Thursday, January 19, 2006

Viento

Hay cosas que nos pasan por al lado y no las vemos, otras nos pasan y nos tocan pero aún no las vemos, hay otras que vemos y no nos tocan y hay otras que simplemente no sabemos que son. Oscar Clemente Delfino lo había planeado todo, el renombrado ingeniero civil venezolano minuciosamente había estudiado los pormenores de su decisión, una mezcla infalible, tablas de números, cálculos matemáticos e investigaciones varias sobre el tema. Aquella mañana se levantó como siempre, tomó su taza de té de manzanilla y leyó en la prensa lo mismo que había leído el día anterior, con calma y serenidad recorrió su casa, vestido de gala salió a su trabajo, un edificio en construcción en una zona pudiente, saludó a los obreros y con su casco amarillo subió haciendo uso del improvisado ascensor al piso diez, último del edificio, sintió el aire en su cara, observó la ciudad y saltó.

Oscar Clemente Delfino luchó por muchos años contra su depresión, una que muchos no lograban entender por el simple hecho que el hombre era un individuo de éxito. Oscar mantenía un esquema envidiable dentro la polucionada sociedad caraqueña, una mansión, nueve automóviles, cinco viajes al año, Nueva York, Vail, Paris, Londres y El Cairo eran sus lugares favoritos, una esposa perfecta gracias a la magia del bisturí, unos hijos fantásticos y por sobre todo el reconocimiento dentro del medio laboral que lo ensalzaban de elogios por todas las majestuosas obras que construía su empresa a lo largo y ancho de la ciudad. En la cúspide el viento sopla más fuerte solía decir Clemente Delfino, creo que nadie se atrevió a preguntarle que quería decir con aquella frase, Oscarcito se había vuelto algo introvertido con el pasar de los años, ya no se montaba en las tarimas para cantar en los matrimonios a los cuales asistía, no jugaba al golf sino en ciertas ocasiones, no bebía más de un palo de whiskey por semana y el cigarro ya no era parte de su vida.

Se bajó de su carro, en un edificio algo feo del centro de la ciudad, miró hacia los lados y abrió la reja del mismo, con su propia llave. El ascensor no funcionaba, subió las escaleras hasta el piso cuatro y entró a un apartamento. Adentro dos pequeñines salieron a su paso a saludarle, una mujer bien vestida también le saludó. El apartamento amoblado con el último grito de la moda y con artefactos que muchos sueñan tener llevaba un contraste gigante con la fachada e interior del edificio. Se sentaron a la mesa y comieron, hablaron como toda una familia, los niños mostraban sus calificaciones en la escuela, Oscar les regalaba dinero por cada materia aprobada, la mujer le miraba atenta, y le hacia cariños en su mano. Del bolsillo se sacó una cajita con un anillo adentro, se lo entregó a la dama en cuestión, como todo macho que "se respeta" Oscarcito tenía su otro frente, es que el dinero sobraba en sus cuentas bancarias.

Oscar llegó tarde del trabajo, algo cansado, quizás agobiado más bien. En la sala de su casa le esperaban sentados su esposa y una de sus hijas, alrededor de ellos los otros hijos, dos más para ser exactos, un varón y otra hembra. Sorprendido por aquella reunión tan poco común Oscar no sabía si reír o llorar, algo nervioso tomó asiento en su poltrona inglesa y preguntó de que se trataba todo aquello. "Vas a ser abuelo" proclamó su esposa, "abuelo?, dijo Oscar sin entender nada de aquello. La pequeña María Isabel, su hija menor, había tenido un pequeño desliz en una fiesta, ni siquiera tenía novio, al menos no conocido, el desliz se había transformado en un pequeño embrión que ahora flotaba placidamente en su placenta. Oscar ni siquiera pudo hablar, miró al cielo y calló. Su esposa le demandaba que dijera algo, él permanecía incólume, después de unos minutos preguntó quien era el padre del bebé, no supieron darle una respuesta. Se paró de su silla y caminó a la biblioteca, algunos dicen que lloró toda la noche, otros que simplemente se dedicó a leer una revista de arquitectura.

