso en la frente que por cierto estaba hinchada del manzanazo la eché a la hoguera para que se quemara eternamente. Busqué el libro extraño y lo guardé en mi maleta, salí a la noche fría y oscura y me despedí de Jana para siempre…

Friday, September 30, 2005

El Asteroide Jodedor

Todos los noticieros del planeta lanzaban alertas a las comunidades alrededor del mundo, un astrónomo integrante del cuerpo de científicos del Observatorio de la Universidad de Texas había descubierto un asteroide de grandes proporciones que se acercaba a toda velocidad a la Tierra. Según sus predicciones el mismo chocaría en un tiempo estimado de 12 horas contra la superficie terrestre, el problema radicaba en que el asteroide no mantenía un curso fijo, simplemente se movía errante por el espacio sideral a toda velocidad y sin intenciones de desintegrarse o cambiar su curso alocado. El astrónomo que lo descubrió lo bautizó J160274.

En Venezuela los noticieros emitían boletines llenos de terror, "inmenso asteroide se acerca a la Tierra sin destino conocido", "despídanse de sus seres queridos esta puede ser la última vez que los vean". En Estados Unidos los comentarios variaban "huge asteroid will strike the Earth in about 12 hours", "the US Army already making plans to prevent a catastrophe". Entre tanto en Francia se escuchaban cosas como " asteroïde plus grand que la Tour Eiffel peut détruire nous", en Italia gritaban deseperados "l'asteroide grande distruggerà tutti gli stadi di calcio", en Rusia informaban "огромный астероид созданный американцами угрожает международныйа мир", en China "巨大的小行星由美國人創造威脅世界和平" mientras los alemanes proferían alaridos "sehr großer Planetoid bedroht das Arische Rennen."

Las horas pasaban a toda prisa, el planeta se encontraba en vilo a causa de la amenaza latente que desafiaba con acabar con la raza humana o al menos gran parte de ella, según Mark P. Walden, el astrónomo que lo había descubierto el asteroide era aproximadamente del tamaño de las ¼ partes de la Tierra y de chocar contra ella los resultados serían catastróficos. Walden y otros astrónomos a lo largo del planeta continuaban perplejos ante los movimientos errantes de aquel monstruoso pedazo de roca y metal que se acercaba a toda velocidad. Los asteroides usualmente por su superficie rocosa no reflejan la luz pero este gigante sin destino conocido se podía ver desde cualquier lugar del planeta con un simple telescopio para niños.

Los humanos como siempre salieron disparados a despedirse de familiares, amigos, enemigos, pedían disculpas, algunos lloraban, otros declaraban amores, otros reían, la gente simplemente ante la duda de si en unas horas serían polvo y cenizas se lanzaban a las calles en un frenesí desaforado. Finalmente se dio la alarma mundial que el J160274 chocaría en menos de 20 minutos. En cuestión de segundos y para el asombro de todos los astrónomos y científicos que seguían la trayectoria del cuerpo de roca y metal con la esperanza que no chocara cerca de sus países el J160274 se desvío bruscamente saliendo de la órbita terrestre. El planeta se había salvado y la algarabía se sentía a lo largo de toda la extensión terrestre.

La alegría duro poco, a los 15 minutos el J160274 volvió a enfilar contra la Tierra nuevamente con sus movimientos errantes, la tensión creció de inmediato pero una vez más el gigante de roca se desvío en el último momento. Los astrónomos y científicos no entendían el comportamiento alocado del J160274 y simplemente ya no sabían que esperar de este fenómeno nunca antes visto ni registrado en ningún libro de la bibliografía cósmica. Por tercera vez el J160274 giró hacia la Tierra esta vez con más velocidad y prendido en fuego para simplemente desviarse otra vez al encontrarse a pocos minutos de la Tierra.

La confusión y el caos reinaban en el globo terráqueo, de pronto llegó un correo electrónico a la cuenta del astrónomo Walden, un muchachito en Nueva Guínea había logrado fotografiar al J160274 con un telescopio casero, Walden pensó que se trataba de una broma pesada pero al hacer las revisiones necesarias no le quedó más remedio que aceptar que efectivamente era una foto real del asteroide.

La foto nítida y clara mostraba al asteroide llorando y con un letrerito que decía "Asteroide despechado busca océano para morir". Walden de inmediato lanzó un correo electrónico a todos los astrónomos del planeta para que no usaran sus telescopios por 10 minutos. Finalmente el J160274 se estrelló en un lugar solitario del océano pacífico sin causar ningún daño más allá que unos peces asustados...

Thursday, September 29, 2005

El Imperio

La tensión entre las dos naciones había llegado a un punto culminante, las relaciones se cortaron unos días atrás y el pueblo esperaba con ansiedad que el líder máximo saliera a dar un parte acerca de lo que estaba pasando. La amenaza de una invasión se posaba sobre las mentes de todos los habitantes del país.

