Tuesday, December 13, 2005

El Bufo del Terror

Mi perro "Alerón" lamió mi mano, fiel como siempre, ya estaba viejo el pobre, lo tenía que ayudar a subir las escaleras, aquel gigante blanco y negro era ahora un gigante desinflado, sentados allí conversamos como siempre, de nuestra soledad, de nuestros anhelos, de la vida humana y la de perros, le regalé un chocolate aunque el veterinario decía que el azúcar aceleraría su caída, es que no podía verle triste, "pues bien Alerón de algo tenemos que morir" le dije mientras le metí un pedazo de Savoy en su boca, el siempre agradecido lo tomó, y me dio la pata confirmando que nuestra amistad traspasaba los límites de lo humano, pues claro, el era perro, yo humano, bueno superhéroe, a veces ya ni se que digo. La luna iluminaba el valle, el valle en que crecí, el valle en donde viví para contar mi historia.

Le hice una seña a "Alerón" quien de inmediato se puso en pie, bajamos del techo y salí a caminar, a caminar las tristezas, a soñar con el pasado. El canino me miró feo, estaba muy golpeado para una larga caminata, me subí al carro, a mi lado mi copiloto, un perro, dimos vueltas hasta que el hambre nos sorprendió, el circo de los hermanos Petit-Flourin estaba en Caracas en aquellos, días, nunca me han gustado los circos, me parecen empresas del dolor y la tristeza, pero el lugar ofrecía comida y espacio para caminar, estacioné el vehículo y prometí a "Alerón" que le compraría algodón de azúcar, si de azúcar, es que este perro amaba el azúcar.

El ambiente festivo se palpaba en la gente, familias enteras, parejas recientes, uno que otro viejo solitario recordando su juventud, diversas atracciones hacían del lugar un éxito, este no era un circo común, era de alta tecnología, una carpa gigante, diversidad de animales, múltiples espectáculos y toda una gama de diversos juegos para entretener al público presente. Le compré el dulce a mi perro, yo compré una Coca-Cola y unos manís, me senté a ver pasar la gente, a pensar, a tratar de dilucidar aquello que nunca comprendí.

José Félix Lepervanche Simons, nació en Caracas, con toda su vida resuelta desde pequeño, la arepa debajo del brazo, en pocas palabras, su vida sin gusto ni sazón transcurrió en el anonimato de un personaje tímido y abusado por sus compañeritos de clase. Desde niño sufrió los embates de la maldad humana, burlas y golpes, humillación y decepción. Sus padres ocupados de sus vidas de alta sociedad nunca le miraron, pensaron que con juguetes y viajes lograrían hacerle un hombre hecho y derecho. José Félix se reveló y en uno de sus viajes a Francia se unió al afamado circo Petit-Flourin, de niño sifrino en Venezuela a payaso de circo, eso si, en el mejor circo del mundo.

Cansado del constante ataque de las damicelas que pululaban por el circo decidí comprar unos boletos y entrar a ver la función principal, a si, es que no lo saben?, si quieren que las mujeres se les acerquen cómprense un perro, pongan cara de tristeza y todas vendrán a saludar al perro, y a usted, luego hable bolserías, alguna caerá, por el perro o por usted, que más da no?. Después de convencer al taquillero para que me dejara entrar con "Alerón" me senté en un puesto algo incómodo, cerca del lugar por donde salían los personajes del circo, mi perro educado y saboreando su algodón de azúcar me miraba feliz por haberle traído a lo que sería su última función de circo.

La función comenzó con unos caballos blancos que hacían piruetas, luego unos elefantes, trapecistas, equilibristas, unos monos saltarines, payasos alegres y tristes, bailarinas, la mujer con barba, el gigante negro, el escapista retorcido, el mago "Gibran" y la bala humana, entre otros, entretuvieron a los presentes durante más de dos horas. Finalmente llegó la hora del acto final, el Bufo del Terror, que no era otro que José Félix, el hábil malabarista, payaso, trapecista, contorsionista, cantante e infeliz bufo deleitó a los presentes con su increíble show, ayudado por "Las Bufetinas", unas bellas francesas, que servían al Maestro de la Maldad.

El último acto envolvía a un pequeño que el Bufo del Terror tomaba del público presente, fuego y plumas, lentejuelas y brillo, magia, desapariciones y un sin fin de actos y elementos que marcaban la pauta de aquel espectáculo. Mirando con atención pude ver desde mi puesto, nada bueno por cierto, como en el último acto de magia se llevaban al pequeño niñito por la puerta de entrada de los participantes del circo. En un principio confieso que pensé que luego se lo retornarían a sus padres pero "Alerón" mirándome fijamente me dio la corazonada que aquello no estaba bien.