Con la fuerza que le caracterizaba golpeó la pelota de golf que se elevó con rapidez, la misma tomó un camino equivocado, yendo a parar a unos matorrales en la parte derecha del "fairway". Sus amigos bromearon y rieron mientras tomaban su turno, luego de caminar hasta el punto siguiente Oscar comenzó la búsqueda de la pelota, se adentró en los matorrales y de pronto escuchó un sonido extraño, en principio pensó que se trataba de un animal, y pues bien, encontró dos animales, animales evolucionados quise decir, su esposa y un "caddie", que disfrutaban de los placeres de la carne en pleno campo de golf. Oscar se violentó y atacó al "caddie" con su palo, el hombre hábilmente lo esquivó, su esposa le lanzó un piñazo, Oscar luchaba contra dos, su esposa y su amante. Sus amigos al percatarse del asunto se aglomeraron en el lugar para descubrir la bella escena, Oscar, tratando de apalear al "caddie", su esposa defendiendo al "caddie" y el honor de un hombre regado en unos matorrales de un campo de golf y con testigos que se encargarían de llevar la noticia por cada rincón del planeta.

Levantó el celular, de inmediato reconoció la voz, el funcionario del gobierno exigía su parte de la tajada. Le amenazó sin escrúpulos, el contratito que había obtenido gracias a la mano peluda que habita en los gobiernos reclamaba su parte en el trato. Oscar no sabía que hacer, el tren de vida que mantenía le había hecho pasar por alto al primer eslabón en la cadena de la corrupción, ese al que siempre dejan por fuera. Este hombre decidido y vengativo se disponía a cobrar lo suyo, Clemente Delfino trató de voltear la tortilla y amenazar él a su atacante, los gritos de su hija al otro lado del teléfono le hicieron helar la sangre. El pequeño llevaba la ventaja sobre el grande, con la vida no se juega, o es acaso que si se puede jugar?

Abatido por los acontecimientos decidió pasar por su casa, la de sus padres más bien. Adentro conversaba con su papá acerca de la situación política del país al igual que de los caballos que habían adquirido para la próxima campaña en el hipódromo. Una conversación pacífica y tranquila, sin ningún tipo de aspavientos. La madre de Oscar apareció y le dio un beso en su mejilla, se sentó tranquila a tomar su café con unos cuantos tranquilizantes como siempre hacía, mirando a su esposo, le preguntó si ya le había comentado a Oscar de sus planes. El padre de Oscar le dijo "hijo, tu madre y yo nos vamos a separar, es un hecho", Oscar dejó caer el vaso de agua sobre la alfombra, su padre continuó "no te asustes hijo, hay cosas que pasan, y después de 47 años de matrimonio pues estamos cansados el uno del otro". "Por cierto" dijo la madre "no hay herencia para ti, hemos decidido que al morir donaremos nuestra fortuna a la asociación de perros huérfanos". Oscar salió de su casa, más confundido que una gárgola sin alas.

Pasó por el apartamento del centro, el de su otro frente, adentro se encontró a su amante con su amante, amante con amante anula la maldad, eso escuché decir una vez. Oscar mantenía no solo a sus otros dos hijos, a su amante, y a el amante de su amante, que trabalenguas resulta esto, así era como Oscar lo procesaba en su mente, los dos hombres se miraron a los ojos, la amante en el medio, los niñitos en sus juegos. Miró a sus pequeños hijos, miró a su amante, se acercó al amante de su amante y le dio un abrazo, lo miró de nuevo a los ojos y sonrío. Bajó la cabeza en señal de no tener ánimos de combatir, se dirigió a la puerta, la cerró y metió la llave por debajo de la puerta.