Así el Presidente de una nación comunista y revolucionaria apareció en su tarima, el mismo se encontraba eufórico mientras empezaba su discurso contra El Imperio. Los campos de golf del país los vamos a convertir en parques revolucionarios donde los niños van a poder correr libremente, las madres podrán conversar de lo grandes que se han puesto sus muchachos y las parejitas podrán declararse su amor bajo un ambiente de revolución y socialismo en donde todo es de todos y todo también es mío.

Enfrente de la tarima se agolpaba una gran multitud que gritaba poseída por las promesas glorificantes y dignificantes de aquel hombre redentor. Uno de ellos era Juan Miguel Ruíz Avellaneda, electricista, buhonero, dueño de un puestito de perros calientes, padre de 6 muchachos, jugador de 5 y 6 y bebedor de cerveza Polar. Cada vez que el presidente lanzaba una de sus promesas Juan Miguel hipnotizado gritaba "que viva la revolución carajo, que viva, que viva este hombre salvador".

El Presidente continuaba su alocución diciendo no se preocupen compatriotas se acabaron los madrugonazos, no más busetas y metro, aquí el que tenga más de un carro lo va a tener que entregar para crear la "Misión ya no ando más a pata". Juan Miguel hipnotizado desde su puestito de perros calientes gritaba "que viva la revolución carajo, que viva, que viva este hombre salvador".

Proseguía el Presidente "juro por la tumba de los próceres, que además eran todos humildes y rastracueros que aquí se acaba el hambre, voy a entregar personalmente una vaca que de leche, 10 pollos, tres cochinos y semillas de tomate y berenjena a cada habitante del país para que sus hijos no tengan que pasar hambre más nunca. Juan Miguel hipnotizado desde su puestito de perros calientes gritaba "que viva la revolución carajo, que viva, que viva este hombre salvador".

Se acabó la peladera en este país, aquí todos somos iguales, de hoy en adelante cualquier profesional que gane más de dos millones de bolívares tendrá que entregar el excedente para la "Misión si no me lo das te fusilo". Juan Miguel hipnotizado desde su puestito de perros calientes gritaba "que viva la revolución carajo, que viva, que viva este hombre salvador".

No más compatriotas viajando a campamentos en El Imperio, el que quiera enviar a sus hijos a un campamento tendrá que aportar la misma cantidad de dinero para la "Misión Veraniego" para mandar a los muchachitos revolucionarios a campamentos en Cuba para aprender ruso, si si, porque el comunismo resurgirá como el Ave Fénix y el ruso será el idioma universal, nada de esperanto, nada de inglés, ruso para todo el mundo. Juan Miguel hipnotizado desde su puestito de perros calientes gritaba "que viva la revolución carajo, que viva, que viva este hombre salvador".

Prometo por la vida de mis compañeros de armas que El Imperio no podrá con nosotros, nos hemos preparado categóricamente para defendernos de la posible avanzada que según mis cuerpos de inteligencia se llama "Operación Kako". Aquí mismo le lanzo un reto a Yorye Doble Bus, si ese mismo, el presidente del Imperio a que se atreva a adentrarse en nuestro amado territorio porque aquí lo esperamos para darle una bofetada y que se tenga que ir con el rabo entre las piernas. Ya Juan Miguel poseído se reventó la batica blanca de "chefitero" y se rasgó las vestiduras mientras gritaba "que viva la revolución, muerte a los yankees."

Juan Miguel soñaba con todas aquellas promesas cuando se escuchó un carajazo terrible, una de las bombonas de su carrito de perros calientes explotó para el carajo, por supuesto Juan Miguel no sabía que había pasado y ante la duda por aquel coñazo que estremeció la cuadra entera comenzó a gritar "hot dogs 1 dollar, Mickey Mouse I love you…..

La Cita

Luis Ignacio Semprún Olivares nació en Caracas y creció como cualquier otro muchachito normal de la ciudad palpitante. Luis tuvo una infancia totalmente feliz y la alargó hasta donde más pudo, habiendo estudiado en un colegio de puros hombres tuvo poco contacto con los seres humanos del sexo opuesto. Luis Ignacio era tímido y simplemente se dedicó a otros menesteres mientras sus amiguitos y luego ya no tan amiguitos se preocupaban por salir, ir al cine, a fiestas y socializar con las damitas del colegio de al lado.

Luis Ignacio entró a la universidad y el primer día de clases al llegar al salón la vió parada en un grupo, sonriendo, coqueteando, moviéndose, con su voz suave y su vestimenta provocativa. Coño pensó Luis Ignacio, que es esta vaina?, se sintió mareado y una especie de burbujas malignas revoloteaban en su estómago, bajo la mirada y se sentó en un pupitre alejado de aquel grupo. La clase comenzó y lo único que pudo hacer Luis fue mirar y mirar a Clara Margarita, sin lugar a dudas sus pensamientos no se podían ordenar, la adrenalina corría por sus venas y sus orejas se ponían rojas y calientes como la vez que había agarrado su primera pea.