Con cautela esperé a que la carpa se vaciara en preparación para la segunda función, escondido tras bastidores miraba con atención, caminando como si no fuera conmigo me dirigí al cuarto de utilería, en cuestión de segundos estaba vestido de payaso, a "Alerón" le coloqué unos cachos de diablo, una capa roja y parecía el "perro diablo". Seguí hurgando hasta que llegué a una casa rodante muy moderna que estaba estacionada en los predios del circo. Con cuidado y sigiloso, dentro de lo que estar vestido de payaso me permitía busqué unas cajas de madera y las coloqué debajo de una ventana que se encontraba sin persianas, al asomarme mi estómago dio un brinco, en una mesa de operaciones, acostado, estaba el niñito que habían tomado del público, unos médicos realizaban una incisión, sin lugar a dudas, este circo, además de entretener, se dedicaba al tráfico de órganos. A veces tenemos que sacrificar ciertas cosas en la vida, esta vez se trataba de un pequeño de unos 4 años, la vida es así, eso lo aprendí hace años, mi plan requería unos minutos de estudio.

La segunda función estaba por comenzar, dejé a "Alerón" escondido y me trepé a lo más alto de la carpa, guindado en una barra de metal, observaba, en un bolsillo mi china, en el otro, los garbanzos. Salieron nuevamente los caballos, a quienes decidí no joder por el cariño que les tengo, de seguido un domador de elefantes y tigres realizaba su acto, cuando el hombre trató de golpear al tigre con su látigo le metí un chinazo en la cabeza al tigre, que reaccionando le quitó la mano de un zarpazo al gordo aquel, gente gritaba, y el caos reinó por unos minutos, pero el show debía continuar. Luego salieron a la pista unos trapecistas quienes deleitaban con sus hazañas desafiando las alturas, en el preciso momento del salto mortal, disparé mi china, mortal lo volví, tres trapecistas volaron sin control, dos de ellos aterrizaron en la malla protectora, el otro no corrió con suerte y se estrelló contra un letrero que anunciaba el circo.

La gente comenzaba a pitar, dos errores garrafales en el mejor circo del mundo, el maestro de ceremonias pidió disculpas e indicó que garantizaba que nada más sucedería. La mujer con barba apareció, un chinazo a al frente y uno a la barba acabaron con la farsa, era un hombre maquillado, el chinazo en la frente tumbó la peluca, el de la barba se llevó la barba postiza. Los abucheos no se hicieron esperar, el público impaciente pedía a gritos que le devolvieran el dinero, en un intento por confundir salieron a la pista El Bufo del Terror y sus "Bufetinas", realizaban todo tipo de actos, la bala humana se les unió, al salir despedido del cañón le disparé, el hombre cayó en medio de la tribuna principal, causando el caos de inmediato. El Bufo intentó una vez más de consumar su acto final, pidió al público calma y tomó "prestada" una bella niñita de unos 5 años, aquí y con velocidad me bajé desde allá arriba, recogí a "Alerón" y me coloqué estratégicamente para sorprender al Bufo del Terror.

El Payaso enfermizo caminaba a toda prisa con la niñita, sin pensarlo le metí un chinazo en un ojo, cayó al suelo, brincando agarré a la pequeña y la subí encima de "Alerón", mi perro, salió trotando con su jinete encima. Justo cuando iba a desenmascarar al bufo un payaso cómplice me golpeó por mi espalda, un payaso chino, en mi existencia nunca había visto tal espejismo, es que se ve de todo en esta vida, el chino, payaso además, era hábil en el Kung-Fu, lo noté al ver su posición de "La Palma Maldita", se abalanzó sobre mi, ese día agradecí a mi padre por haberme obligado a practicar "Ninjutsu" por años, recordando una técnica ancestral me quité, el payaso chino, y yo vestido de payaso también nos enfrascamos en una dura lucha, golpes, gritos y varios brincos siguieron el paso, pude ver como José Félix huía hacia la casa rodante, de pronto encontré mi china de nuevo, disparé, directo a los genitales, el payaso chino se retorció, me le tiré encima y lo ahogué con mi peluca.

Corriendo tras los pasos del Bufo del Terror, choqué con "Abedinje", el gigante africano, el monstruo me alzó con una mano, mientras me estrangulaba, mi china cayó al piso, sentí como mi vida se extinguía sin poder controlarlo. De pronto el gigante se dobló, me soltó, al subir la mirada la vi parada allí, una de las "Bufetinas" con un palo de madera, la mujer me gritó "il est allé à la roue de Ferris" confieso no haber entendido un carajo, gracias a Dios que ella señaló hacia la rueda del amor, y seguí corriendo tras el bufo, esta vez, con la "Bufetina" atrás mío.