El aire se sentía frío, la velocidad aumentaba, el piso se acercaba con rapidez, muchos pensamientos cruzaban su mente, el hombre convertido en pájaro sin alas volaba hacia la tierra. La corbata se enredó en su cuello, el casco amarillo decidió tomar otro rumbo, la camisa perdía los botones proporcionalmente a la aceleración impuesta al objeto volador no identificado. Abría y cerraba los ojos, el sonido del viento surcaba sus oídos, veía la cara de sus obreros al pasar por los distintos pisos, veía su sombra en la acera, en el cemento caliente que esperaba con los brazos abiertos. Una sensación de libertad y cobardía invadió sus sentidos, el arrepentimiento no era parte de este juego, el momento se acercaba, el concreto hacía agua su boca con ese platillo que iba a degustar.

Trató de gritar pero no pudo, trato de mirar pero las lágrimas se lo impidieron, se colocó en posición de impacto y esbozó una sonrisa. La corriente de viento anuló su descenso, quedó flotando a tres metros de la acera, esperando, ansioso por sentir el crujir de sus huesos, ilusionado por dejar el caparazón y ser libre una vez más. Abajo los obreros pensaban que estaba poseído, pues flotaba, proferían oraciones y hacían lo posible por llamar a un cura. Abrió los ojos pensando que todo había terminado, escuchó los gritos de sus obreros, de los transeúntes que pasaban por aquella avenida, Oscar seguía flotando, estático, inerte, sin saber que sucedía, finalmente y con la ayuda de una escalera uno de los obreros llegó a las alturas, se paró cerca de Oscar y le dijo "patrón, que le pasa?. Clemente Delfino quien todavía no entendía que pasaba le dijo "coño San Pedro eres igualito a un obrero mío, se llama Pastor", el obrero al escuchar esto se cayó de la escalera y salió corriendo convencido que Oscar estaba poseído por algún ente extraño.

La corriente de viento traía consigo sus palabras, el viento nos habla, el aire lleva a todos los rincones del universo la esencia de todo aquello que somos y por ende de lo que hacemos. Oscar escuchaba sin comprender todo aquello, el viento le hablaba, no le permitía caer, no le daba un pasaporte para el escape, ese elemento invisible a nuestros ojos pero que sentimos en nuestro andar se cercioraba que el equilibrio se mantuviera intacto, que el preso no escapara de la cárcel, que enfrentara su existir y que el no podía decidir morir.

Oscar le pasó por al lado a muchas personas y no lo vieron, Oscar pasó y tocó pero aún no lo vieron, a Oscar lo vieron pero no tocó a todo el que le vió, que era Oscar en realidad?, pues nadie lo sabrá…

74 comments:

Salomon said...

Excelente relato. Tu planeta siempre está lleno de sorpresas

Bohemia said...

el viento de tu relato ha despeinado mi melena...

:o)

Still single said...

Es idea mia o estas un poco más feliz?
Me gusto esta ultima historia, hasta me resulto más breve en apariencia.
Beso

blueberrie said...

Me quito mi sombrero imaginario para saludarte, muy, muy buen post!!

GDFH said...

Yo tampoco entiendo a los humanos. Chao

Ale said...

Muy Muy bueno. Escribis muy bien!

fgiucich said...

Como todos tus relatos, de una increíble extensión pero muy entretenidos. Creo que ya te lo dije en comentarios anteriores: escribes muy bien. Saludos.

Still single said...

La felicidad no es una meta, sino un camino. Dice Exuperí... y yo le creo.
No sé por que. Es que soy un poco brujita y hoy te leí más sonriente y cálido. Y otras cosas... pero eso queda para mi tesis de la licenciatura en psicología, si es que me recibo.
Besos enormes.

Anonymous said...

wao me encanto lo que escribiste es cierto cuantos Oscar hay en el mundo, cuantos mas creemos tener la vida calculada , cuantos dejamos pasar las cosas y al final el viento simplemente deja caer las fachadas

DU

DOS EN UNA (unidas por el pelo) said...