Tranquilo, tranquilo Luis Ignacio, se dijo a si mismo, esta vaina tiene que tener una solución, piensa, piensa, verga pero es que esto no es un juego de Nintendo en donde simplemente oprimes botoncitos mientras matas monstruos, esto no es el juego de baseball donde tienes tus habilidades naturales y simplemente las cosas fluyen, esto no es hablar mierda con los panas acerca de la música, ay coño que me está pasando, me estaré muriendo pal carajo?, calma, calma, piensa Luis, que hago?, necesito agua, estoy sudando frío, ay coño me enamoré…en lo que este pensamiento cruzó su cabeza Luis Ignacio quedó petrificado, una sola pregunta logró hacerse antes de salir corriendo del salón, y ahora que coño hago?

En su carro y regresando a su casa decidió que la forma de enfrentar el asunto sería preguntar a las cuatro personas del sexo masculino en que el más confiaba, su amigo Daniel, su papá, su abuelo y el perrocalentero en donde se comía los "asquerositos" mientras hablaba de caballos. Comenzó con Daniel, pues era su compinche de mil batallas y por supuesto con el que tenía el grado mas alto de confianza, se presentó en su casa y le dijo "Daniel tenemos que hablar", pero que pasó chamo?, estas pálido, algo malo? Dijo Daniel, no, no, coño Daniel me enamoré, Daniel cagado de la risa le dijo, pero como coño?, eso no es así, si vale dijo Luis, la ví hoy en la universidad y nada zas!, flechazo, no se, yo nunca me había sentido así. Daniel le explicó a Luis las cosas que el sabía acerca del tema de las relaciones humanas, y finalmente le dijo "mira Luis, la tienes que invitar a salir, te vistes bien, te echas cuatro litros de colonia, te le paras al lado, te presentas y la invitas a salir y bueno la llevas al cine, a cenar, pones una musiquita fina y luego vendrá lo otro", así de fácil? dijo Luis, "si si, así de fácil" respondió Daniel y con esto pasaron a otro tema.

En la ruta hacia su casa Luis se paró a comerse unos perros y le confesó a Gilberto el "chefitero" que misteriosamente al ver a Clara Margarita se había enamorado, el "chefito" le dijo "coño al fin muchacho, yo pensé que tu eras marico, tranquilo que te voy a dar unos datos pa' que esa jevita caiga rápido". Bueno dijo Gilberto "tu primero te pones tu pinta, te le acercas y le dices "mira mamita rica, ay que mamichuli mas bella, de donde te caístes mi angel precioso" y tu vas a ver que bueno pues esa cae en un santiamén, luego le pones una salsita erótica en el carro, te la llevas pal' autocine y bueno a gozar. Luis agradeció los consejos a Gilberto y se fue a su casa.

En el almuerzo le dijo a su papá, mira Pa, bueno, tu sabes, a los hombres les gustan las mujeres y bueno, el padre de Luis sonriendo dijo "Luisito eso nos ha pasado a todos, como se llama?, Clara Margarita contestó Luis, bueno mijo, mire, mucho juicio, paciencia, aquí tienes unos realitos para que la saques a pasear y por favor Luis compra unos condones porque no quiero ser abuelo tan jóven. Algún dato Pa? preguntó Luis, "pues mira hijo trátala con respeto y de vez en cuando te pones pícaro, así fue como yo conquisté a tu mamá". Luis se paró de la mesa antes que el padre comenzará a recordar sus historias amorosas y se dirigió a la sala en donde su abuelo leía un libro, hola abuelo dijo Luis, mira creo que me enamoré, algún consejo?, el abuelo lo miró y se limitó a decir "cómprale unas flores, eso nunca falla y una serenata también".

A la mañana siguiente Luis se envalentonó, se puso su mejor pinta, 3 litros de colonia, afeitado y peinado y se lanzó a la universidad. Al llegar se le acercó a Clara Margarita y aunque era un manojo de nervios, le dijo, "Hola, mi nombre es Luis, yo se que esto va a sonar raro pero quisieras salir conmigo?. Clara lo miró y le dijo "encantada Luis, yo soy Clara, y si porque no?, cuando salimos?, "que te parece hoy?, dijo Luis, "perfecto, ahora te doy mi dirección y mi teléfono y así cuadramos bien." Luis no podía creer lo que había escuchado, coño que fácil es esta vaina se repetía a si mismo mientras sentía que su cuerpo flotaba en una nube celestial.

A la noche y después de la llamada para organizarse, Luis pasó buscando a Clara, había quemado un CD en donde intercalaba una canción de salsa erótica, unas de Luis Miguel, unas de REO Speedwagon y otras que hacían de aquella grabación un pastel musical. En la parte trasera del carro llevaba unas flores las cuales entregó a Clara quien inmediatamente le dio un beso en su mejilla con lo cual Luis perdió los sentidos y tuvo que clavar los frenos del carro. Clara se reía y disfrutaba escuchar los cuentos de Luis, fueron al cine en donde Luis tropezó y le echó Coca-Cola a Clara además de tener que comprar 5 veces cotufas pues cada vez que se las entregaba el vendedor las mismas iban a parar al piso.