La gente que visitaba el parque no entendía de que se trataba aquella carrera, pensarían que era un acto para entretenerlos. El Bufo del Terror se subió en una de las casetitas, yo en otra, junto a mi, Marie, pues su nombre lo llevaba en el pecho. El Bufo gritaba improperios en mi contra y hasta los zapatos se quitó y los tiró. De pronto pude ver como la casetita en donde iba el bufo prendía una especie de motores, "no puede ser", pensé, "la jodida vaina es una navecita", me quité el traje de payaso y lo lancé hacia el tubo de escape, por suerte acerté y el bufo salió disparado en ese momento, volteó y me hizo la seña del indio, pero la alegría le duro poco pues la navecita cayó desplomada hacia una fuente que estaba situada en el medio del parque.

Esperando que la idiota rueda del amor diera la vuelta para poderme bajar la "Bufetina" me dijo "embrassez-moi, prenez-moi, vous sont mon héros", nuevamente no entendí, extendí mi mano y se la di, diciendo "Policarpio, encantado", la mujer dijo entonces "Je t'aime, Policarpe, je veux être à vous", seguía yo sin entender, finalmente llegamos al piso y corrí hacia la fuente, el Bufo del Terror se trataba de recuperar del carajazo y me miraba con ojos de furia. El lugar estaba vuelto un desastre, el caos se había apoderado del público presente.

Me paré al frente de José Félix y le dije "se acabó tu treta, maldito, traficando órganos de infantes, pena te debería dar". El herido bufo gruñó y sacó una pistola de su bolsillo, accionó el gatillo, yo solo alcancé a ver una sombra blanca y negra que se interpuso entre mi humanidad y la bala. "Alerón" me había salvado, a todas estas la "Bufetina" le había tumbado la pistola al bufo de una patada y lo mantenía a raya. De un brinco me abalancé sobre "Alerón" quien con ojos tristes aullaba en su dolor, lo cargué y corrí a mi carro, "Alerón" me jalaba hacia otro lado, me guió hasta la niña que había salvado minutos antes, la tomé en mis brazos y los monté a todos en mi carro.

En la emergencia veterinaria hicieron todo lo posible, el veterinario salió y me dio una palmada en el hombro, "Alerón" expiró a las 12:31 de la noche, mi fiel gran danés, por largos 14 años, vestido con capa roja y cachos en la cabeza había dejado de existir. Ese día comprendí lo que valen los amigos, los de verdad, aquel canino murió por salvarme y eso nunca lo olvidaré. La pequeña niñita no entendía mis lágrimas, por suerte tenía una carterita en donde estaba la dirección de su casa, la llevé y la dejé allí, a lo lejos vi como sus padres la abrazaban.

En mi casa, abrí la maleta del carro, allí reposaba "Alerón", fui al jardín y lo enterré con la promesa de tenerle siempre presente. Escuché un ruido, por momentos creí que estaba allí, solo creí...

42 comments:

Meg said...

Ya estás agregado a mi lista personal de Favoritos.

la witch said...

La mascota de un heroe no podia morir de otro modo,aunque sea triste:(

paolape said...

Estas agregado a mi lista de favoritos tambien....

Mueveteclado said...

Acabo de pasar por tu blog. Y realmente me encantó. Te mando a mis blogs amigos, y seré asidua visitante de tu casa.
Saludos.

francis said...

Gracias por visitar mi blog, escribes muy entretenido, me gustó
la historia de tu fiel amigo.
Saludos

Mar said...

Un gran perro si señor!!
Y no creo que sea triste, murió por un amigo... él si que supo valorar lo que es la verdader amistad, ya podríamos aprender algunos humanos!!
Besitos

Kitty said...

hola
ta bueno tu blog
lei tu ultima historia y me gusto harto.

Agregame a tu listado
xau

Kitty said...

puxa qe son importantes las mascotas para todos... ese cariño y lealtad que te tienen entregando uno tan poco por ellos.

eyrenne said...

Menudas aventuras, dinnobat... un superheroe y una supermascota.

Ha sido muy ameno leerte.

Un saludo!

Katherine said...

Simplemente notable!!!

cintya said...

un gran campeon.. tu mascotaa...

Laura said...

"Ese día comprendí lo que valen los amigos, los de verdad" AAAAYYY!!!! Mira, lo entendí hace muy poquito... igual que lo que vale la familia.

Otra historia debe comenzar para mí también y no te cuento lo aue me ha llegado tu textito... pronto sabrás de novedades en mi blog... UN BESOTE!!!!

felicienta said...