Excelente relato dino, muy bueno lo suyo, muy buen blog.
muaaaaaaaaaaaccccc

Leyla said...

hola Dino

me encanto como comenzaste tu historia
como proseguiste tu historia
como terminaste tu historia
en definitiva : me encanto tu historia
felicitaciones
:)

si
en verdad que uno deberia aprender de las caidas pero conmigo parece que no hay caso porque sigo cayendome igual
pajarona como yo sola
:) jaja
igual ya ve mejorando y al menos por ahora voy poniendo mas cuidado del lugar donde coloco mis pies
jaja

besitos
chau

Abelina said...

Chido relato...el viento....

este relato me pone a pensar.....

saludos consternados y reflexivos!!

Interd!cta said...

¿Fantasía?, ¿realidad?.

"Oscar Clemente Delfino LUCHÓ por muchos años contra su DEPRESIÓN, una que muchos NO LOGRABAN ENTENDER por el SIMPLE HECHO que el hombre era un individuo de éxito"

Hoy comprendo a Oscar Clemente Delfino, hoy envidio el aire en su cara ...


Abrazos para ti!!

yoymimismo said...

la vida cambia en un segundo, que cierto es lo que escribes, muñeca...

Isaac

Gata con SuerT said...

Me dejaste pegada a la pantalla en cada letra, excelente relato, deberias dedicarte a esto, escribir.
Que cerca del "cielo" estan algunos. del "exito" que algunos tanto buscan, para demostrar que ellos pueden, y cuando lo tienen... ya no es lo que necesitaban, y el castillo de naipes se derrumba, y solo les queda el aire.. para tratar de respirar, o para morir por exceso de el.

La Tangómana... said...

Cómo escribes así???excelente!!!!
ahora debo ir por el sombrero rosado que este viento se llevó!!!

cada dia me gusta mas pasear por acá!!!!
besos!
La Tanguis....

Oruga said...

excelente!!! me encantó...
de echo lo leí volando.. habrá sido el viento?

sds

ME said...

Alo, me tocaba a mi darme una vuelta por tu blog. buen post. saludos

La Hija de Zeus said...

muy entretenido.. al pobre Oscar sólo le falto que pasara un perro y lo confundiera con un hidrante!!

♫☼Dra.MaryBoBin's☼♫ said...

Hello Dinobat!! :) Have a Nice Day! ♪
M.R.R
122448

Eliza Doolitle said...

Hola... Imagino que no nos conocemos no? Gracias por pasarte por mi blog... ya nos leemos. Un besote

paolape said...

Me gusto mucho el relato...
quisiera saber si has estudiado o algo asi para escribir asi? dame algunos consejos, please, por que me gusta mucho escribir...pero definitivamente me falta!!

Tan Linda como Pelotuda said...

Aaaaaaaaaaah! Como me encanta leerte.

En cada relato, siempre espera algo genial, algo sorpresivo.

Por favor, segui escribiendo asi, q siempre nos llenas de magia e ilusion.

Besitos.

Princesa said...

Magnífico y super atrapante tu relato de Oscar.
Cuantos que viven de esa forma y ante las dificultades toman decisiones tan cobardes!
Un gusto leerte como siempre.
Besos con paracaídas :)

Celeste said...

Una vez m�s tocada Dino... No solo porque atrapas y sumerges en las entra�as de tus historias a quien osa aterrizar por este planeta azul... sino porque adem�s viv� en carne propia decirle adi�s a un ser querido que tambi�n escogi� sentir la fuerza del viento en su cara para hacer borr�n y cuenta nueva?... Mmmmmmmmmmmuackata.

yo... said...

Niño, que hermoso esto que escribiste, ¿sabes?

Así y todo conseguirás que me guste el viento...

Besitos.

Perseguida said...

no sé como llegaste a mi blog... este post podría explicarmelo, pero odio que me den explicaciones prefiero que me guarden secretos.

Ayi said...

Entré sólo por curiosidad y no pude dejarte hasta no haber leido hasta la última palabra. Ya sacaré tiempo para leer los relatos anteriores pues no conocía este blog. Gracias por pasarte por el mío =)

Still single said...