Luis no podía creer lo maravilloso y lo fácil que este asunto de salir con una mujer resultaba, ya con más confianza le soltó la frase del angel recomendada por el "chefito" y Clara se limitó a sonreir. Llegaron al restaurant en donde Luis había hecho una reservación y se sentaron a comer, conversaron, hablaron, rieron, Clara coqueteaba mientras Luis soñaba con lo que estaba por venir.

De pronto unos mariachis se presentaron en el restaurant y comenzaron a serenatear a Clara Margarita cuando de pronto apareció un hombre enfurecido y poseído que gritó "Puta del coño que haces tu aquí?, Clara muy nerviosa dijo "nada Rafael, es un amigo que la novia lo dejó y está muy triste y bueno lo estaba consolando". "y los mariachis estos del coño?, "no, yo no se dijo Clara, aparecieron, debe ser que el restaurant los tiene contratados, hay Rafael deja el rollo, tu hoy no ibas a jugar dominó con tus amigos?. El pobre Luis que simplemente no sabía donde esconderse era presa de los nervios, no entendía aquella situación y como suele pasar en esos momentos lo único que podía pensar era "pero si yo no tengo ninguna novia coño, de que habla esta mujer?, en ese momento y por esas jugadas del destino se le cayó a Luis un condón que llevaba en el bolsillo del pantalón, el bicho fue a parar al zapato de Rafael quien lo recogió y gritó "aquí va a haber muertos, sangre, caos", a todas estas Clara ya se había cuadrado con Rafael y le gritaba a Luis "maldito, cerdo, me querías coger no?, yo consolándote y tu con esas intenciones secundarias".

Luis no sabía si ponerse a llorar o fingir un ataque de epilepsia para salir de aquella situación, Rafael totalmente enfurecido se le tiró encima, Luis lo esquivó y agarró una de las guitarras de los mariachis y se la partió en la cabeza a Rafael, a todas estas los mariachis para animar la cuestión tocaban "Juan Charrasqueado", Clara le soltó un carterazo a Luis mientras este último alcanzó a decirle "me rompistes el corazón". Así Luis aprovechando que Rafael todavía no se recuperaba del guitarrazo salió corriendo para perderse en la inmensidad de la noche.

Ya más tranquilo y en su carro Luis alcanzó a ver un graffiti que decía "EL AMOR APESTA"…

Wednesday, September 28, 2005

Chuíto

En un ranchito cerca de La Restinga, Isla de Margarita, Venezuela se escuchaba una terrible discusión entre Chuíto y Anacleta. Platos de peltre volaban por doquier y hasta anzuelos y redes de pescar eran usados como armas entre los dos furibundos esposos. Después de una larga pelea y unas cuantas cosas rotas Chuíto gritó "me voy pal carajo!, si si si, pal carajo, como lo oyes Anacleta, esta vaina se acabó."

De un golpe Chuíto tumbó la puerta de cartón del humilde hogar y salió corriendo hacia su peñero, se subió al mismo y se dio cuenta que el mismo no tenía gasolina, arrecho como estaba buscó dos remos y se echó a la mar. A todas estas Anacleta ya arrepentida de toda la pelea y viendo que el único ser humano que al menos tenía la dignidad y bondad de traer comida a la mesa para alimentarla a ella y a los 5 triponcitos, 9 primos, 4 tíos, 8 perros y 6 gatos que dentro del ranchito vivían se estaba alejando para no volver más decidió que algo debía hacer para atraer a Chuíto nuevamente.

Anacleta llorando y desesperada corrió hacia la orilla y gritó "Chuíto a donde vas hijo er' diablo, que voy a hacer con los 5 tripones? Chuíto con una calentera máxima encima contestó "véndelos, vende a los muchachos, dalos en adopción, ahógalos, no se, pero yo no vuelvo a ese rancho."

Anacleta volvió a gritar "Chuíto, Chuíto y que hago con el puesto de empanadas de cazón que tenemos? Chuíto replicó "quémalo, regálaselo a tu madre, atiéndelo sola o deja que se lo coman los pelícanos." A todas estas Chuíto continuaba remando hacia el horizonte decidido a abandonar todo aquello.

Anacleta nuevamente dijo "Chuíto y que hago con los primos? Chuíto fuera de si gritó "que se pongan a trabajar, denúncialos en la policía a ver si se los llevan presos, préndeles fuego en la noche has lo que se te ocurra." mientras remaba hacia el infinito.

Anacleta ya en un estado histérico gritó "Chuíto y que hago con los tíos, los perros y los gatos? Chuíto contestó "mátalos y los metes dentro de las empanadas" y continuó con su remar.