:::: hace tiempo que no pasaba por aca , me perdi unas cuantas historias por lo menos alcanze a leer esta muy entretenida ::::

Emparejada said...

Un hombre me dijo que si no contabas con un perro para conseguir chicas bien podría servirte para lo mismo conseguirte una guagua o un niñito.. todas nos acercamos porque lo encontramos tierno...

XK said...

El final de los heroes siempre es glorioso, salvando la vida de alguien mas.

Nostalgia said...

siempre paga el mas leal....
saludos ♥

Cristibel said...

Entonces también sabes que los perros te escuchan...

.·•ღ [ Îяïﮐ ] ♥•·. said...

Me hubiera gustado otro titulo, como "Amigo fiel"; muy buena histora, bien relatada :D

Maria Isabel said...

Pobre Aleron, su muerte fue digna de un heroe, salvando la vida de su amigo Super Poli.
Esta noche le prendo una velita y le digo a mi perri que rece conmigo por el alma del valiente canino.

P.D: no me estoy suicidando, solo viviendo la vida loca. jeje

Mila said...

=(

Publica pronto la historia de Rudder

.... said...

Primera vez por acá
Besos!!

Sole

XK said...

Inclui un link a tu pagina desde mi blog, espero no te moleste...

http://exkalandro.bitacoras.com

Saludos.

FlaKa said...

WOW!! que buen perro y que buen héroe :D

noemi said...

Sniff, que triste , y bien contada y tierna historia.

virginia said...

tu crees? entonces qué era obsesión? saludos
Vir

virginia said...

y tú de donde has salido?...sería.y se pasa toda la vida pensando en ella, por qué?

Blackwidow said...

A veces los cuadrúpedos demuestran mucho más que un humano.O quizás es que ellos son más humanos que nosotros.....

virginia said...

pero si tiene mujer e hijos..p q piensa en Otoko todo el rato...

virginia said...

pos vaya rollo de bifurcaciones.

munieca said...

hola! gracias por tu opinion.. fijate que ironico, tu piensas que le valor no existe, y tu historia dice otra cosa.

Te leo!
Adios!
:)

danixa said...

maravilla de relato,
me alegro que te guste mi blog,
te voy a recomendar
beso

Pia Smith said...

Cada dia mas me asombro con los blogs que encuentro, eres un diamante en bruto, sigue escribiendo ;) tienes mucho talento.

Gracias por visitar mi blog, espero que lo sigas haciendo.

Saludos!!! =)

gusgo said...

ijBuen blog, estas en mis favoritos.
chau.

YoJimena said...

Como fue lo primero y unico que lei, me quede pensando si fue en serio, o si es producto de una muy buena imaginación.

ximesol said...

me enternecio tu historia....
mi perra se llama luna y tambien tenemos una relacion muy especial
salu2

Reingeniado said...

Tronco de historia, sigue así, estoy como la franquicia de comida rápida: "Me Encanta"

Saludos

del sesentayseis said...

Mi padre vive en el campo en el sur de Chile. Luego de algunos proyectos fallidos abandonó su vida urbana y decidió aventurarse a una nueva vida. Partió sólo primero, luego lo sigúió mi madre. Su primer compañero en esta aventuira fue un perro, el Barti, que le regaló una veterinario. Al Barti lo habían encontrado abandona en la calle. Esto hace ya casi 6 o 7 años. Todavía es su fiel compañero, está viejo y enefermo, creo que mi padre lo va a extrañar cuando parta.
Buen relato.
Gracias por tu visita a mi página y por tus comentarios.
Nos estaremos leyendo.

Ceshire_andromeda said...

Prenez-moi le dijo la muy fresca!
Pobre Alerón. Handyman, tienes que vengarlo.
Me encantó esta aventura. Un beso.

JTô said...

Lo que duele perder a un amigo...

Por primera vez, mis ojos se han humedecido con una narración tuya.

Rey Yajub said...

excelentes historia, relatadas con frescura y desparpajo pero en el fondo hay un contenido algo filosófico sobre la vida y sus avatares...sigue asi. Te felicito
Rey Yajub

Arcadio Keremel said...

Poli, la verdad que tus historias son cortas,amenas con sus momentos tristes,de alegría, de risa y de llanto,¿cuando piensas ponerlas todas juntas en un libro?, no sé...pienso que sería un éxito.Avisa si lo haces para correr a comprarlo!!!!.Saludos y que sigas escribiendo!!!

wendy said...

Manera muy personal y sencilla de narrar las cosas, muy tuyo es este espacio, que bueno que me tope con el.