No creo que sea precisamente nada, lo que voy a encontrar. De todos modos era medio en serio y medio en broma... y bastante por contraste con mi dia gris.
gracias por existir!

abril said...

Que pasada, prometo leerme los anteriores, gracias por descubrirte.

Esther said...

Qué bonito texto, precioso, sin duda.
Me alegra que te parezca interesante mi blog. Deduzco que lo viste en la página de Alfred Welsh, no??
Eres bienvenido cuando quieras, ya sabes.
Ciao!

Marian said...

Un relato que necesita más de una lectura... Me parece estupendo.
Gracias por visitarme.
Un saludo

burton said...

magnífico relato, felicitaciones, da gusto leer
salu2

Mila said...

No se si sentir compasion o simpatia por Oscar

Humo en tus ojos said...

uonderful! está genial! un día de estos pensaba: un hombre con dos dólares en la bolsa puede tener tantas 'razones', válidas o no, para suicidarse como un hombre con veinte millones...

noemi said...

Dinero, éxito y felicidad no son sinónimos, excelente relato, besitossssssss.

Wendeling said...

Lo siento, pero me "perdí" en tu relato. Demasiados personajes ¿o es el mismo siempre?

Besos de una maia.

Criatura Nocturna said...

En la cúspide el viento sopla más fuerte.
Eso es muy cierto, así como que las caídas mientras más alto estés, más dolorosas son.

Gracias por tu visita.

vinilica said...

mucha fémina en este blog porque será?

mezcalino said...

mmm...entre como siempre a leer primero los comentarios...y estos me entusiasmaron tanto con sus buenas criticas que decidí leer el relato, no me dí cuenta y lo termine...me pareció fantastico, pero no se me pudo despejar de la cabeza al final la imagen de Brian molkov, caminando por el edificio despues de lanzarse...es decir primero Oscar, se me vino a la cabeza en la forma del protagonista de Play una pelicula de Alicia Sherson...Lucas creo que se llamaba y despues Lucas al final se transformó en Molkov...pero sin duda el relato me tuvo los pelos de punta en la descripción del final...ha! y gracias por visitar tmb mi blog...nos estaremos leyendo. cuidese y nos vemos.

persephone said...

Gracias por tu comentario en mi pagina. Al mismo tiempo, he leido tu post y es un gran relato, gracias por compartirlo

Tan Linda como Pelotuda said...

Me referia a q los hombres y las mujeres son iguales en un sentido muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy amplio.

almena said...

Qué buena la historia, Dinobat!
ufff hay días que sería mejor que no amanecieran...
y es que ninguno de nuestros actos es inocuo. Cada uno de ellos tiene una proyección hacia nuestro mañana.

besos!

la witch said...

Viento eres y en viento te convertirás...

Era así,no???Yo es que de historia sagrada no ando muy bien!!!!

:)

La Hija de Zeus said...

Me parece que Oscar quedo Suspendido...

felicienta said...

::. Hola .::

Pero que buen relato .. siempre que entro me quedo pensando oh !! es muchooooo y cuando empiezo a leer me invade el entusiasmo y me quedo corta :)

cariños.

petunia said...

Ahora estoy en tiempos que necesito el viento.
Ah!...tu cumpleanos es en dicienbre?
Saludos

lii said...

el viento... hoy anhelo que el viento me empuje porque no tengo ganas de decidir...me dejaré caer donde este me lleve.
un abrazo
Angie

Diego Gutiérrez said...

Gracias por pasarte a saludar por mi blog
q por cierto q casi somos "vecinos"
SL2
DG

...Blog de Karenchi... said...

guaaaaaaaaaaaaa...esta re bueno...pera pa q mentir ...no medio el cuero pa leerlo todo :(..de todas formas me parece super tu blog
ah gracias por visitarme..tee spero mas seguido por mi blog ok
beso mil

Being Right There said...

Este cuento si ha cambiado, interesante, escríbeme algún sueño, cuando quieras y será narrado de corazón...Saludos y gracias por escuchar mis sueños

Corazón... said...