Anacleta ya viendo que esta vez Chuíto si se iba a ir para el carajo y para no volver se levantó el vestido dejando ver su órgano reproductor y gritó "Chuíto y que hago con esto? Chuíto se dijo a si mismo "un día de estos, un día de estos me voy a terminar yendo pal' carajo" y empezó a remar de vuelta hacia la orilla…

Tiempo

Lo estuve pensando por más de 10 años, aceptar o no el ofrecimiento de mi entrañable amigo Klaus Jesús Schoenfeld Medina, científico de padre austríaco y madre maracucha, 10 largos años sopesando todas las implicaciones que un viaje en el tiempo podría tener. Klaus había diseñado lo que según él era la verdadera y única máquina para viajar a través del tiempo. Hacía ya tres días que Klaus me había planteado la idea por última vez, Policarpio me dijo, tu sabes que yo no tengo la valentía para lanzarme a través del tiempo, ya estoy viejo y cansado, así que te propongo una vez más que pruebes realizar el viaje a través del tiempo, si tu respuesta es positiva lo haremos el sábado, si es negativa pues destruiré el artefacto y quemaré todos los planos.

Reconozco que sentía una gran curiosidad por todo este asunto, volver atrás y cambiar ciertas cosas, rehacer de nuevo mi existencia, pero que podría pasar si la máquina fallaba, si queda atrapado en otra dimensión, si los actos que realizase en el pasado tuvieran un efecto catastrófico en el presente o futuro. Muchas dudas invadieron mi mente pero después de una noche en vela en donde me despedí de mi loro Pedro Pablo y mi perro sin nombre agarré el teléfono y le dije a Klaus "le damos el sábado" y tranqué.

Me levanté muy temprano aquel sábado, caminé hasta casa de Klaus quien al verme me recibió con un cálido abrazo a la vez que me decía "yo sabía que no me ibas a fallar, tu eres el único "loco cuerdo" que se atrevería a embarcarse en una aventura así. Klaus tenía una teoría acerca de los "locos cuerdos", personas locas de bola como para montarse en una máquina del tiempo y lo suficientemente cuerdas como para tomar una decisión extrema en un momento decisivo, según Klaus yo era el hombre que cumplía con esas características a cabalidad y por ende su insistencia en que yo fuera el encargado de viajar por el tiempo para darle la fama inmediata a este científico y a mi darme unos churupos para comprarme una cabaña en las montañas de Montana y perderme para siempre.

Klaus me preguntó que porqué coño me había puesto el uniforme de baseball del colegio donde estudié, que además me quedaba estrecho, yo le dije, mira Klaus ahí es donde quiero ir primero, a ese juego en el año '87 donde solté la línea tendida entre dos y me resbalé cruzando de primera a segunda y ahí me quedé en el piso, con mi tercera esguince y con el dolor de haber perdido el campeonato de la Liga Avila. Klaus me dijo, pues bueno si eso es lo que quieres pues para allá te mando primero, eso sí esconde bien la máquina, y luego la buscas para seguir tu travesía.

Klaus me explicó que la máquina podía ser alimentada con información para 5 viajes distintos, es decir, 5 fechas distintas, la primera sería aquel juego de baseball y después procedí a enumerar las otras cinco. Bueno Klaus después me voy al año '89, a la fiestita aquella donde Luis Fernando Marquéz me agarró desprevenido y me puso el ojo pepudo pues según él estaba mirando mucho a su noviecita, luego brinco para el año '91, al día exacto en que decidí estudiar Derecho en vez de Aviación, no me la calo, lo mío es estar guindado a 37.000 pies, luego al momento de mi graduación como piloto y por último Klaus al año '92 al momento en que reventé a Beatriz Elena, quiero pedirle disculpas por haberme portado tan mal, es más, mejor llegar un día antes y simplemente decirle lo que pensaba en ese momento. Klaus meticulosamente introdujo las fechas en la máquina y me dijo, bueno mi amigo llegó la hora, siéntate ahí y lígala que todo salga bien.

Ya adentro de la máquina me persigné y cerré los ojos, después de unos minutos y unos cuantos sonidos extraños, caí de un carajazo en el dogout del campo aquel donde jugaba baseball, mierda esta vaina funciona pensé, en ese preciso instante me gritaron Policarpio es tu turno, me paré en el home y al primer lanzamiento solté el mismo batazo, solamente que esta vez al pisar la primera base lo hice con cuidado y pude llegar parado a segunda, lo demás fue historia pues el próximo bateador me empujó con la carrera del gane.

Pisé el home y seguí corriendo para montarme en la máquina otra vez, de pronto caí en la fiestita y cuando me volteé Luis Fernando se acercaba con todas sus malas intenciones, agarré una rolinera de esas que se usan para darle más peso a los bates en el círculo de espera y se la metí por la boca, le tumbé dos dientes y los agarré y los guardé en una bolsita de terciopelo en donde tenía el anillo que le iba a dar a Beatriz Elena. Al tratar de correr me paró Luisa María Rondón y me besó sin más ni menos, eres mi héroe Polito me dijo, yo la miré y salí corriendo sabiendo que estaba arriesgando mi reputación.

A la máquina nuevamente, ya en mi carro y manejando hacia la UCAB me desvié y seguí hasta el Aeropuerto Caracas, me presenté y empecé a volar, volví a la máquina para llegar al día de mi graduación como piloto, agarré mi diploma y salí corriendo. Llegó la hora de Beatriz Elena me dije, y me lancé. Allí estaba parada como siempre con sus ojos bonitos pero tristes, la sorprendí y le dí el anillo, sin más ni menos, corrí otra vez y le dije luego te explico.

Escuché un sonido conocido, era la puerta de mi habitación, mi Mamá gritó Policarpio a despertarse que es tarde!!!!!!!, de un brinco caí en mi colchón, sudado, asustado, extenuado, coño no puede ser que esto haya sido un sueño me dije a mi mismo, miré hacia un lado y ví como un trofeo distinto a los comunes se encontraba en mi repisa, Liga Avila, Torneo '86-'87, Equipo Campeón, en mi mesa de noche vi una bolsita de terciopelo, la abrí y allí estaban los dos dientes que le tumbé a Luis Fernando Marquéz, me paré y en mi closet me encontré mi uniforme de piloto, en eso sonó el teléfono, Hola corazón!, dijo la voz siempre suave de Beatriz Elena, como estás?, coño pensé, que es esto?, hola alcancé a decir, te puedo llamar después Beatriz?, pasa algo malo Poli?, me dijo ella?, no no, te llamo ahora, el teléfono volvió a sonar esta vez era Luisa María, Hola Polito como estás?, ay carajo pensé, ahora si la cagué, tengo dos mujeres que peo, hola dije, mira Luisa te llamo ahora y colgué.

Me vestí y salí corriendo a casa de Klaus, mi amigo sonriente me dijo lo logramos!!!!!!!!!, yo simplemente alcancé a decir lo que logramos es meterme en un peo gigante, prepara esa máquina que tengo que volver. Klaus me miró y me dijo, Policarpio la máquina no sobrevivió el último viaje, no te puedo mandar otra vez, por cierto hoy vienen varios reporteros, canales de TV de todo el globo terráqueo a reportar este magno evento, lo paré y le dije, coño Klaus es que hoy me di cuenta que tengo dos mujeres. Carajo Policarpio no te podías quedar tranquilo?, la idea era demostrar que se puede viajar en el tiempo sin meterse en rollos insolubles. Bueno Klaus es que arreglé un peo pero me metí en otro, yo no pensé que un simple contacto iba a hacer que Luisa María se quedara conmigo. Klaus sonrío y me dijo tranquilo Policarpio, vístete para la rueda de prensa, yo te conozco como si te hubiera parido, ya tengo una maquinita nueva para borrar memorias y cuando se arme el peo entre las dos cuaimas simplemente la pruebo…solo pude alcanzar a decir, coño hermano usted es bien arrecho…

Tuesday, September 27, 2005

Discurso de Grado

Adalberto Torres caminó lentamente hacia el podio del auditorio completamente repleto, los aplausos y gritos le causaron un nudo en la garganta, después de muchos años de sacrificio, estudio, desvelos, amores, desamores, obstáculos, miedos y esperanzas Adalbertico finalmente había recibido el título de Médico Cirujano.

Vestido de toga y birrete se podía observar la corbata rosada que llevaba abajo con el flux diseñado por Vicens Argouille, se aclaró la garganta y comenzó su discurso. Adalberto había sido escogido por sus compañeros por haber sido el estudiante con mejores calificaciones en los últimos 50 años en la Escuela de Medicina, además de ser un buen amigo, un ser humano en todo el sentido de la palabra y una estrella que brillaba por si sola en aquel mar de estudiantes que pretendían llegar a ser profesionales de la salud.

Buenas noches dijo con su voz clara y serena, buenas noches señores excelencias del estrado, profesores, alumnos, padres y representantes, amigos y demás personas que aquí se encuentren. Después de pensar por mucho tiempo que decir, y por supuesto tomando en cuenta que todos los discursos de graduación deben llevar frases como "somos el futuro de la nación", "después de tanto esfuerzo y sacrificio", "debemos ser los mejores profesionales del ramo" etc. yo he decidido brindar un discurso distinto, fresco, jovial, interesante, eterno y que por sobre todo nunca se les olvide.

Pues bien todos estos discursos llevan algún agradecimiento así que voy a comenzar por decir que agradezco a la Dra. Valentina Herrero por su amor incondicional durante estos seis años de carrera, Valentina esto es definitivamente amor, los polvos que nos echamos en la morgue del Hospital Universitario fueron los mejores, todavía recuerdo el día en que al salir de la clase de Anatomía usted me confesó que no podía dejar de pensar en mi y que deseaba que la poseyera encima de una mesa de operación. Valentina me jodistes, nunca te divorciastes del marido tuyo ese y aquí me quede esperando, fui tu juguete durante seis años, tu polvo seguro, pero bueno al menos manipulastes las computadoras para ponerme todas esas notas fantásticas que vamos a estar claros nadie humanamente hubiera podido obtener.