Hola Dino :-)

Excelente historia. Me has dejado prendada a la pantalla por un gran rato. Gracias.

Saludos!

;o)

Manuel Loria said...

GRACIAS POR VISITAR MI PEQUEÑO ESPACIO

Roberto said...

precioso, y a que aprender a volar,
palabra que uso en mi poesia
un saludo
robert

Larha said...

"En la cúspide el viento sopla más fuerte" cierto, y el problema es cuando sopla fuerte abajito :-)

Me ha encantado.

Un beso.

Penurias said...

Gracias por tu visita y comentario... que a la vez me ha permitido conocer tu rincón. Tu relato me ha hecho estremecer... felicidades, una narración excelente. xxx

...Blog de Karenchi... said...

Puedes ser..puede ser...pero no tengo definido quien estaria en mi mente...al momento de publicar el poema.
besos mil

Anei said...

Muchas gracias, me alegro te gustara mi página, nos tamos viendo mas seguido.
Anei.

Eleanor said...

Gracias por tu post, un besito... bye.me gusto tu blog.

Mar said...

Dónde está ahora Oscar?
b7s

charruita said...

Es mi primera vez visitanto tu blog. Este cuento me ha dejado He-la-da como si un viento frío pasará por mi casa.
Debo leerlo una segunda vez.
Y de seguro me subo a la azotea.

Bitchie4ever said...

Buenas letras, tienes una gran capacidad de expresión para narra los hecho en esta historia. El viento... aaaah furtivo puede deborarte en el, suave ingenuo melodía que impregna el oído.

Ciao. nos vemos!



http://rockin.blogspirit.com

lua said...

Menudo planeta el tuyo, mi luna se me está quedando chiquitita :D

Dark kisses

solunojo said...

gracias por tu visita

Cristalito said...

Este relato entra a mi top 5 de favoritos! Me ha encantado... el viento... es capaz de tantas cosas... Salu2

Luis Risco said...

Buena. Volveré. Volveré.

Luis.

Dyitz said...

Tal vez lo sabra solo el aire que le sintió volar. A veces uno se hace tantos nudos que pasa del resto que van y vienen, que tambien lloran y pueden cruzar preguntando la hora sin darse cuenta incluso asi que hay mas mundos fuera. Es complicado. Me ha gustado tu relato. Nos leemos!

LaRomané said...

Hola, Dinobat...
me di el tiempo de leer tus últimos 6 posts con atención, me gustaron mucho tus historias.
ME llamó la atención que mencionaras Chile en una de tus historias y algunos lugares como el Parque Forestal y el Edificio de la Telefónica, pero tengo la impresión que te han contado de mi país, pero que no lo has visitado (espero lo hagas algún día)...tienes amigos chilenos en USA.
Sácame de una duda, como se rien los chilenos??? lo mencionas en el mismo post.

Nos vemos...

x0x0x0x0
LaRomané

magicafaith said...

Valla... Entre tanta gente alabando tu capacidad narrativa, no tengo nada más que decir que estoy de acuerdo. Pero la verdad, yo solo pasaba por acá para agradecerte tu visita y tu post en mi blog y para invitarte a leerme en mi nuevo blog (te dejo la dirección): www.antoniasong.blogspot.com
nos estamos leyendo

Regalona said...

Muy interesante el blog, buena la la historia.
Gracias por visitar el mio.
Keep in touch.
Saludos desde Iquique, Chile

Dniza said...

gracias por visitarme!!

complicado entender a lso humanos ehh??

Los Red sox!!!! jaaaa...qeu bien, me gustan pero mi corazon va con los Blue Jays!!

Marea Blanca said...

¿Todos somos un poco Oscar?

"..soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara..."

pero yo soy mar.

Oleadas de besos

Eliza Doolitle said...

Hola q tal??????????

Ç said...

Gracias por visitar mi blog. Y es verdad nadie puede alegar su propia torpeza...jajaja