Se empezaron a escuchar cuchicheos entre el público presente a la vez que todos se miraban sin saber que hacer, Adalberto prosiguió, por favor por favor, a callar, déjenme hablar, Carolina, no llores por favor, si bueno ciertamente te metí un cuento, yo no siento nada por ti, hemos sido novios por 5 años pero mi corazón es de Valentina, tenías razón cuando me decías que la profesora esa zorra me miraba con ojos de pasión, te confieso la profe es efectivamente una zorra graduada y bueno yo siendo un muchachito me quedé atrapado en sus redes, tu solo eres una niña jugando a ser mayor, de verdad lo siento pero el anillito ese de compromiso lo puedes botar en el Guaire y olvídate de mí pues tu y yo somos historia.

A mis padres quisiera decirles que no me siento muy feliz con su decisión irresponsable de traerme al mundo así por así, pero bueno al menos me dieron el chance de conocer a fondo a la humanidad y así poder estar parado aquí en este bello día, Papá no le mientas más a Mamá y acaba de irte a vivir con la secretaria esa con que tienes a mis tres hermanastros, Mamá yo sé que la sociedad es castigadora pero acepta que siempre te ha gustado el profesor de tennis y acaba de irte con él y a ti mi estimada hermanita Clara, te agradezco que permitistes que practicara la medicina con los tres abortos que te tuve que practicar en el techo de la casa, así pude comprobar que los humanos somos más resistentes que el carajo y que liquidar una vida humana es más fácil de lo que cualquiera aquí puede pensar.

A mis compañeros graduandos les quisiera dejar este mensaje, hagan que jode real, inventen enfermedades, hagan trampa, de bolas, para que carajo se metieron estos años macabros de estudio, desvelos, profesores piratas y todo tipo de barreras que te ponen para obtener el título, de vez en cuando pongan una cagada para demostrarle al planeta que son humanos, si dejen una pinza dentro de un paciente o simplemente receten un medicamento errado para joderle la existencia a cualquiera por ahí.

Y ahora para poner a prueba sus habilidades como médicos les hago una pregunta?, me volví loco de bola?, o que me está pasando?, no no, eso sería injusto todavía están muy pichones para analizar mi mente y emitir un diagnóstico pero como si tienen la habilidad para atender a un herido de bala aquí les dejo este regalito, Adalberto se sacó una pistola de su bolsillo y la accionó contra su humanidad…

Monday, September 26, 2005

Carta de Amor # 1

Finalmente me decidí a escribirte, todos los seres humanos tenemos que tomar decisiones tarde o temprano, pues yo la tomé hoy y entrelacé estas letras con la firme intención que supieras que no me puedo explicar como he podido vivir sin ti, cuando te conocí mi mundo se abrió de repente, mi vida floreció y el planeta tenía sentido nuevamente.

Desde que me dejastes todo se vino abajo, me rasparon en la universidad, el carro se me rompió, me esguincé el tobillo por quinta vez, mi perro se murió después de comerse un rabipelado con rabia y por si fuera poco mi Mamá me atormenta a diario recordándome lo buena que eras y que solo a un loco como yo se me ocurre haberte hecho daño.

Te pido disculpas, fui insensible, inmaduro, egoísta y nada tolerante, permíteme regalarte una rosa por tus ojos, un clavel por tus manos, una orquídea por tu cabello, que todos en conjunto me llevan a un frenesí desconocido que solo tú me puedes hacer alcanzar.

De verdad no lo entiendo, como pude ser tan ciego, no ver toda esa belleza enfrente mío, tu cariño, tu amistad, tu compañía, tus dulces comentarios, tus ganas de hacerme una mejor persona y de querer salir a conquistar el mundo.

Han sido largos los días y las noches, la espera me ha disminuído, nunca pensé que se puede extrañar a una persona con tantas ganas, cada vez que te llamé y no contestastes un hueco se me abría en mi pecho herido, reconozco que me he parado en la calle de tu casa para verte salir pues al menos tu imagen podía admirar, por favor dame una segunda oportunidad, es lo único que pido y prometo que no fallaré.

Como es de suponerse para este momento ya debes estar con lágrimas en los ojos y con un fuerte deseo interior de llamarme y querer regresar al pasado, de perdonar y sentir que finalmente tus ojos comprueban con estas líneas que he madurado y que me encuentro listo para llevar esa relación fantástica que siempre soñastes.

Ahora que ya tienes maripositas en el estómago y que llamastes a todas tus amigas a decirles que tu sabías que me iba a arrepentir y que volvería pidiendo disculpas y que tu tan buena has decidido perdonarme y darme una segunda oportunidad te invito a leer con mucho cuidado lo que sigue a continuaciٔón pues te vas a llevar la sorpresa de tu vida, cierra los ojos, respira profundo y agárrate duro.

Sabes que?, jódete!, y cierra la boca y quita esa cara de sorpresa, así como lo leístes, jódete, cada vez que me acuerdo de ti tengo que meterme un pote de Primperan pues las ganas de vomitar no se me quitan en dos días, desde que me dejastes me gradué con honores, tengo un carro nuevo, mi tobillo está más fuerte que nunca, mi perro ganó tres concursos y ya no le hago caso a mi Mamá. Además te ví de lejos el otro día y estas gorda, fea y vieja, anda para el gimnasio y vete buscando donde engancharte por que justamente mañana cumples 31 años y me huele a que se te va a ir el tan preciado tren.

Por cierto devuélveme mi franelita gris que usaba para dormir, el peluche ese blanco quémalo y respeta a tus semejantes, si si, los peos que se tiran las mujeres también huelen así que no te los sigas echando delante de todo el mundo, dile a tu Papá que mi nombre es Policarpio y no Ricardo, coméntale a tu hermano que la guitarrita eléctrica esa que cree tocar se la puede meter por el rabo pues nunca en mi vida escuché una vaina tan desentonada y a tu Mami, tu linda Mami, solo dile que el cirujano plástico se peló y le dejó una teta viendo al Este y la otra al Oeste y por cierto antes que me contestes que tu no eres bombona de oxígeno para mantenerme vivo pues créeme que ni de vaina quiero ese aire que sale de tus pulmones con olor a bacalao, te lo dije mil veces y te lo digo una vez más, te vas a quedar sola!!!!!!!!!!!!

Te quiere,


Policarpio

Friday, September 23, 2005

Extracto del libro "Boutros Josep Levallier Pires"

Boutros vino al mundo un 9 de Noviembre de 1925, su madre sufrió mucho durante el parto pues el pequeñuelo se negaba a salir, finalmente y después de 18 horas de labores y en esa pequeña casa ubicada de Pelota a Marrón en el Centro de Caracas el planeta vió la cara del infante, Boutricos como le decían de cariño empezó a echar vaina desde chiquito. Esta es su historia.

Desde pequeñin Boutros se dedicó a fastidiar a sus semejantes, pelearse con la humanidad y a causar problemas y fricciones entre sus allegados, ahora bien la primera historia que recuerdo se refiere al hecho que Boutros no podía caminar (o eso decía él), yo siempre pensé que se hacía el enfermo con la finalidad de mortificar y conseguir lo que quería a toda costa pero el acto de Boutros estaba bien actuado y muy bien planeado. Sus padres le llevaron a todos los médicos especialistas en Caracas, París, Londres, Estocolmo y hasta un curandero en La Pastora, nadie había podido hacer nada por Boutros y las esperanzas se diluían con el pasar de los días.

Sin muchas esperanzas Boutros y sus padres emprendieron un viaje a Francia, el destino era el sagrado lugar en donde se venera a la Virgen de Lourdes, después de varios días en barco y unos cuantos mareos desembarcaron en el puerto de Marsella para luego tomar un tren a París en donde Boutros insistió que la única forma de ir al baño era asomando el piripincho por la ventana y así "regando" a varios pasajeros que viajaban con la ventana abierta y quienes no entendían el porque de aquella "pluie avec parfum à orine" (lluvia con olor a orine) que los roció dejándolos olorosos en el largo viaje en tren.

Finalmente llegaron al Santuario en donde Boutros caminó ayudado por sus muletas hasta La Gruta milagrosa, con mucho cuidado fue "bañado" en las aguas mientras Boutros quien para echar vaina solo hablaba en francés gritaba "qu'eau plus froide, qu'eau plus froide" (que agua más fría). Cuenta la historia que el pequeño Boutros al salir del agua corrió a toda mecha llevándose por delante unas cuantas viejitas mientras gritaba je puis marcher je puis marcher!!!!!! (yo puedo caminar) y a la vez susurraba para si mismo les trompez récemment (los engañé nuevamente).

La alegría se apoderó de todos los presentes pues el muchachito se había curado y se transformó corredor de 100 metros planos en cuestión de segundos. De inmediato llamaron al Doctor Ateo Pierre Germaine Blanchelle Lotrout quien dió fé que efectivamente el pequeño Boutros había sido salvado milagrosamente.

Regresaron a París en donde a Boutros le compraron regalos, dulces, ropas, libros y disfraces, Boutros nuevamente se había salido con la suya para echar un viajecito por la Ciudad de las Luces y de paso jorobar la paciencia de sus padres.

Una de las viejitas atropelladas por el flamante corredor de 100 metros planos dudó de la milagrosa recuperación de Boutros pues pasó de estar jodido a tener una velocidad digna de una gacela y aprovechando que su marido era un retirado detective comenzaron una averiguación clandestina. Dos meses después "Le Commission Francaise pour les bandits" atrapó al Doctor Germaine Blanchelle Lotrout por haber sido sobornado por Gennade Levallier, tío de Boutros y que regaló unos terrenos en Beirut al galeno para que dijera que efectivamente Boutros se había salvado milagrosamente y que no era simplemente un niño malcriado y fastidioso.